Manuel Pérez-Sala: Liderazgo y Visión en el Círculo de Empresarios
Manuel Pérez-Sala, una figura destacada en el panorama empresarial español, ha asumido la presidencia del Círculo de Empresarios, una organización que aglutina a 200 empresas españolas, incluyendo la mayoría de las del Ibex. Su nombramiento, decidido por unanimidad por la Junta Directiva a propuesta del Comité de Nominaciones, marca el inicio de una nueva etapa para la institución.
Pérez-Sala sucede en el cargo a John de Zulueta, quien ha presidido el Círculo durante los últimos tres años y ha sido nombrado presidente de honor. De Zulueta destacó de su mandato que «han sido tres años muy intensos marcados por dos cuestiones principales: la pandemia del Covid-19 y un Gobierno débil, dividido e inestable».
Trayectoria Profesional de Manuel Pérez-Sala
Nacido en Cáceres en 1962, Manuel Pérez-Sala es un profesional con una dilatada experiencia y una sólida formación académica. Es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid y cuenta con un MBA por el Instituto de Empresa.
Su carrera profesional se ha desarrollado en diversas áreas y empresas de renombre:
- Desde 1996: Socio Director del Grupo Perseo, empresa dedicada al asesoramiento, private equity e inversión mobiliaria.
- Desde 2005: Miembro del Consejo Asesor y del Comité de Dirección de Zelenza, un grupo especializado en ingeniería, instalación, mantenimiento y gestión de redes de telecomunicaciones.
- Desde 2015: Miembro del comité consultivo de Productos Solubles.
Anteriormente, ocupó cargos de gran relevancia:
- Director de Corporate Finance y Fusiones y Adquisiciones de Pallas Finanzas.
- Director de Inversiones de Pallas Invest Ibérica.
- Presidente del Consejo de Administración de Reflex Alquiler Flexible de Vehículos (hoy integrada en ALD Automotive).
- Miembro de los Consejos de Administración de Unión Española de Explosivos (hoy Maxam) y Teleaction (hoy Sitel Ibérica Teleservices).
Experiencia en el Círculo de Empresarios
Pérez-Sala no es ajeno a la organización, habiendo sido socio del Círculo de Empresarios desde 1996 y ocupando diversas responsabilidades antes de su presidencia:
- Tesorero (2010-2012).
- Presidente del Comité de Iniciativa Empresarial (2009).
- Presidente del Comité de Presupuestos Generales del Estado (2013-2015).
- Miembro de la Junta Directiva de 2004 a 2008 y de 2010 a 2018.
Su experiencia abarca áreas clave como el diseño, negociación y ejecución de inversiones, estrategias para maximizar la formación de valor en compañías, planes de reestructuración, control de costes y control de gestión, dirección estratégica y de desarrollo corporativo, dirección financiera, mejora de la eficiencia de los sistemas productivos, y diseño, dirección e implantación de sistemas de información y control de gestión.
El Círculo de Empresarios de Torremolinos presenta el stand con el que acudirá a FITUR
Visión y Compromiso de Manuel Pérez-Sala
Manuel Pérez-Sala ha expresado una clara visión para el Círculo de Empresarios y para el futuro de la sociedad española. Señaló que «la sociedad española necesita de organizaciones como el Círculo de Empresarios para escuchar de nuevo, que la libertad y la prosperidad son fruto de la iniciativa, del emprendimiento, del mérito, del esfuerzo, del compromiso y de la generosidad de muchos ciudadanos, y que deben ser defendidas ante la amenaza de movimientos populistas y totalitarios».
Subrayó la importancia de la influencia de sus ideas en la sociedad, afirmando que «queremos que nuestras ideas influyan en la sociedad, y para ello, tenemos que emplear un lenguaje llamativo, claro y conciso, que llegue a las nuevas generaciones. Sólo convenciendo a la opinión pública convenceremos a nuestros gobernantes».
Relación entre el Gobierno y los Empresarios: Un Análisis Crítico
En el contexto de un «Gobierno débil, dividido e inestable», como lo calificó su predecesor, Pérez-Sala ha sido una voz crítica sobre el deterioro de la relación entre el Gobierno y los empresarios. Sostiene que «lo que está sucediendo es inaceptable. El Gobierno está utilizando a los empresarios para eludir su responsabilidad sobre otros temas y distraer a la opinión pública».
Además, argumenta que «el Gobierno tiene la obligación de defender a los empresarios como a cualquier otro ciudadano, y no entrar en ataques personales y en descalificación. Actúa más como un gobierno autoritario de una democracia aparente más que de una democracia plena. Está rompiendo los principios esenciales de un Estado de derecho, de respeto a los ciudadanos, a la libertad individual, a la libre empresa. Y como consecuencia, esta situación nos parece muy grave».
El Caso Ferrovial y la Seguridad Jurídica
Pérez-Sala ha abordado la polémica decisión de Ferrovial de trasladar su sede, criticando la reacción del Gobierno. «Cuando una compañía decide optar por una solución que es absolutamente legal y legítima dentro del marco jurídico europeo, el Gobierno se opone sin fundamentos a esa decisión e inicia una campaña con todas las herramientas del Estado para revisar esa decisión».
En este sentido, refutó los argumentos de la vicepresidenta primera sobre la «falta total de compromiso con España», calificándolos de «infantiles, falsos y confusos». Asegura que «la vicepresidenta habla de que existe en España seguridad jurídica cuando todo parece indicar lo contrario. De hecho, incluso sus propias manifestaciones desmienten su afirmación. Porque si un Gobierno tiene que buscar las puertas ocultas o los sistemas más rebuscados de la propia legislación española para impedir una acción legítima, es que en este país tenemos realmente poca seguridad jurídica».
Para Pérez-Sala, «ser patriota no significa hacer lo que diga el gobierno. Ser patriota significa actuar con responsabilidad en tu propio país y en búsqueda del interés general de la sociedad en la que vives».
Sobre el argumento de que las empresas no deben irse si han crecido gracias al mercado español y obras públicas, Pérez-Sala defiende la libertad empresarial: «Ferrovial con más del 80% de su actividad fuera de España y es una compañía que tiene enormes posibilidades de crecimiento en el mercado norteamericano. Así que está tomando decisiones que lo favorecen. Es como si impidieran que nuestro mejor jugador de baloncesto de la historia, Pau Gasol, se marchara a jugar a la Liga norteamericana porque preferimos que juegue en la Liga española. Las empresas tienen que tener libertad para situarse donde consideren oportuno para maximizar sus planes estratégicos y conseguir ser fuertes y competitivas».
Admite que este escenario genera incertidumbre: «Para cualquier inversor extranjero, todo este espectáculo que estamos viviendo estos días desanima, porque de la misma manera que uno quiere invertir en un país, también tiene que tener la posibilidad, llegado el caso de poder desinvertir o de poder fusionar la compañía en la que ha invertido con otras compañías europeas».
El Pacto de Rentas y la Injerencia en Indra
En cuanto a la petición del Gobierno de «arrimar más el hombro», Pérez-Sala sostiene que «no se trata de arrimar el hombro en el sentido que marque el Gobierno. Se trata de arrimar el hombro en el futuro de nuestro país, que no siempre coincide con el objetivo del Gobierno, que toma decisiones absolutamente electoralistas en búsqueda de su propio interés particular o partidista y no en defensa de los intereses generales. No entiendo cómo el Gobierno pide a las empresas que hagan algo que el propio Gobierno no está haciendo».
Respecto a un pacto de rentas, propone un «pacto de Estado para minimizar los efectos de la inflación», pero cuestiona la voluntad del Gobierno: «el propio Gobierno tiene que dar señales de querer asumir sus obligaciones con relación a la limitación de la subida de determinadas rentas. Y eso no lo vemos. Estamos viendo subidas de pensiones o subidas de sueldos de los funcionarios, más bien pensando en el rédito electoral que tienen estas decisiones, que en el beneficio o en el o en el interés general. Puede ser poco viable tratar de constituir una mesa donde realmente no se va a escuchar a uno de los interlocutores. Hay en el seno del propio gobierno un fanatismo antiempresarial, porque realmente el empresario es un enemigo a batir, así que es muy difícil sentarse en una mesa de negociación cuando tus interlocutores te consideran un enemigo».
Califica la política económica del Gobierno como «absolutamente disparatada con un fundamento básicamente ideológico, populista y electoral».
Sobre la pretensión de que las empresas tienen una «deuda moral» con el Gobierno por los ERTEs, Pérez-Sala afirma: «Yo no comparto esta pretendida deuda moral que tienen las empresas con el Gobierno. El Gobierno decretó en su momento el cierre de la actividad económica y ha tratado de paliar sus efectos mediante los ERTEs, no solo para las empresas, sino fundamentalmente para sus empleados. Se están confundiendo los términos».
Finalmente, sobre el hundimiento en Bolsa de Indra tras la decisión del Gobierno de prescindir de Mataix, opina que «el mercado reacciona ante una injerencia del Gobierno en la gestión de una compañía que estaba presentando magníficos resultados».
La presidencia de Manuel Pérez-Sala en el Círculo de Empresarios promete ser un periodo de activa defensa de los principios de libertad empresarial y un firme contrapunto a las políticas que, a su juicio, menoscaban la seguridad jurídica y el desarrollo económico de España.
