¿Qué Significa Emprender? Explorando el Concepto y sus Dimensiones
La historia nos ha enseñado que ante un periodo de cambio y dificultades, como el que vivimos actualmente, es cuando surgen las mejores ideas y negocios. Emprender en tiempos de crisis, a veces, no es cuestión de deseo, sino de necesidad.
Pero emprender es mucho más que eso. Es lanzarse, hacer que las ideas sucedan, apostar, ilusionarse, temer el fracaso, crecer, avanzar, no quedarse quieto, caerse, levantarse, tener incertidumbre, desear que los días tuvieran 35 horas, saborear los logros y capear las dificultades.
En ULab creemos que emprender es mucho más que abrir un negocio o lanzar un proyecto.
Desde el momento en que decidimos emprender, nos embarcamos en un viaje lleno de desafíos, incertidumbres y sacrificios. No hay duda de que emprender es una tarea ardua que demanda una dedicación inquebrantable y una voluntad de superar obstáculos. El mundo del emprendimiento es conocido por su naturaleza implacable.
A pesar de las dificultades, lo que mantiene a muchos emprendedores en pie es un propósito significativo. Un propósito claro proporciona la dirección y la energía necesarias para superar los momentos difíciles. Pero lo que destaca a un emprendedor con propósito es la mentalidad que tiene para transformar las dificultades en oportunidades de crecimiento y aprendizaje.
Por otro lado, cuando emprendemos con visión, también inspiramos a otros a seguir sus propios sueños y perseguir metas significativas. En resumen, emprender es una travesía que presenta dificultades significativas pero cuando se aborda con un propósito claro y arraigado, las recompensas superan con creces los desafíos.
Emprender un negocio puede ser una tarea tan desafiante como enriquecedora. Es pensar una idea y llevarla a la acción. Tener la iniciativa de crear algo nuevo. Ser tu propio jefe. Encontrar una solución para un problema o una necesidad específica de un grupo de personas.
Podríamos definir emprender como el proceso de detectar una necesidad en el mercado y llevar a la práctica una idea de negocio que apunte a solucionarla. Desde un punto de vista práctico, un emprendedor es una persona que detecta una oportunidad y crea un negocio desde cero. Pero el acto de emprender va más allá: es una tarea que demanda paciencia, perseverancia, dedicación y compromiso. Es iniciar un camino lleno de incertidumbres y desafíos, que muchas veces se siente como una montaña rusa emocional.
Es tener la iniciativa de llevar a la práctica una idea de negocio, es decir, crear una empresa y llevar a cabo la producción del bien o prestación del servicio, sin que esto quede en una mera intención. Dicho de otra manera, emprender es el proceso de iniciar tu propio negocio a partir de una idea original, llevándola a la práctica para crear una empresa.
Esto significa identificar una necesidad en el mercado, desarrollar un producto o servicio para satisfacer esa necesidad, y luego organizar todos los recursos necesarios para vender ese producto o servicio.
Tu Primer Negocio Desde Cero: Guía Para Emprender Con Éxito
El Origen de la Palabra Emprender
Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra.
Etimológicamente la palabra proviene del latín vulgar (in, en, y prendĕre) cuyo significado es coger, atrapar, tomar. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto.
Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.
Quizás no sepas que el emprendimiento es muy reciente. Como palabra, me refiero. Sólo encontrarás este término en la última edición del Diccionario de la lengua española (DRAE), la vigésima tercera, publicada en octubre de 2014, para ser exactos. Sin embargo, desde hace ya algunos unos años se conocía su futura incorporación y el significado que le correspondería.
Entonces, ¿con qué palabra nos referíamos a la acción y efecto de emprender? Los hablantes, siempre pensando en el fin último del lenguaje que es la comunicación, reaccionamos con los vocablos «emprendizaje», «emprendeduría» o «emprendedurismo», entre otros.
Pero, como digo, la cuestión ya está resuelta. La Real Academia Española (RAE) nos ha ayudado a dar con la palabra, emprendimiento, y su significado:
- m. Acción y efecto de emprender.
- m. Sí que existían en la edición anterior del DRAE los términos emprender y emprendedor.
El vocablo emprendedor/a, en cambio, ha sufrido cambios en el último diccionario. Es cierto que poner en marcha un negocio entraña dificultad y riesgo. Sea como fuere, tanto la dificultad como el riesgo y la innovación no son factores ineludibles a los que el emprendedor no pueda hacer frente.
Emprender: Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro. Es decir, que aquel que tiene una idea, hace un business plan y se lo cuenta a los amigos no ha emprendido.
Acometer. Después de la idea y de pintar el business plan debes enfrentarte a la realidad de poner en marcha un negocio. Empezar. Todo camino de 1.000 km empieza por un paso. Hay que iniciar la actividad, pero ¿por dónde? Obra. Es nuestra creación. Para nosotros la más bella. Negocio. Se hace para ganar dinero, debes vender y tener clientes. Empeño. Dificultad. Peligro. Un proyecto plasmado en un papel solo amenaza a que te cortes en un dedo cuando pasas una página.
Un Enfoque Global del Emprendimiento
Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria.
Esta extensión del concepto de emprendimiento ha afectado a la manera en la que se emprende o incluso, se ha producido a la inversa. Nuevas formas de emprender han generado que se replantee el concepto de emprendimiento. Esto se ve reflejado en los numerosos artículos y taxonomías existentes relativas a clasificar a los emprendedores o los proyectos de emprendimiento.
Tipos de Emprendimiento
Según el tamaño del proyecto, anteriormente, se entendía el emprendimiento como pequeño o grande. Aunque más tarde surgieron esos pequeños avances que se introducían en una empresa y que mejoraban su producción o efectividad (microemprendimiento). Pero ha surgido, además, una nueva tipología gracias a la tecnología, el emprendimiento escalable.
En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.
En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento.
Por último, en lo relativo a la financiación para iniciar el proyecto hoy en día se conocen nuevas formas de obtener fondos. Como la mezcla de financiación pública y privada que se obtiene de desconocidos que quieren apoyar tu causa a través de internet el crowdfounding. Esto ha supuesto una revolución. Además, hay formas de que un emprendedor genere ingresos para su proyecto por si mimo, como el bootstrapping. Emprender a raíz de la generación de ingresos de un recurso ya existente o el ahorro. O, por otro lado, el bartering, algo parecido al antiguo trueque.
¿Emprendedor o Empresario?
Muchas veces tendemos a confundir estos dos términos. El emprendedor es la persona que crea una empresa desde cero, atravesando diferentes instancias y desafíos hasta conseguir que su idea inicial se convierta en un negocio rentable. El empresario, por otra parte, es la persona que dirige y gestiona una empresa, sin que sea necesariamente la persona que creó el negocio desde un inicio.
Un emprendedor es aquel que monta su empresa desde cero y se enfrenta a los retos que supone transformar una idea en un negocio. Sin embargo, un empresario es aquel que dirige y gestiona una empresa.
Las Fases del Emprendimiento
Desarrollar un proyecto emprendedor implica atravesar diferentes etapas o momentos. Cada una de estas etapas tiene sus propios objetivos e implica llevar adelante ciertas tareas.
- Todo emprendimiento parte de una idea inicial que lo motiva y que tiene que ver con cubrir una necesidad de la sociedad con un producto o servicio. Lo importante en esta fase es comprobar si existe un mercado para tu idea, es decir, detectar qué tan posible es el proyecto que te propones encarar.
- Tu plan de negocio debe detallar las características del servicio o bien que vas a comercializar, su viabilidad y rentabilidad. Además, traza una estrategia de marketing y ventas.
- Ya tienes tu negocio funcionando. Ahora, tus objetivos pasarán por aumentar tu visibilidad y tus ventas.
- Tu negocio ya está en marcha hace rato y es rentable. Además, tener sistemas adecuados para tus tareas de marketing y ventas, te ayudará con la siguiente etapa: escalar y expandir aún más tu negocio.
- Tal vez te interese comenzar a vender tus productos u ofrecer tus servicios en otros países. Esta etapa implica seguir automatizando tus procesos y a la vez, conformar un equipo de trabajo que te complemente en aquellas tareas en las que no eres tan fuerte.
Antes de crear la empresa, conviene elaborar un plan de negocios, es decir, la carta de presentación del proyecto empresarial. En él se detallarán las características del bien o servicio ofrecidos, se analizará su viabilidad y rentabilidad, se trazará una estrategia de marketing y ventas, la forma de monetizarlo y otros aspectos legales de cómo llevar a cabo la idea de negocio. Tener un plan de empresa ayuda a definir la estrategia, identificar puntos débiles y fuertes, y aprender a venderlo tanto a inversores, como a clientes.
Cualidades Esenciales de un Emprendedor
- Motivación: hace falta que tengas motivación por eso en lo que vas a emplear horas y horas de tu vida.
- Perseverancia: el no decaer, el ser optimista e insistir en sacar el proyecto adelante son cualidades que te ayudarán a triunfar.
- Creatividad: tener creatividad y ser ingenioso son dos cualidades que deberían estar muy presentes en un emprendedor.
- Trabajo en equipo: la idea la puedes crear en solitario pero con el tiempo verás la importancia de formar un buen equipo de trabajo.
Creatividad, innovación e ingenio: Lo primero que se necesita es identificar el valor añadido que ofreceremos a nuestros potenciales clientes. Se puede emprender repitiendo fórmulas o actividades que otros ya han puesto en marcha y les ha funcionado, como por ejemplo, una franquicia de un restaurante o tienda de ropa/complementos de una marca que ya existe. peligroso porque no se conoce la forma de reacción del mercado.
| Cualidad | Descripción |
|---|---|
| Motivación | Pasión por el proyecto. |
| Perseverancia | Optimismo y persistencia ante los desafíos. |
| Creatividad | Ingenio para innovar y resolver problemas. |
| Trabajo en equipo | Habilidad para colaborar y construir un equipo sólido. |
Como habéis podido comprobar emprender es mucho más que montar una empresa o proyecto y el ADN emprender existe en muchas personas y versiones. Esperamos que esta información os sirva de inspiración tanto a emprendedores como a empresas para entender el emprendimiento.
