Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Origen y Evolución de la Franquicia: De Privilegio Medieval a Modelo Global de Negocio

by Admin on 20/05/2026

Cuando se menciona la palabra “franquicia”, es muy probable que a muchas personas les venga a la cabeza la icónica imagen de cadenas globales como McDonald’s. Sin duda, la franquicia es hoy uno de los sistemas de comercialización de productos y servicios que ofrece mayores garantías de éxito tanto para el franquiciador como para el franquiciado. Es interesante saber sus orígenes porque hasta hoy son las razones de por qué se generan y se comercializan a través de este modelo. Pero, ¿cuál es el verdadero origen de este concepto y cómo ha evolucionado a lo largo de la historia?

Raíces Medievales de la Franquicia

Aunque no lo creas, algunos autores datan el origen de la franquicia como sistema en la Edad Media (siglos V al XV). Es también un contrato de origen anglosajón, si bien para algunos autores, el origen de la palabra franquicia se remonta a la Edad Media, siendo semejante al término franc, que en el antiguo francés significaba privilegio que el Rey concedía a determinados súbditos, para derecho de mercado, pesca o forestales.

La etimología de la palabra “franquicia” se encuentra, de hecho, en el término medieval “franquicia”, que indicaba la garantía o el privilegio que los señores de los laicos y el clero, de granjas y abadías, dejaban a las comunidades preexistentes o ya establecidas. El origen de la palabra franquicia bien podría ser el término francés «franc», el cual fue aplicado durante el medievo. En Francia, el Rey tenía acuerdos exclusivos con ayuntamientos para los pagos de impuestos y ayudas especiales, como derechos territoriales o libertad de circulación de ganado. A estos ayuntamientos los llamaban “Ville Franche”, lo que subraya la noción de libertad y privilegio.

Es por ello que el término «franquicia» - franchising en vocablo anglosajón - se le atribuye a la palabra francesa franc, que significa libre. Se utilizaba el término le frac para indicar la autorización obtenida a través de la Corona. Estos derechos especiales abarcaban aspectos mercantiles, de pesca o forestales. También se incluía el derecho a formar la comuna, recaudar impuestos, ayudar al Señor o al director en el ejercicio de la justicia, y el derecho de hacerse ciudadanos libres de prestaciones personales o cargas sociales y laborales. Así, es claro que la franquicia se entendió como una relación de “quid pro quo” entre los que dieron favores y servicios a cambio de trabajo e impuestos.

La evolución del término es notable. En el siglo V d.C., los Frank (Francos) tomaron Galia de los romanos y la llamaron Francia en su honor. Los francos, por ser los conquistadores, eran considerados nobles y libres de trabajar y pagar tributos. En el siglo XII, el castellano tomó la palabra "franco" con el sentido de: libre, francés y privilegiado. En el siglo XIII, aparecen las palabras "franquear" (liberar tributos y abrir caminos) y "franqueza", en el sentido de decir las cosas libremente. Ya para el siglo XVII, se documenta la palabra "franquicia" en el sentido de concesión de derechos para llevar un producto de un territorio a otro.

El término franquicia ya era empleado en la Edad Media, y el primer documento que refleja la concesión de una franquicia está fechado en marzo de 1232. Una franquicia en el sistema feudal suponía una excepción a la regla de que todo hombre era vasallo de alguien. Las franquicias (del latín francus y este del germánico *frank, "libre, exento, inmune") eran formas de privilegio que eximían de gravámenes o del sometimiento a jurisdicciones. Se concedían por fuero real, generalmente por disposición del monarca, a habitantes de las ciudades, gremios, o entidades eclesiásticas, otorgando derechos como percibir impuestos o la prohibición de ser juzgado excepto por determinados tribunales. El derecho de asilo, por ejemplo, era una franquicia de la Iglesia.

De hecho, el nacimiento de muchas de las grandes ciudades europeas se lo debemos a la franquicia. Desde Francia, estas franquicias se extendieron a toda Europa y sirvieron como moneda de cambio para que los súbditos fueran paulatinamente independizándose de la tutela señorial, mediante la creación de ciudades y, así, evitar los gravámenes feudales que les venían imponiendo durante siglos.

De la Edad Moderna al Siglo XIX: Primeros Modelos Comerciales

Con la llegada de la Edad Moderna, el concepto de privilegios asociados al término ‘franquicia’ se fue transformando o perdió su uso predominante en su forma medieval. Sin embargo, los principios de colaboración comercial con ventajas exclusivas comenzaron a resurgir bajo nuevas formas. El origen de la franquicia como sistema comercial se registra en el siglo XVIII, cuando las tabernas alemanas y los productores de cerveza llegaron a un acuerdo para abastecer la gran demanda urbana de consumo. Los productores de cerveza acordaron pagar alquileres de bajo costo si los regentes de los bares compraban las cervezas a estos productores, evitando así tener que hacerse cargo de la administración y apertura de centenares de bares.

Luego, en el siglo XIX, el sistema registró otro cambio significativo en Estados Unidos, de la mano de Singer Corporation. Isaac Singer, el inventor de las máquinas de coser, decidió que su gran invento llegara a más personas y otorgó a su propia fuerza de ventas sus máquinas, capacitándolos para que revendieran en sus propios puntos de venta. Por lo que es considerado el precursor del sistema de franquicia en este formato.

El Sr. Singer necesitaba capital para expandir su negocio y se le ocurrió que podía ir más allá de la mera venta de sus productos, pues sus clientes siempre precisaban de algunas explicaciones para el correcto manejo de la máquina de coser. De este modo, la Singer Corporation comenzó a abrir, en 1912, puntos de venta en los que se vendía y enseñaba a usar las máquinas de coser, además de otros productos y servicios complementarios, lo que es, sin duda alguna, un sistema de franquicias de formato en toda regla.

A finales del siglo XIX, en Estados Unidos, gracias a los cambios económicos producidos al culminar las guerras civiles, se incrementó su uso en diferentes sectores con nuevas adaptaciones, tales como el automotriz, gasolineras, petroleras y refrescos. Este modelo obtuvo un récord de venta de más del 10% de su producto bruto interno.

El Auge del Modelo Moderno: Siglo XX y la Expansión Global

La Franquicia, tal como la conocemos en la actualidad, nace en el año 1929, impulsada por la industria del automóvil. Hasta el punto de que la General Motors diseñó un contrato para sus vendedores, siendo el primer modelo de contrato de franquicia americana. En los años 30, el concepto de franquicia tomó forma y se extendió, gracias a esta multinacional, que concibió el primer contrato con validez legal para hacer frente a un problema de defensa de la competencia, dejando que los distribuidores asociados y los concesionarios de automóviles fueran más libres de asociarse. Reaparece así el término franquicia, esta vez con la esencia que lo caracterizará hasta nuestros días.

Si debemos fechar la irrupción de la franquicia como sistema de distribución comercial, la fecha es sin duda 1929. General Motors recurrió a un contrato que favorecía el asociacionismo entre la central y sus distribuidores, fomentando la colaboración entre ambas partes, pero manteniendo en niveles razonables la independencia de las mismas. Fue así como la reacción ante las leyes antitrust, tendentes a evitar la integración vertical de distribuidores y productores, facilitó el desarrollo efectivo del sistema de franquicias. Como consecuencia de la aprobación de la Ley Antitrust del Gobierno estadounidense, la General Motors se vio abocada a buscar fórmulas alternativas para comercializar sus automóviles, diseñando para ello una red de ventas externa y desligada de su empresa.

De este modo, surge en Estados Unidos un nuevo sistema de distribución basado en la asociación de una empresa matriz y un conjunto de empresarios independientes que reciben, a cambio de una contraprestación económica, el privilegio de explotar en una zona determinada el sistema de comercialización diseñado por el franquiciador.

Leyes Antimonopolio ¿Para que sirven?

Pero no solo en los Estados Unidos las empresas tomaban conciencia de las ventajas de este sistema. Casi simultáneamente, esta forma contractual se difundió en Francia, especialmente por La Lainière de Roubaix. En la vieja Europa, Francia contaba con empresarios con visión de futuro. Así fue como los propietarios de la fábrica de lanas La Lainière de Roubaix se aseguraron la salida comercial de sus productos, bajo el nombre de “Laines du Pingouin”. Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1939, la red de franquicias Pingouin tenía alrededor de 350 franquiciados.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, muchísimos soldados desmovilizados, con un pequeño capital pero sin formación comercial y técnica, se acogieron a la franquicia como medio de tener un negocio apto para sus necesidades. Los años cincuenta conocieron la expansión del sistema de franquicias tal y como lo conocemos hoy en día, y fue en los Estados Unidos de Norteamérica donde encontraron las condiciones necesarias para su despegue definitivo.

Factores Clave en la Expansión y Desarrollo Global

Para F. Casa y N. Casabó, los elementos que provocaron la gran expansión de la franquicia son los siguientes:

  1. Los cambios socioeconómicos en Estados Unidos y otros países desarrollados.
  2. La incorporación en masa de la mujer al mundo del trabajo, con la ventaja económica que ello supone para las familias, al haber un gran número de familias con dos salarios.
  3. Los sistemas de telecomunicaciones que permiten a las empresas desarrollar de una manera eficaz su propaganda.

La franquicia vive en la actualidad una etapa de gran desarrollo, especialmente en los países desarrollados. En Estados Unidos, uno de cada doce establecimientos comerciales son franquicias. El sistema de distribución comercial basado en la concesión de franquicias ha avanzado a pasos agigantados. En Europa, si bien aterrizó un poco más tarde y de la mano de marcas norteamericanas - como las mencionadas McDonald’s y Burguer King -, hoy en día podemos decir que es una fórmula de crecimiento y expansión totalmente consolidada.

Principales Países con Volumen de Franquicias

A través de la información disponible, podemos apreciar que el mayor volumen de franquicia se da en Estados Unidos, Japón y Francia. El sistema está implementado a nivel mundial y su crecimiento se encuentra a la par de los países con mayor productividad.

País Observación
Estados Unidos Mayor volumen de franquicia; uno de cada doce establecimientos comerciales son franquicias.
Japón Alto volumen de franquicia y crecimiento constante.
Francia Alto volumen de franquicia; pionera en Europa con modelos como La Lainière de Roubaix.

Conceptualización Actual de la Franquicia

El término, como es evidente, sufrió una evolución semántica y conceptual. Hoy la franquicia significa un acuerdo, por contrato, entre un contratista (el “franquiciador”), que proporciona su marca, su imagen y su visibilidad, y la otra parte, el “franquiciado”, que utiliza la concesión y los privilegios a cambio de un deducible, llamado Royalty (regalía).

Lupicino Rodríguez da una versión descriptiva: el término 'franchising' se utiliza para designar una amplia gama de acuerdos de índole comercial que se caracterizan porque un empresario (a quien llamaremos el concedente), poseedor de un producto o servicio o un proceso productivo e incluso una marca de producto o servicio, da a una tercera persona física o jurídica (a quien llamaremos el concesionario) el derecho a comercializar el producto o el servicio o la marca, o bien a realizar un idéntico proceso productivo bajo la misma fórmula o concepto empresarial (el denominado blueprint), a cambio de un canon. Este canon puede consistir en una tarifa fija o en un porcentaje generalmente decreciente sobre las ventas u otras formas de royalty. Generalmente, el concesionario viene obligado a adquirir asimismo suministros, materias primas, Know-how o productos a comercializar del propio concedente o de quien el concedente designe.

El Código Deontológico de Franquicia, elaborado por expertos de ocho países y la Comisión de las Comunidades Europeas, lo considera: un método de colaboración contractual entre dos partes jurídicamente independientes e iguales: de una parte, una empresa franquiciadora, y de otra, la empresa franquiciada.

Marco Legal y Casos por País

La legislación norteamericana se ha preocupado siempre de proteger al consumidor. Las primeras leyes regulatorias fueron dadas en California y Delaware en 1970; en 1971, se dictaron leyes en Arkansas, Nueva Jersey y en Washington. Sin embargo, las leyes de franquicia federales fueron presentadas al Congreso de los EEUU en 1970 y 1971. El estado de California protege decididamente al franquiciado, ya que exige del franquiciador que le proporcione toda clase de información antes de firmar el contrato; esta información se basa en los gastos a su cargo, recargo, estudios de mercado y posibles ganancias.

La Franquicia en España e Italia

Respecto a la franquicia en España, Rodier se creó en 1957, Spar Española S.A. en 1959, siguiendo más tarde Lanas Stop, Pronovias, entre otras. En España, cada vez son más las enseñas comerciales que optan por crecer a través de esta vía.

En Italia, el nacimiento oficial de la franquicia italiana ocurrió el 18 de septiembre de 1970, cuando la empresa Gamma D.I. lanzó en Fiorenzuola la primera red de afiliados, que hoy cuenta con 55 tiendas operadas directamente por el concesionario.

En el Perú, este sistema se encuentra en muchos sectores económicos, siendo el sector gastronómico el que más ha alcanzado desarrollo. Ha ayudado a que los negocios gastronómicos se consoliden interna e internacionalmente. Sin esta forma de hacer negocio, hubiese sido muy difícil alcanzar esa economía de escala.

Beneficios Continuos del Sistema de Franquicia

Desde su origen hasta hoy, el sistema de franquicia ha demostrado ser un aliado para el crecimiento y una oportunidad de negocio para pequeñas y grandes empresas, ayudando a:

  • Acortar la curva de aprendizaje.
  • Ser apoyo en financiamiento.
  • Facilitar el ingreso a sectores consolidados, respaldado por la autoridad y la experiencia de las marcas que ya están en el mercado.

tags: #origen #de #la #palabra #franquicia

Publicaciones populares:

  • Análisis del curso de Google Actívate para eCommerce
  • Estrategias de Marketing Legal
  • ¿Fundraising o Crowdfunding? Analizamos las diferencias.
  • Ayudas para la Digitalización de Pymes en España
  • Estrategias de Marketing Integral
Asest © 2025. Privacy Policy