El Liderazgo en la Actualidad: Transformando la Visión de Director a Potenciador
El debate sobre si el líder nace o se hace sigue vigente, pero lo que es innegable es la influencia del estilo de liderazgo en la motivación, el compromiso, la satisfacción laboral y la productividad de una empresa. La Real Academia Española define al líder como “persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad”. Sin embargo, en el marco de la empresa actual, donde el empleado ocupa un lugar central, el concepto de "dirigir" ha evolucionado.
En términos generales, el líder contemporáneo es quien inspira, guía, escucha e intenta responder a las necesidades de sus empleados. Aunque su posición implica establecer las bases y objetivos del trabajo, en su día a día no se sitúa por delante o por encima, sino a su lado, actuando como el principal embajador de la cultura y los valores de la compañía. En un mundo tremendamente complejo, interrelacionado y dinámico, el liderazgo centrado en un individuo llamado a asumir una responsabilidad especial, a inspirar y actuar resolutivamente, puede resultar contraproducente. No necesitamos más un liderazgo concebido como el pastor del rebaño, porque eso nos convierte implícitamente en "borregos".
El Líder Actual como Potenciador del Talento
El liderazgo enfocado en dar órdenes y dirigir proyectos se ha quedado obsoleto. La visión estratégica es ahora la base de un perfil de líder mucho más complejo, caracterizado por abordar los retos desde un enfoque colaborativo, flexible y emocionalmente inteligente. Un buen líder no solamente debe participar de la transformación digital utilizando sus habilidades técnicas, sino que debe hacerlo desde la curiosidad, la resiliencia y la escucha activa. En ese sentido, el líder en la actualidad no solamente es un buen profesionista, es una mejor persona que utiliza sus habilidades para guiar a los equipos hacia el éxito.
¿Qué cualidades debe reunir el líder actual para dar voz a sus subordinados, empoderándolos y animándolos a proponer ideas apelando a su creatividad, mientras que, por otro lado, vela por su seguridad, bienestar y satisfacción laboral? El fin último que persigue el líder es favorecer la productividad individual y grupal del equipo. Según los expertos de Michael Page, esto requiere de siete rasgos clave:
- Fijar metas y expectativas: Una persona que se dirige hacia una meta clara y fija se aplicará con mayor determinación porque sabe lo que se espera de él.
- Invertir en las personas: El talento es la variable más importante y valiosa de cualquier organización. Si quieres gente preparada, debes invertir en su formación y capacitación.
- Potenciar el talento: Es importante crear planes de carrera para cada una de las personas que trabajan contigo. Realiza con ellos evaluaciones del desempeño y da un feedback sincero.
- Comunicación transparente, clara, concisa y bilateral: Clave para liderar de forma efectiva.
- Escucha activa: Implica observar y preguntar, flexibilidad y confianza, apertura y firmeza.
- Entusiasmo y espíritu de superación: Valores esenciales en un líder que busca ser una persona de referencia y que requiere de un equipo de trabajo sano, optimista, divertido y, a su vez, ambicioso y retador.
- Predicar con el ejemplo: Ser el primero en tomar responsabilidades, trabajar duro y, a su vez, hacerlo con honestidad, ética y autenticidad.
Un Liderazgo por y para las Personas
El líder se convierte así en un gestor del talento que trabaja por y para las personas que conforman la empresa. Esta es una de las premisas que, desde su posición, sigue Pablo Isla, expresidente del Grupo Inditex, elegido por la revista Forbes como Mejor CEO de la década. En la entrevista con Isla que la revista publicaba, el propio CEO reconocía que “lo más importante de una empresa son las personas”. Y añadía: “Es el mejor activo que tiene, la clave de lo que ha sido y de lo que puede llegar a ser en el futuro”. Por ello, “impulsar y motivar a las personas supone preservar lo más valioso de la empresa”.
El Nuevo Paradigma del Liderazgo: Más Allá de lo Tradicional
En mi opinión, la falta de liderazgo no se debe a un déficit de este, sino a una crisis de su concepto tradicional. No necesitamos más liderazgo del de toda la vida, sino uno distinto. No es un problema cuantitativo sino cualitativo. En un mundo tremendamente complejo, interrelacionado y dinámico, el liderazgo centrado en el líder, entendido como un individuo llamado a asumir una responsabilidad especial, a inspirar y actuar resolutivamente en favor de sus seguidores, resulta contraproducente.
Al centralizar visión, responsabilidad y capacidad resolutiva en un individuo, por muy especial que sea, se genera dependencia, pasividad y en la mayoría de las ocasiones frustración de expectativas. No existe una mente que de forma individual sea capaz de entender, y mucho menos resolver, la tremenda complejidad de los problemas actuales. Ni tampoco una que sea capaz de ofrecer una solución que satisfaga la diversidad de expectativas de los llamados a ser seguidores.
Necesitamos un liderazgo que, por el contrario, sea capaz de promover la proactividad, la inteligencia colectiva y la corresponsabilidad. Que promueva el progreso colectivo desde la innovación y la integración de la diversidad de perspectivas, experiencias y expectativas de unas sociedades y organizaciones cada vez más dinámicas y desafiadas. Que nos movilice a enfrentar conjuntamente los desafíos en lugar de a esperar soluciones. Necesitamos, en definitiva, un liderazgo adecuado a estos tiempos líquidos que sustituya el paradigma tradicional del líder.
Las Tres Pilares del Liderazgo Efectivo: Mentalidad, Seguridad y Accountability
Los líderes actuales tienen su atención dividida en diferentes direcciones, lo que hace difícil saber en qué áreas realmente marcar la diferencia. A nivel organizacional, muchas empresas intentan abarcar tantos principios y valores en su marco de liderazgo como sea posible, con la esperanza de no perder nada importante. Lo que las organizaciones necesitan es una colección mucho más simple de prioridades. Al estudiar la neurociencia del liderazgo de alta calidad, está claro que hay tres áreas de enfoque que se combinan para crear un liderazgo efectivo que sirve tanto a las necesidades de los colaboradores como a la organización.
Podemos pensar en la mentalidad de crecimiento, la seguridad psicológica y el accountability como las tres patas de un taburete. El taburete necesita las tres patas para funcionar correctamente. Si solo una de las patas es inestable o falta, el taburete no funciona. De manera similar, si un líder es deficiente en cualquiera de las tres áreas de enfoque, su equipo no alcanzará su potencial.
- Mentalidad de crecimiento: Es la creencia de que las habilidades pueden mejorarse con el tiempo; no están establecidas desde el nacimiento ni son innatas a quienes somos, lo que representa una “mentalidad fija”. Las personas con una mentalidad de crecimiento tienden a ver el fracaso desde una perspectiva diferente, es decir, ven los contratiempos como oportunidades de mejora en lugar de amenazas a su competencia percibida.
- Seguridad psicológica: Es la confianza y la certeza de poder asumir riesgos interpersonales, hablar o disentir abiertamente sin temor a castigos. Las personas que sienten un sentido de seguridad psicológica dentro de su equipo se sienten cómodas expresando sus opiniones y desafiando el status quo, incluso si eso significa estar en desacuerdo con una persona de alto rango, como un gerente.
- Accountability (Responsabilidad): Es el compromiso y el sentido de propiedad sobre las responsabilidades de uno. Las personas que sienten accountability hacia los demás saben que dependen de ellos y que si no cumplen, el rendimiento del equipo podría sufrir. Depende de los líderes crear una cultura en la que las expectativas estén tan claras que no necesiten que nadie les haga rendir cuentas; en lugar de eso, optan por hacerse responsables a sí mismos.
Estos tres elementos seguirán siendo relevantes en los próximos años, especialmente a medida que la inteligencia artificial y el trabajo híbrido se conviertan en elementos permanentes en el mundo laboral. Tener equipos dispersos asistidos por software de IA requerirá que los líderes se inclinen aún más en el lado humano del trabajo: ayudar a las personas a adaptarse y evolucionar sus habilidades (mentalidad de crecimiento); sentirse cómodos trabajando con personas y máquinas en todo el mundo (seguridad psicológica); y a través de todo esto, mantenerse enfocados en lograr los resultados correctos (accountability).
Cómo desarrollar una mentalidad de crecimiento
Liderazgo Personal: La Base de Todo Liderazgo Externo
El liderazgo es una habilidad que se puede aplicar para dirigir equipos y grupos hacia diferentes objetivos. Sin embargo, muchas personas desconocemos qué es el liderazgo personal y para qué puede ser útil. El liderazgo personal no es solo una experiencia o una habilidad que somos capaces de aplicar, sino que es considerado un proceso que debe desembocar en un modo de vida.
Entendemos el “liderazgo” como una serie de habilidades o directivas gerenciales de las que dispone una persona para modificar o influir en la manera de hacer o actuar de las personas. Y, por ende, el líder es la persona capaz de conseguir este “cambio” o “dirección” en el comportamiento de los demás. Pues porque dentro de nosotros mismos, podemos encontrar diferentes elementos que pueden ser dirigidos o liderados hacia nuestros propios objetivos. O bien, ayudar a conducir a otros e inspirarles hacia un determinado objetivo vital o existencial; es decir, aquellas aspiraciones que quiere y desea alcanzar a lo largo de su vida.
Un claro ejemplo de liderazgo personal es organizar las tareas diarias según su importancia y urgencia. La importancia del liderazgo personal radica en que constituye la base de todo liderazgo externo: antes de guiar a un equipo o a una organización, es necesario ser capaz de liderarse a uno mismo. Además, fomenta la resiliencia, la automotivación y la capacidad de adaptación en entornos cambiantes.
Otros ejemplos de liderazgo personal incluyen:
- Mantener la calma ante desafíos.
- Establecer hábitos saludables.
- Aprendizaje continuo.
Tipos de Liderazgo Personal
El liderazgo personal se puede manifestar de distintas formas según las características y fortalezas de cada individuo. Entre los tipos de liderazgo personal que hay, destacan:
- Liderazgo visionario: Se centra en la capacidad de proyectar objetivos claros y motivadores.
- Liderazgo motivacional: Basado en la energía positiva y la automotivación, este tipo de liderazgo impulsa a la persona a superar obstáculos y mantener la perseverancia.
- Liderazgo estratégico: Implica la organización eficiente de recursos personales, como el tiempo y la energía.
- Liderazgo resiliente: Relacionado con la capacidad de sobreponerse a las adversidades, aprender de los errores y adaptarse a nuevas circunstancias.
- Liderazgo ético: Se fundamenta en la coherencia entre valores, acciones y decisiones.
Claves para un Liderazgo Personal Efectivo
El liderazgo personal no es más que hacerse responsables de ir hacia nuestras metas y objetivos. Para definir y vivir este proyecto vital necesitamos tomar la iniciativa, poner toda nuestra pasión y determinación para lograrlo. Ahora bien, poner un “orden” en todos los elementos personales que nos componen para enfocarnos a nuestros objetivos, no es tarea fácil. Requiere de cambios, consciencia y líneas de acción. Veamos a continuación algunos pasos para que el proceso de liderazgo personal sea efectivo en nosotros mismos:
- Ser conscientes: Establecer objetivos alcanzables y medibles que nos motiven y que podamos conseguir en un período de tiempo determinado.
- Ser responsables: Se trata de la capacidad de autoliderazgo y de adaptación al cambio. Gozar de inteligencia emocional y mantener una actitud positiva y optimista frente a los imprevistos y el estrés.
- Ser proactivos: Utilizar de manera adecuada los recursos materiales y económicos de forma que los resultados se obtengan de la forma más eficaz y optimizada posible.
Velocidad y Calidad en el Liderazgo Moderno
En los últimos años se ha investigado mucho acerca del impacto de la velocidad frente a la lentitud en la gestión de los líderes. Es evidente que estamos asistiendo a un proceso de aceleración en los procesos, las comunicaciones y las interacciones globales en el mundo de las organizaciones. Para obtener grandes objetivos y proyectos exitosos, la figura del líder es un elemento fundamental.
Una investigación que incluyó información de más de 75.000 líderes, obtenida mediante una evaluación 360º, identificó siete factores críticos que permiten combinar velocidad y calidad, dos factores aparentemente contradictorios:
- Ofrecer una perspectiva estratégica clara: Tener una visión amplia y a largo plazo, y definirla y compartirla con claridad.
- Establecer objetivos ambiciosos y mantener estándares altos: La exigencia en los objetivos provoca una reacción natural que incrementa la velocidad.
- Comunicar con fuerza: Planificar con precisión, compartir toda la información necesaria y apoyar a los colaboradores.
- Tener el valor de cambiar: Ser excelentes en el desarrollo de proyectos y estar atentos a las señales internas y externas.
- Considerar perspectivas externas: Buscar tendencias fuera de la organización; detectar con antelación suficiente los cambios de mentalidad.
- Inspirar y motivar a los demás: Sus colaboradores sienten que forman parte de una misión trascendental.
- Innovar: Buscar siempre nuevas formas de ser más eficientes.
Tipos de Liderazgo en la Gestión de Proyectos
Ser un líder adecuado a las necesidades del equipo y de la situación no es fácil, pues nadie nace sabiendo ser líder. Algunos estilos son:
- Estilo Democrático: El grado de comunicación es mayor con el equipo. El impulso del trabajo en equipo es fundamental y cada uno de los miembros tiene libertad de expresar sus opiniones, ideas y propuestas.
- Estilo Autoritario: Concentra toda la responsabilidad en una persona, su principal tarea es tomar decisiones y comunicarlas al resto del equipo y apenas se deja improvisar.
- Estilo Laissez - Faire: Conocido como «Dejar hacer», el objetivo es crear un equipo que pueda trabajar de manera independiente. Este tipo de líderes intervienen solo cuando es necesario.
- Estilo Ágil: El líder debe ser flexible, adaptable y rápido en las tomas de decisiones, es quien optimiza los procesos en la organización para tomar decisiones.
- Estilo Transaccional: Liderazgo positivo que se basa en el intercambio.
- Estilo Transformacional: Existe un alto nivel de comunicación entre los empleados y el líder, lo que refuerza el ambiente grupal y facilita la consecución de resultados satisfactorios.
En resumen, no hay un estilo único y adecuado para cualquier director de proyectos y para cualquier proyecto. El avance de la tecnología está cambiando nuestras concepciones del liderazgo: las características de un buen líder político, social o empresarial en la actualidad son muy distintas a las de sus antecesores. En un mundo en el que cada vez es más sencillo automatizar tareas gracias a herramientas digitales, los buenos líderes deben encontrar maneras de aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas sin deshumanizar a las personas que les rodean.
Características Cruciales del Líder Actual
Hay una diferencia significativa entre ser un jefe o la cabeza de un proyecto y ser un líder de verdad. El vertiginoso desarrollo de nuevas tecnologías ha cambiado las reglas del juego. Ahora, un buen líder no solamente debe participar de la transformación digital utilizando sus habilidades técnicas: debe hacerlo desde la curiosidad, la resiliencia y la escucha activa. Aquí te compartimos algunas características cruciales en los líderes de la actualidad:
- Empatía y liderazgo humano: Un entorno cambiante demanda líderes que guíen desde la escucha activa y la comprensión. Una de las habilidades más elementales para los líderes en la actualidad es la inteligencia emocional.
- Adaptabilidad y flexibilidad: Los cambios coyunturales están a la orden del día, por lo que los líderes en la actualidad deben mantener una actitud receptiva y adaptable al cambio. La flexibilidad en el liderazgo actual también exige un espíritu crítico.
- Pensamiento estratégico e innovación: Para guiar a un grupo de personas es importante saber que las decisiones que se toman no siempre son las más fáciles ni las más populares.
- Comunicación asertiva y clara: Es clave para evitar conflictos o sobrellevarlos en caso de que lleguen a suceder, mejora el flujo de tareas y facilita que el equipo realmente funcione.
- Inteligencia digital: El desarrollo de habilidades técnicas es fundamental. Los líderes deben desarrollar dominio profundo de las nuevas herramientas, entender su impacto y saber comunicarlo a su equipo.
