Pangea Propulsion: Innovación Española en la Vanguardia de la Propulsión Espacial
Pangea Propulsion es una empresa tecnológica con sede en Barcelona y Toulouse, especializada en el desarrollo de sistemas de propulsión avanzados para la industria espacial. La startup, fundada en 2018 y que hasta hace poco se denominaba Pangea Aerospace, se ha convertido en una referencia del sector, consolidando su fase de crecimiento industrial, tecnológico y comercial.
Las actividades de Pangea se centran en el diseño, la ingeniería, las pruebas y la validación de sistemas de propulsión de alto rendimiento, tanto para lanzar cohetes al espacio como para mover satélites en órbita. Su visión es clara: "Queremos hacer motores que pueda comprar cualquier cliente", resume Adrià Argemí, consejero delegado y cofundador de la compañía, destacando la ambición de vender a la carta a agencias espaciales, empresas de lanzadores o instituciones.
Orígenes y Visión Estratégica
La historia de Pangea Propulsion comenzó en 2018, impulsada por un equipo de seis ingenieros de diferentes nacionalidades. Cuando en 2017 el ingeniero Adrià Argemí acabó su máster en sistemas de transportes espaciales en la Universidad de La Sapienza de Roma, decidió regresar a Barcelona para montar su propia empresa. "Desde siempre tuve claro que quería fundar en España una empresa en el sector aeroespacial pero no tenía claro de qué", recuerda Argemí, quien estudió ingeniería industrial en la Politécnica de Barcelona y un máster en Ingeniería Aeronáutica y Astronáutica en Toulouse, donde arrancó su carrera profesional en Airbus.
En Roma, Argemí conoció a los tres ingenieros a los que "embaucó" para fundar Pangea: el sueco Rasmus Bergström y los italianos Federico Rossi y Nicola Palumbo. El núcleo de ingenieros estaba formado, pero necesitaban perfiles no técnicos y un plan de negocio. Así se unieron Xavier Llairó, director comercial, y Luis Bellafont, actual director financiero y sexto cofundador de la compañía. Posteriormente se unió Marie Laure Gouzy, directora en Francia.
La decisión de especializarse en crear motores espaciales, o de convertirse en "motoristas", como dicen ellos, surgió en 2021. Inicialmente, en 2018, la idea era fabricar un microlanzador, un cohete pequeño, con la premisa de que fuera reutilizable y con propulsión eficiente. "Uno de los puntos claves fue el momento de transición de 2021, cuando pasamos de querer hacer un microlanzador a centrarnos en la propulsión, tras dedicar años a la investigación técnica y de mercado", señala Xavier Llairó. "En el sector espacial estaban surgiendo empresas muy especializadas y nosotros queríamos coger nuestro sitio. Y para llegar al espacio y moverte por él necesitas la propulsión, sí o sí".
El nombre de Pangea hace alusión al supercontinente que abarcó casi todas las tierras emergidas en la Tierra hace unos 300 millones de años: "Queríamos hacer referencia al renacer del sector espacial y a que los fundadores venimos de diferentes países y nos unimos con un objetivo común", explica Argemí. Siguiendo con esa narrativa, el nombre de Arcos alude a los arcosaurios, que abundaban en esa época.
El Motor Aerospike ARCOS: Un Salto Tecnológico
El producto central de Pangea es el motor Aerospike ARCOS, del cual la empresa es pionera en diseño y prueba en Europa. Este tipo de motor, que surgió en los años 70 pero nunca llegó a volar por su complejidad y el carácter conservador del sector, ha sido revitalizado por el equipo de Pangea. El motor ARCOS es capaz de mantener su eficiencia aerodinámica en diferentes altitudes, lo que se traduce en una mayor eficiencia y un incremento de la rentabilidad por lanzamiento.
Pangea ha superado desafíos técnicos como el enfriamiento y la fabricación gracias a innovaciones clave. "Gracias a la tecnología y fabricación 3D pudimos hacer geometrías muy complejas de un motor aerospike para validar lo que era posible", explica Argemí. Como material, usan una aleación de cobre patentada por la NASA, una novedad en Europa. Para el combustible, Pangea desde el principio decidió emplear biometano y oxígeno, cuyos propelentes criogénicos ofrecen muy buena eficiencia, son baratos, y pueden producirse de forma sostenible. Este enfoque reduce las emisiones de CO₂ en un 50% frente a los motores convencionales, al generar principalmente vapor de agua. El motor ARCOS ofrece entre 300kN y 750kN de empuje (equivalente a 75 toneladas).
Beneficios del Motor Aerospike ARCOS
| Característica | Motor Aerospike ARCOS | Motores Convencionales |
|---|---|---|
| Eficiencia Aerodinámica | Mantenida en diferentes altitudes | Varía con la altitud |
| Eficiencia General | 15% a 20% superior | Estándar |
| Rentabilidad por Lanzamiento | Incremento del 40% | Estándar |
| Combustibles | Biometano y Oxígeno (sostenibles) | Queroseno, Hidracina (convencionales, tóxicos) |
| Emisiones de CO₂ | Reducción del 50% (principalmente vapor de agua) | Mayores emisiones |
| Empuje | 300 kN - 750 kN (75 toneladas) | Variable |
| Reutilización | Diseñado para ser reutilizable en el futuro | Más compleja y costosa con algunos combustibles |
Hacer frente a esos desafíos técnicos les llevó unos dos años de trabajo y algo menos de 100.000 euros. Consiguieron encender en el primer intento su prototipo de motor aerospike en 2021, en una prueba en tierra que desarrollaron en las instalaciones de la Agencia Espacial Alemana en Lampoldshausen.
Portafolio de Propulsores y su Impacto
Además del propulsor aerospike Arcos, Pangea Propulsion tiene en desarrollo un portfolio de soluciones de propulsión más allá del motor Arcos, incluyendo:
- Motores para Cohetes: Cryox y Kronos, dos motores no criogénicos para las primeras y segundas etapas de cohetes.
- Motores para Satélites (Familia Nereus): Estos motores permiten movilidad en órbita, esencial para evitar colisiones con otros satélites, desorbitarlos al final de su vida útil y para aplicaciones en defensa o telecomunicaciones. Utilizan combustibles más verdes, como agua oxigenada muy concentrada y queroseno, frente a los históricamente usados combustibles ultratóxicos como la hidracina. El primero de estos motores para satélites despegará el año que viene en una cápsula que está desarrollando la startup madrileña Orbital Paradigm.
Las innovaciones que Pangea había introducido en el primer demostrador de motor aerospike con un empuje de dos toneladas las pasaron a Arcos, que tendrá un empuje de 75 toneladas. "Gracias a las subvenciones de la Agencia Espacial Española estamos desarrollándolo y si todo va bien, tendremos un vuelo antes de que termine esta década. Y nuestro objetivo es que el motor llegue a ser reutilizable en el futuro", afirma Argemí.
Financiación, Expansión y Talento
En estos ocho años de trayectoria, Pangea Propulsion ha conseguido una financiación de 45 millones de euros. Recientemente, Pangea anunció el 18 de marzo el cierre de una inversión de 23 millones de euros en una ronda Serie A, liderada por Hyperion Fund -el fondo de Pablo Casado-, con el apoyo de inversores actuales como Primo Capital, CDTI Innvierte y el ex consejero delegado de Ariane Group André-Hubert Roussel. Esta operación consolida la fase de crecimiento industrial, tecnológico y comercial de la compañía.
La inversión permitirá a Pangea fortalecer sus capacidades de fabricación, integración y pruebas. Argemí detalla que el objetivo es crear dos nuevos bancos de ensayo -uno horizontal y otro vertical- con capacidades criogénicas, que permitirán a la empresa testear motores de hasta 100 toneladas. "Nuestro objetivo es poder realizar al menos una prueba por semana", asegura. Además, se trabaja en la ampliación de sus capacidades de integración y fabricación, con la apertura de una nueva nave industrial en la provincia de Barcelona. Esta instalación, de más de 1.000 metros cuadrados, permitirá internalizar y optimizar procesos de producción de subcomponentes y la integración de los mismos. La inversión en la ampliación del centro de Lleida y en la nueva nave industrial rondará los 18 millones de euros.
Pangea Propulsion cuenta actualmente con 90 empleados de 17 nacionalidades, con oficinas en Barcelona y en Toulouse, y un banco de pruebas en Lérida. Los socios fundadores son ingenieros con dilatada experiencia aeroespacial y empresarial. Con esta inversión, se espera duplicar la plantilla y reforzar las capacidades de fabricación, integración y pruebas. "Lo más difícil es encontrar gente que tenga entre cinco y 10 años de experiencia en la especialidad específica que requieras", señala Llairó, refiriéndose a los desafíos en la adquisición de talento.
Otro de sus objetivos es que Pangea sea una empresa tractora para que los ingenieros que acaban de terminar la universidad puedan desarrollar su carrera en el sector espacial en España, sin tener que irse a Francia, Italia o Alemania. "Yo soy un ejemplo de un ingeniero que se fue al extranjero para formarse y trabajar, pero luego he vuelto", apunta Argemí.
Colaboraciones y Reconocimientos Estratégicos
Pangea refuerza su posición como proveedor estratégico en Europa. La compañía colabora estrechamente con la Agencia Espacial Europea (ESA), la agencia espacial francesa CNES y la Agencia Espacial Española. Han ganado varios contratos con la ESA para definir el programa de un futuro motor europeo y desarrollar ciertas tecnologías básicas, y también con la agencia espacial francesa, en el marco de un programa con su motor Kronos.
"Aspiramos a que uno de nuestros motores sea elegido por la ESA para un futuro lanzador reutilizable que garantice el acceso al espacio de astronautas europeos, cargas de pago, etc., pues aún hay dudas sobre qué va a pasar después del Ariane 6", que es el cohete más grande de Europa. La compañía lidera el diseño del futuro motor europeo de gran empuje para la ESA y ha sido seleccionada por el CNES para definir la arquitectura del motor de alto empuje del programa ASTRE.
Precisamente por su motor Aerospike ARCOS, la Comisión Europea les otorgó uno de los cinco premios de Innovación disruptiva para futuros lanzadores europeos. Un galardón dotado con 950.000 euros que Argemí recogió en Bruselas, durante la Conferencia Espacial Europea. Recientemente, la Cámara de Comercio de España en Francia (COCEF) le otorgó el premio a la mejor inversión en el país galo.
El Mercado Espacial y el Impacto de Pangea
El mercado espacial está en plena ebullición. Los datos facilitados por la empresa indican que cada día se lanzan al espacio entre 4 y 5 satélites, y que ya hay más de 10.000 satélites en órbita. Se estima que en 2025 se lanzarán entre 2.500 y 3.000 satélites, de acuerdo con los planes de expansión de las actuales megaconstelaciones, y nuevas iniciativas en el ámbito de las telecomunicaciones y la observación terrestre. Por todo ello, las autoridades europeas se han comprometido a desarrollar sus propias capacidades en un sector crítico para las telecomunicaciones, la movilidad y la defensa, con el fin de alcanzar la independencia estratégica en el más breve tiempo posible.
Los sistemas de propulsión suelen costar el 30% de todo el desarrollo de un cohete y son responsables del 50% de fallos en los lanzamientos. Estos factores convierten a la propulsión en un sistema clave para la industria y su crecimiento. Pangea Propulsion es la única empresa en Europa centrada únicamente en motores para el sector espacial, con productos para lanzadores y para otros vehículos espaciales.
"Nuestra prioridad es Europa pero tenemos una ambición global. Queremos vender en EEUU, aunque sabemos que hay mucha competencia y a nivel regulatorio cuesta más entrar", concluye Argemí, subrayando el paso de gigante que Pangea Propulsion está dando en el panorama espacial internacional.
