15 Lecciones sobre Liderazgo: El Legado de los All Blacks
En "Legacy", James Kerr profundiza en el corazón del equipo más exitoso en la historia de cualquier deporte, los legendarios All Blacks de Nueva Zelanda, para revelarnos las 15 prácticas y poderosas lecciones de liderazgo para la vida y la empresa.
Este libro es un manual de inspiración única para los líderes en todos los campos y responde a preguntas clave sobre el éxito sostenido, el manejo de la presión y el legado que dejamos tras nosotros.
El Comienzo del Cambio
No siempre existió esta cultura en los All Blacks. Todo comenzó en 2004 después de una estrepitosa derrota con los Springboks, la selección sudafricana. Era la gota que colmaba el vaso porque no sólo fue el colofón a una mala racha de resultados, sino a una actitud vergonzosa de los jugadores que además celebraron la derrota con una impresionante borrachera en el hotel donde se alojaban. El staff técnico definió aquel momento como de «disfuncionalidad cultural» y determinó que era hora de comenzar el cambio.
El autor consigue una lectura convincente al ser capaz de escribir sobre liderazgo sin resultar denso. Abarca casi todos los aspectos relacionados con la gestión de equipos y el asunto del liderazgo, desde la perspectiva de un equipo deportivo cuya cultura de grupo quizás no tiene parangón.
La clave de todo ya la aporta el propio título del libro, porque el tema no va de ganar sino de algo más profundo. El éxito no como fin primario sino como consecuencia del trabajo y gestión del grupo, porque los All Blacks trabajan para crear un legado cultural de éxito a largo plazo.
Para enfatizarlo Kerr se sirve de multitud de ideas, citas y mucha sabiduría aborigen con la que describir el ideal de grupo conseguido por este equipo, una selección de jugadores que solo se encuentran periódicamente.
Cada rol, cada responsabilidad y cada posición como suma de un todo. James Kerr extrapola hasta 15 lecciones que habría que copiar de los All Black para conseguir una verdadera cultura organizativa en cualquier grupo, sentando las bases de un sólido liderazgo y que sirven para trabajar conjuntamente con un propósito común.
Lecciones Clave de Liderazgo
Los capítulos del libro, relacionados específicamente con lecciones de liderazgo, comienzan con un dicho maorí vinculado al correspondiente valor que trata de explicar el autor.
1. Carácter
"Nunca se es demasiado importante para hacer las pequeñas cosas que deben hacerse."
Los buenos líderes equilibran el orgullo y la humildad: un orgullo absoluto en el rendimiento; una humildad completa ante la magnitud de la tarea. El desafío consiste en mejorar siempre, en avanzar siempre, incluso cuando eres el mejor. Especialmente cuando eres el mejor. Un puñado de individuos con talento pero sin disciplina personal, llevará al fracaso final. El carácter triunfa sobre el talento.
Si estableces una cultura del esfuerzo más elevada que la de tu oponente, ganas. La visión sin acción es un sueño. La acción sin visión es una pesadilla. Nuestros valores determinan nuestro carácter. Nuestro carácter decide nuestra valía. El impresionante éxito de los All Blacks en el campo procede de un particular modo de comportarse fuera de él. Tu papel es dejar la camiseta en un lugar mejor.
Una cultura de preguntar y repreguntar cuestiones fundamentales, deja fuera creencias inútiles y ayuda a lograr una ejecución más clara del objetivo. La humildad nos permite hacernos una pregunta muy simple: ¿cómo podemos hacer esto mejor? Cuanto mejores son las preguntas, más valiosas son las respuestas.
La humildad es una parte fundamental de un carácter equilibrado. Y es algo esencial en el mana, la palabra maorí y polinesia que engloba tantas cualidades: autoridad, estatus, poder personal, actitud personal, carisma, y según el diccionario neozelandés, gran carácter y prestigio personal. La humildad no es debilidad, es justamente lo opuesto. Selecciona a tus jugadores en función de su carácter, por encima de su talento.
2. Adaptación
"Buscábamos crear un entorno que estimulara a los jugadores y les hiciera desear formar parte de él."
Los líderes crean líderes. Los militares tienen un acrónimo, VICA: volátil, incierto, complejo y ambiguo. Describe un mundo de interrelaciones cambiantes que tiene a sufrir cambios súbitos de consecuencias inciertas; un mundo difícil de descifrar e imposible de predecir.
Los equipos que prosperarán en este mundo VICA, serán los que actúen de forma rápida y decidida para aprovechar la ventaja competitiva; los que se ajustes y se reajusten durante el proceso. O bien te adaptas, o bien pierdes. Y una ventaja competitiva sostenida se logra al desarrollar un espíritu que no pare de autoajustarse. La adaptación no es una reacción, sino una actuación continua. Así pues, planifica para dar una buena respuesta.
El declive organizacional es inevitable, a no ser que los líderes se preparen para el cambio, incluso cuando se encuentran en la cúspide del éxito.
3. Propósito
"El aglutinante emocional de toda cultura (sea una religión, una nación o un equipo) es un sentimiento de identidad y de propósito", dice Owen Eastwood. Aquello con lo que nos identificamos son las cosas que reconocemos como importantes para nosotros, para nuestros valores más profundos… Esta forma de dar sentido tiene el poder emocional de modificar el comportamiento.
Es más importante cómo nos sentimos con respecto a alguna cosa que lo que pensamos de ella. Si cuentas con personas que creen en lo que tú crees, trabajarán para ti con sangre, sudor y lágrimas.
Nutrición, Físico, Técnico, Práctico, Equipo y Mental. Son los seis pilares sobre los cuales se construye la excelencia y el éxito. «Es curioso: cuando el equipo no está funcionando bien, miras las piedras de la base y encuentras el motivo», dice McCaw.
«Mi ejército ganó porque sabía por qué luchaba, y lo que sabían les gustaba», dijo Oliver Cromwell. Para esa tribu de guerreros de Nueva Zelanda, fue el primer paso para convertirse en un equipo.
4. Responsabilidad
Al pasar la responsabilidad, al crear sentido de pertenencia, de solvencia y de confianza, los líderes generan líderes. Responsabilidad compartida significa apropiación compartida. Un sentimiento de inclusión permite a los individuos sentirse más dispuestos a entregarse a la causa común.
Al dotar a su equipo de una intención, los líderes permiten a su gente responder adecuadamente ante un contexto cambiante sin perder de vista el imperativo táctico.
Los líderes sabios delegan la responsabilidad con la finalidad de crear jugadores comprometidos con el equipo y capaces de adaptarse para cumplir con lo que se espera de ellos. Al crear una estructura de dirección delegada, los líderes crean pertenencia, autonomía e iniciativa. Ofrecen un propósito a su gente y son capaces de visualizar el resultado final, de esbozar el plan, de ofrecer los resultados adecuados y de confiar en que su gente cumplirá. El resultado es un equipo de individuos preparado para hacer frente en los momentos en que es necesario hacerlo, un equipo de líderes en el campo.
5. Aprendizaje
"Sé lo mejor que puedas ser. El éxito es una modesta mejora llevada a cabo de forma continuada."
Las empresas y equipos excelentes no creen en la excelencia, solamente creen en la mejora constante y en el cambio constante. Su éxito es el resultado de un compromiso a largo plazo para mejorar la excelencia, el resultado de una serie de pequeños pasos que producen un poderoso salto. Los líderes sabios favorecen un sistema estructurado que promueva el desarrollo del equipo, combinado con un mapa hecho a medida para el desarrollo individual. «Los líderes son aprendices»
Alfred Chandler, el historiador del mundo empresarial que ganó el Premio Pulitzer, escribió una vez que la estructura sigue a la estrategia. Es decir, las nuevas formas organizativas son el resultado de imperativos estratégicos. De eso se deduce que puedes tener toda la voluntad del mundo, pero que, si no tienes la estructura adecuada, tu estrategia no resultará exitosa. Es más: una estructura equivocada conduce, de facto, a una estrategia equivocada.
Mejoras marginales: cien cosas hechas un uno por ciento mejor para conseguir una ventaja competitiva.
El entrenador de melé Mike Cron también es un estudioso del deporte. En el Samoa Times, dijo: «Una parte de mi contrato con Nueva Zelanda me permite ir a cualquier parte del mundo para perfeccionar mis conocimientos. He estado en pabellones de sumo o judo en Japón, con los New York Knicks, con los Yankees y con los Giants, y en un campo de Florida de fútbol americano… Todo para coger ideas»
Los líderes que logran más éxito van más allá de su propio campo para descubrir nuevos puntos de vista, aprender las mejores prácticas y empujar los límites. Luego comunican lo que han aprendido. El primer paso del aprendizaje es el silencio; el segundo paso es escuchar.
6. Ningún estúpido
Una bandada de pájaros dibuja una elegante V en el cielo del amanecer. Uno de los pájaros va en cabeza, el otro lo sigue, otro toma el mando, en un interminable sistema de apoyo mutuo. Es muy parecido a un pelotón de ciclistas profesionales (…) Los ornitólogos dicen que volar de esta manera es un 70% más eficiente que hacerlo en solitario. Si un pájaro sale de la formación, nota la resistencia del viento y vuelve a unirse a la bandada. Si uno de ellos se queda rezagado, otros le esperan hasta que puede recuperar el ritmo. No se deja a ningún pájaro atrás.
«Todo está en el equipo, para ser sincero -afirma el legendario Andrew Mehrthens, de los All Blacks-. Se trata de pensar en el interés del conjunto antes que en el propio… Si algo no es bueno para el equipo, no lo digas y no lo hagas»
«El respeto, como valor, es un concepto difuso -dice Eastwood-, pero tendrá un impacto cuando los jugadores decidan que eso significa no llevar teléfono a las reuniones, no pisar las conversaciones de los otros, etc. Los valores, por sí solos, corren el riesgo de convertirse en un adorno y de no tener significado. Pero definir y aplicar esos estándares debe hacerse desde abajo (…) Son chicos jóvenes, están en televisión, tienen un montón de dinero, todo es nuevo, la gente los sigue -explica Anton Oliver-; pero, si no reflexionas sobre la cultura del equipo…, esos chicos te van a joder»
«Es mejor tener mil enemigos fuera de la tiena que uno dentro». Si un individuo desafecto o egoísta infecta al grupo, se le debe expulsar. Entonces el grupo se unirá y sanará. Eres un All Black las veinticuatro horas de los siete días de la semana. «Nadie es más grande que el equipo». Si insistes en hacer solo lo mejor, a menudo lo consigues.
7. Expectativas
La clave es comprender que existe una diferencia abismal entre tener miedo a la crítica o al fracaso, y dominar ese miedo para que produzca un efecto positivo.
«La historia de los All Blacks en el rugby ha sido de un éxito tal que la expectativa en Nueva Zelanda es de que ganemos todos los partidos de prueba -dice Graham Henry-, y creo que esto es bueno para el equipo. Si no existiera esa expectativa, estoy seguro de que no llegaríamos al nivel que alcanzamos»
Tenemos un dicho -explica Fitzpatrick-: «No seas un buen All Black. Sé un gran All Black. No te conformes con alcanzar tus objetivos. Apunta más alto»
Daniel Kahneman nos recuerda que no hace falta que las afirmaciones respondan a la verdad. Un mensaje, a no ser que sea inmediatamente rechazado como una mentira, ejercerá el mismo efecto en nuestro sistema de asociaciones sin tener en cuenta si responde a la realidad… El hecho de que la historia sea cierta o creíble importa poco o nada.
8. Preparación
"El entrenamiento y la toma de decisiones sabias, deberían ser más difíciles que el partido", explica Wayne Smith. Por tanto, intentas lanzarles problemas, sucesos inesperados, para obligarlos a resolver problemas.
El Departamento de Cirugía de Beth Israel Deaconess Medical Center, un hospital universitario de la ciudad de Nueva York, ha desarrollado algo llamado el disparador de habilidades laparoscópicas, un videojuego basado en la intensidad para el entrenamiento de los cirujanos. Los cirujanos laparoscópicos que durante tres horas a la semana entrenaron con ese vídeo, consiguieron bajar sus errores en una tercera parte. Y llevaron a cabo su actuación un 25% más deprisa que quienes no entrenaron. Entrenar con intensidad acelera el crecimiento personal.
Actuar bajo presión requiere saber qué hacer. En palabras de Brosnahan, «permitirte ganar siguiendo el proceso en lugar de quedarte atrapado en los resultados»
La mayoría de las organizaciones no se centran en un programa de entrenamiento de fuerza mental. Tienden a centrarse en los logros excepcionales, lo cual es poco realista: una sesión de entrenamiento, un día fuera, una charla inspiradora, pero nada continuo y progresivo. Pocas organizaciones se centran en el desarrollo a largo plazo, en un programa de mejora.
Cuando Smithy habla de intensidad y de precisión estamos hablando de un proceso de claridad, jugar con intensidad y precisión, que sería lo contrario a «¡Mierda, tengo que ganar este partido. Mira el marcador, está 8-8: es un desastre!». Y entonces te quedas paralizado y te ahogas, te pasas de la raya, no confías en tus compañeros y todo eso.
La maestría en cualquier actividad (un deporte, una habilidad, un arte, un negocio) se consigue con la práctica. La práctica mejora con la intensidad. Muchos estudios han demostrado que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente, responden de manera positiva a una dieta de aprendizaje acelerado e intenso, que nos proporciona una mejora drástica y una gran ventaja competitiva. Los All Blacks aceptan el poder de la intensidad del entrenar para ganar. Y trabajan con escenarios aleatorios y desafíos inesperados para calibrar la tolerancia de los jugadores en situaciones bajo presión.
El objetivo es ganar claridad y precisión en circunstancias estresantes, así como mejorar la habilidad de dirigir la atención al presente y a la tarea. Los líderes sabios utilizan la intensidad para desafiarse a sí mismos y a sus equipos; para aumentar la competencia y la capacidad. Al igual que los ejercicios físicos son básicos para la forma física, el entrenamiento psicológico resulta esencial para desarrollar fuerza y resiliencia mental.
9. Presión
«Un solo minuto decide el final de una batalla -escribió Suvorovz-; una hora, el desenlace de una campaña, un día, el destino de imperios.
La mayoría de los deportistas que no pertenecen a la élite se identifican con el hecho de que, en el momento crítico, es cuando es más probable que falles -dice Matthew Syed-. Puede ser ante una entrevista de trabajo vital, o cuando estás a punto de hablar con la mujer de tus sueños…, y eso me sucedió a mí. De repente, fui incapaz de hacer aquello para lo que me había estado entrenando toda la vida.
Las malas decisiones no llegan por una falta de habilidad o por un mal juicio innato: responden a la incapacidad para manejar la presión en el momento crucial.
Funciona de la siguiente manera: allí donde dirigimos nuestra mente es donde nuestros pensamientos nos llevan; nuestros pensamientos provocan una emoción; la emoción define nuestro comportamiento; nuestro comportamiento define nuestra actuación. Así que, simplemente, si somos capaces de controlar nuestra atención y, por tanto, nuestros pensamientos, podremos manejar nuestras emociones y mejoraremos nuestro rendimiento.
Cabeza Caliente: Tensión, inhibición, orientada a resultados, ansiosa, agresiva, compensación excesiva, desesperada.
Cabeza Fría: Relajada, expresiva, en el momento, tranquila, clara, precisa, en la tarea.
Controlar nuestra atención significa regresar al presente. En lugar de «Y si nos quedamos sin recursos?», podemos preguntarnos: «¿Cúal es la mejor manera de emplear nuestros recursos?». En lugar de «¿Y si no consigo el contrato?», podemos preguntarnos: «Qué puedo hacer para conseguir el contrato?». Combatir la presión con presión, es decir, en lugar de sentirla, podemos aplicarla. Al controlar nuestra atención, controlamos nuestro rendimiento; al controlar nuestro rendimiento, controlamos el juego.
10. Conocerse a uno mismo
Gilbert Enoka emplea la analogía de un puente que es seguro porque está hecho de diferentes tablones: habilidades personales, amigos, familia, ser uno de los All Blacks. Si el único tablón que tienes es el rugby, te desmoronarás.
Creo que el liderazgo empieza y termina con la autenticidad. Se trata de ser tú mismo, de ser la persona que debes ser. Adoptar el estilo de otros líderes es lo opuesto a ser auténtico.
«Creo que al principio no manejábamos muy bien la derrota -explica Anton Oliver-. Se señalaba mucho con el dedo, todo el mundo estaba muy aislado. Eso cambió mucho cuando el equipo se hizo más colectivo y asumió el peso de la derrota de forma conjunta, compartida»
La autenticidad -según Lance Secretan- es el alineamiento de cabeza, boca, corazón y pies: pensar, decir y hacer lo mismo de manera coherente. Eso construye confianza. Y la gente ama a los líderes en quienes pueden confiar.
Honestidad = Integridad.
Tabla Resumen de las 15 Lecciones
| Lección | Descripción |
|---|---|
| Carácter | Equilibrio entre orgullo y humildad, priorizando el esfuerzo y la disciplina. |
| Adaptación | Capacidad de ajustarse rápidamente a entornos cambiantes. |
| Propósito | Tener un fuerte sentido de identidad y un objetivo común. |
| Responsabilidad | Delegar responsabilidades para crear compromiso y autonomía. |
| Aprendizaje | Compromiso con la mejora constante y la búsqueda de nuevas perspectivas. |
| Ningún estúpido | Fomentar el respeto y la cohesión del equipo, eliminando influencias negativas. |
| Expectativas | Establecer altas expectativas para impulsar el rendimiento. |
| Preparación | Entrenamiento intenso y simulación de escenarios desafiantes. |
| Presión | Controlar la atención y las emociones para rendir bajo presión. |
| Conocerse a uno mismo | Autenticidad y alineamiento entre pensamiento, palabra y acción. |
