Liderazgo y Emoción: La Esencia de "Ratatouille" y su Impacto Musical
La película "Ratatouille" (Pixar, 2007), ganadora del Óscar a Mejor película de animación en 2007, nos sumerge en la extraña pasión por la cocina de Remy, una rata que sueña con convertirse en un gran chef francés. Esta deliciosa película está llena de ingredientes tan sabrosos como la creatividad, la persistencia, la superación de obstáculos y la amistad, ofreciendo una profunda reflexión sobre el liderazgo y el poder de la emoción.
Remy: El Líder Visionario y la Persecución de un Sueño
La historia nos habla de la persecución de un sueño, el de un ser peculiar, una rata de alcantarilla que no es un simple roedor inmundo. Remy es el ejemplo de todos los que destacan porque se salen de lo corriente, porque rompen los patrones establecidos y se atreven a ir más allá. Es un poeta de los sentidos, aprecia la belleza y la armonía de los aromas y de los sabores. Con un olfato especialmente desarrollado para discriminar toda clase de olores y un sentido del gusto refinado, el pequeño roedor descubre su pasión por la cocina.
El destino lleva a Remy a las alcantarillas de París, justo debajo de un restaurante que se hizo famoso gracias a Auguste Gusteau. A pesar del peligro que representa ser un visitante poco común en los fogones de un exquisito restaurante francés, la pasión de Remy por la cocina pone patas arriba el mundo culinario parisino. Se establecerá un acuerdo entre Remy y un muchacho novato, Linguini, en el cual ambos contribuirán para hacer realidad sus anhelos. Esta es una bellísima historia sobre el aprendizaje de la tolerancia, sobre la superación de los obstáculos que nos impiden ser nosotros mismos, sobre el valor del amor y de la amistad que consiguen que nuestras vidas sean mejores y que nos hacen dar lo mejor que tenemos.
El Poder de la Emoción en la Creación
El momento más emotivo de la película se da en la escena final, cuando el crítico gastronómico Ego visita el restaurante. El plato que recibe es ratatouille, una simple receta campesina, que lo transporta de repente a su niñez, recordando el consuelo de su madre tras un accidente de bici. ¿Por qué, pudiendo preparar cualquier plato sofisticado, Remy decide hacer un ratatouille? Porque sabe que la única manera de convencer a Ego es a nivel emocional, ya que a nivel de sofisticación este crítico ha probado todo lo que impresiona.
Algo muy similar se puede decir sobre el campo musical. Vivimos en un tiempo de alta competitividad. ¿Cómo destacar y convencer a un panel de jueces? La respuesta: con tu emoción. Solo tú eres capaz de sentir ese Mozart como tú lo sientes. Eso es auténtico y eso interesa. No interesa que lo sepas tocar como tu artista favorito.
No es tan fácil como decir "disfruta y ya vendrá todo lo demás". Para que la emoción fluya, son necesarios tres factores:
- Primero, ha de haber un permiso por tu parte hacia ti misma de poder tocar tal y como lo sientes.
- En segundo lugar, tu cuerpo ha de estar liberado, elástico y flexible para ser tu instrumento expresivo.
- En tercer lugar, tu crítico interior ha de colaborar, permitiéndote reposar tu atención en lo que está ocurriendo sensorialmente y no en comentar o criticar.
Cuando se dan estos tres factores, es decir: el permiso, el cuerpo como instrumento y la percepción sensorial del momento presente, la emoción y la espontaneidad del momento fluyen a través de tu cuerpo. Crear buena música es un poco como crear un gran plato: se trata de inspiración y talento. Seleccionamos buenos ingredientes, probamos nuevas mezclas, condimentamos, corregimos si es necesario, ¡y listo!
La Sinfonía Parisina de Michael Giacchino
Este es exactamente el espíritu con el que el compositor Michael Giacchino abordó la música de "Ratatouille" en 2007, mezclando estilos e instrumentos hasta crear ese equilibrio perfecto de sabores y timbre que le valió su primer premio Grammy y su primera nominación al Oscar.
La misma receta se puede encontrar en la música de la atracción "Ratatouille: L’Aventure Totalement Toquée de Rémy", inaugurada en 2014. Toda la atracción es un tributo vibrante a la ciudad de París, su arquitectura, su arte de vivir y, por supuesto, su música. Quien dice «París» dice «acordeón». Este instrumento icónico de la cultura francesa ocupa un lugar destacado en la banda sonora de la atracción, desde el comienzo de la aventura en los tejados de París, para una entrada de lo más romántica.
París también fue la capital europea del jazz, entre los años treinta y sesenta, y especialmente del jazz gitano, bajo el liderazgo de Django Reinhardt. Por lo tanto, encontramos este estilo característico, asociado con Émile y sus amigos, en el comedor de Remy, interpretado por una orquesta inusual compuesta de instrumentos «caseros». Y no olvidemos tampoco el tango, que también fue el apogeo de la capital a principios del siglo XX, y que nos hace cosquillas en los oídos cuando desembarcamos.
La Receta del Éxito Musical en la Atracción
Para confeccionar la música de "Ratatouille: L’Aventure Totalement Toquée de Rémy", Michael Giacchino seleccionó cuidadosamente los temas de la película que mejor encajaban con esta nueva historia y los adaptó. Por ejemplo, justo después de la escena de la despensa, encontramos la partitura musical del comienzo de la película, pero el compositor la repensó por completo, agregando acordes improvisados para subrayar los movimientos de la fregona de Linguini. También visitó el sitio durante la construcción de la atracción para tener la idea más precisa posible de las condiciones en las que la música resonaría.
Luego, confió el arreglo de esta nueva partitura a su orquestador y director Tim Simonec, dándole carta blanca para decorarla «a su gusto». Así, para la llegada de Remy a la cocina, Tim partió de la secuencia de la película en la que el «pequeño cocinero» corrige la sopa de Linguini y le añade percusiones para hacerla más dramática.
La música de la atracción se grabó en los históricos Capitol Records Studios de Los Ángeles, de la misma forma que para la película. El compositor insistió en que los músicos tocaran todos juntos, en condiciones «en vivo», para darle aún más vida a su música, llamando a algunos de los músicos que habían participado en la película. Los solistas de esta versión, en un espíritu típico del jazz, fueron el acordeón, la batería, la guitarra y el violín.
Como dice Kylian Hansen de la página Magic Disneyland, “La música de Ratatouille: L’Aventure Totalement Toquée de Rémy ha sido cuidadosamente creada para evocar un París gourmet. Al escucharlo, cerramos los ojos, ¡y todos estos olores nos invaden! Es simple: una vez estoy en esta atracción, ¡me siento a comer!”
El Trabajo en Equipo y la Co-creación de Valor
La historia de la rata que lleva la cocina en la sangre y ostenta un don especial para transformarla en todo un arte, pero que no posee la menor credibilidad de cara al mundo por su condición, es enternecedora. En esta gran cocina que es la sociedad, nunca se deberían despreciar las aptitudes de la gente solamente porque no hayan nacido en las condiciones más favorecedoras.
Ya hace casi 2.400 años que Aristóteles nos definía como seres sociales: vivimos en grupo, necesitamos a los demás para aprender y desarrollarnos plenamente como seres humanos. A pesar del individualismo que se ha venido fomentando en las últimas décadas, es necesario superar estos valores negativos y aprender de nuevo que apoyándonos unos a otros llegaremos mucho más lejos. Trabajar en equipo tiene múltiples beneficios que favorecen el crecimiento a nivel emocional y personal, pero su valor social es también muy interesante. Siempre decimos que los valores no se aprenden, sino que se contagian, por lo que creemos que el trabajo en equipo solo puede transmitirse mediante la práctica. No obstante, es también de gran utilidad combinar ese trabajo con un análisis y reflexión más teórico, en el que puede ser muy interesante utilizar alguna película como Ratatouille.
El Fenómeno del Musical Digital de Ratatouille
"Ratatouille" también inspiró un musical que emergió de unos aficionados a un cuento infantil y seguidores de una plataforma digital. Aunque "Ratatouille" no es un musical en sí, este proyecto demostró una forma alternativa de creación conjunta de valor. Aficionados que quizás no eran visibles para las grandes empresas como Pixar, Disney o productoras de Broadway, pero que en circunstancias especiales se hicieron visibles y demostraron su poder de influencia. Este musical se pudo disfrutar desde una plataforma digital que lo transmitió bajo demanda del 1 al 4 de enero de 2021, recaudando dos millones de dólares para el Actors Fund.
Sin duda alguna, los creadores y consumidores de contenido digital de este musical construyeron sus ideas basándose en las propuestas de unos sobre otros, como ocurre en las plataformas digitales. Aquí surgieron alianzas orgánicas que emergieron entre aficionados que contribuyeron con su creatividad y profesionales que aportaron mucho más que una buena actuación o canción. En este mundo virtual, los productores también cambiaron su modelo de negocio ‘presencial’ a uno ‘virtual’ en dos meses. Lo que se logró en este musical fue que cada actor comprendió el papel complementario de un gran grupo de participantes involucrados en el proceso de co-creación de valor. El principio básico de la co-creación de valor que se puede identificar en este caso es que la audiencia era activa, sabía lo que quería y estaba dispuesta a compartir el riesgo. Así es, un grupo de extraños se unieron para crear este musical, solo por el gusto de hacerlo.
Otras Películas para Reflexionar sobre el Trabajo en Equipo
Además de Ratatouille, existen otras películas que pueden ser muy útiles para analizar y reflexionar sobre el trabajo en equipo:
- Bichos: una aventura en miniatura: Destaca la necesidad de trabajar conjuntamente para lograr conseguir ciertos objetivos.
- Toy Story: Un clásico de la animación que te ayudará a mostrar la importancia de colaborar con los compañeros.
- Los Increíbles: Una familia de superhéroes deberá unir sus fuerzas para derrotar al malvado Síndrome.
- Chicken Run: Asumir responsabilidades, reparto de las tareas… ¡las gallinas protagonistas de esta historia tienen mucho que decir sobre eso!
- Descifrando Enigma: El trabajo en equipo acaba siendo determinante para el éxito del proyecto.
- Invictus: En esta película de Clint Eastwood basada en hechos reales el trabajo en equipo lo es todo.
- Pride: Un grupo de activistas gays y lesbianas deciden recaudar fondos para apoyar la huelga del sindicato de mineros.
