Mujeres Emprendedoras en la Biblia: Un Legado de Fe y Fortaleza
En la Biblia, encontramos narraciones de mujeres humildes que siguieron a Jesucristo, así como mujeres nobles y distinguidas (Hechos 13:50; 17:4, 4, 12). Damos gracias a Dios porque Él no hace acepción de personas, llamando a pobres y ricos, a mendigos y reyes.
Una de estas mujeres notables es Lidia, cuya historia destaca en el Nuevo Testamento. El apóstol Pablo, en su segundo viaje misionero, fue guiado por el Espíritu Santo a Macedonia (Hechos 16:6-10). Allí, en Filipos, conoció a Lidia, una mujer que cambiaría el curso de la historia cristiana en Europa.
Mapa del segundo viaje misionero de Pablo
Lidia: Una Mujer de Negocios y de Fe
¿Quién era Lidia?
Lidia era una mujer de negocios que vendía tintura de púrpura y telas finas. Estas telas eran costosas debido al complejo proceso de teñido. Originaria de Tiatira, una ciudad comercial en Asia Menor (actual Turquía), Lidia era probablemente una mujer rica e influyente. No se menciona a un marido, por lo que podría haber sido soltera o viuda.
Aunque gentil de origen, Lidia era una prosélita judía, es decir, una conversa al judaísmo. En Tiatira, existía una gran comunidad judía con su propia sinagoga. Lidia era una persona temerosa de Dios, similar a Cornelio en Hechos 10:2, aunque aún no conocía el evangelio personalmente.
Lidia encontraba tiempo para las cosas de Dios a pesar de estar muy ocupada con su negocio. Guardaba el día de reposo para orar con otras mujeres. Esto nos lleva a reflexionar sobre cómo priorizamos las cosas de Dios en nuestras vidas.
La Conversión de Lidia
En una reunión de oración, Pablo y sus compañeros hablaron a las mujeres sobre Cristo, el Mesías esperado. Lidia escuchaba intensamente, y Dios abrió su corazón. Es importante recordar que la salvación es obra de Dios. Como dijo Jesús: "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo trajere" (Juan 6:44).
Lidia se convirtió en una verdadera creyente esa misma mañana. Su conversión se manifestó en sus frutos y su cambio de vida. Inmediatamente fue bautizada, junto con su familia (Hechos 16:15). El bautismo es una señal externa de una transformación interna.
El bautismo de un etíope
Hospitalidad y Servicio
Otra señal de la conversión de Lidia fue que abrió su hogar a los creyentes. Insistió en que Pablo y sus compañeros se quedaran en su casa (Hechos 16:15), ofreciendo sus recursos y hospitalidad. A pesar del peligro que implicaba albergar a los creyentes, Lidia no dudó en hacerlo. Es probable que los primeros cristianos en Filipos se reunieran en su casa.
¿Cómo usamos nuestros hogares y nuestros bienes? Lidia nos enseña a ser generosos y a poner nuestros recursos al servicio de Dios y de los demás.
EL VIAJE REVELADO DE LIDIA: LA PRIMERA VOZ CRISTIANA DEL CONTINENTE EUROPEO
Lecciones de la Vida de Lidia
El testimonio de Lidia en la Palabra de Dios es un ejemplo para nosotras. Ella es un ejemplo de:
- Mujer emprendedora en el trabajo.
- Obediencia a los mandatos de Dios al ser bautizada.
- Testimonio de una vida transformada.
- Amor a la obra de Dios y a los creyentes.
Lidia nos desafía a ser ejemplos de fe, hospitalidad y amor a Dios. Nos anima a compartir el evangelio con otros, porque nunca sabemos quién puede estar escuchando y a quién Dios abrirá el corazón.
Infografía sobre Lidia
