Ley Andaluza de Fomento del Emprendimiento: Un Resumen Detallado
La nueva Ley Andaluza de Fomento del Emprendimiento busca fomentar la creación de autoempleo, reconociendo la actividad emprendedora como opción laboral. De esta forma busca garantizar la igualdad de oportunidades a la vez que se fomenta el reconocimiento social.
Para iniciar una nueva fase de crecimiento y convergencia es necesario abordar las estrategias de desarrollo económico, social y ambiental desde nuevas bases más sólidas, dando prioridad a la economía real frente a la economía especulativa, revalorizando todos los activos económicos, sociales y ambientales, orientándolos hacia la generación de riqueza y empleo. Para avanzar en la renovación del modelo productivo es necesario intensificar un vector principal que propicia los cambios en cualquier economía, la innovación, que viene unida a la capacidad emprendedora de la población y al desarrollo de la economía del conocimiento, pasando necesariamente por mejorar la calidad y cantidad de las iniciativas emprendedoras.
La economía viene constatando que existe una relación directa entre el espíritu emprendedor y los resultados económicos en términos de crecimiento, consolidación del tejido empresarial, creación de empleo, innovación e incremento de la productividad. En gran medida, la innovación y la capacidad emprendedora requieren de un cambio cultural en la sociedad que ha de sustentarse en su promoción desde todos los niveles económicos, empresariales, educativos, institucionales y sociales, cada uno en el ámbito de sus responsabilidades. Este cambio es más necesario aún en el mundo rural, donde concurren una serie de elementos diferenciales que dificultan la actividad económica y su desarrollo. Resaltar, además, que uno de los elementos esenciales para promover el emprendimiento en Andalucía es la eliminación de obstáculos y una mejor regulación que facilite la capacidad de inversión en nuestra región.
Ante toda esta situación, la Administración pública juega un papel determinante para propiciar los cambios, la renovación y el impulso de un modelo productivo basado en la sostenibilidad económica, ambiental y social, estableciendo sectores prioritarios de actuación, ordenando el entorno, facilitando trámites administrativos y apoyando a cualquier persona emprendedora que quiera poner en marcha una idea, prestándole asesoramiento, formación y acompañamiento para que su proyecto empresarial se consolide, crezca y genere nuevos empleos de calidad. A estos emprendedores y emprendedoras, a las personas que quieren adquirir habilidades, capacidades y conocimientos para emprender, están dirigidas las políticas que regula esta ley, y en su desarrollo, regulación e implantación queda comprometido el Gobierno de la Junta de Andalucía.
Estructura y Componentes Clave de la Ley
Con estos objetivos, la ley desarrolla un texto compuesto por un total de treinta y un artículos, tres disposiciones adicionales, una disposición derogatoria y dos disposiciones finales. El título preliminar, «Disposiciones generales», establece el objeto general de la presente ley, la definición del concepto de emprendimiento y los principios rectores que han de regir la actuación de la Administración en esta materia. El título I, «Estructura de apoyo al emprendimiento», regula el Sistema Andaluz para Emprender, entendido como el conjunto de actuaciones que tienen como objeto promover el derecho al emprendimiento mediante el establecimiento de servicios de información, asesoramiento, asistencia técnica, formación, tutorización, preincubación e incubación para la creación de una empresa y el inicio de la actividad económica.
Dichos servicios cubrirán todas las fases del desarrollo de una idea emprendedora, desde el acceso a la investigación y la innovación hasta el proceso de creación, ejecución, desarrollo y consolidación de una empresa, e irán dirigidos a aumentar la probabilidad de supervivencia de las iniciativas emprendedoras. El sistema se apoya en un conjunto de instrumentos y entidades que deben permitir la ejecución y la prestación de los servicios que se definen a través de una atención personalizada de los proyectos de emprendimiento. Los instrumentos son los Centros Andaluces de Emprendimiento, para apoyo a las iniciativas de emprendimiento, en cuya estructura se conforma la Red de Puntos de Apoyo al Emprendedor, y la Red de Incubadoras de Empresas, para consolidar las iniciativas empresariales gestadas por el sistema.
En relación con las entidades, corresponde a Andalucía Emprende, Fundación Pública Andaluza, la prestación de los servicios definidos en la ley, sin perjuicio de la posibilidad de participación de otras instituciones, agentes sociales y asociaciones en el Sistema Andaluz para Emprender que la misma contempla. De esta forma se reconoce la importante labor desarrollada en Andalucía por las corporaciones locales, los agentes económicos y sociales más representativos de la comunidad, las universidades y entidades e instituciones de la sociedad civil andaluza, como las cámaras de comercio, industria y navegación, o las asociaciones y organizaciones profesionales del trabajo autónomo, en el ejercicio de actividades y prestación de servicios en el ámbito del emprendimiento.
Como complemento a estos instrumentos, se crea y desarrolla el Portal Andaluz del Emprendimiento, plataforma digital que, a modo de ventanilla única, va dirigida a facilitar a las personas emprendedoras la información, las herramientas y el conocimiento de los instrumentos de apoyo a la actividad emprendedora y empresarial. Se editará el Mapa de Servicios y de Procedimientos para Emprender, dirigido a facilitar a las personas emprendedoras una información estructurada de los apoyos para emprender y de los trámites para la creación de una empresa, y se crea el Programa Andaluz de Formación para Emprender, con el objeto de ordenar un sistema integral de formación para el emprendimiento.
El título II, «Fomento del emprendimiento en sectores específicos», define y regula los principios y la caracterización de los programas y medidas para el fomento de la actividad emprendedora en el ámbito de las entidades de emprendimiento en economía social y en el medio rural. En el marco jurídico de la Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, se establecen los criterios de base para el desarrollo de los instrumentos para la promoción y fomento de estas entidades. Con el objetivo específico de impulsar el desarrollo sostenible y las oportunidades económicas generadoras de empleo y valor en el medio rural, se establecen las bases para fomentar la actividad emprendedora adaptada a las especificidades, fortalezas y carencias del medio.
Se implantarán Microprogramas Rurales para Emprender, como instrumentos impulsores de la actividad emprendedora en el medio, que complementen actuaciones de tipo más generalista, con actuaciones más ajustadas a las características socioeconómicas del punto rural en que se implanten. Y en relación con la proposición no de ley aprobada por el Pleno del Parlamento de Andalucía, en sesión celebrada el día 25 de abril de 2013, este marco normativo establece las bases y los criterios para promover la regulación y aprobación del Estatuto de la Persona Emprendedora Rural de Andalucía.
El título III, «Fomento y difusión de la cultura emprendedora», establece las bases para el fomento de la cultura emprendedora en el ámbito del sistema educativo andaluz y universitario, como unión de cuatro grandes competencias: la creatividad, la innovación, la responsabilidad social y el emprendimiento personal y colectivo, así como el reconocimiento social de las personas emprendedoras. Por último, el título IV, «Plan General de Emprendimiento», recoge expresamente la elaboración y aprobación de un plan general, entendido como instrumento de planificación, coordinación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas desarrolladas en la materia, para garantizar la máxima eficacia y eficiencia en la consecución de los objetivos establecidos en esta ley.
Medidas y Programas de Apoyo
A la hora de materializarse en apoyos, la Ley Andaluza de Fomento del Emprendimiento ofrecerá mayor acceso a la financiación, a la cooperación y concentración empresarial, así como ayudas directas complementarias al inicio de actividad y segunda oportunidad. De esta forma, se garantiza la prestación de una cartera de 15 servicios a cualquier persona emprendedora que quiera poner en marcha una idea, ofreciéndole asesoramiento, formación y acompañamiento para que su proyecto empresarial se consolide, crezca y genere nuevos empleos de calidad.
Junto a la nueva Ley Andaluza de Fomento del Emprendimiento desde la Junta de Andalucía se ha creado la figura del Sistema Andaluz para Emprender, que desempeñará la función de acompañamiento a las personas emprendedoras y que agrupará todas las actuaciones que desarrollan los distintos agentes relacionados con el emprendimiento para facilitar la creación de una empresa y el inicio de actividad económica.
Técnicos del CADE han presentado recientemente en Torredelcampo el Decreto-Ley 8/2013 de 28 de mayo del Gobierno Andaluz en el que se aprueban una serie de medidas para la creación de empleo y fomento del emprendimiento. Una Ley, cuyo objetivo principal es apoyar el empleo joven, el trabajo autónomo y la economía social, así como la internacionalizar la economía andaluza. Los jóvenes son los más beneficiados por el nuevo decreto del gobierno: bonos, becas, preferencia en la contratación, ayudas a los contratos indefinidos o ayudas a la creación de empresas son algunas de las medidas dirigidas a este colectivo. Un decreto bien acogido por el Equipo de Gobierno Municipal y que tanto desde la Agencia de Desarrollo Local como desde el CADE tratará de impulsarla e informar a los colectivos destinatarios de estas medidas.
El decreto plantea cuatro programas de ayudas y tres iniciativas específicas. El primero de ellos, el Bono de Empleo Joven, que entró en vigor el pasado 1 de junio, con un presupuesto inicial de 15 millones para 2013 y 2014, permitirá llegar a 3.125 beneficiarios. Es una ayuda de 4.800 euros distribuida en 12 mensualidades de 400 euros para jóvenes menores de 35 años que se hará efectiva cuando se formalice un contrato laboral mínimo de 12 meses a jornada completa.
El segundo programa que contempla este decreto es el de apoyo y fomento del trabajo autónomo. Cuenta con un presupuesto inicial superior a los 51 millones y establece seis líneas de ayudas. Una creación de empleo, que apoyará las contrataciones por tiempo indefinido ordinarias a menores de 35 años, o por transformar uno temporal en indefinido. La tercera, de creación de empresas, persigue el incentivo del inicio de la actividad con medidas destinadas preferentemente a jóvenes. Se prevén inventivos de hasta 2.000 euros para personas que se conviertan en autónomas.
La cuarta línea, de consolidación empresarial de los autónomos, se centrará en fortalecer el tejido autónomo con la incorporación a sus estructuras comerciales, productivas y de gestión a factores de innovación, competitividad y desarrollo. La quinta línea, de fomento de la innovación, está dirigida a apoyar la creación o consolidación de autónomos, sociedades civiles o comunidades de bienes que, promovidas por personas tituladas universitarias, implanten o desarrollen proyectos innovadores mediante el bono innovación en el trabajo autónomo. Tendrán acceso a tres tipos de incentivos: 2.000 euros para el establecimiento del proyecto, hasta 8.000 euros para la implantación y el desarrollo del proyecto y 3.000 euros por cada contratación indefinida que realicen como empleadores (hasta un máximo de tres) y a jornada completa.
El tercer programa persigue el fomento de la creación de empleo estable, cualificado y de calidad en cooperativas y sociedades laborales. Con un presupuesto de 6,35 millones respaldará tres líneas de ayudas. Para ello se apoya la incorporación de personas socias trabajadoras o de trabajo que van desde los 2.000 euros hasta los 10.000 (dependiendo del colectivo), al tiempo que se articulan incentivos a la contratación de gerentes o personal técnico necesario de hasta 10.000 euros.
A estos programas se añade el de formación en comercio internacional para titulados superiores en formación profesional de Comercio Internacional, Marketing y Publicidad, Transporte y Logística, y Administración y Finanzas. Se convocarán 100 becas, que comprenden un periodo de prácticas de 12 meses y la realización de un proyecto de investigación.
El Decreto-Ley incorpora tres iniciativas relacionadas con la acción de fomento de las personas emprendedoras, la atención preferente para desempleados mayores de 45 años y una iniciativa estratégica en territorios especialmente afectados por el desempleo. La primera pone a disposición de los emprendedores 125 millones para mitigar las dificultades de acceso al crédito. Además, se amplía la bonificación de tipos de interés destinada a la disminución de los intereses de los créditos de financiación para proyectos de jóvenes emprendedores menores de 35 años.
Para nosotros resulta evidente que las Universidades desempeñan un papel clave en el fomento del emprendimiento en nuestra región. Además, se señala la necesidad de introducir una perspectiva más flexible del ecosistema emprendedor en el que se apueste por iniciativas de alto valor social unidas a la innovación y al conocimiento que generen empresas y empleo de calidad.
La L-25826442, tiene por objeto fomentar el emprendimiento en Andalucía, a tal fin, regula los instrumentos y servicios para el impulso y desarrollo de la actividad emprendedora a través de la creación e implantación del Sistema Andaluz para Emprender.
Entre las novedades de la «Ley Andaluza de Fomento del Emprendimiento» encontramos:
- Definición del «emprendimiento», como el conjunto de actuaciones que se realizan para transformar una propuesta económica, social y ambientalmente viable en una actividad profesional o empresarial, que puede concluir con la constitución jurídica de una nueva empresa.
- Configuración del «Sistema Andaluz para Emprender», entendido como el conjunto de actuaciones que tienen como objeto promover el derecho al emprendimiento mediante el establecimiento de servicios de información, asesoramiento, asistencia técnica, formación, tutorización, preincubación e incubación para la creación de una empresa y el inicio de la actividad económica.
La política económica de la Junta de Andalucía ha de dirigirse a la igualdad como factor de competitividad a medio y largo plazo y a potenciar el incremento de la productividad como elemento determinante para la reorientación hacia un modelo productivo económico, social y ambientalmente sostenible. En las últimas décadas, Andalucía ha conocido un progreso muy importante en estos dos aspectos, lo que ha permitido que avance en convergencia con la Unión Europea y se encuentre en una mejor posición para abordar una nueva etapa de crecimiento y desarrollo sostenible, debido, principalmente, a los profundos cambios registrados en su base social y productiva y a la mejora en sus niveles de dotación de factores productivos y de innovación tecnológica, de forma respetuosa con los compromisos medioambientales.
El artículo 157.1 del Estatuto de Autonomía para Andalucía, en conexión con el artículo 38 de la Constitución española, establece que la libertad de empresa, la economía social de mercado, la iniciativa pública, la planificación y el fomento de la actividad económica constituyen el fundamento de la actuación de los poderes públicos de la Comunidad Autónoma de Andalucía en el ámbito económico. El Plan Económico de Andalucía 2014-2020, aprobado por el Consejo de Gobierno el 22 de julio de 2014, define el planteamiento estratégico de desarrollo regional de Andalucía para impulsar el crecimiento económico y el empleo en coherencia con la política europea de cohesión, en el marco de la Estrategia Europa 2020.
Con el objetivo a corto plazo de propiciar una salida de la crisis, centrando todos los esfuerzos en la creación de empleo, el Plan es el instrumento que canaliza el diálogo social de Andalucía y se constituye en una agenda por el empleo. En este marco, el Plan expresa los objetivos y estrategias del Gobierno andaluz que sirven de referencia a los agentes públicos y privados para la ejecución y desarrollo de las actuaciones que les competen, entre las que adquieren especial relevancia las actuaciones dirigidas a asentar las bases de un nuevo modelo productivo en el que exista una equilibrada estructura sectorial entre la modernización de los sectores tradicionales y el fomento de aquellos con elevado potencial de crecimiento, a fin de que la innovación y la internacionalización sustenten el desarrollo industrial, que se promueva el emprendimiento y el desarrollo empresarial competitivo, que las pequeñas y medianas empresas accedan a fuentes de financiación para garantizar sus requerimientos de funcionamiento e inversión, que las empresas puedan acceder a instrumentos de apoyo e incentivos, que se extienda y asiente la cultura del emprendimiento, que el trabajo autónomo y la economía social adquieran una relevancia esencial en el desarrollo productivo y que las empresas andaluzas se orienten hacia estrategias de internacionalización.
Se incorporan medidas concretas de incentivos al emprendimiento para hacer posible la efectividad de los principios a que responde la ley, particularmente para la atención de los sectores más desfavorecidos. En particular, estas medidas de incentivos, que pueden no tener carácter competitivo, pretenden atender a formas de emprendimiento de segunda oportunidad o de preemprendimiento que requieran una atención también especial, junto con las situaciones asociadas a la maternidad.
En el marco del artículo 157, apartados 1 y 4, en que se fundamenta esta norma, y de los títulos competenciales recogidos en el artículo 52, «Educación», artículo 53, «Universidades», artículo 58, «Actividad económica» y artículo 63, «Empleo, relaciones laborales y seguridad social», todos ellos del Estatuto de Autonomía para Andalucía, la presente ley tiene por objeto promover el derecho al emprendimiento en condiciones de igualdad de oportunidades para cualquier ciudadano, impulsando un cambio social y el reconocimiento de la importancia que tiene la actividad emprendedora en una sociedad moderna y desarrollada. Es también objeto de esta norma la puesta en valor de la creatividad de la población andaluza, y hacer del mérito, del esfuerzo y de la capacidad la fuente de creación de más y mejores iniciativas empresariales innovadoras, competitivas, con proyección internacional y generadoras de empleo estable.
La disposición adicional primera establece la adecuación, en su caso, de los estatutos de Andalucía Emprende, Fundación Pública Andaluza, al desarrollo de los servicios que la presente ley recoge, así como la fuente y formas de financiación mediante transferencias de financiación y transferencias de asignación nominativa. La disposición final primera habilita al Gobierno para dictar las disposiciones necesarias en desarrollo de esta ley, y la disposición final segunda establece su entrada en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.
