Nunca es tarde para emprender: Historias de éxito que inspiran
Si creéis que sois demasiado mayores para emprender un negocio, este artículo es para vosotros. El profesor Pablo Foncillas cuestiona la idea de que el triunfo empresarial está reservado solo para los jóvenes.
Lejos de ser una rareza, cada vez más personas mayores de 60 años se lanzan a crear sus propias empresas con éxito. Los hechos demuestran que nunca es tarde para emprender, ni para querer crear una empresa.
¿Alguna vez has sentido que ya es demasiado tarde para comenzar algo nuevo? Déjame decirte algo importante: nunca es tarde para empezar. No importa la edad que tengas, ni la experiencia previa. Si estás aquí, es porque dentro de ti hay una chispa que sigue viva, con ganas de crecer, aprender y construir algo propio.
Durante años, la sociedad ha hecho creer que después de cierta edad, ya no hay oportunidades para cambiar, reinventarse o iniciar un proyecto nuevo. ¡Pero eso no es cierto! Hay miles de personas que han encontrado su verdadera pasión y han emprendido con éxito después de los 50, los 60 o incluso más.
Si alguna vez has sentido que el tren ya pasó, que los cambios solo están hechos para los más jóvenes o que aprender algo nuevo ya no es para ti, sigue leyendo. Porque en este episodio voy a compartir contigo una nueva forma de ver la vida y el emprendimiento, sin importar la edad que tengas.
En este episodio, te contaré qué me motivó a crear este podcast y por qué quiero demostrarte que la edad no es un límite, sino una nueva oportunidad para descubrir todo lo que aún puedes lograr.
No importa si eres funcionario, trabajas por cuenta ajena o estás desempleado, porque hoy en día tienes una alternativa real en internet para crear tu propio proyecto online y generar ingresos por ti mismo. Sé que dar el paso puede parecer difícil, pero yo mismo soy prueba de que es posible.
El actor Sylvester Stallone no se inició como actor antes por motivos financieros. «Destacar tarde en la vida puede parecer un mal asunto si te comparas con toda esa gente joven de talento. Comprensible. Pero la cuestión aquí es que emprender un negocio antes, no necesariamente va a asegurarte un mejor resultado que emprenderlo después”.
La mayor parte de los directivos han sido empleados por cuenta ajena, empleados muy cualificados, pero que siempre han estado contratados por sus empleadores. Es posible que, en algún caso, el directivo haya hecho algún proyecto propio en algún momento de su carrera, pero la gran mayoría no lo ha hecho. Lo que sí habrán tenido son tentaciones de montar su propio proyecto.
Podemos preguntarnos cuántos emprendedores seniors (de 55 años o más) tenemos en nuestro país y la respuesta depende de qué se entiende por emprendedor. Si se trata simplemente de tener una actividad por cuenta propia, tenemos en nuestro país un millón de “emprendedores seniors”, lo que supone más o menos un 23% del trabajo de esta franja de edad.
Es decir, uno de cada cuatro trabajadores senior es emprendedor frente a tres de cada cuatro que son trabajadores por cuenta ajena. Sin embargo, la mayoría de ellos han sido también empresarios en su “carrera anterior”.
Este estudio, el más importante sobre emprendimiento que se realiza a nivel global, no tiene en cuenta a los emprendedores de proyectos consolidados, lo que analiza es la TEA (tasa de nuevo emprendimiento), que es el número de nuevos emprendedores sobre el total de efectivos.
¿Quién dijo que emprender es cosa de jóvenes? Según el Monitor Global de Emprendimiento, a mayor edad del fundador, mayor tasa de éxito en la consolidación de los negocios. Además, un estudio reciente señala que los fundadores de más edad tienen más probabilidades de generar innovaciones en productos o servicios que aquellos más jóvenes.
Diversos factores explican por qué los séniors están abrazando el emprendimiento. Por un lado, la llamada silver economy está en auge: viven más años, con buena salud y mantienen ganas de aportar y reinventarse. Por otro lado, existen motivos económicos: algunos se ven forzados a emprender por necesidad, tras perder su empleo o afrontar jubilaciones anticipadas.
Conviene distinguir varios perfiles de emprendedores séniors: desde desempleados “involuntarios” que no encuentran cabida en el mercado laboral y deciden autoemplearse, hasta quienes con buena posición financiera se animan a “trabajar a su manera” y hacer lo que realmente les apasiona.
A pesar de ello, los medios y los inversores siguen favoreciendo en el emprendimiento a los jóvenes, aunque los datos sugieren lo contrario. La investigación referida afirma que ha habido muchísimos casos más de gente de éxito en los negocios y otras actividades que no se aventuraron hasta edades más maduras.
Casos inspiradores de emprendedores seniors
Con todo ello, traemos algunos casos reales de personas que lograron convertir sus ideas en empresas exitosas. Ejemplos como Morris Chang, que fundó Taiwan Semiconductor a los 54 años, o Reed Hastings, que consolidó Netflix después de los 40, demuestran que la edad no es un obstáculo. Otro caso similar es de Harland Sanders, quien fundó KFC a los 65.
A los 65 años, Harland Sanders comenzó a franquiciar su receta de pollo frito, dando origen a Kentucky Fried Chicken (KFC). Con una vida llena de trabajos y no pocos fracasos, a los 60 años encontró su boleto a la fama en un producto humilde: el pollo frito.
Al fallecer en 1980, el “Coronel” vio su cara convertida en logo de un imperio con aproximadamente 6.000 locales en 48 países y 2.000 millones de dólares en ventas anuales. Hoy KFC es una de las cadenas de comida rápida más grandes del mundo. Su famosa frase “no renuncies a tus sueños ni a los 65 años” sigue inspirando a millones de personas.
Si hay un caso icónico que demuestra que nunca es tarde para emprender, ese es el de Harland David Sanders, más conocido como “el Coronel Sanders”. Hasta entonces había operado un pequeño restaurante de carretera, pero la construcción de una nueva autopista dejó su negocio al borde del cierre.
Ramiro López es un ejemplo paradigmático de reinvención tras la jubilación. A sus 65 años, lejos de retirarse, decidió “desjubilarse” para fundar Mundimed, una plataforma de telemedicina interactiva atendida por decenas de médicos y en 127 idiomas. Ramiro identificó esta oportunidad durante la pandemia, al ver las carencias de la atención primaria, especialmente para mayores y gente en áreas rurales.
La historia de Julio Estalella muestra cómo una situación difícil puede ser el catalizador de un negocio exitoso. Con una familia que mantener y pocas alternativas laborales en su región, decidió lanzarse a emprender por necesidad. Así nació Salsas Quietud, una marca de salsa picante gourmet que fusiona el picor con los aromas del jerez.
Yolanda Ruiz Piquer trabajó 25 años en el sector de las tecnologías de la información. Fundó SPiquer, una plataforma digital que democratiza la producción de vídeos profesionales. Yolanda lanzó SPiquer hace alrededor de 5 años, detectando que muchas empresas necesitan crear contenido audiovisual ágilmente.
Tras ser despedida en 1993, Consuelo Pérez decidió reinventarse. En 2001 fundó ‘El Molino’, un herbolario de productos ecológicos. Su pasión por la salud la llevó a formarse en nutrición, dietética y fitoterapia, y a lanzar ‘Nutrialia’, un proyecto educativo y de asesoramiento alimentario.
Pepe García, jubilado de Tomelloso, fundó en 2021 la Asociación «Súper Abuelos en el mundo» para mantener activos a los mayores y aprovechar sus habilidades adquiridas durante su vida laboral.
Además, un estudio reciente señala que los fundadores de más edad tienen más probabilidades de generar innovaciones en productos o servicios que aquellos más jóvenes.
Amancio Ortega, fundador de Zara, Stradivarius, Pull & Bear y otras conocidas tiendas de textil, parte de la multinacional Inditex de fabricación y distribución textil. Hasta los 30 años, el gran empresario leonés trabajó como ayudante de tienda, y no fue hasta 1975 cuando abrió la primera tienda Zara en La Coruña, cuando tenía 39 años.
Harland Sanders, fundador de KFC, tuvo siempre una vida muy difícil. Después de vender el local y pagar las deudas, se lanzó a tratar de vender su receta de pollo por los restaurantes por apenas 1 centavo cada pieza. Su popularidad fue creciendo hasta que en 1974 alcanzó las 600 franquicias y vendió sus acciones por valor de 2 millones de dólares. Entonces el coronel Sanders tenía 84 años y la compañía le había asignado un sueldo vitalicio, convirtiéndose en el principal embajador de la marca.
El fundador de Mc Donald’s vendió tazas de papel y mezcladoras de batidos hasta los 52 años, aunque no cosechaba muy buenos resultados. Un día, los hermanos Maurice y Richard McDonald decidieron hacerle un pedido de máquinas, lo que permitió a Ray Croc conocer el negocio y empezar a trabajar como comercial.
El fundador de Coca Cola tenía ya 55 años cuando inventó el famoso refresco. En sus orígenes, se trataba de un brebaje para el tratamiento de los soldados enfermos. Con el tiempo se convirtió en una bebida habitual, hasta convertirse en el imperio mundial que conocemos hoy.
Incluso si pretendemos emprender en el mundo digital, no hace falta estar subido a la última ola de emprendimiento de las últimas generaciones. El emprendimiento no está por tanto reñido con la edad.
Aunque estos casos son los más conocidos, hay muchos hombres emprendedores y mujeres emprendedoras que empezaron a crear sus negocios cuando tenían 50 o 60 años o más, y tuvieron éxito.
Consejos para emprender con éxito a cualquier edad
A veces uno puede plantearse que la edad quizás puede ser un problema a la hora de ser emprendedor. Lo cierto es que la historia refleja que la experiencia es un grado a la hora de emprender un negocio. Se puede tener éxito y ser demasiado mayor.
Aprovecha tu experiencia acumulada, tus años de trabajo te han dado una capacidad superior de resolver problemas y perspectiva estratégica. Apóyate en tu red de contactos, tras décadas de carrera, conoces a mucha gente en tu industria. Ese capital social puede abrirte puertas a socios, mentores, clientes e inversores.
Actualízate y aprende cada día, la tecnología y el mercado evolucionan rápido. Enfrenta la posible brecha digital con formación continua. Muchos sénior destacan la importancia de mantener la mente abierta, formarse en nuevas herramientas y rodearse de gente joven de la que aprender.
Planifica bien, pero no dejes que el miedo te paralice. Pasión y propósito por delante del dinero, emprende en algo que realmente te motive. Muchos séniors buscan dejar un legado o resolver un problema social, más que hacerse ricos rápidamente.
Es tan cierto que la energía de la juventud lleva a experimentar con mayor facilidad ideas atrevidas, como lo es afirmar que la experiencia es clave para triunfar.
Entusiasmo y orgullo por su trabajo, buscando hacer las cosas de manera competitiva respecto a otros en el mercado. Capacidad de asumir riesgos, con cierto grado de análisis, sin temblarle la mano a la hora de tomar decisiones que comporten un cierto nivel de riesgo.
Capacidad de persuasión y contar con una red de contactos. Los emprendedores han de creer en sí mismos y en sus capacidades para alcanzar las metas propuestas. Tienen que ser profundamente optimistas, no dudar en ningún momento sobre el proyecto.
No les gusta que nadie les controle, ni reportar a nadie. De hecho, hay una cierta rebeldía en su proyecto. Sería deseable que hubiera más directivos que tomaran este camino al finalizar su carrera ejecutiva por cuenta ajena, lo cual generaría más riqueza, pero evidentemente, es una opción de riesgo y hay que tener un cierto nivel de patrimonio, además de unas competencias de emprendimiento que no todo directivo posee.
Todo indica que la edad no es un obstáculo, sino que se trata de aprender, arriesgarse y tener espíritu empresarial para poder construir la empresa de nuestros sueños.
Las historias de emprendedores séniors, como el creador de KFC o tecnólogos jubilados que lanzan proyectos innovadores, demuestran que nunca es tarde para emprender. A partir de los 50, la experiencia, los contactos y la madurez se convierten en grandes fortalezas para iniciar un negocio con bases más sólidas y humanas. Aunque hay retos, también hay una motivación especial y una visión más clara del propósito.
Ejemplos como los de Ramiro López Henares, Julio de Salsas Quietud o Yolanda de Spiquer inspiran a transformar ideas en realidades, sin importar los años cumplidos.
Recuerda esto: El desarrollo personal y profesional no tiene fecha de caducidad.
Si sigues dudando, aquí tienes algunas razones por las que nunca es tarde para empezar:
- Tienes más claridad y experiencia. A diferencia de los más jóvenes, ya sabes qué funciona y qué no.
- Mayor estabilidad emocional. La madurez te permite tomar decisiones con más inteligencia y calma.
- Oportunidades digitales. Hoy en día, el emprendimiento digital abre puertas sin importar la edad.
- Vivir con propósito. No hay nada más satisfactorio que dedicarse a algo que realmente te apasiona.
La única diferencia entre las personas que logran sus sueños y las que no, es que las primeras se atreven a dar el paso. Si sigues esperando el momento perfecto, nunca llegará. La clave está en actuar hoy, porque nunca es tarde para empezar.
Nunca es tarde para empezar a compartir lo que sabes con el mundo, a desarrollar habilidades que antes no imaginabas o a experimentar un cambio que te acerque más a lo que realmente deseas. Y eso es precisamente lo que quiero transmitirte en cada episodio de este podcast.
Muchas personas creen que después de cierta edad ya no tiene sentido intentar algo nuevo, pero esto no es cierto. Existen cientos de historias de personas que, tras cumplir los 50 o los 60, decidieron emprender, aprender o cambiar de vida. Nunca es tarde para empezar si realmente te lo propones.
Si eres funcionario, trabajador por cuenta ajena o desempleado, tienes una oportunidad real en internet. Si crees que la edad es un límite, estás dejando pasar la posibilidad de cambiar tu vida. Si decides que nunca es tarde para empezar, ya has ganado la primera batalla.
La clave está en la mentalidad y en la voluntad de aprender cosas nuevas. Piensa en empresarios, artistas, escritores o incluso personas comunes que decidieron emprender cuando muchos pensaban que ya era tarde. El desarrollo personal y profesional no tiene fecha de caducidad.
En los últimos tiempos se están retrasando o frenando resoluciones que deberían ser obligatorias y eso nos obliga a reducir costes porque nosotros cobramos las costas que tiene que pagar la parte contraria.
No acaba la vida profesional a esa edad. Ahora tienes experiencia, contactos con clientes, capacidad de gestión, de decisión… Puede ser una buena opción emprender.
Soy una emprendedora de toda la vida. Veo oportunidades alrededor de mí constantemente. Tengo una gran curiosidad, no veo reglas preconcebidas, soy rebelde y no me rindo. Los emprendedores no tenemos edad. Pensar que emprender tiene edad es una limitación”.
En la gran empresa, cumplidos los 50, en lugar de premiar la experiencia, pasas a ser parte del pasado. En el paro y cansado de cerrar proyectos para otros, tenía ganas de hacer algo propio y, en un afán por superarme, acepté el reto conmigo mismo y emprendí”.
Toda la formación de directivo de empresa ha sido crucial.
Si no te haces trampas al solitario, de adulto tienes un bagaje enorme de los errores que has cometido y que ya no vas a cometer. Creo que el emprendimiento de más de 50 es muy positivo y muy sólido, pero los fondos de capital riesgo toda-vía no lo tienen muy claro.
Lo mejor es, básicamente, la experiencia, tanto personal como profesional, que me proporciona una visión global. También cuento con una red de contactos, mayor autoconfianza y una tranquilidad propia de esta etapa de vida: mis hijas han crecido, la dinámica ha cambiado y eso me permite más tiempo para mí, para crear, para pensar y para dedicarme a los proyectos con una perspectiva más madura y serena. Funciona mejor el emprendimiento sénior porque hay más reflexión, más prudencia y menos ímpetu.
La gran ventaja de emprender con más de 50 años es la experiencia acumulada.
Tienes una mayor experiencia y conocimiento: antes no habría sido capaz de montar este proyecto de los premios. La edad, además, te da también una autoridad de cara a relacionarte con otras personas, de alinear al resto con lo que tú crees que debe ser, de negociar contratos, de liderar. La gran mayoría de las personas de esta edad te dice que está en el mejor momento profesional.
Si algo tengo claro es que nunca es tarde para empezar. Pero de nada sirve saberlo si no tomas acción. Este podcast no es solo un espacio para escuchar historias inspiradoras, sino una herramienta para que te animes a dar el primer paso hacia ese cambio que tanto deseas.
Lo que realmente importa no es la edad, sino la actitud con la que enfrentas los cambios. Si crees que puedes, ya tienes la mitad del camino recorrido. Nunca es tarde para empezar si decides dar el primer paso hoy.
Si echas un vistazo a la historia, verás que muchas de las personas más exitosas alcanzaron sus logros después de los 50 o incluso los 60 años. Nunca es tarde para empezar cuando tienes experiencia, conocimientos y la madurez suficiente para tomar decisiones con inteligencia.
Cuando tienes más de 45 años, no solo cuentas con conocimientos técnicos, sino con habilidades que solo el tiempo puede dar:
- Resiliencia para superar los desafíos.
- Mayor claridad para tomar decisiones importantes.
- Capacidad de adaptación y aprendizaje continuo.
Muchas veces, lo que nos detiene no es la falta de oportunidades, sino el miedo al qué dirán, a fallar o a no estar a la altura. Pero la verdad es que nunca es tarde para empezar a desafiar esos miedos y demostrarte a ti mismo que puedes lograrlo.
Si algo quiero que te lleves de este episodio es que nunca es tarde para empezar a cambiar tu vida. No importa cuántos años tengas ni cuántas veces hayas dudado de ti mismo. Lo único que realmente cuenta es la decisión de dar el primer paso.
Muchas personas piensan que para lograr un cambio necesitan tenerlo todo planeado, pero la verdad es que el mayor error es quedarse esperando el momento perfecto. Nunca es tarde para empezar, pero lo más importante es que empieces hoy, sin importar lo pequeño que sea el paso que des.
El primer paso es creer en ti y dejar de lado la idea de que la edad es un límite. Nunca es tarde para empezar a descubrir nuevas oportunidades, a explorar lo que te apasiona y a abrirte a experiencias que antes ni imaginabas.
El mundo digital te ofrece una oportunidad real para reinventarte y generar ingresos sin depender de un jefe ni de un salario fijo. Si decides aprovecharlo, puedes construir un futuro donde tengas control sobre tu tiempo y tu vida.
Vivimos en una sociedad que parece obsesionada con la juventud, donde se nos ha hecho creer que solo los más jóvenes tienen la capacidad de innovar, crecer y triunfar. Pero la realidad es otra. Nunca es tarde para empezar a desarrollar una nueva habilidad, a descubrir tu verdadero potencial o a explorar el mundo digital con una mentalidad abierta.
Analiza lo que realmente te motiva. ¿Qué es eso que siempre quisiste hacer y nunca te atreviste? Deja atrás el miedo al qué dirán. La única opinión que importa es la tuya. Comprométete contigo mismo. Si decides que nunca es tarde para empezar, ya has ganado la primera batalla.
El mayor obstáculo no es la edad, ni el conocimiento, ni la tecnología. El verdadero obstáculo es la mentalidad. Si sigues pensando que ya es tarde para ti, nunca darás el paso. Pero si comienzas a repetirte que nunca es tarde para empezar, tu enfoque cambiará por completo.
Ya sabes que nunca es tarde para empezar. No importa tu edad, ni tu experiencia previa, ni los miedos que puedas sentir. Lo que realmente importa es dar el primer paso y comprometerte con tu propio camino.
No necesitas ser un experto en tecnología ni tener miles de seguidores para empezar. Solo necesitas voluntad, constancia y una mentalidad abierta al aprendizaje. Lo más importante no es cuánto sabes ahora, sino qué estás dispuesto a aprender y hacer desde hoy.
No dejes que un simple mito condicione tu vida. Nunca es tarde para empezar si decides romper esas barreras mentales y confiar en ti. El momento es ahora.
Si sigues esperando el momento perfecto, nunca llegará. La clave está en actuar hoy, porque nunca es tarde para empezar.
Lo mejor está por venir.
Casos de emprendedores que alcanzaron el éxito con una avanzada edad:
- Amancio Ortega, «Inditex»
- Coronel Sanders, «Kentucky Fried Chicken»
- Ray Croc, «Mc Donald’s»
- John Pemberton, «Coca-cola»
Opciones de emprendimiento para directivos en su segunda carrera:
- Hacer un management buy out del negocio que gestionan.
- Convertirse en franquiciado de un negocio.
- Crear un proyecto empresarial partiendo de cero.
