Jokin Aperribay y el Grupo Sapa: Expansión y Estrategia en la Industria de Defensa
El grupo guipuzcoano Sapa y la familia Aperribay, su accionista de referencia, han saltado en los últimos meses al panorama empresarial nacional por su desembarco en ITP Aero y en Indra. Estas operaciones han puesto el foco sobre una empresa discreta, que tiene en Defensa a su principal cliente y está especializada en tecnología de transmisiones y movilidad de vehículos militares. La segunda generación de la saga fundada por Joaquín Aperribay quiere que su empresa Sapa se diversifique y gane peso en el negocio militar con su entrada en ITP y en Indra.
Sapa es líder en tecnología de transmisiones y movilidad para vehículos militares.
Historia de Sapa: De la Tradición Armera a la Tecnología de Vanguardia
La historia de Sapa se enraiza hace 5 siglos en la tradición armera y gremial de la comarca guipuzcoana del Bajo Deba, donde se ubica la localidad de Placencia de las Armas (Soraluze, en euskera). El origen de la Fábrica de Armas Portátiles de Fuego y Blancas de Guerra de la Villa de Placencia se remonta nada menos que a 1573.
En el siglo XIX, un industrial local montó una fábrica que acabó en manos de la británica Vickers, especializada en equipamiento militar. Después, inversores españoles -muchos de ellos financieros- se hicieron con la empresa, a la que llamaron Sociedad Anónima Placencia de las Armas (Sapa). Hace 50 años, Sapa trasladó su actividad a Andoáin (Guipúzcoa).
Hoy, Placencia de las Armas se llama Soraluze y la fábrica y centro de desarrollo está en Andoain. En la localidad los vecinos y los casi 300 trabajadores la conocen como “bombas”.
La historia de Sapa se remonta a la tradición armera del siglo XVI en Guipúzcoa.
La Saga Aperribay: Un Legado de Emprendimiento y Resistencia
Poco después de su traslado, la familia Aperribay, originaria del municipio de Deba, entró en el accionariado de Sapa. El paso lo dio Joaquín Aperribay, padre de la segunda generación que hoy gestiona la compañía, y quien la presidió desde mediados de los 80.
A mediados de los años 80, las pérdidas de la fábrica de armas de Andoain se habían hecho insoportables para el hasta entonces accionista mayoritario, el Banco Hispano Americano. La entidad quería tirar la toalla. Fue la oportunidad para entrar y demostrar que los Aperribay serían capaces de volver a hacer grande a un emblema con tanta historia. La historia de esta industria bélica se remonta al siglo XVI, pero el vínculo con los Aperribay comenzó en 1985.
Una de las claves de la transformación de SAPA fue reconducir el objeto de la empresa: dejarían de fabricar para terceros y se centrarían en desarrollar tecnología propia. En la operación de rescate le ayudarían sus hijos Ibon y Jokin. Hoy SAPA se ha convertido en una empresa de referencia en campos como la tecnología de transmisiones o los sistemas de movilidad.
Superando los Desafíos de ETA
A Joaquín Aperribay, como a otros muchos empresarios vascos, el éxito pronto le situó en el punto de mira de ETA. En los 80 y 90 los empresarios vascos se esforzaban por pasar desapercibidos, por no dar muestras de holgura económica. Pero reflotar con éxito una compañía tan emblemática como esta lo hacía difícil. El 29 de junio de 1989 ETA lo había señalado como el día para secuestrarle a la salida de su casa en San Sebastián. Su chófer, Gregorio Caño, lo impidió al acercarse al terrorista -Francisco Javier Balerdi- cuando se acercó al portal. Lo pagó caro, el etarra le asesinó de varios tiros.
La banda terrorista no cejó en su empeño criminal. Meses después, le envió un paquete bomba para matarlo. El artefacto pudo ser detectado y desactivado. La familia Aperribay abandonó por un tiempo Euskadi. Regresó poco después. El reto empresarial en el que se habían implicado continuaba dando empleo a cientos de personas en Andoain. La violencia de ETA marcó esos años: atentados, intentos de secuestro y la trágica muerte de su chófer, pero la familia nunca abandonó el proyecto a pesar de tener que dejar temporalmente Euskadi.
Jokin Aperribay: Liderazgo en el Negocio y el Fútbol
Hoy, sus hijos Jokin, Ibon y Miren Aperribay Bedialauneta controlan Sapa, que mantiene su sede en Andoáin. Ibon lleva el día a día de la compañía, y Jokin ha seguido los pasos de su padre en la actividad empresarial y en el club txuriurdin, que preside desde 2008.
Los hermanos Jokin e Ibon Aperribay, líderes de Sapa.
Nacido en San Sebastián en 1966, Jokin Aperribay se incorpora a SAPA a principios de los años 90. Aperribay desarrolla el área corporativa de la compañía a la vez que participa en el impulso del área internacional y especialmente China y Norteamérica, donde se centra en el ámbito jurídico y alianzas con grupos internacionales. Actualmente, es consejero delegado de SAPA Placencia Holding, S.L., así como del resto de sociedades que conforman el Grupo SAPA.
Durante los últimos años, ha centrado su esfuerzo en el desarrollo de SAPA Transmission, filial ubicada en los EE.UU. y germen de la compañía en el país. Focaliza su labor en las alianzas con los principales fabricantes del país, General Dynamics y BAE System, además de los organismos del Departamento de Defensa, el US Army y otras multinacionales, como Cummins y Honeywell. Ha sido uno de los principales impulsores de la empresa en su transformación junto a su hermano, pasando de ser una compañía que trabaja bajo licencia en la fabricación de sistemas de movilidad de vehículos pesados, a desarrollar su propio producto mediante una fuerte inversión en innovación y desarrollo. A día de hoy, SAPA es líder tecnológico mundial en dicha tecnología.
Jokin Aperribay es presidente de la Real Sociedad de Fútbol, SAD. Tomó posesión de su cargo en una Junta de Accionistas celebrada el 20 de diciembre de 2008. La Real estaba en la segunda categoría del fútbol español y había presentado concurso de acreedores. Cuando llegó a la Real, el equipo estaba en Segunda División y había presentado concurso de acreedores. Dos años después, subió a Primera y superó el concurso; y actualmente tiene una buena trayectoria deportiva (con el último título de Copa en sus manos) y espera un beneficio de 2,5 millones para este curso, salvando ya las pérdidas de la temporada del Covid. Jokin Aperribay es venerado en Donostia por devolver a la Real Sociedad a Primera División, conquistar una Copa y renovar Anoeta.
Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad, ha logrado éxitos deportivos y económicos para el club.
Cambio Estratégico y Expansión en Defensa y Aeroespacial
Focalizada históricamente en su propia actividad y poco amiga de aventuras inorgánicas, la entrada en ITP y en Indra en solo dos meses revela un cambio de estrategia en Sapa; con el que los Aperribay buscarían dar a su empresa mayor protagonismo en la industria de defensa, tomando posiciones en aeronáutica, big data, y despliegue de satélites.
Inversión en ITP Aero
En octubre, Sapa se sumó al fondo estadounidense Bain Capital para comprar ITP Aero a Rolls-Royce, ejerciendo el papel de caballero blanco encargado de españolizar la operación, dado el carácter estratégico del fabricante de motores de avión. La empresa controlada por los Aperribay se ha convertido en socio industrial de ITP con una participación inicial del 5% que, con la eventual suma de otros socios nacionales -Indra, entre ellos-, podría aumentar hasta el 20%.
Entrada en Indra
Sapa ha pagado al hólding de los March 91 millones por el 5% de su participación en Indra, gracias a la financiación de Deutsche Bank mediante un contrato de derivados sobre acciones. Y se coloca como cuarto accionista de la firma de electrónica de defensa, previsiblemente con el asiento en el consejo que dejará Alba. El grupo Sapa, la empresa de armamento del presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, y su familia, ha entrado en el grupo Indra con un 5% del capital, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La empresa guipuzcoana ha adquirido el grueso de las acciones que mantenía la Corporación Financiera Alba por 90,8 millones de euros y se convierte en el segundo accionista industrial de Indra sólo por detrás del Estado que mantiene a través de la Sepi cerca de un 20%. Con la entrada de Sapa se produce la salida de la sociedad de inversión de la familia March tras 12 años en la empresa. Los analistas esperan que Sapa muestre en Indra una posición cercana a la Sepi y refuerce así la influencia del Gobierno en el órgano de gestión. Esta postura propiciaría en Indra un cambio de mayorías más dispuesto a la entrada en ITP.
Aunque la Bolsa no ha recibido bien la retirada de Alba y la llegada del grupo de los Aperribay a Indra, el Gobierno vasco ha saludado la operación, que da a Sapa mayor dimensión, refuerza su diversificación y le permite aglutinar opciones industriales, según la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia. Por su parte el grupo Sapa entra con autorización del Gobierno y pidió a Alba que le vendiera un 5%, lo que los March han terminado aceptando, aunque no habían puesto a la venta en principio su participación.
La estrategia de Sapa busca mayor protagonismo en la industria de defensa.
Proyectos Clave y Proyecciones de Crecimiento
El grupo factura al año unos 100 millones de euros, según explican sus directivos; y prevé alcanzar los 350 millones en 2023 impulsado por su crecimiento en Estados Unidos, iniciado recientemente después de abrir una planta en el estado de Michigan.
Proyectos en Estados Unidos
El pasado mes de octubre la empresa comunicaba que su filial en EE. UU., SAPA Transmission, había sido elegida por General Dynamics Land Systems (GDLS) para participar del ambicioso proyecto de renovación de uno de los carros de combate históricos del ejército estadounidense, el M2 Bradley, que data de los años 80. La sociedad radicada en Andoain será la encargada de suministrar los sistemas de transmisión de los nuevos vehículos de combate, el XM30 diseñado por GDLS. Se trata de un contrato global de nada menos que 5.000 millones de dólares y que contempla la fabricación de 7.000 unidades en los próximos 14 años. Las primeras ya están en fase de pruebas.
Compromiso en España
En España, Sapa ha entrado en el contrato del nuevo vehículo de ruedas Dragón 8x8, uno de los más importantes adjudicados en los últimos tiempos por Defensa. Para este proyecto -que suministrará 348 unidades de combate-, se ha aliado en la sociedad conjunta Tess Defense con Santa Bárbara, Indra, y Escribano. En España, SAPA se integra en el consorcio Tess Defence junto a Indra, Escribano y Santa Bárbara, encargado de fabricar 348 blindados por un valor de 2.000 millones de euros para el Ejército de Tierra.
El Plan Estratégico de la compañía contempla potenciar la participación de SAPA en los procesos de contratación de los ejércitos de los EE. UU. y España. Solo en las últimas dos décadas ha participado en 17 programas de los ejércitos de ambos países. El pasado noviembre, los hermanos Aperribay se reunieron con Pedro Sánchez en La Moncloa para presentar su hoja de ruta de expansión. Pedro Sánchez quería conocer de primera mano los planes de desarrollo y expansión de la compañía vasca en EE. UU. y Europa. Entre ellos, el proyecto de centro tecnológico de I+D que SAPA quiere construir en Jaén.
Sapa participa en el proyecto del vehículo de ruedas Dragón 8x8 para el Ejército español.
Datos Clave y Proyecciones de Sapa
| Indicador/Proyecto | Valor/Descripción |
|---|---|
| Facturación Anual Actual | 100 millones de euros |
| Previsión Facturación 2023 | 350 millones de euros |
| Participación en Indra | 5% (Adquirida por 90,8 millones de euros) |
| Participación en ITP Aero | 5% (Potencialmente hasta 20% con otros socios nacionales) |
| Proyecto Vehículo Dragón 8x8 (España) | Suministro de 348 unidades de combate (valor 2.000 millones de euros) |
| Proyecto XM30 (EE. UU.) | Suministro de sistemas de transmisión para 7.000 unidades del M2 Bradley renovado (contrato global de 5.000 millones de dólares en 14 años) |
| Programas militares (últimas 2 décadas) | 17 programas en EE. UU. y España |
| Plan de I+D | Proyecto de centro tecnológico de I+D en Jaén |
