Mujer y autoempleo en el ámbito rural: impulsando el desarrollo y la sostenibilidad
En la actualidad, existe una emigración masiva de población del campo a la ciudad. Este fenómeno es cambiante, ya que a lo largo del tiempo se ha producido alternativamente con una emigración a la inversa en función de las necesidades latentes. De este modo, aquellos lugares del ámbito rural que hoy son ansiados destinos turísticos en períodos vacacionales, se tornan despoblados durante el resto de la anualidad. En este contexto rural, tanto el hombre como la mujer juegan un papel fundamental, teniendo en cuenta que su desarrollo social, personal y laboral ha de ser y puede ser similar, aunque esa no sea la realidad más común. El empleo y el autoempleo aparecen de forma transversal al papel de la mujer como medida exitosa para su propio desarrollo y el de su familia en el entorno rural, mostrando su valor en un mundo rural masculinizado.
El retorno a las raíces y el valor de la lana: la historia de Natalia Escaño
Casi diez años pasaron hasta que Natalia Escaño López (26 años) volvió a su pueblo después de estudiar Bellas Artes y trabajar en proyectos sociales que la llevaron a Brasil, Marruecos y Bulgaria. Trabajos muy bonitos pero muy masculinizados, lo que terminó por convencerla de buscar un cambio de aires que encontró en el punto de partida, Cortegana (4.735 habitantes, Huelva).
Natalia se dio cuenta de que necesitaba volver a trabajar con mujeres y no sentirse la única. En aquellos proyectos [en Brasil, Marruecos y Bulgaria] había mayoritariamente hombres, una distancia cultural muy grande y sociedades más machistas. Por eso decidió volver, pero de paso. Sus padres son agricultores, ganaderos y tienen casas de turismo rural. Desde muy pequeña ha tenido contacto con el campo y le gusta, excepto cuando era adolescente que, como suele pasar a esa edad, "levantas tu bandera, te revolucionas y decides hacer cualquier cosa menos lo que hacen tus padres. Pero los valores del mundo rural siempre me han parecido muy especiales".
El confinamiento sorprendió a Natalia en el pueblo. Ahí fue cuando empezó a plantearse aplicar en su entorno todo lo que había aprendido fuera. Hizo entonces un documental sobre las mujeres rurales porque como el sector primario no se paralizó durante la pandemia, ella tampoco.
Un proyecto para recuperar el valor de la lana
Natalia y su equipo hicieron las cuentas y vieron que se tiran unos 25.000 kilos de lana, aproximadamente. Se trata de una fibra actualmente considerada un residuo del campo, cuando en realidad es uno de los mejores recursos naturales que tenemos. Antiguamente, el esquilador pagaba el precio de la lana para llevársela. Después hubo un tiempo en el que el esquilador se llevaba la lana en pago por su servicio. A día de hoy, pagan a los esquiladores y estos no se llevan la lana. Y eso a pesar de que cada vez sabemos más sobre sus magníficas propiedades.
Como Natalia señala: "Te puedes comprar una camiseta de fibra sintética sin problemas. Pero la fibra sintética tiene una vida útil muy corta, favorece la aparición de bacterias y la generación de microplásticos".
El proyecto de Natalia busca devolverle a la lana el valor que tiene, especialmente a aquella de Sierra Morena. Para ello, cuentan con la colaboración de expertos: Bea nació entre ovillos y madejas, es una tejedora fascinante. Sete es bióloga y empezó a analizar la lana y su grasa, la lanolina, para ver qué usos podría tener ésta.
Primero, tuvieron que conocer el proceso, después comenzaron a formar a la gente en la sierra, a asociaciones de mujeres y de otros tipos, y llegó un momento en el que empezaron a llamarlas de otros lugares para enseñar los procesos de la lana. Lanzaron el proyecto desde una asociación.
Para asociarse, lo primero es encontrar las socias, crear los estatutos, inscribirla y dar de alta una tarjeta bancaria. En verano tienen más actividad, pero de momento el proyecto no se mantiene por sí solo, por eso cada una tiene sus cosas aparte. Natalia está con sus padres.
La familia de Natalia es un ejemplo de emprendimiento: "Mis padres siempre han sido muy emprendedores; apostaron por el ecológico cuando todavía no tenía nombre en sí, se lanzaron al turismo después de que les matasen todos los cerdos con la peste porcina y quedarse sin nada de ingresos… El campo cambia tanto, nunca sabes si te va a venir un año bueno o una sequía como la de este año".
Natalia se dedica a muchas cosas y muy diversas: "Yo no me pongo etiquetas porque he aprendido que en el medio rural los trabajos nunca son tan específicos como en el medio urbano. Una ganadera también es veterinaria, administrativa, comercial… Yo considero que soy artista porque estudié Bellas Artes, pero también estudio microbiología, cultivo lombrices… Podría decirse que soy artista medioambiental, pero también me identifico mucho con el ámbito social. Creo que el arte tiene una función comunicativa muy especial y necesaria, más cuando hablamos de ciencia. La ciencia es fascinante y sus conclusiones muy importantes, pero no llegan al público".
El desafío de llevar la cultura al medio rural
Cuando hablamos del mundo rural, las barreras son que el ocio y el tiempo de trabajo están muy mezclados. La gente comparte tiempo mientras trabaja, ya sea pelando garbanzo, cardando la lana, cuidando de la huerta… El trabajo y el ocio no se desvinculan, tienen mucha interacción. Por eso, no podemos llevar la cultura al mundo rural igual que al mundo urbano. Natalia se ha dado cuenta a través de práctica y error.
Además, Natalia comenta: "Sí, estamos hablando con una compañera de Extremadura que también se dedica a la lana. Ella nos está indicando en qué partes del camino hay más trabas. Además, estamos leyendo el manual que ha lanzado FADEMUR hace muy poquito. Lo hacemos juntas, así que vamos un poco más lentas [ríe]. Está genial y es muy completo."
El objetivo del proyecto es que funcione para ellas y para los productores y productoras, para que tengan un rendimiento económico. Que se apoye en su comunidad porque le va a responder. En los pueblos hay poco relevo generacional y la gente brinda su ayuda a quienes quieren apostar por ellos. "Nosotras no te puedes hacer una idea de la de gente que nos ha apoyado en este camino", afirma Natalia.
FADEMUR y el impulso al emprendimiento rural femenino
La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) está organizando el VI Encuentro Ruraltivity, una cita que cada año congrega en Madrid a cientos de emprendedoras rurales inscritas en su lanzadera de emprendimiento rural, Ruraltivity. Al igual que años anteriores, la primera jornada será formativa en temas relevantes para quienes emprenden en el medio rural. El día 14 de junio, el evento estará orientado a la visibilización y el debate, para lo que estará abierto a la asistencia de medios de comunicación así como de personalidades invitadas, todas trascendentales para el día a día de los proyectos que se desarrollan en los pueblos.
FADEMUR es una plataforma de impulso de iniciativas de autoempleo y emprendimiento rural. Para conseguir sus objetivos, FADEMUR realizará en Aragón diferentes actividades como talleres formativos presenciales y cursos online enfocados en nuevos huecos de emprendimiento y autoempleo a través de la plataforma del programa, www.ruraltivity.com, que, además, ofrece información, orientación y herramientas para el autoempleo.
Talleres de agricultura regenerativa y herramientas digitales
La Fundación PepsiCo y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) han realizado el primer taller de agricultura regenerativa de su ciclo de formaciones para mujeres rurales adscritas a la lanzadera de emprendimiento de FADEMUR, Ruraltivity. El taller, dividido en una primera parte teórica y una segunda práctica, ha permitido a las mujeres rurales profundizar en sus conocimientos en agricultura regenerativa, estimulando la fertilidad y biodiversidad del suelo a través del empleo de herramientas digitales.
En este sentido, las participantes han podido conocer la aplicación i-crop que permite aumentar el rendimiento de los cultivos, optimizar el consumo de agua en el riego y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero gracias a la recogida masiva de datos. En la parte práctica, las emprendedoras rurales se han desplazado hasta una de las fincas de Esencia de Tierra de Montorio, concretamente la finca ‘Los Bascones’, para presenciar la preparación de los campos de patata para su posterior plantación. Allí también han podido comprobar la aplicación de las diferentes prácticas sostenibles y asistir a una demostración sobre el funcionamiento de Stenon, una innovadora herramienta que emplea la tecnología de sensores para analizar la situación del suelo agrícola y su evolución a tiempo real mediante parámetros como los nutrientes, la temperatura y la humedad de la tierra.
Andrea Pont, directora de la Fundación PepsiCo en Europa, ha afirmado: “La agricultura es un pilar fundamental de nuestro negocio, y como tal es todo un placer poder ayudar hoy a este grupo de emprendedoras del mundo rural español a mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de sus cultivos a través de nuestro propio equipo de expertos agrónomos”.
Teresa López, presidenta de FADEMUR, ha explicado: “Con actividades como la de hoy, las mujeres rurales nos hemos propuesto convertir el actual momento de transición en la manera de producir en una oportunidad para reducir la brecha entre hombres y mujeres en los pueblos, que es la meta por la que en nuestra organización llevamos casi 20 años trabajando”.
Ángel Alonso, director del departamento agrario de PepsiCo en Iberia, ha afirmado: “Estamos viviendo un momento de transformación de la agricultura en el que la aplicación de las prácticas regenerativas y el uso de la tecnología jugarán un papel fundamental para la sostenibilidad del sector. Con este taller, hemos querido poner a disposición de las mujeres rurales las herramientas y técnicas existentes que les permitirán mejorar la fertilidad y la biodiversidad del suelo y, consecuentemente, el rendimiento de sus cultivos a la vez que cuidan del planeta”.
Esta formación es el inicio de un ciclo de talleres formativos englobados dentro de la colaboración que mantiene la Fundación PepsiCo con FADEMUR. El objetivo de esta alianza es ayudar a las mujeres rurales a impulsar sus proyectos sin necesidad de abandonar sus pueblos, abordando así la brecha de género existente en el mundo rural y la despoblación. La colaboración con FADEMUR se enmarca en PepsiCo Positive (pep+), la transformación estratégica de PepsiCo con la sostenibilidad en el centro, que incluye el apoyo a las comunidades locales donde opera para contribuir a la mejora de sus medios de vida.
Villarrubia de los Ojos pone en valor el emprendimiento de la mujer rural
Becas y oportunidades de financiación
La Fundación PepsiCo y FADEMUR (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales) impulsarán juntos y por segundo año consecutivo las “Becas Fundación PepsiCo al emprendimiento rural” dentro de su marco de colaboración a través de la lanzadera de emprendimiento Ruraltivity. El objetivo de esta iniciativa es otorgar apoyo financiero directo a proyectos enmarcados dentro del sector agrario y la economía circular para ayudar a las emprendedoras de Ruraltivity a impulsar sus negocios sin necesidad de abandonar sus pueblos.
Teresa López, presidenta de FADEMUR, afirma: “Estas becas son la oportunidad de ayudar a las emprendedoras rurales en una de las principales barreras con las que se encuentran: obtener financiación”.
Estas becas forman parte de la colaboración entre la Fundación PepsiCo y FADEMUR para abordar la despoblación y la falta de oportunidades de empleo para las mujeres rurales en nuestro país. En concreto, la Fundación PepsiCo contribuirá en este segundo año de colaboración con 300.000 dólares (277.266€) para continuar impulsando los negocios de miles de mujeres en el medio rural y contribuir así a su independencia económica.
Además, en esta edición, la lanzadera cuenta de nuevo con la colaboración de la Fundación PepsiCo. Entre otras cosas, el apoyo de la Fundación permitirá impulsar, también, a diez emprendedoras rurales otorgándoles una beca de 5.000 €. Además, las mujeres seleccionadas también recibirán formación y asesoramiento específicos para la consolidación de sus proyectos o la apertura de una nueva línea en sus negocios, afianzando así sus competencias emprendedoras. Para solicitar una de estas becas, es requisito indispensable estar inscrita en Ruraltivity y rellenar el formulario habilitado en la web de la lanzadera.
Si quieres saber más sobre opciones de financiación, con especial interés en la microfinanciación, se animan a participar en talleres específicos. La organización de mujeres rurales FADEMUR ha presentado en Zaragoza las novedades de la sexta edición de su lanzadera Ruraltivity, entre las que destacan las becas de 5.000 € para mujeres rurales emprendedoras. En el acto han participado Carolina Llaquet Gómez, presidenta de FADEMUR Aragón; Marta Estopiñán Mir, integrante del equipo técnico de FADEMUR en la región; y José Manuel Roche Ramo, secretario general de UPA Aragón.
Casos de éxito y reconocimiento
La quesería y ganadería Roca de Cabra de Alicia Fernández, ubicada en Ortigosa de Cameros, ha ganado el premio a mejor proyecto emprendedor femenino en el medio rural organizado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) y Bodegas Bardos. La quesería de esta emprendedora, llamada Roca de Cabra, se puso en marcha a finales de 2018, y crean el queso y yogures naturales a partir su propia leche de cabra.
En la categoría 'Mujer Comprometida en el Futuro Rural', el galardón recayó en Manuela Escudero Martín, fundadora de la empresa Escumar Moda S.A. Su iniciativa, el Complejo Turístico Aitalas - Lago Sahechores, ha sido premiada por su apuesta decidida por la sostenibilidad y la dinamización económica de su entorno. La gala contó con la presencia de numerosas personalidades de la sociedad civil de toda España, reafirmando estos premios como un altavoz necesario para visibilizar proyectos que, como los de Zamora y León, son piezas clave en el desarrollo económico y social de la región.
El emprendimiento en el medio rural es, más que una opción a considerar, una necesidad y un modo de vida.
El compromiso de FADEMUR con las mujeres rurales
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, FADEMUR reclama a la Administración más apoyo para las emprendedoras y cooperativistas del medio rural. FADEMUR: “cooperativismo y emprendimiento contra la violencia y el despoblamiento”.
Fademur reunirá a más de 120 mujeres rurales de toda España en el Encuentro de Cooperativas y Emprendedoras Rurales que tendrá lugar en Madrid. En los últimos 10 años, FADEMUR ha alcanzado 1.500 participantes y más de 500 proyectos emprendedores, demostrando el impacto positivo de sus iniciativas. Fademur también anima al envejecimiento activo en el medio rural, ya que la población del mundo rural español es una de las más envejecidas de Europa.
Eventos y encuentros relevantes
- El VI Encuentro Ruraltivity de FADEMUR se celebrará en Madrid, con jornadas formativas y de debate.
- La primera jornada de talleres formativos de PepsiCo y FADEMUR se desarrolló en el Teleclub de Villalmanzo, un municipio de 423 habitantes, con el objetivo de poner en valor los municipios pequeños.
- El acto de presentación de las becas de Ruraltivity en Zaragoza contó con la participación de Carolina Llaquet Gómez, presidenta de FADEMUR Aragón; Marta Estopiñán Mir, integrante del Equipo Técnico de FADEMUR; Luis Meseguer Lorente, miembro de la junta directiva y tesorero de ASMEDEM (Asociación Aragonesa de Mediación en Emprendimiento); José Manuel Roche Ramos, secretario general de UPA Aragón; y Salz Medina Fortacín, emprendedora rural de AOVE SalzySalz. El evento se realizó en la Sede de FADEMUR en Zaragoza, Calle Costa 1, 4ª planta.
| Categoría | Número |
|---|---|
| Participantes | 1.500 |
| Proyectos Emprendedores | Más de 500 |
