Liderazgo Tranquilo: Claves para Conquistar Mentes, Corazones y Triunfos
El liderazgo es un tema que interesa desde diferentes vertientes, sin importar el ámbito temporal, geográfico e incluso saltando 'de especie'. Lograr cohesionar en torno a la idea de equipo, dirigido a un objetivo común, a un grupo de machos alfa, con las hormonas a pleno rendimiento, el ego por las nubes y los bolsillos llenos, en un ecosistema en el que lo primero que rueda es la cabeza del míster y no la del nene imberbe y rebelde que marca goles, debe resultar más que complicado.
Carlo Ancelotti, conocido como el ‘líder tranquilo’, acumula 5 Champions League en su palmarés (2003, 2007, 2014, 2022 y 2024) siendo el técnico que más Champions ha ganado de la historia. Su liderazgo genera un poder de influencia y persuasión muy potente en los miembros del equipo porque le hace poderoso el hecho de ser una persona serena. Genera entornos de respeto y confianza, no de miedo; no es un jefe que guía, sino un líder con autoridad y que deriva de la eficacia de su propia trayectoria profesional, de haber conquistado muchos trofeos en los equipos en los que ha estado y de saber entender la organización y el club y a las personas que lo componen.
El pasado 1 de junio el Real Madrid se alzaba en el mítico estadio de Wembley (Londres) con su 15ª Champions League, tras vencer al Borussia Dortmund alemán por 2 goles a 0. Del liderazgo del entrenador italiano se pueden extraer muchas lecciones y enseñanzas para la vida y para la empresa.
¿Qué es el Liderazgo Tranquilo?
La tranquilidad de que hablo es una fuerza. Un líder no debería tener ninguna necesidad de discursear, despotricar ni mandar con mano de hierro, sino que su poder debería sobreentenderse. Respeto y confianza. Dos grandes conceptos. Enormes. Básicos. Confianza en que cada uno sabrá estar en el lugar que en la organización le corresponde, y desempeñando su tarea de la mejor forma posible en beneficio de todos.
Para Carlo el liderazgo no puede imitarse, aunque sí aprenderse, aunque partiendo de la base de que no podemos pretender ser lo que no somos: nuestra personalidad, nuestro carácter, están ahí y resultan insoslayables. Como bien dice uno de los coautores de este auténtico manual de liderazgo, Chris Brady, en Ancelotti resuenan los ecos de los líderes de Nivel 5 de Jim Collins: una mezcla perfectamente equilibrada de ambición y humildad.
Este liderazgo tranquilo no es exclusivo de Ancelotti. Hay muchos líderes que actúan bajo este modelo de liderazgo. Es entender que lo difícil es gestionar y dirigir el talento de los demás y que la mejor forma de sacar el mejor partido es moverse con buenas conversaciones con ellos y con un liderazgo sereno y tranquilo.
Principios Clave del Liderazgo Tranquilo
El liderazgo de Ancelotti es un liderazgo que se caracteriza por relacionarse de una forma amable, desde la perspectiva de los jugadores, y en base a unas buenas relaciones. En su carácter, Ancelotti destaca por combinar lo que llamo en mi libro Esencial (Roca Editorial) «el trío de ases ganadores», que son la empatía, la compasión y la amabilidad.
Su liderazgo está basado mucho en su propio ser, en su propio carácter. Entiende que sin jugadores no hay juego y que, por tanto, sin personas no hay equipo. Juega mucho con mantener siempre una sonrisa en la cara incluso cuando dice las cosas más frías posibles o que menos les gusta escuchar a los demás. Es una persona capaz de dar mucho feedback y tener reuniones uno a uno con todos sus jugadores para desde ahí encontrar el punto de unión con el jugador para sacar su mejor versión.
Las dos palabras claves en su modelo de liderazgo son exigencia con afecto. Es la mezcla de saber pedir, de saber influenciar con la exigencia necesaria a cada jugador para cumplir con su objetivo, siempre conjugando esa exigencia con afecto.
1. Equilibrio entre Exigencia y Afecto
La exigencia sin afecto es tan inútil como el afecto sin exigencia. Si te pasas de cercano, se aprovechan de ti; si eres muy distante, no conectas con la gente. Ese es el reto. Lo fácil es aplicar mano dura (modelo dictador) o ser un flojo (modelo pelele). Ir de amigo no suele dar resultados; aplicar el látigo, menos todavía. El éxito está en encontrar el equilibrio entre cercanía y distancia. Esa es, probablemente, la principal virtud de Carlo Ancelotti: su habilidad para mantener un cierto equilibrio emocional sin pecar por exceso ni por defecto. En el término medio está la virtud: cercanía justa y distancia precisa.
2. Conocer a las Personas
Un jugador es una persona que juega al fútbol; y un entrenador es una persona que ejerce el papel de entrenador. Personas, en definitiva. La persona está por delante del profesional. Si no conoces a las personas, no puedes liderarlas bien. Es muy difícil relacionarse con otro ser humano sin conocerlo (comprenderlo); y para conocerlo (comprenderlo) tienes que mostrar interés por su vida; y mostrar interés por su vida es escucharlo bien. Los grandes líderes son grandes escuchadores.
El propio Ancelotti explica: “Me gusta hablar con los jugadores, no solo de táctica, sino también de asuntos personales y bromear. No todo tiene que ser tan serio en el trabajo. Me preocupo por cada jugador y esto contribuye a estrechar la relación para cuando llegue el momento, tomar decisiones difíciles”. La empatía es esencial para sacar lo mejor de cada persona.
3. Humildad y Apertura
La falta de humildad es falta de inteligencia, y más aún en un mundo tan cambiante como el que vivimos. En entornos tan complejos, los especialistas son esenciales. En un club de fútbol de élite conviven nutricionistas, fisioterapeutas, preparadores físicos, analistas de datos y otras personas que aportan su visión particular que puede ser muy enriquecedora en la toma de decisiones. Estar abierto, escuchar y ser flexible son rasgos que distinguen a un buen líder.
Ancelotti reflexiona sobre ello: “Los líderes no pueden permitirse el lujo de estar quietos, tienen que estar siempre en desarrollo, progresando. Una cultura de superación es esencial para el éxito”.
4. Autenticidad
Hay un rasgo en el que convergen todos los líderes: la autenticidad. Los mejores líderes son fieles a sí mismos: a su esencia, a sus convicciones y valores. No intentan ser quienes no son, ni aparentar: simplemente su comportamiento es una expresión de su personalidad, para lo bueno y para lo malo. Aceptan con naturalidad sus luces y sombras, sabedores de que ser líder no significa ser perfecto. Liderar también es saber cuando no se sabe y compensar carencias, para eso se trabaja en equipo.
Dice el entrenador blanco: “Vaya donde vaya yo soy siempre el mismo. Mi personalidad o estilo no cambian y se me contrata por ser como soy”. Esa es la actitud adecuada, y si luego hay que marcharse porque los resultados no acompañan, uno se marcha con la cabeza bien alta: leal a sus principios y defendiendo unas ideas.
5. La Calma como Poder
Cuando vemos a Vito Corleone en la película de El Padrino, con su forma de hablar pausada y tranquila: ¿Vemos a un hombre débil o vemos a un hombre sereno que domina la situación? La calma es poder. Las personas calmadas siempre inspiran respeto. Cuando uno tiene confianza en sí mismo no necesita gritar, ni despotricar, ni discursear, ni hacer aspavientos... Exaltarse nubla el cerebro y hace perder autoridad. Esa actitud serena y tranquila del entrenador blanco es una de sus principales virtudes.
6. Gestión del Talento
Sin jugadores no hay fútbol, ni afición, ni nada. El talento es el diferenciador último. Solo las mejores personas te darán una ventaja competitiva”, decía Jack Welch, CEO de General Electric durante veinte años. Un equipo ganador se hace con personas ganadoras. Todo gira en torno a la gestión del talento; y la gestión del talento engloba muchas cosas, pero tiene como punto de partida conocer muy bien a cada individuo.
Los directivos gestionan equipos, pero sobre todo personas, porque ninguna persona es igual a otra. Cada una es un mundo, con sus miedos, inseguridades y ambiciones. Ahí reside gran parte de la complejidad del liderazgo. Los mejores líderes son especialistas en cada uno de los seres humanos que tienen a su alrededor.
El Impacto de un Líder Tranquilo
La actitud de un líder tiene un efecto directo en el ambiente del equipo. Un líder que mantiene la calma fomenta un entorno donde el miedo al fracaso es reemplazado por la motivación para tener éxito. En tiempos de crisis, un líder tranquilo es un salvavidas. Un líder tranquilo se comunica de manera clara y serena, reduciendo los malentendidos y fortaleciendo la cohesión del equipo. Las decisiones tomadas en calma suelen ser más meditadas y sostenibles. Al encarnar la calma, un líder se convierte en un modelo a seguir para su equipo.
Si pierde la relación con su equipo, la productividad y el compromiso disminuirán. Si solo te rodeas de personas que te dicen lo que quieres oír, te privas de valiosos comentarios críticos que podrían hacer que tú y tu equipo avancen de manera significativa. Si aprendes a operar desde niveles de habilidades de liderazgo como la inteligencia emocional y espiritual, el drama inducido por el ego disminuirá. Crea un ejemplo y un entorno en el que la retroalimentación provenga de la sabiduría interior de todos en lugar de su ego.
Cómo Desarrollar un Liderazgo Tranquilo
Desarrollar la fuerza silenciosa requiere práctica e introspección. Adoptar un liderazgo tranquilo no está exento de desafíos. Puede resultar difícil mantener la calma ante plazos ajustados o crisis inesperadas.
- Respiración profunda: Practique ejercicios de respiración profunda para reducir la tensión y el estrés.
- Preparación mental: Anticipe las situaciones estresantes y prepárese mentalmente para enfrentarlas.
- Gestión del tiempo: Organice su tiempo y sus tareas para evitar el exceso de trabajo y los plazos de última hora.
- Haga una pausa y dé un paso atrás: Cuando sienta que la presión aumenta, tómese un descanso.
- Autocompasión: Sea amable con usted mismo.
- Comunicación: Exprese sus preocupaciones o sentimientos de manera constructiva.
- Capacitación profesional: Considere tomar cursos sobre manejo del estrés o desarrollo de inteligencia emocional.
Al integrar estas prácticas en su rutina, puede mejorar su capacidad para mantener la calma en momentos de presión.
