Modelo de Contrato para Startups en España: Guía Detallada
El Pacto de Socios en una Startup es indispensable incluso antes de iniciar la actividad. Muchas Startups son fruto del trabajo conjunto de un grupo de emprendedores que con esfuerzo e ilusión inician una aventura empresarial, con el objetivo de crear o aportar un producto o servicio de valor para el resto del mundo. Este grupo puede estar formado de dos a cinco personas (a veces más) según las características del proyecto.
Mientras el equipo emprendedor está desarrollando el modelo de negocio de su Startup, como ya mencionamos antes de haber iniciado cualquier actividad, es altamente recomendable que los miembros del proyecto se tomen un momento para hablar seriamente sobre determinados puntos.
Estos puntos serán la base sobre la cual el equipo emprendedor trabajará para desarrollar su empresa, y como profesionales recomendamos que éstos, se plasmen en un documento privado vinculante para todo el equipo, que será el Pacto de Socios.
El Pacto de Socios en una startup y en cualquier negocio, es el documento idóneo por su flexibilidad y carácter vinculante, como contrato privado entre las partes, para regular el funcionamiento de la empresa a través de una Sociedad y la relación de todos los miembros del equipo emprendedor en su calidad de Socios.
Un Acuerdo entre Socios, como todo contrato, puede tener una mayor o menor complejidad según lo que pretenda regular y el tipo de negociaciones previas a su formalización.
Nuestra experiencia en el asesoramiento a emprendedores para la elaboración de sus Pactos de Socios, nos ha demostrado que mientras más claras estén las cosas entre los miembros del equipo, más fluido será el proceso de elaboración del contrato, convirtiéndose meramente en un paso más para formalizar su asociación.
Puntos Fundamentales a Considerar Antes de Firmar un Pacto de Socios
A continuación, se indican cuáles son los puntos fundamentales que deben discutir los miembros integrantes de un proyecto antes de formalizar su relación mediante un Pacto de Socios:
Porcentaje de Participación
Uno de los puntos más delicados a valorar al inicio de la Startup es la Cap Table, la repartición de porcentajes en el capital social de la futura empresa. Esta valoración puede suponer diferencias entre el equipo emprendedor, por lo que es importante dejar este punto claro de forma tal que todos se sientan cómodos con la repartición acordada.
Al respecto, no existe una fórmula exacta a aplicar en el pacto de socios en startups, ya que dependerá de las circunstancias de cada proyecto, pero existen ciertos elementos que pueden tomarse en cuenta:
- ¿Cuánto aportará cada socio? (no es lo mismo poner 5.000 euros que poner 500 euros).
- ¿Cuánto tiempo dedicará al proyecto? (no es lo mismo prestar una dedicación completa al proyecto que prestar una dedicación de media jornada o puntual al proyecto).
- ¿Qué rol desempeñará en el proyecto? (es diferente el papel del comercial que un papel técnico u otro).
Funciones y Objetivos
Determinar las funciones que desempeñará cada miembro, así como los objetivos que tendrán, tiene estrecha relación con el punto arriba comentado. Es importante que el equipo emprendedor sepa cuáles son las funciones de cada uno.
En este sentido, es posible establecer determinados objetivos para miembros que desempeñan ciertos roles, por ejemplo, para el futuro socio que desempeñará el cargo de Director Comercial con inicialmente un 10% de capital en la compañía, podría estar sujeto al cumplimiento de dos objetivos a cumplir en el primer y segundo año de vida de la Startup, por medio de los cuales, su cumplimiento supondrá un aumento de un 5% más de su participación inicial en la empresa.
Nuestra recomendación en acuerdos similares al anterior ejemplo, es establecer hitos objetivamente cuantificables y acordar cómo adquirirá el socio el nuevo porcentaje de participaciones, ya sea mediante una venta o cesión de participaciones y especificar de quién provendrá el porcentaje adicional.
Dedicación
El equipo emprendedor debe tener claro cuál es la disponibilidad de cada uno de sus integrantes y cuáles son sus objetivos a corto-medio plazo en relación al proyecto.
Una forma de asegurar que todos están en el mismo barco y que tirarán en la misma dirección, es conseguir un compromiso de permanencia por un plazo determinado mediante el vesting, el equipo emprendedor suele acordar una dedicación, según sus funciones, a tiempo completo o a tiempo parcial desde 2 a 5 años en el proyecto.
Acordar esta dedicación, no es simplemente una manifestación de buena fe, debe ser plenamente efectiva, por lo que es esencial prever que sucederá en caso de incumplimiento por parte de alguno de los futuros socios, siendo usual acordar una penalización otorgando una opción de compra sobre el futuro socio que incumpla a favor del resto de los socios.
No Competencia y Confidencialidad
Es indudable que entre el equipo emprendedor debe existir un ambiente de confianza, no obstante, no es está de más plasmar por escrito que, ninguno de los emprendedores podrá hacer uso de la información de la empresa para su propio beneficio, ni podrá utilizar el proyecto para realizar actividades propias que supongan una competencia directa para la compañía.
Al igual que el punto anterior, este punto deberá regularse objetivamente en el Pacto de Socio de Startup y prever las consecuencias de su incumplimiento.
Funcionamiento de la Sociedad
Es recomendable que el equipo emprendedor tenga alguna idea sobre la estructura bajo la cual ejercerán sus actividades, en este sentido es importante buscar asesoramiento profesional para que se planteen las posibles incidencias fiscales y legales que existen en la actividad que pretenden desarrollar y cómo se hará frente a estas incidencias.
Consecuencias de No Tener un Buen Pacto de Socios
El Pacto de Socios, a día de hoy, sigue siendo el gran olvidado entre los emprendedores. Empapados por la ilusión de empezar un nuevo proyecto, ignoran la importancia de recoger todos los compromisos alcanzados por escrito. En nuestra experiencia son muchos y variados los conflictos que pueden surgir a lo largo del proyecto.
Muchos de ellos se podrían haber evitado con un Pacto de Socios o con un (repetimos) buen Pacto de Socios; es decir, un contrato que refleje la realidad del proyecto y el verdadero espíritu e intención de las partes.
Nos hemos encontrado con todo tipo de conflictos. A continuación compartimos el top 6 de las situaciones que más ocurren cuando no se tiene un buen Pacto de Socios en la Startup:
- Alguno de los Socios deja de dedicarse al proyecto.
- Reparto igualitario de las participaciones sin regulación de los procedimientos y aspectos de la toma de decisiones.
- Órganos de administración que no trabajan para el bien común de la empresa y atienden a sus propios intereses económicos.
- Socios que no aportan propiedad intelectual, tecnología o activos esenciales del Proyecto a la Sociedad.
- Socios que desarrollan una actividad similar en paralelo a la Sociedad, haciendo competencia a la propia empresa.
- Tener un Pacto de Socios tipo “modelo”. Es decir, un Pacto que no atiende a la realidad de los socios ni a los objetivos pretendidos por la startup.
Otros Contratos Importantes para Startups
Además del pacto de socios, existen otros contratos esenciales para el funcionamiento de una startup:
- Contrato de Servicios de Gestión: Se utiliza cuando una startup subcontrata a un profesional independiente (gestor, directivo, consultor) para mejorar y optimizar los beneficios de la empresa.
- Contrato de Trabajo: Regula la relación laboral entre la startup y sus empleados, especialmente en un entorno internacional.
- Acuerdo de Confidencialidad: Protege la información sensible (datos financieros, secretos comerciales o tecnológicos) que se facilita entre la startup y otras empresas o individuos.
Cláusulas Adicionales a Considerar
Algunas cláusulas adicionales que pueden ser relevantes en un contrato de startup incluyen:
- Cláusula de No Competencia: Limita la capacidad de un socio o empleado de trabajar en la competencia durante un período determinado después de dejar la empresa.
- Stock Options y Phantom Shares: Incentivos para empleados que les permiten obtener ganancias si aumenta el valor de la empresa.
- Vesting: Permite a los fundadores consolidar su participación accionarial con el tiempo.
Es importante destacar que las startups operan en un entorno de alta incertidumbre, escalabilidad rápida y constante necesidad de inversión. Por lo tanto, contar con un pacto de socios y otros contratos bien redactados es crucial para asegurar el éxito y la estabilidad de la empresa.
Un pacto de socios no es un documento tipo. Cada startup tiene características, visiones y objetivos diferentes. No es obligatorio por ley, pero sí altamente recomendable. Depende de la complejidad del proyecto y del número de socios.
El mejor momento es antes de constituir la sociedad o en la etapa más temprana posible.
¿Cómo emprender un negocio con socios? [Aprendizajes que te ahorrarán tiempo y dinero]
En resumen, el pacto de socios es mucho más que un simple contrato. En DiG Abogados, te acompañamos desde la fase inicial de tu startup para que crezcas con la seguridad jurídica que necesitas. No pongas en riesgo tu idea por falta de previsión legal.
En conclusión, los emprendedores deberían disponer de un conjunto fiable de modelos de contrato redactados por expertos internacionales para las nuevas empresas y startups que pretendan operar a escala internacional.
Desde el punto de vista jurídico, mi consejo profesional es siempre contar con asesoría jurídica especializada en startups adecuada en vista de los altos riesgos que una startup puede enfrentar.
No obstante, es lógico que ante la insuficiencia de medios económicos, las startups escogen una vía de hacer lo básico sin ayuda externa, ya que muy pocos abogados aceptan pagos fraccionados, remuneración por objetivos conseguidos o admiten retribución alternativa (con NFT, por ejemplo).
En este sentido, vamos a analizar qué nociones básicas sobre contratos cada startup debe conocer, qué es lo más importante y en qué condiciones habrá de prestar más atención.
Condiciones esenciales
Cada contrato cuenta con unas condiciones esenciales a falta de las cuales el acuerdo no se considera válido. En unas ocasiones es el precio, en otras la duración, pero el contrato siempre debe contar con un objeto claro y preciso.
Además, cada contrato debe disponer de las condiciones esenciales para este tipo de negocio, por ejemplo, las cláusulas de no competencia o exclusividad.
Idiomas
Acordamos que el contrato “a doble columna” es esencial para una startup: es muy probable que un inversor, comprador o proveedor es extranjero y no tiene conocimientos del castellano. Además, muchas startups contratan a extranjeros debido a un sector muy específico y con pocos profesionales.
Desde luego, el castellano debe prevalecer en cada contrato (frente a las posibles disputas) pero debe ir acompañado con una versión en inglés.
Yo, como abogada y traductora, desde un punto de vista práctico, insisto en que un contrato debe estar redactado desde el principio en dos idiomas, y no traducido, ya que al traducir en muchas ocasiones se pierde la significación de unos conceptos y su diluye la vinculación con el derecho aplicable, algo que solo conoce un abogado bilingüe.
Es por eso que el abogado del derecho digital o de una startup fintech debe obligatoriamente no solo contar con conocimientos del derecho español y de la lengua española, sino también tener un nivel muy alto del inglés, el idioma internacional de negocios, ser capaz de redactar y revisar los documentos en ambos idiomas sin distinción y dificultad alguna.
Sin embargo, poco sentido tiene redactar un contrato bilingüe de suministros o alquiler. Con estos documentos no vale la pena complicarse la vida, pero sí que el firmante debe entender bien las condiciones y conocer los supuestos de incumplimiento y resolución.
Derecho aplicable
Los buenos abogados, cuando revisan los contratos, lo primero que miran es el derecho aplicable para saber (1) si conocen la jurisdicción, (2) cómo se estructura el contrato, (3) qué condiciones hay que regular contractualmente y qué ya son reguladas por la ley, (4) qué se debe centrarse, (5) si se aplican o se excluyen de la aplicación los convenios internacionales.
No debemos confundir el derecho aplicable y el foro en la contratación internacional (este tema ya lo hemos visto en otra entrada). El derecho aplicable puede definir el foro aplicable para resolución de disputas solo de manera indirecta, aplicando las normas del derecho internacional privado de ambos países.
Desde luego, el lugar de resolución de una disputa es otra cláusula importante. Si una startup opera en Valencia y cuenta con asesores legales en Barcelona, y firma un contrato de colaboración con una sociedad de Tenerife, no es aconsejable acudir a los tribunales de las islas.
Obligaciones de las partes
Las obligaciones de las partes es otro apartado esencial en cada contrato.
A veces, al revisar el contrato ya firmado, observo que las partes estipulan que las obligaciones se definen por la ley, pero no concretan nada. Independientemente del tipo de contrato de que se trate, cada parte debe conocer sus derechos y obligaciones sin necesidad de remisión al derecho aplicable.
En muchas ocasiones en vista de un sector muy específico, no es posible dejar el apartado de deberes y obligaciones sin atención, puesto que hasta la propia ley no soluciona el problema. Es por eso que las partes deberán prestar mucha atención a este apartado e incluir más condiciones posibles.
Supuestos de la resolución del contrato e incumplimiento
La resolución contractual viene aparejada con el incumplimiento de obligaciones. Por un lado, las partes deben especificar los supuestos en los que el contrato se incumple y cuáles son las consecuencias del incumplimiento: la resolución o la indemnización, o ambas cosas a la vez.
Les pongo un ejemplo: ante un impago de dos mensualidades se podría prever tanto la consecuencia de rescisión del contrato debido a la falta grave, o categorizarlo como un incumplimiento indemnizable (leve). O sea, la otra parte repara el incumplimiento, indemniza a la parte perjudicada y se abstiene en el futuro del incumplimiento.
Por otro lado, ante la divulgación de secretos empresariales no se puede volver al estado anterior y, en muchas ocasiones, las partes prevén la resolución del contrato con indemnización de daños y perjuicios.
