Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

José Félix Uriburu: Un Empresario Clave en la Historia Argentina

by Admin on 03/12/2025

La historia de España y Argentina está profundamente interconectada, con un flujo constante de personas y ideas entre ambos países. Vascos y catalanes también han tenido una fuerte relación con este territorio que en su día fue colonizado y que, posteriormente, ha servido de refugio para españoles que viajaron allí en busca de una vida mejor.

En este contexto, figuras como José Félix Uriburu emergen como personajes clave en la configuración de la historia argentina. Este artículo explorará su vida y obra, destacando su impacto tanto en el ámbito empresarial como en el político.

GENERAL JOSÉ FÉLIX URIBURU - Características de su presidencia - Primer presidente DÉCADA INFAME

Orígenes y Ascenso

Entre sus antepasados más destacados, figura Ernesto Mauricio Bosch Peña, canciller argentino durante la presidencia de Roque Sáenz Peña (1910-1914) y en el tramo inicial (1930-1931) del primer gobierno de facto de la historia doméstica, a cargo de José Félix Uriburu, quien estrechó los lazos políticos y -sobre todo- comerciales con el Imperio Británico y los Estados Unidos.

“Hermano de Ernesto Mauricio -también primer titular del Banco Central- fue Samuel Fortunato Bosch Peña, padre de Miguel Alfredo Bosch Marín, quien se casó con Julieta Seeber Demaría, hermana de Marta, que contrajo matrimonio con Oscar Braun Menéndez, hermano de Luis Eduardo, el abuelo materno de Marcos Peña. De la descendencia de Miguel y Julieta, se desprende una gruesa rama de actuales funcionarios, por un lado, y de empresarios, por el otro.

“De 72 años Mariano Miguel Bosch Seeber, bajo el gobierno de Cambiemos, fue designado vicepresidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

“El Grupo Lacau integra el holding Proteinsa, el cual, tras la quiebra decretada de Rasic Hnos., se quedó con la avícola al imponerse en el concurso.

El Legado de Uriburu

La investigación sobre los primos cuenta que: “Juan Manuel fue designado flamante subsecretario de Pesca y Acuicultura. Antes de eso, se desempeñaba como director de Coordinación Pesquera. Puesto en el cual estaría siendo cuestionado por distintos sectores, el motivo, él como director, ha promovido la reformulación de algunos permisos pesqueros para beneficiar a sectores empresarios. También su padre, Juan Manuel Miguel Bosch Seeber, de mismo nombre, fue representante legal de la empresa Pescasur S.A.

Otro flamante funcionario vidalista ligado a este linaje es Pedro María Botta Olaciregui, casado con Candelaria Marini Bosch, nieta de Francisco Miguel Bosch Seeber.

Como da cuenta toda esta investigación, la sangre de la oligarquía terrateniente dentro del gobierno de Cambiemos es parte de la larga lista de nombres que vienen gobernando tras bambalinas y no tanto, desde la creación del Estado argentino.

Un ejemplo claro es la actriz Margarita Xirgu que, una vez muerto Lorca y exiliada en Argentina, decidió estrenar La Casa de Bernarda Alba en un teatro de Buenos Aires.

Del mismo modo, cuando llegó la dictadura de José Félix Benito Uriburu fue de los primeros en sublevarse.

Los militares lo acusaron de imprimir y distribuir un manifiesto contra la dictadura militar recién declarada.

El mismo día de su detención, Penina fue asesinado por una cuadrilla de militares y policías, a las afueras de Rosario.

El cuerpo de Penina fue enterrado clandestinamente como NN (Non Nominato) en una fosa del cementerio La Piedad, y sus libros fueron quemados por las autoridades.

La policía emitió un informe falso afirmando que había sido liberado tras su detención, mientras su familia, a más de 10.000 kilómetros de distancia, nunca pudo reclamar su cuerpo.

En Rosario, su nombre resurge periódicamente en investigaciones y homenajes, mientras que en España figuras como Federica Montseny, destacada líder del anarquismo ibérico y ministra de la Segunda República, fueron los únicos que denunciaron su asesinato en 1931.

La historia que voy a contar no pretende ser una historia acabada ni mucho menos, es un esbozo acerca de la biografía de mi padre [2], dirigente de la corriente trotskista dirigida por Nahuel Moreno [3].

Una narración construida con los cimientos de testimonios de quienes militaron con César, de sus cartas personales, en base a publicaciones y documentos de la organización [4].

Las posiciones políticas y las acciones a las que mi padre adhirió con pasión no significan necesariamente mi adhesión.

No obstante, con seguridad, su militancia estaba impulsada por un fuerte y despojado anhelo personal hacia la revolución que espero con tesón poder trasmitir.

Con sus aciertos y sus errores, por sus objetivos últimos, esta tradición se ganó un lugar en la historia de nuestra clase obrera.

Indudablemente, mi padre, sobre todo, pero mi madre y mi abuela, como amigas y colaboradoras del partido también, fueron fuente de inspiración de mi militancia en las filas del trotskismo desde los 16 años recién cumplidos hasta el día hoy.

Su actividad militante comenzó cuando César con 20 años participó de una de las luchas educativas más importantes de la historia del país.

Conocida bajo el nombre de “Laica o libre”, a raíz de la intención del gobierno de Arturo Frondizi, en 1958, de reglamentar la creación de universidades privadas, detrás de la cual se encontraba la Iglesia católica.

Finalmente fue aprobada por el Parlamento, pero para Frondizi tuvo un alto costo político: liquidó a las agrupaciones estudiantiles universitarias afines a él y restó buena parte del apoyo que los sectores intelectuales le habían brindado y que habían constituido la base social del régimen libertador.

Significó el quiebre de parte de la alianza social que sostenía al gobierno frondizista.

Si bien Palabra Obrera no logró tener una gran participación en 1958, la ruptura del estudiantado con el frondizismo les permitió ligarse a parte de su vanguardia y ganar para el partido a una camada importante de dirigentes estudiantiles universitarios principalmente de La Plata.

Uno de ellos fue Carlos Schiavello, de la Facultad de Ingeniería y presidente de la Federación Universitaria (FULP), “Producto de esa ligazón, Palabra Obrera incorporó también a otros militantes estudiantiles que luego se transformaron en importantes dirigentes y cuadros del partido, como el propio Arturo Gómez (vocal del Centro de Estudiantes de Derecho), Alejandro Dabat (secretario de la FULP), el "Zambo" Lombardi, entre otros.

Cuando lo conocí [entre 1961/2] vivía en el altillo de una farmacia que tenía el padre de un compañero del partido.

Era muy coherente, se levantaba muy temprano para ir a la Facultad, se vestía con chaleco todavía, que por ejemplo Renato -su cuñado y también militante de Palabra Obrera- no usaba, mandaba a limpiar las camisas aparte, siempre planchadas, impecables.

Trabajaba en Vialidad y tenía un sucucho donde iba a estudiar y por eso lo echaron.

Ahí lo apoyaron los hermanos, cómo podía hacer César para militar mucho y no trabajar en un trabajo estable.

El Negro [el hermano mayor de César, NdA [6]] era visitador médico, y le daban unas leches para niños a las que tu padre con mucho cuidado les borraba la etiqueta de “muestra gratis” y las vendía en farmacias.

Y con eso sobrevivía.

Cuando vine a Buenos Aires a estudiar retomé la militancia más a fondo siempre con Palabra Obrera y mi hermano también, que se fue para Rosario.

Yo estaba en Agronomía, una facultad bastante derechosa, pero empecé a construir un equipo.

Vivía en Chacarita, a César lo conocí para ir a hacer un volanteo en una fábrica.

Después yo dejé la facultad y me proletaricé en Pirelli.

Pasé a militar con César porque yo me fui a vivir a Villa Urquiza y me había casado con una compañera de mi pueblo que después se fue al ERP también.

Mi casa además era el archivo del Partido y se hacían las reuniones del [Comité] Ejecutivo [10].

César ya estaba en el Ejecutivo, estamos hablando del ‘64.

Tu viejo tomaba parte de Capital o toda Capital, no me acuerdo bien.

Íbamos con tu padre- a un taller muy chico ahí en Puente Saavedra.

Piqueteábamos muchas fábricas metalúrgicas y textiles de la zona.

Sudamtex, Grafa, Fapesa (Philips)… Éramos un equipo en el que también estaba César, que venía de la Facultad de Odontología.

También estuvimos ligados a la seccional Alianza del FFCC San Martín, cuando la huelga contra Frondizi [1961].

En San Martín se creó una multisectorial de obreros metalúrgicos, textiles, ferroviarios para apoyar la huelga, hicimos operativos, quemamos uno o dos colectivos para paralizar el transporte, detenidos, sin gente.

Si, si estaba.

Es la época, desde 1957 hasta los primeros años del ‘60, que Palabra Obrera lanza el entrismo en el peronismo, buscando desde la construcción de la “Línea Dura” del peronismo, del cual John William Cooke era el líder, un “atajo” para construirse en la clase obrera.

En agosto de 1959, se cuestionan haber hecho propaganda de las consignas de las 62 Organizaciones sin ver las necesidades de lucha planteadas (como la carestía de la vida), “habiendo caído inconscientemente en el juego de la burocracia sindical” [13].

El proceso de recomposición de las fuerzas estudiantiles durante la "Laica o libre" se vio multiplicado, desde mediados de 1959, por la influencia de la Revolución cubana.

En todos los partidos aparecieron tendencias que simpatizaban o se solidarizaban con Cuba contra la agresión yanqui, o que eran abiertamente procastristas.

Los intentos de las direcciones estalinistas de demostrar la "excepcionalidad" de Cuba chocaron con las concepciones de Castro y especialmente de Guevara, quien abiertamente polemizó con el "reformismo" de los partidos comunistas latinoamericanos.

Las cuestiones más importantes que hicimos fue la "Laica o libre" en el ’58 y acciones de apoyo a la Revolución cubana antes que tomara el poder Castro…

Y después nos vinimos a estudiar a Buenos Aires, a la Facultad de Ciencias Exactas.

Muy impactados por todo el proceso del “Sputnik” y el comienzo de la carrera espacial, donde Rusia iba un poco a la delantera, se había dado el proceso del “kruschevismo”.

Ahí a nosotros nos echan en marzo de 1963… la ruptura esa, en el año ’63, se polarizó.

Un ala más proestalinista, que era la de Rodríguez; Portantiero quedó por ahí; un sector se fue a PO [Política Obrera, grupo recientemente formado, dirigido por Jorge Altamira] y nosotros seguimos medio en la cuestión estudiantil.

Hasta que en 1965 el partido morenista, Palabra Obrera, nos contactó y Salvador Amato [dirigente de Farmacia y Bioquímica], que fue un dirigente colosal del movimiento estudiantil, terminó captándonos a todo el grupo de Exactas: Federico Álvarez Rojas y su compañera, que era Hilda Leikis [16], Dorita que era mi mujer en aquel entonces, después entró Orestes, Mercedes [Petit] y al año ingresó Aldo Casas.

Bajo el fundamento de que “El aplastante triunfo peronista en las elecciones del 18 ha modificado sustancialmente, a escala nacional, las perspectivas revolucionarias. Estas existían regionalmente a partir de la generalización de la ocupación de ingenios en Tucumán, pero el triunfo electoral y la no entrega a los candidatos triunfantes hace que adopten características nacionales.

Durante esta etapa, la participación de la corriente internacional encabezada por Nahuel Moreno, el Secretariado Latinoamericano del Trotskismo Ortodoxo (SLATO), llevó a los trotskistas argentinos a participar en actividades en los dos centros de la lucha de clases más álgidos de la década en América latina: Perú y Cuba.

“En el primer caso, Palabra Obrera y el SLATO acompañaron la experiencia dirigida por Hugo Blanco, militante peruano de nuestra corriente, en los valles cuzqueños de La Convención y Lares.

Blanco actuó como dirigente del levantamiento de características insurreccionales que movilizó a 300.000 campesinos y generó una de las expresiones más profundas del ascenso latinoamericano de la época” [18].

En su estadía en Cuba, Bengochea entabla una importante relación con el "Che" Guevara y el proceso mismo de la Revolución cubana, que influyó profundamente en el grupo.

Frente a las elecciones de octubre de 1963, que llevaron a la presidencia al radical Dr. Arturo Illia, Palabra Obrera, como parte aún del peronismo y frente a su proscripción, repudió “la farsa electoral con el voto en blanco si no hay legalidad total para nuestro movimiento peronista…”, defenestrando a la burocracia sindical, por lo que aunque obtuviese la legalidad el apoyo sería crítico [23].

La exclusión política del peronismo bajo el gobierno de Illia provocó que la CGT llevara adelante un Plan de Lucha por diversos reclamos legislativos y salariales, en los que en un mes llegó a ocupar casi 4.400 establecimientos fabriles.

Sin la menor consulta a las bases, las tomas tuvieron un carácter muy desigual, dependiendo del peso de los activistas y el grado de organización en cada fábrica.

Palabra Obrera analizó que las ocupaciones habían elevado la autoconfianza de la vanguardia, y la conciencia de que se puede derrotar a la patronal utilizando medidas como las ocupaciones de fábrica pero que no era suficiente para afirmar que se había ingresado en otra etapa:

Era una fábrica de 500 obreros pero muy combativos.

Ingresé a Palabra Obrera, en 1962, tenía 19 años…

Yo entré a la fábrica Hidrófila, en 1963, y en el mismo período acá vino un compañero que valió oro, un dirigente metalúrgico de Bahía Blanca y se vino a vivir acá y era del partido, [Mario] Serra...

Hubo dos tomas de fábrica en Aceros Sima.

Yo en la primera no estuve, la segunda también fue re pesada, dónde tomaron de rehén al sobrino del dueño.

En esa estuve volcada con César.

El trabajo más apasionado que hizo César fue en la fábrica Philips, ahí lo acompañé varias veces.

Era la fábrica de Vandor, era una fábrica metalúrgica históricamente combativa.

Y había surgido una dirección un poco más independiente de Vandor y ahí estábamos por eso nosotros, haciendo un trabajo desde afuera, íbamos a volantear y a vender periódicos, fuimos muchas veces.

Menciona el trabajo político en Capital, en Philips, en Grafa…

La Plata es una de las zonas más fuertes “cuenta con 40 militantes con un gran prestigio de todos nuestros compañeros y de la organización.

Había habido una línea proguerrillera, el partido se desbanda y Moreno plantea “hay que ir a la clase obrera, nosotros somos eso”.

Nosotros, los potenciales cuadros, éramos muy elementales.

Todos los jóvenes que estábamos en la organización, ya destruida prácticamente, fuimos los que provocamos el giro al movimiento obrero.

Es así que Rubén Bonet, el que matan en Trelew, va a Sudamtex, Pedro Pujals entra a Pirelli, el gordo Fierro fue a La Matanza y yo, a Alpargatas primero y, luego como dije, a Hidrófila.

Y el Negro César es el que, por el trabajo en Philips, desde afuera, va encarando el trabajo del movimiento obrero ya como responsable nacional…

A los 10 meses salgo delegada de la sección tejeduría, hasta ese momento estuve sola, no había reuniones ni nada.

Y al poco tiempo de salir delegada...

Aspecto Detalle
Nombre Completo José Félix Uriburu
Ámbito Empresarial, Político
Nacionalidad Argentina
Legado Influencia en la economía y política argentina

tags: #jose #felix #uriburu #empresario

Publicaciones populares:

  • Mentor financiero
  • Guía de Relaciones Laborales
  • Inversión en franquicias ecuatorianas
  • Consultoría: Claves para el Crecimiento
  • Estrategias Empresariales
Asest © 2025. Privacy Policy