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Comunicación

El Trágico Final de Felipe Hernández: Un Empresario de Molina de Segura Asesinado por Sus Hijos

by Admin on 24/05/2026

Molina de Segura aún no se repone del brutal crimen que ha sacudido a toda la comunidad. Felipe Hernández, un comerciante de 65 años, murió tras ser salvajemente agredido por dos de sus hijos dentro de su propio negocio, Tejidos Hernández. La conmoción se extendió en Molina de Segura, Murcia, tras la muerte de este conocido empresario de la localidad a las puertas de su negocio.

El empresario, de 65 años de edad, consiguió salir de su negocio con la cara ensangrentada y cruzar la calle. Antes de morir, el fallecido alcanzó a decir a los viandantes que los autores habían sido sus propios hijos. Felipe Hernández, gerente de "Tejidos Hernández", una conocida tienda ubicada en la calle Mayor de Molina de Segura, perdió la vida el pasado sábado a escasos metros de su negocio.

El empresario Felipe Hernández, dueño del negocio Tejidos Hernández, perdía la vida este sábado en Molina de Segura a manos, presuntamente, de su primogénito, Felipe H. R., que ya ha sido detenido. También ha sido arrestada la hija del difunto, Rosario H. R., que iba con su hermano cuando se produjo la agresión, apuntan las mismas fuentes. Ambos hermanos son sospechosos de homicidio.

La Agresión: Un Ataque Brutal Documentado por Cámaras

Los hechos tenían lugar minutos antes de las once de la mañana, en la calle Mayor de la citada localidad de la Vega Media. Según las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, Felipe Jr., el hijo mayor, y Rosario, su hermana, acceden al establecimiento por la entrada principal. Entran casi corriendo, directos a buscarle y se dirigen directamente a la habitación ubicada en la parte trasera del local, donde se encontraba su padre.

No se percibe en la grabación si cruzan alguna palabra con él porque, inmediatamente, su hijo comienza a darle puñetazos, lo lanza contra la pared, después contra el suelo, lo patea, se va, vuelve, y le pega otra tunda de puñetazos boca arriba, en el suelo. Sin mediar palabra, Felipe Jr. propina un primer puñetazo que derriba a su padre al suelo, iniciando una serie de golpes brutales que continuarían durante varios minutos.

A lo largo del vídeo se observa cómo el hijo le golpea en repetidas ocasiones: cuatro puñetazos iniciales, seguidos de nuevos empujones y una secuencia de patadas cuando Felipe intenta incorporarse. En total, la agresión se compone de múltiples ataques físicos, incluyendo al menos dos nuevas caídas provocadas por el propio agresor.

Mientras, su hermana observa la paliza y realiza aspavientos con los brazos y las manos, no se sabe si alentando al hermano o qué. Fuentes cercanas a la investigación apuntan a que en esas imágenes se observa cómo Felipe y Rosario irrumpen en el local -en esta ocasión, la puerta no estaba cerrada con llave- y acorralan directamente al empresario. Sería Felipe, el joven de 35 años y técnico de Hacienda, quien le propinaría varios golpes a su padre, de manera que uno de ellos le haría estrellarse contra la pared, de ahí una de las heridas sangrantes que presentaba el fallecido en la cabeza.

Mientras esto sucede (hay que tener en cuenta que las cámaras de seguridad recogen también el audio de lo acaecido), la hermana jalearía al presunto agresor al grito de “¡Como vuelvas a molestar a mi madre, te vas a enterar!”. Rosario, en vez de intervenir, se agacha para recoger el teléfono móvil de su padre. En apenas un minuto, dejan los dos a su padre destrozado allí tirado y se van a paso ligero por donde han venido: delante Rosario y detrás Felipe. Después de dejarlo malherido en el suelo, ambos hijos abandonan el lugar sin prestarle auxilio.

Desplome y Fallecimiento Trágico

Sorprendentemente, Felipe logró levantarse después de la somanta de golpes. Salió tambaleándose a la calle, con la mano en la cara, que estaba llena de sangre. Cruzó el umbral de la puerta de la tienda, incluso tuvo la precaución de cerrarla. Salió malherido a la calle a pedir ayuda y dijo: “Han sido mis hijos, mis hijos me han pegado”. Pidió ayuda: “Me han pegado mis hijos”.

Cruzó al otro lado de la calle, como desorientado, y se desplomó. Así lo muestran las imágenes y lo recoge el atestado policial. Numerosas llamadas alertaron a Emergencias: había un hombre en la vía pública que precisaba de asistencia médica con urgencia. Al lugar se movilizó una ambulancia, con sanitarios, aunque nada pudieron hacer por reanimar al afectado: estaba muerto.

Cuando el equipo de Emergencias consiguió llegar hasta la zona, no pudieron hacer nada por la víctima y tan solo pudieron certificar su muerte. Aunque los servicios sanitarios acudieron al lugar, nada pudieron hacer por salvarle la vida. Ni sus vecinos médicos, que corrieron a socorrerle realizándole técnicas de reanimación, lograron salvarle la vida. El forense certificó su muerte poco después. La autopsia determinará las causas del fallecimiento.

Sangraba por la cabeza y por la nariz, probablemente como consecuencia de uno de los golpes que le propinó uno de sus hijos, Felipe. Fuentes cercanas al caso indicaron que hay indicios de que Felipe Hernández, que presentaba un impacto en la cabeza, se rompió el cráneo al caer al suelo. Sin embargo, aún no se descarta que la muerte se debiera a una dolencia cardíaca, ya que Hernández llevaba marcapasos y padecía problemas del corazón.

Perfil del Empresario Felipe Hernández

Felipe Hernández, a punto de cumplir los 65 años, parecía un hombre feliz. Había encontrado una segunda mujer, Toñi, de la que estaba enamorado. Después de un tiempo juntos, se había ido a vivir con ella a su casa. Tenía pensado jubilarse, y cobrar la pensión máxima, después de toda una vida trabajando en la tienda de su padre, Tejidos Hernández, en el 61 de la Calle Mayor de Molina de Segura (77.500 habitantes, Murcia).

Había heredado el negocio familiar, donde se vendieron siempre primeras marcas de moda. Aunque, con los años y el auge de los centros comerciales, la tienda había caído en esa decadencia que habita los buenos comercios de los pueblos. Felipe era hijo del fundador de la empresa, José Hernández, ya fallecido. Hernández era muy activo en redes, donde se le conocía por 'azotar' a diferentes políticos del municipio, de todos los partidos.

Los Agresores: Hijos de Felipe Hernández

Los agresores fueron el mayor de sus cuatro hijos, Felipe H. R., y su hija Rosario H. R..

Felipe, de 35 años, como el padre, es licenciado en Derecho y ADE, premio extraordinario de ambas titulaciones y premio nacional también, y ahora oposita al cuerpo superior de inspectores de Hacienda. Rosario, de 31 años, como la madre, la pequeña de los cuatro hermanos, es graduada en Enfermería y Medicina, con el MIR ya hecho y realiza la residencia en Orihuela. Ambos hermanos son sospechosos de homicidio.

Datos de los Hijos Implicados en el Caso
Aspecto Felipe Jr. (Hijo Mayor) Rosario (Hija)
Edad 35 años 31 años
Estudios Licenciado en Derecho y ADE, premio extraordinario en ambas, premio nacional, opositor a inspector de Hacienda. Graduada en Enfermería y Medicina, con MIR hecho, realizando residencia en Orihuela.
Rol en Agresión Agresor principal, propinó múltiples golpes y patadas. Observadora, recogió el móvil del padre, presuntamente jalearía al hermano.
Situación Legal Detenido por homicidio, en prisión preventiva. Detenida por homicidio, en libertad provisional (debe firmar cada 15 días).

Una Historia de Violencia Familiar Prolongada

Lo sucedido no fue un episodio aislado. Según han relatado familiares y personas cercanas, las amenazas, agresiones y robos hacia Felipe por parte de sus hijos se venían produciendo desde hace años. El entorno asegura que Felipe vivía con miedo. Había mantenido rencillas con algunos de ellos, con insultos y amenazas en ocasiones anteriores, en alguna de las cuales llegó a intervenir la Policía.

Las disputas entre los ahora detenidos y el empresario eran constantes desde que el hombre se divorció de la madre de sus hijos y emprendió una nueva vida. Un familiar del fallecido asegura que este llevaba años siendo amenazado por sus descendientes. El comerciante ya había sufrido anteriormente el robo de uno de los ordenadores que tenía en la tienda, hecho que atribuía a sus hijos. Es más, este gerente del sector textil solía trabajar a puerta cerrada, por temor a que sus hijos se personasen en su trabajo para amedrentarle o agredirle.

El Divorcio y las Disputas Económicas

Los conflictos comenzaron coincidiendo con el inicio del proceso de divorcio de su exmujer. Hace 12 años que Felipe se separó de su familia. Su exmujer “le echó de casa después de años de convivencia infernal”, relata su hermano.

Antes de abandonar el domicilio familiar Felipe formó -aconsejado por su esposa- una sociedad llamada Jopichusa con sus 12 inmuebles, y la puso a nombre de ella y de sus hijos, al 50%. Salió de aquella casa de Archena con una mano delante y otra detrás y volvió a vivir con su madre en Molina. En el acuerdo, promovido por su mujer -que fue quien interpuso la demanda de separación y después la retiró-, él solo reservó la posibilidad de seguir trabajando arrendado en la tienda. Felipe se había convertido en un inquilino de su propia vida.

“Imagínate cómo estaría mi hermano en esa casa, para aceptar quedarse sin nada con tal de irse de allí”, señala José. “Pero lo peor para él y para todos comenzó cuando, a los cuatro años de la separación, empezó a salir con Toñi, y a exhibir su felicidad en las redes sociales… Sus hijos le veían por la calle y le deseaban la muerte”, recuerda el hermano.

Según recuerda José Hernández, el hermano pequeño del malogrado Felipe, los hijos llevaban años “viendo como su madre ridiculizaba a su padre en público, lo ninguneaba, se mofaba de él, lo dominaba, le trataba muy mal y después también los hijos, que no han salido aún del nido materno, en la casa familiar de Archena”.

Sus bienes económicos habían pasado a sus vástagos, entre ellos, unas plazas de garaje en un edificio cercano a su negocio, cuyo usufructo estaba cobrando el fallecido. Felipe Hernández estaba cobrando el alquiler de unas plazas de garaje en el municipio, que estaban a nombre de sus hijos y cuyo dinero le reclamaban. Un familiar del fallecido explica a este diario que a Felipe "lo echaron de su casa; sus hijos, con su madre, que ha sido la artífice de todo". "Se quedó sin bienes, lo puso todo a nombre de la mujer y los hijos". "Su única ilusión que tenía era jubilarse, que iba a cobrar la máxima", manifiesta este pariente, que sentencia que el difunto sufría "malos tratos físicos y psíquicos".

Denuncias Previas y el Fallo del Sistema Judicial

En el procedimiento judicial abierto ahora por su muerte, en el juzgado número 1 de Molina de Segura, hay otra decena de atestados. Corresponden a las denuncias previas de Felipe contra sus hijos. Entre las acusaciones previas, se encuentran:

  • Robarle las llaves de casa y el dinero de su cartera.
  • Acosarle en la tienda hasta provocarle un ataque de ansiedad -“no vamos a parar hasta que te pase algo”, le decían-.
  • Llevarse su ordenador de la tienda -después de eso tuvieron que ponerle un marcapasos-.
  • Sustraerle el teléfono móvil por la calle -dos semanas antes de la paliza-.
  • Escupirle, por toda clase de maltratos.

En la mayoría de esas denuncias ante agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, Felipe solicitó una orden de alejamiento de sus propios hijos. Las denuncias, los miedos y las solicitudes de protección de Felipe nunca fueron respondidas. "Ha denunciado seis o siete veces, ha pedido orden de alejamiento y nunca se la han dado. La Justicia no ha sabido actuar", destaca el pariente, que ha declarado ya ante la Policía Nacional. “El sistema le ha fallado a mi hermano, le decían que eran cosas de familia, por eso ahora tiene que saberse toda la verdad y tiene que hacerse justicia”, dice José, determinado a llevar este asunto hasta sus últimas consecuencias.

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Investigación en Curso y Declaraciones de los Implicados

La Policía Nacional detenía primero al hijo del fallecido como presunto responsable de una agresión a su progenitor. Poco después de esta primera detención, la Policía Nacional detenía a la hija del fallecido por su presunta implicación en los hechos. Los dos hermanos están investigados por homicidio. El mayor está en prisión preventiva, mientras que la hermana ha quedado en libertad provisional y debe ir a firmar cada 15 días.

Felipe, en una primera declaración ante la policía, reconoció que le había pegado a su padre “dos o tres puñetazos” pero que no pretendía matarle. Su hermana se negó a declarar con los agentes. Ante el juez, ambos solo quisieron responder a las preguntas de su abogado. “Entramos porque vimos la puerta de la tienda abierta”, contó la hija, “para pedirle que nos dejara libres las plazas de garaje y poder aparcar”, dijo en su declaración. Y aseguró que su padre le pegaba en las piernas con el cinturón cuando era pequeña y que una vez le denunció y después retiro la denuncia. Ninguna de esas denuncias consta en el procedimiento, según el abogado Simó.

En la declaración de su hermano Felipe, autor de la paliza, éste asegura que su madre tenía tanto miedo de su padre que no fue capaz de pedirle una pensión de alimentos para ellos. Pero al mismo tiempo reconoce que, antes de separarse, su padre les hizo propietarios de todos sus bienes: “13 o 14 inmuebles”, concreta. Además, declara que su madre “sufría mucho” por el “ahogamiento financiero”. No obstante, reconoce que al principio de la separación el trato con su padre “era bueno”, pero que “luego” se fueron distanciando.

La principal hipótesis con la que trabajan los investigadores del grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Murcia, que son quienes han asumido el caso, es que el móvil de este crimen -intencionado o involuntario- sea económico. La clave de este caso puede estar en el contenido de las cámaras de videovigilancia con las que cuenta en su interior "Tejidos Hernández", el negocio donde tuvieron lugar los hechos. Unas grabaciones que ya están en manos de los investigadores policiales y de la Justicia, que las analizan pormenorizadamente. Otro de los aspectos que quedarán contemplados en las diligencias será la actividad de los teléfonos móviles de los hijos, lo que permitirá determinar si había o no una intención homicida, o si existieron amenazas previas a los hechos. Por otro lado, la Delegación del Gobierno ha aclarado que el suceso "no responde a motivaciones políticas, ideológicas o de otra naturaleza" sino que las causas se encontraban dentro del ámbito familiar.

Conmoción en la Comunidad

El municipio de Molina de Segura está conmocionado por lo ocurrido. El multitudinario funeral de este querido comerciante fue retransmitido en directo por la televisión local (Thader TV) el pasado lunes y el negocio del fallecido amanecía en la jornada de este martes con velas a sus puertas, en señal de luto.

Tampoco dan crédito a lo ocurrido en Archena, el pueblo en el que se han criado con su madre los dos sospechosos de la muerte de su progenitor. “Los padres son unas personas buenas y la hija es buena gente, lo que pasa es que a raíz de la separación que tuvieron, allí empezaron los problemas, hasta que ha pasado lo que ha pasado”, declara un vecino a las puertas de este domicilio familiar, una casa señorial que aparecía este martes con pintadas de “Asesinos” en su fachada, que ya han sido borradas.

Lo sucedido generó gran impresión en el municipio, dado que tuvo lugar en pleno centro de la ciudad y en un momento en el que muchas personas iban y venían del mercado, explican vecinos de Molina de Segura.

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