El Liderazgo Femenino como Motor de Transformación en el Sector Energético Global y Español
El avance de la mujer en el sector energético es imparable y, a pesar de que queda todavía mucho por avanzar, hoy queremos celebrar que las mujeres forman parte relevante de los equipos que abordan los retos de la transición energética. En un sector tan estratégico como el energético, la discusión sobre la participación del liderazgo femenino es más relevante que nunca. La incorporación de mujeres en roles directivos aporta nuevas perspectivas, fortalece la toma de decisiones y fomenta una cultura de innovación, esencial para enfrentar los desafíos de la electrificación segura, confiable y sostenible.
En el Día Internacional de la Mujer, empresas líderes como Repsol ponen en primer plano su apuesta por la igualdad de género como palanca de talento. “Está demostrado que las empresas que son más diversas tienen mejores resultados”, es una convicción que respalda esta apuesta estratégica.
El Panorama Actual de la Mujer en el Sector Energético
Brecha de Género y Desafíos Persistentes
A pesar de los avances, las mujeres siguen infrarrepresentadas a nivel global. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), la representación femenina en el sector energético mundial es baja, con solo uno de cada cinco puestos ocupados por mujeres. Aunque la participación en energías renovables es algo mayor, la brecha de género sigue siendo significativa a nivel global. Los datos son clave: a nivel global, las mujeres representamos alrededor del 20% de la fuerza laboral del sector energético, aunque somos cerca del 40% de la fuerza laboral total.
En el caso de España, los sectores de transición energética han experimentado una expansión sostenida, generando más de medio millón de empleos netos y empleando a más de 2,8 millones de personas en 2024. Sin embargo, persiste una marcada brecha de género ya que solo el 24% de los puestos están ocupados por mujeres -es decir, una de cada cuatro personas empleadas-, a pesar de que ellas presentan niveles formativos superiores; concretamente, el 38% cuenta con estudios universitarios frente al 20% de los hombres.
Un estudio de la Fundación Naturgy revela que, en 2022, las mujeres representaban solo el 18,2% del empleo en la transición energética, frente al 47% en la economía general. Además, el 44% de las mujeres en el sector ocupan puestos administrativos, mientras que solo el 13,8% de los hombres desempeñan ese tipo de funciones. Por el contrario, los hombres predominan en los roles técnicos y de alta cualificación, con un 62,3% de ocupación frente al 24,2% de las mujeres.
En definitiva, aunque se incrementa la presencia femenina en las empresas energéticas, los empleos de mayor cualificación siguen estando ocupados mayoritariamente por hombres, mientras las mujeres continúan desempeñando funciones administrativas. La conclusión del estudio es clara: la evolución a lo largo de la última década es positiva, pero es todavía demasiado lenta.
Uno de los principales retos es el acceso a posiciones de liderazgo. Muchas mujeres encuentran barreras para llegar a cargos directivos debido a estereotipos históricos o falta de oportunidades de crecimiento. En algunos contextos, aún persiste la percepción de que las labores técnicas o de campo son exclusivamente masculinas. Aunque la presencia femenina en consejos de administración y alta dirección ha crecido significativamente en los últimos años, aún existe un techo de cristal, especialmente en puestos de alta dirección. También las barreras culturales y la falta de referentes siguen condicionando la inserción laboral.
Avances y Crecimiento en Áreas Clave
A pesar de estos desafíos, la presencia femenina en la industria energética muestra un crecimiento progresivo. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el 32% de los empleos en energías renovables están ocupados por mujeres, lo que evidencia avances y un alto potencial de expansión en áreas técnicas y estratégicas. Esta participación, aunque aún se encuentra por debajo del promedio global femenino en la economía general (43,4 %), indica un avance significativo en espacios asociados a la transición energética.
Representación Femenina por Subsector Energético
| Subsector | Porcentaje de Representación Femenina |
|---|---|
| Energías Renovables | 32% |
| Petróleo y Gas | 23% |
| Nuclear | 24,9% |
La participación de las mujeres en la industria de energía mantiene una tendencia de crecimiento, aunque persisten brechas en algunos segmentos técnicos. Este avance responde a un reconocimiento cada vez mayor de que la diversidad mejora el desempeño organizacional, la innovación y la seguridad operativa. Hoy las mujeres ocupan posiciones en gestión HSEQ y seguridad industrial, ingeniería y supervisión técnica, gestión ambiental y sostenibilidad, operaciones, mantenimiento y administración de proyectos energéticos. Esta presencia diversificada fortalece la cultura organizacional al mejorar la comunicación, promover entornos colaborativos y elevar estándares de seguridad.
En España, según datos de la Asociación Española de Mujeres de la Energía (AEMENER), las mujeres representan aproximadamente el 32,9% de la plantilla en las empresas del sector energético español, con un crecimiento anual del 3% desde 2019. Varias mujeres han asumido roles de liderazgo en la transición energética española. Por ejemplo, Sara Aagesen, ingeniera química, fue nombrada vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en noviembre de 2024. Otra figura destacada es Beatriz Nieto Calderón, ingeniera industrial especializada en hidrógeno verde, quien trabaja en el Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) en Puertollano. La matrícula femenina en ingenierías ronda entre 31 y 33% y, en el empleo, las mujeres representamos cerca del 21% en áreas como ingeniería química, mecánica e industrial, según series recientes del INEGI.
El Valor Añadido del Talento Femenino en la Transición Energética
Perspectivas Diversas y Mejora del Rendimiento
Una mayor diversidad de género en el mundo de la energía ofrece beneficios importantes. Hay muchos estudios que sugieren que las mujeres aportan nuevas perspectivas y mejoran la colaboración, y en general, aumentando la diversidad se consigue un mejor rendimiento. La diversidad de enfoques, habilidades y experiencias siempre enriquece. Las mujeres aportamos una perspectiva diferente. Cada persona tiene una forma de afrontar los problemas y llegar a soluciones de manera distinta, por ello, escuchar, aceptar y entender otros puntos de vista es fundamental y un elemento diferenciador y estratégico, que fortalece el equipo y favorece el crecimiento.
Desde liderar proyectos de desarrollo sostenible hasta impulsar iniciativas de energías renovables, las mujeres desempeñamos un papel fundamental en la creación de un futuro energético más equitativo y sostenible para todos. El impacto de la transición energética está generando oportunidades en el mercado laboral, favoreciendo una mayor contribución de la mujer en el sector. Las mujeres tenemos empatía, estamos abiertas a la escucha activa y fomentamos entornos colaborativos que motivan e integran a las personas, habilidades que hacen que cada vez más mujeres estén liderando en las empresas.
Innovación y Sostenibilidad
El liderazgo femenino se consolida como un factor estratégico en la transformación de la industria energética. A medida que más mujeres asumen roles directivos y técnicos, se incorporan enfoques colaborativos, estratégicos y orientados a la sostenibilidad que fortalecen la capacidad de las organizaciones para innovar. En este marco, la diversidad se convierte en un elemento clave para la innovación. Equipos integrados por profesionales con distintas perspectivas tienden a generar soluciones más creativas, eficientes y adaptables. La participación de las mujeres en estos equipos favorece un análisis más integral que combina dimensiones técnicas, ambientales y sociales, lo que resulta especialmente relevante en proyectos energéticos de alta complejidad. Esta mayor diversidad impacta directamente en la toma de decisiones. En el sector energético, donde las implicancias ambientales y sociales son significativas, este enfoque resulta esencial.
A la hora de abordar un reto o proponer soluciones de gestión o tecnológicas, las mujeres aportamos una visión 360, analizando todas las perspectivas y, además, desde un enfoque práctico y eficiente. Fomentamos la comunicación interpersonal y el trabajo en equipo, lo que permite dinamizar y facilitar la consecución de objetivos. La mujer impulsa la transformación del modelo en una época de obligada transición energética, con una visión complementaria a los proyectos, basada más en la socialización y la participación.
Iniciativas y Estrategias Empresariales para Impulsar la Igualdad
Repsol: Apuesta por el Talento y la Diversidad
La apuesta de Repsol por la igualdad de género se remonta a 2005 y hoy se integra en su Plan Global de Sostenibilidad. Pilar Rojas, responsable de Cultura, Diversidad y Experiencia de Empleado, sitúa la clave de esta progresión en la gestión del talento: “Es necesario tener verdaderamente una perspectiva estratégica que impulse la evolución cultural… para que las personas puedan aportar todo su talento”. Ese enfoque tiene además respaldo en el debate internacional.
Los avances en igualdad también se observan en puestos de alta responsabilidad. Natalia Barreiro, ingeniera en automática y electrónica industrial, dirige la refinería de A Coruña desde 2020. La evolución del liderazgo femenino se sostiene también en una base de capacidades técnicas con peso dentro de la compañía. Esa base se refuerza cuando la empresa invierte en el futuro del talento. Ahí encaja Repsol Digital Girls, un programa que promueve el interés de niñas y jóvenes por la tecnología y el emprendimiento. Personas de Repsol acompañan a los equipos como mentores y aportan tiempo y experiencia de forma directa.
El avance del talento femenino en Repsol se apoya en medidas internas que dan continuidad a la estrategia. En ese ecosistema, WinEr (Women in Energy Repsol) se configura como uno de los espacios clave: su propósito es apoyar iniciativas que favorezcan una representación equilibrada, fomentar la participación de todas las personas y contribuir a identificar y eliminar barreras en el desarrollo profesional. Ese despliegue se desarrolla en un Plan de Igualdad con medidas concretas: formación y sensibilización de líderes, política retributiva sin sesgos, conciliación accesible para todas las personas y protocolos frente al acoso. Los resultados se perciben también en la presencia de mujeres en posiciones de alta responsabilidad, en áreas como Hidrógeno, Combustibles Renovables y Tecnologías de la Información. En el ámbito legal, seis de las nueve personas del comité directivo son mujeres. Para el accionista, estos avances aportan una señal de solidez.
Naturgy: Objetivos de Paridad y Visibilidad
Conscientes del desafío en diversidad, en Naturgy se han propuesto alcanzar un 40% de presencia femenina en 2025, dentro de los niveles directivos y mandos intermedios de la compañía en España. Partiendo de un 23% en 2020 y gracias al despliegue de diversos programas, en 2023 alcanzaron un 36,2%, una cifra que confirma el avance hacia su objetivo. Así, por el Día Internacional de la Mujer, han querido conocer la visión de sus compañeras que, desde diferentes posiciones en la compañía, contribuyen a avanzar juntos hacia una economía verde, dando al mismo tiempo visibilidad a la aportación del talento femenino en el sector.
La Fundación Naturgy también lleva a cabo experiencias significativas, como la organización de cursos de formación profesional orientados a la instalación y mantenimiento de sistemas solares fotovoltaicos, dirigidos exclusivamente a mujeres en situación de desempleo de las bolsas de trabajo del Instituto para la Transición Justa (ITJ). Esto supone un gran avance, ya que, como afirma María Eugenia Coronado, directora de la Fundación, “con la incorporación de más talento femenino al sector contribuimos a equilibrar la presencia de más mujeres en el área de sostenibilidad y energías renovables, que ofrece grandes oportunidades de empleo verde”.
Orange Energy y Otros Impulsores del Talento Femenino
En Orange Energy, se cree que el talento de las mujeres en energía es fundamental para desarrollar soluciones energéticas responsables y sostenibles para la región. La empresa fomenta la capacitación continua, la seguridad laboral y la participación de profesionales en proyectos de energías renovables, contribuyendo al fortalecimiento de la presencia de mujeres en áreas técnicas y de gestión. Promover la diversidad no solo fortalece la cultura organizacional, sino que permite ofrecer soluciones energéticas más eficientes y sostenibles para los clientes y la sociedad.
Fomentando el Liderazgo Femenino: Educación, Mentoría y Entorno
Formación STEM y Desarrollo Profesional
El sector energético atraviesa una transformación que exige talento en ciencia, tecnología e innovación, y en este escenario la participación femenina continúa creciendo. Cada vez más mujeres jóvenes ingresan a espacios técnicos y profesionales que antes tenían menor representación, aportando capacidades que fortalecen la innovación y la sostenibilidad del sector.
Esta evolución se refleja en la distribución actual del empleo femenino. El siguiente gráfico muestra cómo la mayor presencia de mujeres se concentra en funciones administrativas, mientras su participación en roles técnicos STEM sigue en aumento.
Distribución del Empleo Femenino por Tipo de Función en el Sector Energético (ejemplo)
| Tipo de Función | Porcentaje de Representación Femenina |
|---|---|
| Funciones Administrativas | 45% |
| Funciones Técnicas no STEM | 36% |
| Roles Técnicos STEM | 28% |
| Cualificación Media | 22% |
Este crecimiento se ve impulsado por el fortalecimiento de la formación en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Universidades e institutos promueven activamente la participación de jóvenes mujeres mediante programas de becas, capacitaciones y mentorías que facilitan su acceso a sectores técnicos y energéticos. La expansión de proyectos de energías renovables y eficiencia energética proyecta una alta demanda de profesionales especializados. Este crecimiento abre un escenario favorable para que las mujeres jóvenes se integren en un mercado laboral en evolución, donde su participación es cada vez más visible y valorada. La formación es un pilar fundamental para fomentar la participación femenina en el sector energético.
Condiciones para un Crecimiento Igualitario
Impulsar el desarrollo del talento no es solo una buena idea, sino una responsabilidad estratégica que define el futuro de nuestra industria. El liderazgo femenino no es un complemento, es la fuerza que impulsa esta transformación. Abrir espacios no es suficiente. Hay que garantizar condiciones para que las mujeres crezcan con igualdad real. Esto implica protocolos de seguridad adaptados; equipos y herramientas ergonómicas; rutas de desarrollo transparentes y tolerancia cero al acoso. Necesitamos mentoría que inspire y patrocinio que coloque a las mujeres en proyectos estratégicos y roles con responsabilidad. Medir movilidad y retención no es un trámite, es la prueba de que estamos cumpliendo con lo que decimos.
Impacto Económico y Social de la Igualdad de Género
La desigualdad de género en el sector energético no solo representa un problema de equidad, sino también una oportunidad económica desaprovechada. De acuerdo con el estudio de Closingap, igualar la participación entre hombres y mujeres podría incrementar el PIB nacional en más de 122.000 millones de euros anuales, equivalente al 7,7% del PIB de 2024. Esto evidencia, en opinión de los autores del informe, que la brecha de género implica pérdida de competitividad, y que reducirla generaría importantes beneficios económicos y sociales.
Los sectores de transición energética están en expansión y demandan nuevos perfiles profesionales, representando una oportunidad clave para las mujeres que, sin embargo, siguen registrando una baja presencia en la Formación Profesional y los estudios universitarios vinculados a la energía, debido fundamentalmente a factores culturales, falta de referentes y la persistencia de estereotipos. A pesar del aumento de tituladas, solo el 11% accede a empleo en el sector, frente al 23% de los hombres, lo que demuestra la necesidad de conectar el talento femenino con oportunidades reales.
Un aspecto social relevante es que la pobreza energética afecta especialmente a los hogares encabezados por mujeres, pensionistas y monomarentales, quienes destinan una mayor proporción de sus ingresos a la energía y sufren más dificultades para mantener condiciones idóneas en sus viviendas. La transición energética de México no es solo un reto de capacidad y tecnología; es un desafío de liderazgo. Liderar no es imponer, es generar confianza, construir una visión clara y convertirla en resultados tangibles. No se trata de un gesto simbólico, sino de una condición para la competitividad, la seguridad y la sostenibilidad.
