Liderazgo e Innovación Social en Organizaciones No Gubernamentales: Pilares para la Transformación Social
En un contexto social y económico en constante transformación, la innovación se ha convertido en un factor determinante para la sostenibilidad y la efectividad de las entidades sociales. El sector social opera en entornos complejos marcados por la escasez de recursos, el aumento de las expectativas de los donantes y la urgencia de abordar retos globales como la pobreza, la desigualdad o el cambio climático. La presente coyuntura de crisis financiera y económica se suma a todos estos problemas sociales y medioambientales que sacuden a este mundo cada vez más interdependiente en el que vivimos. En este contexto caracterizado por una incertidumbre y dificultad crecientes, pero también por la necesidad de abordar los grandes y apasionantes retos que tenemos por delante, hay una búsqueda permanente de referentes que puedan aportar visión e inspiración. El liderazgo es visto como una de las piedras angulares para la generación de los cambios positivos a los que aspiramos.
La Innovación Social como Herramienta de Cambio
La innovación social es un nuevo servicio que se brinda a la sociedad para satisfacer necesidades sociales, cuyos beneficios están relacionados con el bienestar y el desarrollo social. Se genera en un proceso de transformación que busca cambios en tiempos de necesidades sociales insatisfechas o de crisis. La innovación no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para mejorar la capacidad de las entidades sociales de cumplir su misión.
Claves para Impulsar la Innovación
Impulsar la innovación requiere algo más que incorporar tecnología. Una de las claves es fomentar una cultura interna orientada a la innovación. Promover la creatividad, la experimentación y la apertura a nuevas ideas permite generar soluciones desde dentro de la organización.
- Colaboración con actores externos: Las alianzas con empresas, universidades, administraciones públicas u otras ONG aportan nuevas perspectivas, conocimientos técnicos y recursos complementarios. El objetivo de un estudio realizado en la provincia del Guayas-Ecuador fue examinar la incidencia que tienen las variables de la gobernanza: participación de beneficiarios y vinculación con actores externos en la innovación social de las organizaciones sin fines de lucro (ONG), para contribuir a la brecha en la literatura sobre estas relaciones especialmente en los países en desarrollo. Los resultados indican que la vinculación de actores externos se relaciona positivamente con la innovación social en estas organizaciones, mientras que la variable participación de beneficiarios no se relaciona con la innovación social.
- Incorporación estratégica de la tecnología: Facilita la innovación operativa y la transparencia. Herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial o plataformas de gestión permiten mejorar la toma de decisiones y optimizar el uso de los recursos.
- Diseño centrado en las personas usuarias: Refuerza la pertinencia de las soluciones. Involucrar a las comunidades beneficiarias en el diseño de proyectos garantiza que las iniciativas respondan a necesidades reales y sean culturalmente adecuadas. Ofrecemos un análisis profundo de tus usuarios y públicos objetivos para que tus proyectos estén alineados con sus necesidades y expectativas.
- Formación continua de los equipos: Es indispensable para mantener a los equipos actualizados y preparados para los nuevos desafíos.
Trabajamos contigo para asegurar que cada iniciativa no solo cumpla con tus objetivos de impacto social, sino que también sea sostenible y efectiva a largo plazo.
Ecosistemas de Innovación Social: El poder de las Alianzas Público-Privadas
El Liderazgo Social en el Tercer Sector
El liderazgo es un ámbito que está despertando un interés renovado en la sociedad. Su importancia se venía anunciando en estas últimas décadas de cambio acelerado, en las que se desmontan las estructuras sociales y se reemplazan por otras y la globalización, las migraciones, el cambio climático, el terrorismo y el covid, plantean nuevos desafíos, pero se ha incrementado aún más en la actualidad.
Definición y Características
En el ámbito académico, el estudio sobre el liderazgo también atrae cada vez más atención. Multitud de autores han trabajado sobre las definiciones, las características, los estilos de liderazgo, etc. Sin embargo, se ha estudiado con menos detenimiento el caso concreto de lo que llamamos "liderazgo social".
El concepto de liderazgo social está asociado a la trayectoria de personas impulsoras de organizaciones de la sociedad civil que actúan con una vocación de transformación social. Se define básicamente por el sector en el que se desarrolla y no tanto por sus características propias y sus elementos diferenciales. La variedad del Tercer Sector, en el que se desarrolla el liderazgo social, hace que este tipo de liderazgo adopte diferentes matices y especialidades que le dan a cada uno un tono particular.
Ámbitos del Liderazgo Social
Podemos distinguir diferentes ámbitos en los que aflora el liderazgo social:
- Las organizaciones no gubernamentales (ONG): Aquí se agrupan las fundaciones, asociaciones y todas aquellas entidades de la sociedad civil que cuentan con una figura jurídica, que están estructuradas con una voluntad de permanencia y que defienden una causa concreta y/o trabajan con determinados colectivos de personas. Se dedican a campos tan diversos como el apoyo social a personas y colectivos socialmente excluidos, el apoyo a personas con discapacidad, la cooperación internacional, los derechos humanos o el medio ambiente.
- El sector de las ONG de base: Generalmente carecen de una figura jurídica y de una organización formal. Es la expresión más básica de organización de la sociedad civil, ya sea el caso de una agrupación vecinal que lucha por sus derechos fundamentales, un conjunto de campesinos que unen fuerzas para mejorar sus condiciones productivas o un grupo de jóvenes que comparten ideales y esfuerzos para labrarse un futuro.
- Los movimientos sociales: Ya sean locales, internacionales o globales. Su composición es más diversa y a veces hasta difusa. Se agrupan en torno a una causa de cambio social y pueden vincular, sin una estructura organizativa muy formalizada. También incluyen, a veces, a sindicatos y ciertos partidos políticos.
- Las otras organizaciones no lucrativas que también conforman lo que es conocido como el Tercer Sector: Son entidades de carácter muy diferente que van desde centros de estudios y fundaciones de carácter asistencial en el ámbito de la salud y todas las entidades dedicadas a la educación en el tiempo libre.
- Emprendimientos sociales: Son entidades no lucrativas (a veces tienen la configuración de empresas - sociales) que tienen la capacidad de generar valor social y económico al mismo tiempo.
- Personas que son líderes por sí mismas: Independientemente de la organización en la que trabajan. Estas personas también participan en diferentes ONG y movimientos sociales.
Características Propias del Liderazgo Social
Para analizar las características propias del liderazgo social usaremos la definición de liderazgo que establece Peter Northouse, en su publicación Leadership: Theory and Practice: "El liderazgo es un proceso por el cual una persona o un grupo de personas influyen en una serie de individuos para conseguir un objetivo común".
Se identifican cuatro elementos que se extraen de esta definición, y que se analizarán, por separado, con el objetivo de identificar las características propias del liderazgo social en las ONG y en otras entidades no lucrativas:
- Proceso
- Influencia
- Grupo
- Objetivo común
1. Proceso
En las ONG normalmente se tiene claro el destino hacia donde se quiere ir y los objetivos generales que se quieren alcanzar. Sin embargo, existen mayores dificultades para comprobar si éstos se consiguen, especialmente para medir los resultados del impacto social. Una de las grandes barreras que encuentran las personas que llegan al sector social procedentes del mundo empresarial es, precisamente, la complejidad que conlleva la medición de resultados en las ONG, la dificultad para determinar si se están consiguiendo resultados fehacientes según la misión.
Lo que permite saber que una ONG funciona bien es precisamente el grado de consecución de los fines misionales, es decir, medir su impacto social. Para muchas ONG, éste es un reto todavía poco abordado y aún menos resuelto. El escollo de la medición de resultados en las ONG hace complejo el proceso de liderazgo. Por una parte dificulta el aprendizaje organizativo, más basado en apreciaciones cualitativas que en datos objetivos. Por otra, limita la rendición de cuentas y resultados, que es un gran instrumento utilizado por los líderes para reconocer el trabajo bien hecho y todo el apoyo recibido para llevarlo a cabo. También es vital para fidelizar a los colaboradores.
Las personas que colaboran con las ONG, ya sea como miembros voluntarios o personal en plantilla, lo hacen desde la convicción de que vale la pena dedicarse en alma y cuerpo a trabajar por el propósito que les congrega. Es un colectivo que se implica intensamente en la causa con una motivación, que debe ser acompañada y cuidada por la organización. Por eso, los líderes deben poder demostrar que se está avanzando hacia la misión con resultados concretos. Este es uno de los mejores medios para mantener la ilusión del equipo a lo largo de un camino que es largo y con muchos momentos en los que se puede tener una sensación de derrota y de que no hay recompensas para tanto esfuerzo. Cuando se pueden demostrar algunas victorias relacionadas, por ejemplo, con mejoras en la vida de las personas con las que se colabora o con la causa que se defiende, se refuerza en gran medida la motivación del equipo.
2. Influencia
Existen todo tipo de ONG, desde las asistenciales hasta las que provocan cambios políticos, pero en todas ellas el liderazgo social puede y debe ser un liderazgo transformador. La misión de una determinada ONG puede ser ayudar a colectivos que viven en la pobreza extrema o que sufren discriminación, injusticia y violación de los derechos humanos, pero, a la vez, debe contribuir a luchar contra las causas de estas situaciones. Si el trabajo de apoyo a las personas en situación precaria no se complementa con la lucha contra los factores que provocan esa situación, el liderazgo pierde buena parte de su capacidad de transformación social.
Para poder llevar a cabo una labor que contribuya a la transformación social desde las ONG es necesario un liderazgo transformador focalizado. A muchas ONG les falta foco. Saber identificar, en el marco de sus valores y misión, cuál va a ser su parcela de actuación que les permita pasar de grandes objetivos a piezas determinadas, a partir de las cuales el rompecabezas de la transformación se pueda ir haciendo realidad. De hecho es sintomático que muchas ONG no hayan definido su visión, esa pieza fundamental del diseño estratégico que define qué quieres ser como organización y que lleva asociada alguna gran meta institucional a largo plazo. En el ámbito del liderazgo social, para influir efectivamente se precisa capacidad de canalizar las muchas aspiraciones, ideas y energías de la organización de acuerdo con una visión focalizada y, a la vez, suficientemente transformadora.
3. Contexto de Grupo
El liderazgo siempre se realiza en un contexto de grupo que en el caso de las ONG y otras organizaciones no lucrativas, abarca tres dimensiones:
- La propia vertiente interna del grupo que conforma la organización en la que se desarrolla el liderazgo.
- El ámbito de las otras organizaciones del sector con las que se comparten actuaciones, ya sea a través de las coordinadoras y plataformas de segundo nivel o de alianzas y coaliciones concretas.
- La componente más pública del liderazgo social orientado a interactuar con potenciales donantes, medios de comunicación, administraciones públicas, empresas y con la sociedad en general.
Esta triple dimensión hace que la componente interna del liderazgo de las ONG y otras organizaciones no lucrativas deba ser tan fuerte como la externa. Por las diferentes habilidades que una y otra requieren y la alta dedicación que exigen, no siempre son fáciles de combinar.
Centrándonos en la dimensión interna del contexto en el que se desarrolla el liderazgo social cabe recordar que las personas que conforman los equipos de las ONG acostumbran a tener una visión muy propia de la realidad, muy basada en ideales y en la que algunas de ellas adoptan posiciones bastante puristas, eso sí, compartiendo espacio con otros enfoques más pragmáticos.
Otro aspecto que caracteriza al contexto de grupo es su carácter eminentemente afiliativo. Hay un fuerte apoyo mutuo entre los que conforman el grupo, pero no todos los que quieren ser parte del mismo son aceptados en su seno. Es necesario tener un cierto currículo social y actuar y comportarse de acuerdo con la cultura organizativa dominante. En algunos casos se marcan diferencias de consideración entre los que están dentro del grupo y los que, de facto, quedan como componentes de segunda categoría.
Una constante del sector es la elevada exigencia de coherencia de los líderes. Se espera que atesoren una trayectoria vital que avale su legitimidad para liderar. Además también se les pide que demuestren una gran calidad humana sin distorsiones entre sus valores personales y los de la organización, así como que sean personas no sólo honestas (algo que se da por supuesto) sino también fiables. Se espera que los líderes hagan lo que predican y sean y actúen como referentes sólidos para sus equipos.
También se espera que los líderes sociales tengan un alto grado de independencia política. El liderazgo social y el liderazgo político tienen fronteras muy permeables, pero debe reconocerse que es más fácil el paso de un líder del ámbito social al político que viceversa. Cuándo un líder político quiere pasar a desarrollar una actuación que comporta liderazgo en el sector de las ONG tiene el problema de no poder ser reconocido como independiente políticamente. Este aspecto merma seriamente su capacidad personal y la de la ONG que representa para poder realizar su labor de incidencia pública con equidad respecto a todos los partidos políticos.
Liderazgo Ético y Transformacional
En el ámbito de la comunicación interna y el management, el liderazgo en las entidades sociales (asociaciones, fundaciones, ONGs) plantea retos muy específicos:
- El liderazgo ético no es opcional en las entidades sociales: es la condición misma de su legitimidad y sostenibilidad. Además, suele predominar el liderazgo transformacional, según el cual el líder inspira, moviliza y empodera a los equipos para alcanzar cambios sociales concretos. No es un liderazgo que impone, sino que inspira. Quien ostenta solo la potestas corre el riesgo de perder la confianza de sus equipos y de bloquear la participación.
- La comunicación interna es mucho más que la transmisión de órdenes o la coordinación de tareas.
- Frente al liderazgo jerárquico clásico, en las entidades sociales es habitual un modelo de liderazgo distribuido o compartido.
El liderazgo en las entidades sociales no puede separarse de la misión y los valores de la organización. Invertir en la formación y el desarrollo del liderazgo es una prioridad estratégica en el Tercer Sector.
| Tipo de Liderazgo | Características | Impacto en ONGs |
|---|---|---|
| Liderazgo Ético | Se basa en valores, honestidad y transparencia. | Asegura la legitimidad y sostenibilidad, fomenta la confianza. |
| Liderazgo Transformacional | Inspira, moviliza y empodera a los equipos, promueve el cambio social. | Impulsa la consecución de objetivos misionales y la transformación. |
| Liderazgo Distribuido/Compartido | La responsabilidad de liderazgo se reparte entre varios individuos. | Fomenta la participación, reduce la dependencia de un solo líder. |
Una de las características de los líderes sociales es que no se reconocen como tales. Podemos encontrar ejemplos de personas que a pesar de ostentar la máxima responsabilidad en organizaciones no gubernamentales muy importantes a nivel estatal, de organizaciones de referencia en su ámbito a nivel mundial, no se reconocen ellas mismas como líderes. Ello se explica en parte porque en el sector de las ONG y otras entidades no lucrativas, el liderazgo entendido como el grupo de personas que llevan adelante el propósito de la organización es más importante que la contribución de un líder concreto. Este hecho tiene implicaciones positivas, ya que facilita que muchas organizaciones desarrollen y tengan una actuación que puede ir mucho más allá del impulso que pueda aportar la persona que ocupe la dirección o presidencia de la misma. Es decir, no se crea una dependencia excesiva respecto de los líderes que tengan en cada momento. Sin embargo, esto no justifica la posición tan defensiva o incluso contraria que adopta el sector respecto a lo que es y aporta el liderazgo.
Existe en cambio, cierto consenso dentro del sector social cuando se valoran los pequeños liderazgos, los llamados liderazgos de base. Nos referimos a las muchas personas que tienen una tarea determinante en sus comunidades y sin las cuales, seguramente, nuestro mundo sería muy diferente. No aparecen en los medios de comunicación ni son conocidas más allá de su círculo de influencia, por lo general reducido. Pero allá donde están, estos personajes son vitales y relevantes para las personas con las que colaboran y para los ideales y propósitos que defienden. Así mismo son personas que han sido clave para inspirar a otras personas que también, con el tiempo, se han convertido en líderes sociales. Son claros referentes para todos los que tienen cerca y de ellas se escucha: "se tiene que seguir a esta persona", "se tiene que trabajar con ella", "esta persona genera un equipo", "la causa que defiende vale la pena", etc. Sin embargo, no son el referente que tenemos de líder social, muchas veces identificado en función de su nivel de presencia en los medios de comunicación o en las redes sociales de carácter virtual.
