Francisco Dueñas Piñero: Vida y Legado de un Polifacético Personaje Portuense
Francisco Dueñas Piñero (Ubrique, 1905 - El Puerto de Santa María, 1986) fue un personaje multifacético y muy querido en El Puerto de Santa María. Su vida, llena de contrastes y dedicación, lo convirtió en una figura emblemática de la ciudad.
Primeros Años y Vocación Religiosa
Dueñas comenzó su vida laboral como pastor y curtidor de pieles. En 1921, ingresó como hermano lego en el convento de Capuchinos de la Menor Observancia de Sevilla. Como fraile, fue misionero en la República Dominicana, donde aprendió música. En 1930, regresó a España para cumplir su servicio militar.
Transición a la Vida Civil y Servicio Público
Posteriormente, Francisco Dueñas colgó los hábitos y se colocó de enfermero en un hospital de Córdoba. En 1937, se estableció en El Puerto de Santa María, donde fue empleado de beneficencia municipal. Luego, trabajó en la Electra Peral Portuense y, más tarde, en el Ayuntamiento como capataz de obras y servicios, labor que desempeñó con esmero y dedicación ejemplares hasta su jubilación.
Legado Musical
Corpus Christi 2016(Banda de Musica Maestro Dueñas)
Una de las facetas más destacadas de Dueñas fue su pasión por la música. Heredó la dirección de la Banda de Música de Rocafull y estuvo al frente de ella durante muchos años. Dirigía la banda en el kiosko del Parque, en procesiones, actos benéficos, dianas floreadas y corridas de toros. Además, tocaba el órgano en bautizos, primeras comuniones, bodas y funerales, y cantaba los "gori, gori" en los entierros.
Como compositor, creó numerosas piezas notables, incluyendo una "Ave Maris Stella" y los Gozos de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que eran cantados y acompañados durante los famosos quinarios.
Reconocimientos y Memoria
En 1950, la Banda Municipal de Música de El Puerto, se reestructuró bajo el nombre de “Agrupación Musical Portuense”, ofreciendo su primer concierto el 15 de agosto en el Parque Calderón. El maestro Dueñas estuvo al frente de la Agrupación durante 30 años, entre 1952 y 1982.
José Ignacio Buhigas escribió en 1994 que pocas personas habían gozado de tanto cariño popular como el maestro Dueñas, cuya dedicación le hizo acreedor de la Medalla del Mérito del Trabajo en 1975, al cumplirse sus bodas de plata al servicio del Ayuntamiento.
Su labor incansable y su presencia en múltiples eventos y actividades de la ciudad generaron admiración y afecto. Como director de la Banda de Música, organista de la Iglesia Mayor Prioral y encargado de obras y servicios municipales, Dueñas era conocido por su sencillez, modestia, amabilidad, constancia y capacidad.
En reconocimiento a su trayectoria, se le concedió la Medalla del Mérito del Trabajo con motivo de su jubilación en 1975. Además, una plaza de la ciudad lleva su nombre, y la Banda Municipal de Música se llama "Maestro Dueñas" en su honor.
La gente se preguntaba cómo era posible que Dueñas estuviera en todas partes al mismo tiempo, multiplicándose y transmutándose en diferentes roles: vigilando las obras, tocando el órgano, dirigiendo la banda o participando en un entierro. Siempre manteniendo la compostura y sencillez.
Hoy, su legado perdura en la memoria de los portuenses, quienes recuerdan con cariño y admiración a este hombre extraordinario que dedicó su vida al servicio de su comunidad.
