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Comunicación

Juan Ventura, la Universidad de Oviedo y la Investigación sobre Liderazgo Femenino

by Admin on 15/05/2026

La Universidad de Oviedo ha sido un pilar fundamental en la investigación sobre organización de empresas y, en particular, sobre los paradigmas del liderazgo. Uno de sus más distinguidos catedráticos, Juan Ventura, dejó un legado académico y personal que sigue influyendo en la institución y en el estudio de las dinámicas directivas, especialmente en lo que respecta al liderazgo femenino. Su figura es un testimonio de excelencia académica, rigor intelectual y compromiso social.

El Profundo Legado de Juan Ventura en la Universidad de Oviedo

"Con Juan Ventura se nos fue un hombre bueno en todos los sentidos: siempre colaborativo, responsable y generoso, fue la personificación de la bonhomía". Estas palabras del rector de la Universidad de Oviedo, pronunciadas en el emotivo y multitudinario homenaje que se le tributó para entregar, a título póstumo, la medalla de honor de la institución académica a su viuda, María Jesús García de la Fuente, y a sus hijas, Paula y Beatriz, resumían el sentir de compañeros y amigos del catedrático de Organización de Empresas, fallecido en diciembre. Juan Ventura hizo gala durante toda su trayectoria de un magisterio ejemplar, como recordaron sus colegas.

Repasar su vida académica, investigadora y sus facetas como gestor, esposo y padre abnegado, pero, sobre todo, como amigo, removió sentimientos entre los presentes, que llenaron el Paraninfo del edificio histórico de la Universidad para reconocer la impronta de Juan Ventura. José Ruiz Navarro, catedrático de la Universidad de Cádiz, quien compartió con él los primeros años en la docencia, se refirió a él como "excelente persona y excelente académico al que le debemos agradecimiento y respeto". Su "disciplina, rigor intelectual, compromiso con el conocimiento y entusiasmo por todo lo que acometía" marcaron, según Navarro, las más de tres décadas de Juan Ventura en la Universidad.

De su compañero, Navarro destacó que fue "un líder cooperativo", con "pasión" por la investigación, que deja un recuerdo imborrable tanto en sus maestros como en sus discípulos. Quienes compartieron con Ventura labores de gestión, resaltaron su "disciplina, ética y alegría de vivir", que transmitió hasta el final de su existencia. Estando ya enfermo, el 6 de noviembre comunicó a su esposa: "Acabo de dar la última clase de mi vida". Y se despidió así, feliz por lo vivido y por haber explorado todos los ámbitos de la estrategia empresarial.

"Su legado es difícil de materializar y medir", aseguró el catedrático de Cádiz, quien añadió que Ventura "desarrolló la virtud social fundamental de la empatía". A juicio de Santiago García Granda, el entonces rector, la Universidad de Oviedo estará siempre en deuda con Juan Ventura "por su contribución a que nuestra institución se encuentre en altos niveles en la Economía y la Empresa". El Rector confió en que el magisterio de Ventura iluminara "el camino que queda por delante" y expresó: "Me siento sinceramente orgulloso de la impronta que deja. Deseo que su labor se perpetúe".

Paula y Beatriz Ventura agradecieron las cariñosas palabras de los compañeros de su padre: "Nos reconforta, en momentos difíciles se sintió muy arropado por vosotros", coincidieron. "Todo con él era divertido. Su forma de querer es y será única". Otros colegas también expresaron su gratitud. El director del IUDE, Esteban Fernández, habló de la deuda de esta institución con Ventura, mientras que el director del departamento de Administración y Dirección de Empresas, Eduardo González, destacó "la cercanía, capacidad para dar confianza y su visión de largo plazo". Al decano de la Facultad de Economía, Julio Tascón, con quien Ventura mantenía una estrecha vinculación, le faltaban palabras para definir la "calidad indiscutible" de su amigo tanto en el plano personal como profesional.

Los profesores José Gómez y Susana Pérez, y la exalumna Laura Pérez Macho, también quisieron testimoniar su gratitud al maestro, a quien recordaban como "apasionado por su familia, los viajes, el deporte y con un sentido del humor inteligente. Enseñaba a mirar con otros ojos". Fue, en definitiva, como señaló la coordinadora del máster de Administración y Dirección de Empresas, "un maestro de la vida misma".

Juan Ventura y el Liderazgo Femenino: Desmitificando Estereotipos

Uno de los aspectos más relevantes del legado académico de Juan Ventura fue su "debilidad por el talento femenino". De hecho, su última lección magistral fue precisamente sobre el liderazgo de las féminas en las organizaciones empresariales. Él mismo reconoció que la población femenina continúa viendo limitadas sus capacidades de liderazgo al considerarse este como "un comportamiento más propio de los hombres". Este punto de partida motivó una profunda investigación por parte de su equipo en la Universidad de Oviedo.

Un Estudio Rompedor: No Existe un Único Estilo de Liderazgo Femenino

Siempre se ha considerado que el liderazgo femenino es comunitario, social, participativo y transformacional, con la capacidad de transformar y ejercer una influencia positiva sobre los miembros del equipo, mientras que el de los hombres siempre ha sido el de líderes orientados a objetivos. Y eso es lo que ha hecho el estudio del equipo de Juan Ventura: desmentir tópicos. Un reciente estudio de la Universidad de Oviedo y de master(TM) value people(TM), empresa desarrolladora de sistemas líderes de evaluación del comportamiento laboral, evidencia que no existe un único estilo de liderazgo femenino. La conclusión es clara: "No existe un único estilo de liderazgo en las mujeres, frente a un claro estilo de liderazgo homogéneo en los hombres".

Diferencias por Nivel Directivo

Según los datos del informe, basado en una muestra de 200 directivos españoles, en el nivel de mando intermedio apenas hay diferencias significativas en el comportamiento de hombres y mujeres cuando dirigen equipos. Hombres y mujeres son igualmente sociables, sensibles, tolerantes o innovadores. Aunque las investigaciones de la Universidad de Oviedo sí corroboran las creencias de que las mujeres manifiestan mayor dedicación al trabajo, son más simpáticas y detallistas, llegando a ser, incluso, más dominantes e influyentes que los hombres, pero solamente en este nivel directivo.

Sin embargo, en puestos de alta dirección, sí que hay diferencias importantes. Los datos revelan que, en este nivel, hombres y mujeres toman decisiones, organizan y toleran de una manera similar, pero ellas tienen una orientación a resultados algo superior a la de ellos. La mayor y más clara diferencia encontrada está en el factor autoafirmación: los hombres son más dominantes, seguros de sí mismos e influyentes que las mujeres en el nivel ejecutivo. Por ello, el estudio del equipo del catedrático Juan Ventura de la Universidad de Oviedo llega a una conclusión clara: el patrón de liderazgo masculino es homogéneo, orientado a la influencia y al establecimiento de relaciones.

Esto implicaría que el estilo de liderazgo en hombres y mujeres no es tan diferente: simplemente es más dominante y extrovertido en el caso de los hombres. Por lo tanto, tanto la selección como la formación de mujeres directivas exigen un enfoque individualizado, ya que no hay un patrón común como en el caso de los hombres. Estas conclusiones tienen implicaciones claras y directas tanto en la selección, como en la formación y promoción de mujeres directivas.

El "Techo de Cristal" y la Asertividad como Clave

Las mujeres directivas continúan bajo un "techo de cristal". Juan Ventura subrayó que la población femenina continúa viendo limitadas sus capacidades de liderazgo al considerarse este como "un comportamiento más propio de los hombres". Según los datos de la Unión Europea, las mujeres representan el 45,4% de la población activa, son el 60% del global de titulados universitarios, pero tan solo el 13% son consejeras de empresas cotizadas en Bolsa y el 12% ocupa puestos directivos, una cifra que en España baja dos puntos.

Ese "techo de cristal" está vinculado a mitos y creencias como el hecho de que todavía se perciban el éxito y la efectividad como "un comportamiento más propio de los hombres", al igual que el liderazgo, "generalmente considerado algo masculino". Ventura apuntó que una mujer que marca mucho la defensa de sus intereses "puede ser rechazada".

La única característica diferenciadora que el equipo dirigido por el catedrático de Administración de Empresas de la Universidad de Oviedo Juan Ventura encontró entre hombres y mujeres a la hora de hablar de liderazgo es el carácter, lo que psicológicamente se incluye en la asertividad, que viene a ser la capacidad de cada cual para imponer sus criterios. "Lo que hay detrás de este término psicológico es que tratas de imponer tu criterio, expresar tu opinión con energía, conseguir alcanzar tus objetivos sobre los demás, influir, no pasar inadvertido. Y llegó a ser una variable determinante entre hombres y mujeres que están ejerciendo puestos de liderazgo."

El estereotipo apunta a que los hombres tienen una forma de liderar más jerárquica, más autoritaria y más dirigida al logro de los objetivos, mientras que las mujeres ejercen un liderazgo más comunal, más orientado a las relaciones y más preocupado por las personas. "Cuanto más asertivo, más dominante. Pero ser muy asertivo no es bueno para alcanzar los objetivos de sociabilidad que necesita la empresa, aunque serlo poco tampoco, porque no logras imponer aquello que pretendes."

Lo cierto es que los hombres tratan de imponer su criterio, de manera significativa, con mayor fuerza que las mujeres. Son excesivamente asertivos, lo que conduce a ser jerárquico y a dificultar el trabajo en equipo, un problema dado que cada vez es más necesario trabajar en equipo. Las mujeres tienden a ser menos asertivas, pero hay una cuestión importante y es que, como en todo, la excelencia está en el punto medio, en el que puedes ser más flexible y sacar lo mejor del grupo. Y en esa franja la mujer está más representada que el hombre. Además, se ha comprobado que ella no solo está en esa zona, sino que necesita estar. Porque si son muy asertivas, se les va a considerar poco femeninas, y el estereotipo masculino dominante opera en su contra, sobre todo si están trabajando en un contexto dominado por hombres. Y si son muy comunales, se les va a considerar débiles, así que necesitan alcanzar esa zona media, ya que no se juzga igual a los hombres que a las mujeres en el ejercicio de los cargos. A él se le perdona ser mandón, pero una mujer mandona va a sufrir un manifiesto rechazo.

Los estudios demuestran que donde hay mujeres se fomenta más el trabajo en equipo. Tienen una mayor capacidad de empatizar, de captar las sensaciones de los demás y de respetar los turnos de palabra. En base a los datos de este estudio, el catedrático señaló que el estilo de liderazgo más equilibrado es el denominado andrógeno, donde están ponderadas las funciones más autoritarias y jerárquicas que representa el líder masculino con el carácter más democrático y flexible de ellas cuando están al mando. "Al menos será necesaria otra generación para cambiar estereotipos", advirtió Ventura.

Liderazgo empresarial femenino: un techo de cristal difícil de romper. EL INFORME

La Contradicción y el Camino por Delante

Todos los estudios dicen que hace falta un estilo de liderazgo más participativo, y eso solo es compatible con una asertividad media. Pero eso es la teoría. La práctica demuestra que en España la gran mayoría de las empresas siguen siendo muy jerárquicas, con un estilo de liderazgo muy autoritario y con muy poca descentralización. Y eso es lo que está detrás de que nuestras empresas sean menos competitivas. Por lo tanto, estamos en una contradicción entre el liderazgo dominante de nuestras empresas y la necesidad de cambiar de paradigma para competir, lo cual es cada vez más necesario. Sin embargo, este nuevo mundo no acaba de emerger, porque lo que domina es la creencia de que lo eficaz es ser hombre, masculino, dominante.

Solo los países nórdicos están distanciados de esta realidad, porque culturalmente están mucho más avanzados. En los países mediterráneos, la idea de "piensa en directivo, piensa en hombre" lo domina todo, de ahí que la Comisión Europea esté proponiendo para 2020 que el 40% de los puestos de los consejos de administración estén ocupados por mujeres. En España estamos muy lejos de ahí, situándonos en el 12%.

Factores como la familia, la maternidad o la conciliación influyen en que las mujeres aspiren o no a liderar, y su decisión depende del nivel de renuncia que implique alcanzar esos puestos directivos, aunque este es otro tema que merece una consideración aparte.

Tabla: Comparativa de Estilos de Liderazgo por Género y Nivel Directivo (Según estudios de la Universidad de Oviedo)

Característica/Nivel Hombres (Mandos Intermedios) Mujeres (Mandos Intermedios) Hombres (Alta Dirección) Mujeres (Alta Dirección)
Sociabilidad Iguales Iguales Similar Similar
Sensibilidad Iguales Iguales Similar Similar
Tolerancia Iguales Iguales Similar Similar
Innovación Iguales Iguales Similar Similar
Dedicación al trabajo - Mayor dedicación - -
Simpatía y Detallismo - Más simpáticas y detallistas - -
Dominancia/Influencia - Más dominantes e influyentes Más dominantes e influyentes -
Orientación a resultados - - Algo inferior Algo superior
Autoafirmación (Dominancia, Seguridad) - - Más dominante, seguro, influyente Menos dominante, seguro, influyente

tags: #Juan #Ventura #Universidad #Oviedo #liderazgo #femenino

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