El Papel Estratégico de las PYMES en la Industria de Defensa Española: Innovación y Desafíos
La industria de defensa es un sector estratégico que impulsa la innovación, genera empleo y contribuye a la soberanía de un país. En España, este sector se caracteriza por la coexistencia de grandes corporaciones y un vasto ecosistema de Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) que desempeñan un papel fundamental, aunque a menudo subestimado.
Las PYMES: Corazón de la Cadena de Suministro y Motor de la Innovación
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) dominan el sector de defensa español. Algo más de 300 de las en torno a 380 compañías nacionales que registraron ventas en este sector durante el último ejercicio del que hay datos oficiales se corresponden con esta tipología de empresas. De hecho, de las aproximadamente 600 empresas del registro de suministradores que mantiene el Ministerio de Defensa, el 64 % son PYMES y el 20% microempresas.
Las PYMES actúan como el corazón de la cadena de suministro en la industria de defensa. A pesar de que la industria está dominada por unos pocos grandes contratistas principales (como Airbus, Indra o Navantia en España), son las PYMES las que conforman la vasta red de proveedores y subcontratistas. Las PYMES complementan a las grandes empresas, proporcionando componentes especializados, subsistemas y servicios críticos. Por su tamaño, las PYMES son más ágiles y flexibles para adaptarse a las demandas cambiantes y a los requisitos específicos de los proyectos.
Más allá de las cifras de negocio, las PYMES constituyen en buena parte la primera fila de la innovación y desarrollo que tiene lugar en el sector, ya sea en proyectos en los que son subcontratados por otras compañías mayores o en desarrollos propios. La innovación es un factor clave en el sector de defensa, y las PYMES desempeñan un papel vital en este ámbito. Las PYMES son a menudo el motor de la investigación y el desarrollo (I+D) de vanguardia. Su modelo de negocio les permite centrarse en nichos tecnológicos de alta especialización, como la ciberseguridad, la robótica, los nuevos materiales o los sistemas autónomos (drones). Aportan soluciones creativas e innovadoras que las grandes corporaciones, con estructuras más rígidas, a veces no pueden desarrollar tan rápidamente. Esta capacidad de innovar se valora cada vez más, y las políticas de defensa de muchos países, como el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España, están orientadas a fomentar la participación de las PYMES y las startups.
Un informe reciente de la consultora EY, "La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica", aseguraba que "las PYMES son el verdadero motor de la innovación disruptiva". El estudio añade que "mientras que las grandes y medianas empresas tienden, en general, a innovar de forma incremental, mediante la optimización de lo ya existente, las PYMES son más versátiles a la hora de introducir rupturas tecnológicas, gracias a su menor aversión al riesgo, estructuras más planas y mayor flexibilidad operativa".
El Foro AESMIDE y la Visibilización de las PYMES
Bajo el sugerente e inspirador título “Los cimientos de la industria de defensa”, la Asociación de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (AESMIDE) ha organizado un año más su Foro Aesmide, que ha reunido a las empresas y a las administraciones públicas del sector de la industria de defensa. Con el principal leit motiv de la cadena de suministro el Foro ha querido poner en valor la importancia estratégica que para ello tienen las PYMES en el ecosistema de los planes industriales que desarrollan los programas de armamentos que nutren de capacidades operativas a nuestras Fuerzas Armadas. El conjunto de empresas que son representadas por AESMIDE, que constituye el 80% de total de las empresas del sector, les habilita como un actor primordial del tejido industrial que constituye la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa.
Aesmide agrupa más de 70 empresas contratistas con el Ministerio de Defensa, de las cuales 46 son pequeñas y medianas empresas que generan 2.902 empleos y facturan unos 560 millones de euros. “Nuestro objetivo es estar en la cadena de suministro y el ciclo de vida de los programas, porque ahí las PYMES aportan tecnología e investigación que las grandes necesitan”, explicó Sánchez Revenga.
Desafíos y la Necesidad de Revertir la Situación Actual
Sin embargo, la situación actual, que se dinamiza desde el propio Ministerio de Defensa con fuertes inversiones en préstamos a través del Ministerio de Industria para el desarrollo de los grandes programas de armamentos, no es ni con mucho la deseada por las PYMES del sector. Es un hecho que los protocolos de contratación de los grandes programas de armamento no priorizan a las PYMES, todo lo contrario, quedan a merced de las “grandes” incluso aunque posean incuestionables “nichos de especialización industriales” y avanzados diseños tecnológicos inteligentes.
La cultura de colaboración entre grandes y pequeñas empresas del sector brilla, en la mayoría de las ocasiones, por su ausencia, haciendo bueno el dicho de que “el pez grande se come al chico” de forma que incluso el talento de las pequeñas sea hurtado por las grandes cuando la situación lo requiere. Hasta ahora, son las empresas adjudicatarias “contratistas principales” quienes deciden qué PYMES van a participar en la cadena de suministro y en qué condiciones. Pero esa es una situación que el Ministerio debe revertir.
Tras su papel dirigente en el proceso de contratación, su labor vigilante debe continuar con un seguimiento de un contrato que obligue a las empresas adjudicatarias (contratistas principales o prime) a incluir a las PYMES en las cadenas de suministro que previamente se hayan acordado en la celebración del contrato con el Ministerio. Una suerte de UTE durante las diversas fases del proceso industrial. Aquí el rol del Ministerio de Defensa debe ser implacable y su criterio se debe imponer al de las grandes empresas denominadas “tractoras”.
Inversiones Millonarias y la Necesidad de una Participación Justa
Solo en este año, se han asignado 12.600 millones de euros que el Gobierno ha entregado a las grandes compañías españolas, denominadas eufemísticamente “tractoras” (a veces campeonas) que dominan y monopolizan el sector para financiar Programas Especiales de Modernización (PEM). Destaca de sobremanera INDRA (y las UTEs que lidera) que ha sido distinguida con 6.582 millones de euros. Tras la tecnológica participada por el Estado se sitúa Airbus con alrededor de 3.700 millones y a continuación la estatal Navantia con otros 2.292 millones de euros. Un compromiso que sin duda está condicionando desde hace muchos años los futuros presupuestos del Ministerio de Defensa de los que unos 7.000 millones de euros anuales hasta el 2037 (un 20% del total) se estiman que están adeudados con los PEM en curso, los 31 anunciados por el Presidente del Gobierno en abril de este año más los anteriores aún por amortizar. Una situación que la ciudadanía debe conocer y en cuyos beneficios deben participar también las PYMES del sector de una manera segura.
| Empresa | Monto Asignado (Millones de Euros) |
|---|---|
| INDRA (y UTEs que lidera) | 6.582 |
| Airbus | 3.700 |
| Navantia | 2.292 |
| Total | 12.600 |
Pero más allá del análisis, es necesario averiguar los motivos por los que el Gobierno entrega ingentes cantidades de dinero a las “grandes” olvidándose de las PYMES que, sin ser beneficiarias directas de estos préstamos y ayudas. Siempre en un discreto segundo plano, las PYMES del sector defensa español son claves en muchos procesos productivos de sistemas de armas y capacidades militares de nuestras Fuerzas Armadas.
La Apuesta Europea y el Contexto Internacional
La Unión Europea (UE) se enfrenta en la actualidad al reto de incrementar su gasto en Defensa concentrándolo de manera singular en la industria continental. Esto es porque la dependencia militar y tecnológica de Europa con Estados Unidos ha puesto en tela de juicio la autonomía estratégica de Europa. "Las guerras y los campos de batalla están cambiando y por ello necesitamos entregas más rápidas y precios competitivos", señalaba el comisario de Defensa de la Comisión Europea, Andrius Kubilius, después de presentar un nuevo instrumento de financiación para PYMES de 115 millones de euros.
Las 10 empresas de armas más grandes acaparan el 80% de las compras de Defensa de la UE, según señaló el comisario. Mientras tanto, en EEUU la cifra baja al 40%, país en el que las empresas de menor tamaño tienen más participación en el sector. Con este argumento, Andrius Kubilius sostuvo la creación del nuevo paquete de 115 millones de euros, bautizado como Agile. Las empresas más grandes, asegura Kubilius, "desarrollan productos de defensa punteros que llevan mucho tiempo, son más caros y por tanto la producción es en cantidades insuficientes". Por esto, la Comisión Europea ha lanzado este programa que beneficiará a entre 20 y 30 proyectos de pequeñas y medianas empresas en un plazo de concesión de solo cuatro meses para que las tecnologías desarrolladas lleguen a la fuerzas armadas de los 27 en un plazo de entre uno y tres años. "Tenemos que acelerar la producción y tenemos que hacerlo ya para ser más rápidos que nuestros adversarios. Este proyecto busca complementar los productos de alta gama que fabrican las gigantes armamentísticas con producción emergente, innovaciones más habituales entre las compañías de tamaño más reducido.
El Compromiso de España con la Defensa
España ha marcado un hito en su compromiso con la seguridad al anunciar, el pasado 22 de abril, el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, que eleva el gasto militar al 2% del PIB este mismo 2025, adelantándose cuatro años al objetivo previsto. Con una inversión adicional de 10.471 millones de euros, este plan impulsa la modernización de las Fuerzas Armadas y consolida a la industria de defensa como un motor de innovación y empleo. La Base Industrial y Tecnológica de la Defensa (BITD) española abarca más de 520 empresas, de las cuales unas 350 suministran productos o servicios al sector, generando 22.000 empleos directos y 6.300 millones de euros en facturación en 2021. Las PYMES, que constituyen el 85% de estas empresas, son el corazón de la cadena de suministro, complementando a grandes tractoras como Airbus, Indra o Navantia con su agilidad e innovación.
La Estrategia Industrial de Defensa (EID 2023), que es la línea de acción actual, subraya el rol de las PYMES en la autonomía estratégica, destacando su capacidad para desarrollar soluciones específicas. El Plan Industrial y Tecnológico, presentado por el Gobierno el 22 de abril prevé destinar 10.471 millones de euros adicionales, financiados con remanentes presupuestarios, fondos NextGenerationEU y ahorros del Plan de Recuperación, sin aumentar el déficit. Con el 80% de la inversión ejecutada en España, el plan prioriza ciberseguridad, telecomunicaciones y modernización de equipos, proyectando 36.000 empleos directos y 60.000 indirectos.
Estas empresas, distribuidas en los corredores industriales Norte, Centro-Mediterráneo, Sur y el emergente La Plata (Asturias-Sevilla), refuerzan la cohesión territorial. El Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abre un escenario esperanzador para esta industria en España, eminentemente exportadora y compuesta, en su mayoría, por pequeñas y medianas empresas (PYMES).
Principales Empresas de Defensa en España y su Relación con las PYMES
Grandes "Tractoras"
- Airbus: La mayor empresa aeronáutica y espacial de Europa, ofrece productos y soluciones para los sectores de la aviación comercial, los helicópteros, la defensa y el espacio. De los más de 6.000 millones de euros que facturó la firma en nuestro país en 2024, un 70% corresponde al campo de la defensa.
- Indra: Multinacional española de referencia y una de las principales compañías globales de defensa, tráfico aéreo y espacio. Con una plantilla de 60.633 empleados, la tecnológica registró en 2024 un aumento de los ingresos del 12%, hasta los 4.843 millones. Su resultado neto asciende a 278 millones, un 35% superior al del anterior ejercicio. Desarrolla radares para ejércitos de países como España, Reino Unido, Francia, Alemania y Dinamarca, además de la OTAN; y es el coordinador industrial español del mayor programa de defensa colaborativo de Europa, el FCAS o Futuro Sistema de Combate Aéreo.
- Navantia: Empresa de tecnología pública y estratégica para la defensa de España, con más de 300 años de historia ligada a la construcción de buques para la Armada. Con una facturación global de 1.434 millones de euros en 2023, Navantia también ensambla los submarinos S-80 para la Armada.
- GDELS-Santa Bárbara Sistemas: Especializada en armas y vehículos blindados, está integrada en el Grupo Europeo de Sistemas Terrestres de la empresa estadounidense General Dynamics. Factura 315 millones de euros.
PYMES y Empresas Especializadas
- Expal (Grupo MAXAM): Dedicada a la fabricación de sistemas y granadas de mortero de 60mm, 81mm y 120mm. Sus orígenes se remontan a 1946 en Vitoria. Sus fábricas se encuentran en España, Italia, Bulgaria y Dinamarca, y ha iniciado actividad en EE.UU. y Brasil.
- Escribano Mechanical & Engineering (EM&E): Con casi 1.300 profesionales en plantilla, tiene sede central de Alcalá de Henares (Madrid) e instalaciones en Binéfar (Huesca), Córdoba, Asturias, Cádiz y Valencia. Su compañía es la segunda mayor accionista de Indra con el 14,3% del capital. El plan de Escribano pasa ahora también por crear una filial para fabricar blindados y otros sistemas de armas, cubriendo todo el proceso desde el diseño hasta la entrega al cliente.
- Sapa Placencia: Compañía vasca de defensa y movilidad, también es el tercer mayor accionista de Indra. Sus orígenes se sitúan en el siglo XVI, con la fundación de las Reales Fábricas de Armas Portátiles de Fuego y Blancas de Guerra de la Villa de Placencia. Es líder en tecnologías para la movilidad de vehículos pesados en el ámbito de la Defensa.
- ITP Aero: Fundada en 1989 con el apoyo de Rolls-Royce y la ingeniería Sener para el desarrollo del motor EJ200 del Eurofighter Typhoon. Indra tiene un 9,5% del capital social de este fabricante de motores para aviación.
- Urovesa: Destacada en el campo de los vehículos militares, cerró 2023 con más de 109 millones de euros de facturación.
- Nammo Palencia: La antigua fábrica de armas de la ciudad castellana fue adquirida hace una década por la multinacional noruega, que ha disparado su facturación de 30 a 90 millones de euros en estos años.
- Instalaciones Zaragoza, S.L.: Su especialidad son las armas de infantería de un solo uso, bombas y granadas, dispositivos de visión nocturna para ser usados con fusiles de asalto para observación y vigilancia.
La militar es la única partida que crecerá en los presupuestos generales del 2024, por encima de la sanidad, la educación y la protección social. Serán unos 19.000 millones de euros. El presidente Sánchez confirmó en la cumbre de la OTAN de Madrid el compromiso de incrementar la inversión hasta alcanzar el 2% del PIB en el 2029. En el 2018, el año de la moción de censura, apenas se gastaba el 0,93%. Por establecer una comparación, la nómina mensual de las prestaciones contributivas de la Seguridad Social supone algo más de 12.100 millones. Según datos de la OTAN, los socios de la alianza invertirán en el 2024 un total de 380.000 millones de dólares en defensa, superando por primera vez el 2% del PIB en su conjunto.
POLÍTICA DE DEFENSA DE LA UNIÓN EUROPEA: OPORTUNIDADES PARA LA INDUSTRIA ESPAÑOLA DE DEFENSA
Acostumbradas a esperar las decisiones estratégicas de las “grandes” en el mercado interior, en cuanto a la inclusión como proveedores, las PYMES también están obligadas en muchos casos a realizar permanentes “travesías en el desierto” en las numerosas ferias de armamento a miles de kilómetros de España donde pocas veces reciben el apoyo institucional para su incursión en los mercados internacionales. Para conseguir esa internacionalización, las empresas militares aseguran que es esencial el apoyo político del Gobierno. El actual está involucrándose de forma activa. Porque, aseguran, no solo se compite contra empresas, se compite contra países.
"De cada cien dólares que movió el mercado mundial de material de defensa en el año 2023, algo más de tres se debieron a exportaciones de la industria española", revela el informe de Infodefensa, de referencia para actores y curiosos de un sector reacio a desvelar las magnitudes de su negocio. Esas cifras colocarían a España en el noveno lugar entre los mayores exportadores de armamento del mundo, detrás de EE.UU., Alemania, China, Francia, Italia, Rusia, Reino Unido e Israel. A tenor del informe elaborado por PwC para la Asociación de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), sólo los sectores de defensa y seguridad contribuyeron a la economía española en 2023 con 10.609 millones de euros de PIB, 3.720 millones de euros de exportaciones, y 121.029 empleos.
