El Liderazgo de Henry Ford: Características Clave de un Innovador
Henry Ford (1863-1947) fue el fundador de la Ford Motor Company y su modelo T contribuyó a la modernización de la sociedad. En aquella época, comprar un automóvil sólo se lo podían permitir algunos ricos, ya que sus precios eran muy altos y se construían de manera casi artesanal. Ford consiguió fabricar coches a gran escala, además de forma asequible para las clases medias de la época.
Henry Ford no inventó el automóvil, ni siquiera inventó la cadena de montaje. Los innovadores cambian las cosas, toman nuevas ideas, a veces propias, a veces de otras personas, y las desarrollan y promueven hasta que se convierten en una parte fundamental de la vida cotidiana.
La innovación requiere confianza en sí misma, el gusto por correr riesgos, la capacidad de liderazgo y una visión de lo que el futuro debe ser. Ford puso los cimientos del siglo XX. La línea de montaje, que se convirtió en el modo de producción característico de esos años, con el tiempo se aplicó prácticamente para todo, desde artefactos eléctricos y mecánicos hasta comestibles y textiles.
Primeros Años e Interés por la Mecánica
Nació en la granja de su padre en Dearborn, Michigan, el 30 de julio de 1863. En su juventud, demostró algunas de las características que lo harían exitoso, poderoso y famoso. Organizó a otros chicos para construir ruedas de agua rudimentarias y máquinas de vapor. Aprendió sobre las máquinas de vapor de tamaño completo al convertirse en amigo de los hombres que las dirigían en las fábricas. Aprendió a arreglar relojes y conoció con esto los rudimentos del diseño de la máquina.
Pudo seguir los pasos de su padre y convertirse en un agricultor, pero estaba fascinado por las máquinas y tomó riesgos para perseguir esa fascinación. En 1879 dejó la granja para convertirse en un aprendiz de la compañía de coches de Michigan, que fabricaba los vagones para ferrocarriles. Regresó a su casa en 1882, con una preferencia a trabajar por su cuenta y no para alguien más.
Desarrollo Profesional y Primeros Automóviles
En 1888 se casó con Clara Bryant y en 1891 se trasladó a Detroit, donde tomó un trabajo como ingeniero nocturno en la Edison Electric Illuminating Company. Ford no sabía mucho acerca de electricidad, pero vio el trabajo como una oportunidad para aprender. Era un buen alumno, y para 1896 se había convertido en ingeniero jefe de la compañía.
Con la ayuda de un equipo de amigos, hizo experimentos automotrices que culminaron en 1896 con la realización de su primer vehículo autopropulsado, el “Cuadriciclo”. Tenía cuatro ruedas de alambre que parecían de bicicleta, se conducía con un timón de barco y sólo usaba dos ruedas para el retroceso. Un segundo coche llegó en 1898 y Henry convenció a un grupo de empresarios para que lo apoyara en el emprendimiento más importante de su vida, una compañía para fabricarlo y venderlo.
La Visión de un Coche para Todos
El primer coche de la nueva empresa, llamado “Modelo A”, fue seguido por una variedad de modelos mejorados y que se podían vender a precios económicos. Ford tenía entonces una visión que revolucionaría la industria, la de un coche “para la gran multitud”. El “Modelo T”, creado luego, fue fácil de operar, mantener y manejar por caminos accidentados.
Cuando tener un automóvil era un lujo reservado a unos pocos privilegiados, el objetivo de Henry Ford fue "poner el mundo entero sobre ruedas" y producir un vehículo asequible para el gran público. La culminación de la genialidad y el sentido práctico de Henry Ford fue el Model T: era rápido de fabricar, fácil de manejar y se conducía bien por todos los terrenos. Y lo que era más importante, su bajo coste hizo que fuera asequible para todo el mundo.
La intención de Henry era producir el mayor número de coches, con el diseño más sencillo, al menor coste posible. Un coche de alta calidad, fácil de conducir y asequible (el Model T llegó a costar solo 260 dólares, un precio muy razonable para la época). Los automóviles ya no eran un capricho para ricos.
La historia del Ford T
Innovaciones en la Producción y el Tratamiento de los Empleados
¿Cómo consiguió Ford fabricar coches a gran escala y de forma asequible? Dividió la línea de montaje y producción de un automóvil en 84 pasos distintos, en cada uno colocó a un solo trabajador formado con las habilidades que requería ese puesto; se podría decir que eran especialistas en esa tarea concreta. El trabajador destinado en esos puestos permanecía sólo en él y realizaba, de forma repetida, la misma tarea para todos los vehículos que pasaban por la cadena de montaje. Con ello abarató en dos tercios el coste total del vehículo, consiguiendo vender en 1915 un millón de automóviles.
La línea de montaje revolucionó la fabricación y el automóvil iba avanzando para que los distintos trabajadores desarrollaran su labor. Otra innovación que comenzó en las fábricas de Ford y se extendió por todo el mundo fue la semana laboral de 5 días y 40 horas.
Esto que podría parecer un éxito a simple vista, se tradujo en un sistema con un alto coste laboral, los trabajadores abandonaban la empresa debido a factores como la monotonía de un trabajo excesivamente repetitivo, la petición de una mayor productividad a cada trabajador, etc. Ante estos factores desfavorables, Henry Ford introdujo una serie de modificaciones: duplicó el sueldo diario, redujo en una hora la jornada laboral, introdujo un tercer turno de trabajo y nuevos puestos y aceptó ciudadanos excluidos en el sector como los afroamericanos y personas con discapacidad.
El salario pasó de ser de unos dos dólares al día a cinco dólares. De un plumazo, la fuerza de trabajo se estabilizó, al mismo tiempo que las ventas del “Modelo T” aumentaron, ya que permitía a sus empleados comprarlos a plazo.
Las innovaciones no eran solo por parte de Henry. Los trabajadores y encargados de las fábricas de Ford contribuyeron a la idea de la cadena de montaje móvil.
Consolidación y Declive
En 1919, cansado de la “injerencia” de los otros inversionistas de su compañía, Henry compró todas sus acciones y se convirtió en el único propietario de la mayor empresa automotriz del mundo. A finales de la década de 1920, incluso el propio Henry no pudo ignorar las cifras de ventas en declive. En 1927, a regañadientes, cerró las líneas de montaje del “Modelo T” y comenzó a diseñar un auto nuevo. Todos los pasos del proceso de fabricación de refinar las materias primas hasta el montaje final de éste tuvieron lugar en la gran Rouge Plant.
Luchando por mantenerse en pie durante la Gran Depresión de 1929, Ford se vio obligado a reducir los salarios y a despedir trabajadores. En 1932, a los 69 años, presentó su última gran innovación automovilista en vida, el “Motor V8”, barato y ligero. Incluso esto no fue suficiente para detener el declive de su compañía, que llegó a estar, en 1936, al tercer lugar del mercado de estadounidense, detrás de General Motors y Chrysler Corporation.
Contribuciones Adicionales y Legado
Al iniciar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Ford, que siempre odió las guerras, apeló para que los Estados Unidos no tomara partido en el conflicto. Henry Ford hizo importantes contribuciones a la industria de la aviación. Algunos avances de Ford en la radionavegación hicieron que hoy volar sea más seguro para todos.
Ford fue un innovador nato. No solo creó el primer automóvil producido a gran escala del mundo. Creó el futuro. Henry permaneció al mando de Ford Motor Company durante el resto de su vida, compartiendo responsabilidades con su hijo Edsel.
Ford murió a la edad de ochenta y tres años, en 1947. En el momento de su muerte, el río Rouge había inundado la zona causando un apagón local.
Liderazgo Creativo e Innovación Empresarial
El liderazgo creativo no es un concepto nuevo que haya surgido en estos últimos años. Henry Ford comenzó con esta práctica aplicando la cadena de montaje con la fabricación del Ford Model T en 1913. La creatividad es fundamental en las empresas y dadas las circunstancias que vivimos es una nueva demanda que tiene el mercado para los profesionales.
Desde la llegada de la pandemia la forma de trabajar ha cambiado y, por lo tanto, las cualidades demandadas a los trabajadores. No solo ha habido un proceso de digitalización de tareas y una implantación del teletrabajo, sino también de adaptación y convivencia con la incertidumbre y el cambio. Para lidiar con ella y superarla, la creatividad es una gran aliada. En los momentos de crisis, los líderes y managers que han sabido adaptarse son los que han logrado que sus compañías se recuperasen e incluso salieran reforzadas. Por eso, ante la dificultad hay que crecerse. Enfocarla como una situación de oportunidad de la que se puede sacar provecho.
La innovación empresarial es esencial para mejorar la competitividad. Esta cualidad consiste en desbloquear el potencial creativo de un equipo de profesionales, no el de uno propio. Los líderes deben permanecer en búsqueda constante de lo nuevo, reinventarse o morir. Hay que buscar ideas innovadoras y transgresoras. ¿Cómo se consigue esto? Con un líder que esté en esta búsqueda constante, la creatividad será parte de la cultura empresarial, lo que propicia que la compañía esté mejor preparada para afrontar cualquier tipo de situación de crisis o inestabilidad. Una mirada constante hacia el futuro y la mejora, harán que la empresa evolucione.
Con personas así en una empresa se generan diálogos y los famosos “brainstorming”, que dan como resultado puntos de vista muy diferentes entre sí, enriqueciendo los proyectos.
Características de un Líder Creativo:
- Observar y explorar: Curiosidad, capacidad de búsqueda de inspiración por diferentes métodos (estudiando, leyendo, intercambiando ideas con profesionales, etc.).
- Tener un objetivo claro: El líder creativo tiene las ideas claras y sabe lo que quiere conseguir. Con un objetivo en mente sabrá cómo lograrlo y cómo motivar al equipo a que lo logren.
- Dirección de equipo: Es un guía.
- Ser inspirador: Un buen líder debe ser ejemplo para sus compañeros, pero no quedarse ahí, tiene que ser una fuente de inspiración para ellos.
- Flexibilidad: Es la clave del éxito. En el actual paradigma en el que vivimos, el cambio es la única constante. Por eso, hay que aprender a adaptarse a las nuevas circunstancias de la manera más eficiente posible.
El Legado de Henry Ford en la Actualidad
Esa pasión incontenible por innovar define la esencia de Ford. Seguimos mirando hacia el futuro, buscando mejores formas de hacer las cosas. Su primer vehículo fue la furgoneta Ford Transit con motor delantero. Introducida en 1965, la Transit se convirtió en la furgoneta preferida de los profesionales. Y seguimos innovando. En 1993, lanzamos el innovador Ford Mondeo, que no tardó en recibir un premio tras otro. No solo hacemos coches. Ofrecemos soluciones de movilidad para el mundo en el que vivimos.
Al principio del presente milenio, empezamos a trabajar en el motor EcoBoost. El objetivo era crear el motor de combustión interna más eficiente posible. Lo logramos. Mientras tanto, hemos centrado nuestra atención en el próximo cambio de paradigma industrial. El primer paso fue crear uno de los mejores coches totalmente eléctricos del mundo, el Mustang Mach-E. En 2021 anunciamos una inversión de casi 30.000 millones de euros para la electrificación. Estos serán los nuevos vehículos totalmente eléctricos que se unirán a la gama Ford para Europa en 2024.
Ford es un ejemplo del liderazgo que es estudiado desde el análisis de cómo las personas se enfrentan a casos en los que se requiere una toma de decisión urgente, y en cómo se dirige a un grupo de personas hacia la consecución de un objetivo común.
Si hay un factor crítico que marca la evolución y respuesta de una organización a un periodo de transformación insólito como este, es su perfil de liderazgo.
Las nuevas habilidades que aparecen con el liderazgo, sin duda, tienen cabida en las empresas. Las grandes empresas ya no buscan jefes. En su búsqueda de nuevos talentos, los líderes son el mayor reclamo. El liderazgo empresarial se entiende como un proceso o habilidad por el que una empresa puede influir en los demás para conseguir objetivos. La idea es conseguir el máximo potencial de los trabajadores para que se satisfagan las necesidades de la empresa. En este sentido, el líder es el encargado de mejorar la motivación de los empleados, logrando un ambiente idóneo para el mejor desarrollo de trabajo.
Una de sus frases más notables fue: "Cuando sientas que todo se pone en contra, recuerda que un avión despega en contra del viento, no a favor".
Prudencia y Análisis en la Toma de Decisiones
En el mundo de los negocios y de la empresa, tomar decisiones sin analizar primero la situación puede tener consecuencias significativas con respecto a procesos, resultados incluso sobre las personas. Esto es así en la “vida de los negocios” pero también es aplicable al “negocio de la vida”. Como líderes, debemos practicar la prudencia y el análisis antes de actuar.
El Verdadero Éxito según Henry Ford
Ford subrayaba que el verdadero éxito no se mide únicamente en términos materiales o de crecimiento financiero. El éxito, en su forma más elevada, es una combinación de progreso -hecho con ética y responsabilidad- y un profundo sentido de humanidad, moralidad y espiritualidad. El éxito es la capacidad de avanzar, no solo hacia mayores logros, sino hacia un mejor ser humano.
Formarnos continuamente como líderes va mucho más allá de los conocimientos técnicos. Se trata de desarrollar un carácter sólido, una actitud reflexiva y un respeto profundo por las personas.
