El Operativo Independencia y el Ejército Revolucionario del Pueblo: Una Mirada Retrospectiva a 1975
El 5 de febrero de 1975 marcó el inicio del Operativo Independencia, una acción militar en la provincia de Tucumán, Argentina, ordenada por la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón. Este operativo fue lanzado en un contexto de extrema violencia por parte de organizaciones guerrilleras, con el objetivo de "neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos" que operaban en la provincia.
Cincuenta años después, se reaviva el debate sobre este período de la historia argentina, con grupos que reivindican el operativo como una medida necesaria para defender el Estado de un "intento secesionista de la subversión apátrida", mientras que organismos de derechos humanos lo señalan como el inicio de una estrategia sistemática de persecución y violencia estatal que sentó las bases para la dictadura militar de 1976.
El Contexto de Violencia y la Emergencia del ERP en Tucumán
En la década de 1970, Argentina vivía un clima de profunda efervescencia política y social. Organizaciones guerrilleras como el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), brazo armado del trotskista Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), y Montoneros, se alzaban en armas contra el Estado, incluso durante un gobierno democráticamente electo.
El ERP, liderado por Mario Roberto Santucho, impulsó un foco guerrillero en Tucumán con un planteo foquista. Su objetivo era bajar desde el monte tucumano hacia la ciudad, tomar el control de toda la provincia y reclamar el reconocimiento internacional, para luego avanzar sobre el resto del país. Para el ERP, el regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina y su triunfo rotundo en las elecciones no tenían la menor importancia ni modificaban sus planes, por lo que ya en 1973 empezaron sus operaciones armadas.
La Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez
La "Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez" del ERP, con muchos de sus miembros entrenados en Cuba, se propuso abrir un foco insurgente en Tucumán. Esta provincia, por su geografía, les evocaba una suerte de Sierra Maestra, escenario de la Revolución Cubana, o una selva vietnamita, procesos que inspiraban sus proyectos de toma del poder.
Desde 1972, el ERP inició tareas de reconocimiento de la zona con el fin de instalar una unidad de monte y abrir un frente rural para iniciar las acciones de una guerra de guerrillas. Entre fines del 73 y comienzos del 74, continuaron con el entrenamiento de sus militantes, el reconocimiento de la zona y la instalación de los primeros campamentos guerrilleros en el monte tucumano.
LA GUERRILLA DEL ERP EN EL MONTE TUCUMANO - LA COMPAÑÍA DE MONTE RAMÓN ROSA GIMENEZ - PARTE 2
Algunas de las acciones armadas del ERP en Tucumán incluyeron:
- El 5 de mayo de 1974, la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez del ERP tomó la localidad tucumana de Acheral, copando la comisaría, la estación de tren y la telefónica.
- El 11 de agosto de 1974, intentaron copar el Regimiento de Infantería 17 en Catamarca, sin lograrlo, resultando en la muerte de 16 guerrilleros.
- Poco después, tomaron la localidad de Santa Lucía y fusilaron en la plaza a dos policías.
- El 1° de diciembre de 1974, asesinaron al capitán Humberto Viola y a su hija.
- En agosto de 1974, atacaron la Fábrica Militar de Villa María, llevándose armas y secuestrando al subdirector, teniente coronel Argentino del Valle Larrabure, a quien luego asesinarían.
Estas acciones buscaban constituir una "zona liberada", un desafío directo a la soberanía y la integridad territorial de Argentina.
La Respuesta del Estado: El Operativo Independencia
Ante la escalada de violencia, el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón tomó medidas. En 1975, "todos los gobernadores y los servicios de inteligencia del Estado señalaban que las fuerzas policiales estaban rebasadas", según Italo Argentino Luder, quien ocupó la presidencia interinamente. El decreto 261/75, firmado por Isabel Perón, facultó al ejército a ejecutar las operaciones militares necesarias para neutralizar el accionar subversivo en Tucumán.
Ya en abril de 1974, Juan Perón había firmado un decreto secreto -desclasificado recientemente- en el que afirmaba que "El Estado argentino enfrenta la subversión armada de grupos radicalizados que buscan la toma del poder para modificar el sistema de vida democrático pluripartidista". En este decreto, Perón daba una serie de instrucciones a su gabinete para enfrentar una amenaza que consideraba muy grave.
Desarrollo del Operativo
El Operativo Independencia, que desplegó unos mil quinientos soldados, se inició en febrero de 1975 bajo la órbita de la V Brigada del Ejército. Inicialmente, fue comandado por Adel Vilas. María Estela Martínez de Perón visitó Tucumán en mayo como muestra del apoyo político al operativo. Más tarde, en diciembre de 1975, Vilas fue relevado por Antonio D. Bussi.
El Operativo contó con la participación de varias unidades de la V Brigada de Infantería con comando en Tucumán. Estas unidades enviaban fuerzas de tareas que eran destacadas en el interior del monte tucumano por turnos de 45 días.
Algunos de los enfrentamientos más importantes incluyeron:
- El 28 de mayo tuvo lugar el combate de Manchalá, el más importante de todo el operativo, que duró unas 4 horas.
- El 11 de mayo de 1975 se produjo un intenso tiroteo en la ruta 301 en Tucumán, donde fue muerto el subteniente Raúl Ernesto García.
- El 2 de agosto de 1975, efectivos de la brigada entraron en combate con los guerrilleros, resultando heridos un teniente y cuatro conscriptos.
- El 12 de agosto, la Compañía "A" del Regimiento de Infantería de Monte 28 entró en acción contra un pelotón del ERP, derrotándolo cerca del pueblo de Los Dulces.
- Seis días después, Montoneros, en una operación combinada con el ERP, logró hacer estallar un explosivo debajo de un avión Hércules que salía del aeropuerto de Tucumán, con un centenar de gendarmes, resultando en decenas de muertos y heridos.
Para diciembre de 1975, en la zona rural de Tucumán, el ERP había quedado reducido a algunas decenas de combatientes, que para el Ejército estaban mal abastecidos, en deficiente estado sanitario y sufriendo deserciones.
Isabel Perón en Tucumán, 1975, mostrando apoyo al Operativo Independencia.
Miembros de la Compañía de Monte del ERP en el monte tucumano.
La "Guerra Sucia" y la Violación de Derechos Humanos
El Operativo Independencia, aunque ordenado por un gobierno constitucional, es considerado por organismos de derechos humanos como el punto de partida de un modelo represivo que se replicaría y profundizaría durante la dictadura militar. Este modelo se caracterizó por la violación masiva y sistemática de los derechos humanos, con desapariciones forzadas, secuestros, torturas, asesinatos y violaciones.
El campo clandestino de concentración (CCD) era el lugar adonde llegaban las personas detenidas clandestinamente para ser interrogadas bajo tortura y sin obstrucciones ni plazos. Allí recibían una sentencia que a menudo era definitiva. Tal proliferación no se explica si no es por la masividad de la represión ilegal y clandestina que comprometió no solo a militares sino también a fuerzas de seguridad y civiles.
Durante el año que duró la ejecución de este experimento represivo, que luego sería aplicado por la dictadura a lo largo y ancho del país, varios centenares de hombres, mujeres y niños fueron asesinados y desaparecidos en tierras tucumanas.
Los crímenes del Operativo Independencia fueron investigados y juzgados en dos oportunidades, con 270 casos examinados y 18 personas condenadas por delitos de lesa humanidad. Entre las violaciones cometidas se encuentran desapariciones forzadas, tormentos, privación ilegítima de la libertad, violaciones y homicidios. La búsqueda de justicia sigue en curso, y cuatro empresarios enfrentan acusaciones por colaborar con el Ejército al ceder instalaciones, aportar vehículos y proporcionar información sobre los trabajadores.
Víctimas del Operativo Independencia (1975)
De acuerdo a la base de datos "Genocidio en Tucumán (1975-1983)" del Centro de Estudios sobre Genocidio-UNTREF, el 44% del total de víctimas fueron secuestradas durante el Operativo Independencia.
| Categoría | Número de Víctimas |
|---|---|
| Liberadas | 527 |
| Asesinadas | 40 |
| Desaparecidas | 258 |
Respecto a los obreros azucareros como blanco, se estableció que 14 de los lugares utilizados para las detenciones clandestinas estaban vinculados a la agroindustria azucarera y que 5 de ellos eran o habían sido ingenios. Durante el Operativo Independencia al menos 123 obreros del azúcar fueron secuestrados y la cifra asciende a 305 durante la Dictadura militar.
Otros datos indicativos se encuentran en la megacausa del Operativo Independencia, donde de los 269 casos investigados, alrededor de un 42% de víctimas fueron obreros y jornaleros y sus familiares directos (alrededor de 113 casos).
Responsabilidad Civil y Militar
La instalación de los centros clandestinos es una forma de ver la responsabilidad de otros actores en el Operativo Independencia. Los empresarios cedieron sus tierras y sus fábricas para que se instalaran los centros clandestinos y otras instancias operativas para los secuestros (listas de activistas y dirigentes gremiales, préstamos de vehículos y personal, aportes económicos). Las patronales azucareras fueron las principales interesadas en terminar con la movilización y organización obrera que venía siendo un freno a sus planes, como mostró la huelga de la FOTIA en 1974.
El Operativo Independencia tuvo la adhesión de los partidos patronales como el PJ y la UCR, desde el gobernador Juri hasta los senadores y diputados provinciales. La Iglesia fue otro actor clave, con una justificación “cristiana” de la tortura.
Afiches pegados en 2007 por el sindicato La Fraternidad, en un contexto de reivindicación de la figura de Isabel Perón.
La "Teoría de los Dos Demonios" y el Debate Actual
El Operativo Independencia es la piedra basal de los apologistas de la dictadura y los negacionistas del genocidio para construir el relato de una “guerra”, con variantes como “guerra contra la subversión” o una “guerra sucia”. Al ser juzgados por delitos de lesa humanidad, jefes militares como Luciano Benjamín Menéndez o Bussi han recurrido a la cobertura del decreto de Martínez de Perón, planteando que estaban siendo juzgados por “haber ganado una guerra”.
Sin embargo, organismos de derechos humanos y organizaciones sociales y políticas realizan actividades marcando que el Operativo Independencia fue el inicio del genocidio. El relato de la “guerra” es rescatado con el fin de buscar la impunidad de los genocidas, relato al que le suman la consigna de “memoria completa”. Daniel Feierstein, en su libro *Los dos demonios (recargados)*, señala un nuevo uso de la teoría del prólogo original del *Nunca Más* con el fin de equiparar la violencia del genocidio con la violencia insurgente, eliminando sus razones estratégicas y la desigualdad originaria que las explica.
Este 50 aniversario del Operativo Independencia debería ser la ocasión para una reflexión más honesta acerca de esa etapa de nuestra historia y de los motivos que llevaron al desencuentro y a la tragedia.
