El Imperio Financiero de Jeffrey Epstein: Negocios, Conexiones y Secretos Pendientes
Jeffrey Epstein, un nombre que se ha convertido en sinónimo de escándalo, no solo es conocido por sus abusos sexuales y la red criminal que los encubrió, sino también por la intrincada red de negocios y sus enigmáticas fortunas. Mientras fiscales y periodistas han investigado a fondo sus crímenes, los orígenes de su vasta riqueza han permanecido en la sombra. Este artículo desentraña la trayectoria de Epstein, desde sus inicios en Wall Street hasta la construcción de un imperio financiero y de explotación, revelando cómo un astuto engañador amasó miles de millones y tejió una red de poderosas conexiones.
Los Inicios de una Fortuna: De Profesor a Financiero
La historia financiera de Epstein comenzó de manera fortuita. A principios de 1976, Jeffrey Epstein, un profesor de matemáticas y física de 23 años en un prestigioso instituto de Nueva York, aceptó una invitación a una fiesta en Manhattan. Esa noche, el padre de uno de sus alumnos, impresionado por su familiaridad con la aritmética, le sugirió considerar una carrera en Wall Street.
Pocos días después, Epstein firmó un contrato en Bear Stearns, un importante banco de inversión. Su entrevista con un gerente lo había catapultado a este mundo, impresionando por su origen humilde, inteligencia, persuasión y, sobre todo, su gran deseo de enriquecerse. Su salario inicial fue de 25.000 dólares al año, el equivalente a unos 140.000 dólares actuales, marcando un gran paso hacia la realización de su sueño.
En Bear Stearns, Epstein rápidamente mostró dos rasgos distintivos: su magnetismo hacia las mujeres y su habilidad para cultivar relaciones personales. A los pocos meses, se comprometió con la hija de un alto ejecutivo del banco. Sin embargo, también fue reprendido por mentir en su currículum, donde había enumerado estudios falsos en dos universidades californianas. Cuando un superior lo interrogó, Epstein logró cambiar la situación a su favor argumentando que sin esas mentiras, nadie le habría dado una oportunidad.
Ascenso y Caída en Bear Stearns
Los ascensos no tardaron en llegar: en 1980, su salario anual ascendió a 200.000 dólares (unos 800.000 dólares actuales), junto con otras recompensas. La revista Cosmopolitan lo nombró "soltero del mes", y su amistad con los altos mandos del banco le permitió conocer a los clientes más importantes.
Pero en 1981, Bear Stearns abrió una investigación interna contra Epstein, acusándolo de haber prestado 15.000 dólares a un amigo, eludiendo las leyes federales para corredores de bolsa. El banco lo multó y suspendió, lo que llevó a Epstein a renunciar. Sin embargo, su objetivo era mantener el contacto con los clientes que había conocido en los últimos cinco años.
Entre Deudas y Engaños: La Construcción del Patrimonio
Uno de sus primeros engaños involucró a un cliente que le prestó 450.000 dólares para invertir en un negocio petrolero. Epstein se embolsó el dinero y, sorprendentemente, ganó el caso en los tribunales. Paralelamente, inició un negocio de cobro de deudas, cuyas ganancias, combinadas con el dinero prestado, le aseguraron su estatus de millonario. Esto le reabrió las puertas de Bear Stearns, esta vez como cliente, ya que el banco recibía generosas comisiones por cada operación que Epstein cerraba.
En la segunda mitad de la década de 1980, su ascenso económico y social fue rápido. Trasladó sus oficinas a un prestigioso edificio en Madison Avenue, dirigiendo su negocio de asesoría financiera, donde sus clientes adinerados le pagaban honorarios de 25.000 dólares al mes (unos 70.000 dólares actuales). Una parte clásica de su repertorio era pedir inversiones millonarias, garantizar ganancias rápidas y sustanciales, y no compartirlas con los inversores. Así, en 1988, su fortuna había ascendido a 15 millones de dólares.
La Conexión Wexner y Victoria's Secret
Uno de los encuentros más importantes de su vida fue con Les Wexner, el multimillonario propietario de Victoria's Secret. Epstein lo conoció a través de la asistente de Wexner en un vuelo a Florida. Rápidamente, Epstein convenció a Wexner de despedir a la asistente y confiarle la gestión de una parte significativa de sus activos. Durante años, Wexner fue su único cliente.
Según documentos financieros, Epstein no percibía ingresos fijos, sino que retiraba las cantidades que consideraba apropiadas de las cuentas que administraba, a menudo ascendiendo a decenas de millones de dólares. Esto le permitió disfrutar de lujos cada vez más caros, como una mansión de 2,5 millones de dólares en Florida, cerca de Mar-a-Lago, la residencia de Donald Trump, lo que fomentó una estrecha amistad entre ellos. En Nueva York, Epstein se mudó a un apartamento de 15.000 dólares al mes, y para desplazarse, usaba sus aviones y helicópteros privados. También comenzó a donar decenas de miles de dólares a congresistas y senadores, estableciendo rápidamente vínculos personales.
La Red de Poder y la Filantropía como Fachada
En 1990, Epstein conoció a Ghislaine Maxwell, y dos años después su relación se hizo pública. Los primeros casos de abuso a niñas también datan de esa época. En público, Epstein ampliaba su círculo de conocidos, llegando a conseguir, en febrero de 1993, una invitación a la Casa Blanca con Bill Clinton. Fue admitido en la Comisión Trilateral, comenzó a asistir a Harvard, a la que donó cientos de miles de dólares, y allí conoció a Alan Dershowitz y a Larry Summers.
La investigación del New York Times concluye en 1998, año en que Epstein, cuyo patrimonio neto superaba los 100 millones de dólares, compró Little St. James. Esta isla caribeña, parte de las Islas Vírgenes Estadounidenses, le ofrecía una tasa impositiva significativamente menor, ahorrándole millones de dólares al año. Además, se convirtió en el lugar perfecto para atraer a sus víctimas.
La red de Epstein con poderosos, ricos y famosos que revelan los nuevos archivos | BBC Mundo
Epstein no solo tenía amigos poderosos, sino que destacaba por poner en contacto a los poderosos entre sí. Ser un nodo en esta red era una demostración de poder. En su sistema, la filantropía permitía organizar eventos y financiar conferencias a las que se invitaba a personalidades influyentes, manteniendo activa su red de contactos. Un ejemplo es el papel de Ghislaine Maxwell en la Clinton Global Initiative (CGI), fundada por Bill Clinton en 2005. Se sabe que Maxwell y Epstein obtuvieron un millón de dólares de amigos para esta iniciativa, mostrando cómo la filantropía y las transacciones comerciales funcionaban de la misma manera, ampliando y reforzando la red.
Los Hombres del Dinero: Indyke y Kahn
Richard Kahn, contador y tenedor de libros de Epstein desde 2005, y Darren Indyke, su abogado con una larga trayectoria, son los únicos albaceas del patrimonio de Epstein y controlan toda su riqueza y posesiones. Aunque no son nombres conocidos, tienen ahora el control sobre la compensación adeudada a las sobrevivientes y los secretos contenidos en los documentos que aún conserva el patrimonio.
Epstein nombró a Indyke y Kahn como coalbaceas en agosto de 2019, solo dos días antes de morir en prisión. Revisó su testamento para transferir todo su patrimonio a un fideicomiso que lleva el nombre de su año de nacimiento, el cual administrarían el abogado y el contador. Como coalbaceas, Indyke y Kahn acordaron indemnizaciones a las sobrevivientes e incluyeron condiciones que impedían a quienes aceptaran los fondos emprender acciones legales contra ellos personalmente. Como beneficiarios del fideicomiso, también podrían recibir decenas de millones de dólares cada uno de lo que quede tras la resolución de las demandas. El valor del patrimonio de Epstein se estimaba en aproximadamente US$635 millones al momento de su muerte.
Los documentos judiciales afirman que tanto Indyke como Kahn, o a menudo ambos, "tenían autoridad para firmar prácticamente todas las cuentas de Epstein", lo que significaba que estaban autorizados para realizar transacciones. También ayudaron a dirigir varias corporaciones de Epstein, algunas de las cuales, según se alega, existían únicamente para su operación de tráfico sexual. El abogado de Kahn niega estas afirmaciones, declarando que los negocios de Epstein no operaban para encubrir sus actividades y que "prácticamente todas ellas eran entidades que declaraban impuestos cuya propiedad nunca se ocultó".
Acusaciones y Negaciones
Ambos hombres presuntamente recibieron millones en honorarios y préstamos de Epstein, saldaron cuentas con las sobrevivientes e incluso facilitaron matrimonios forzados de mujeres víctimas de trata desde el extranjero para permitirles permanecer en Estados Unidos. Una demanda alega que nadie, excepto Ghislaine Maxwell, fue "tan esencial y central para la operación de Epstein" como Indyke y Kahn.
El congresista estadounidense Suhas Subramanyam, miembro del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, afirmó que Indyke y Kahn "podrían ser dos de las personas más indicadas con quien hablar" para obtener información sobre cómo Epstein manejaba sus asuntos. "Ciertamente, las víctimas los han mencionado como personas que tenían conocimiento de algunos de los delitos de Jeffrey Epstein, no solo transacciones financieras, sino incluso tráfico sexual", declaró.
Indyke y Kahn niegan cualquier irregularidad y no enfrentan cargos penales. "Ningún juez de ningún tribunal ha determinado jamás que el sr. Indyke o el sr. Kahn hayan cometido delito alguno", declaró Daniel Weiner, abogado de Indyke. Además de sus testimonios, Indyke y Kahn han proporcionado al Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes "miles de páginas de documentos, fotografías y otros materiales".
La Participación en la Red de Explotación
Kahn no solo era el contador de Epstein. Tenía una actividad secundaria como gerente de una empresa de diseño en Nueva York, la cual, según documentos judiciales, formaba parte de una red de compañías utilizadas para canalizar dinero a las víctimas y a quienes reclutaban mujeres para ser abusadas. Estos detalles se descubrieron en documentos de un caso judicial presentado por las Islas Vírgenes Estadounidenses (USVI) contra el patrimonio de Epstein y sus albaceas por "trata de personas y fraude financiero". El caso se resolvió en 2022, con el patrimonio acordando pagar más de US$105 millones en efectivo y la mitad de las ganancias de la venta de una de las islas privadas de Epstein.
Los documentos judiciales del caso alegaban que ambos ayudaron a Epstein a administrar 140 cuentas bancarias. Una de las cuentas de la empresa de diseño se financió íntegramente con dinero transferido desde las cuentas personales de Epstein. La demanda alegaba que la propietaria de la empresa de diseño era una mujer que sufría abusos sexuales por parte de Epstein y que recibía pagos a través de la empresa. El abogado de Kahn afirma que no hay fundamento para las afirmaciones de que su cliente estuviera involucrado en una conducta ilícita o ilegal.
Indyke y Kahn también utilizaron otra empresa de Epstein registrada en las Islas Vírgenes Estadounidenses para emitir cheques por valor de US$300.000, a nombre de mujeres jóvenes o de un abogado de inmigración que ayudaba a mujeres víctimas de trata a permanecer en Estados Unidos. El abogado de Kahn, Dan Ruzumna, declaró que Kahn no emitió cheques "para mujeres jóvenes ni para un abogado de inmigración en nombre de Epstein, ya que no fue firmante de ninguna de las cuentas bancarias de Epstein hasta poco antes de su muerte". Añadió que las entidades corporativas de Epstein servían a intereses comerciales legítimos.
Retiradas de Efectivo Sospechosas
Indyke realizó repetidas retiradas de efectivo que parecían diseñadas para proporcionar fondos al delincuente sexual convicto sin activar los requisitos de declaración del banco. Los documentos judiciales indican que, en una ocasión, Indyke llevó dos cheques a un banco de Nueva York para retirar en efectivo US$7.500 de una de las cuentas personales de Epstein y US$4.000 de la cuenta comercial de Indyke. Cobró uno de los cheques y, según los documentos, dijo que volvería al día siguiente a cobrar el segundo para "evitar todo el papeleo".
Durante dos años, Indyke cobró cheques 45 veces utilizando otra de las cuentas personales de Epstein, retirando US$7.500 en cada ocasión, el límite del banco para retiros de terceros. La demanda también afirma que se realizaron 97 retiros de efectivo separados de US$1.000 en menos de un año desde un cajero automático a poca distancia del despacho de abogados de Indyke, pero no especifica quién realizó los retiros.
Indyke y Kahn "se beneficiaron sustancialmente de su relación con Epstein". Entre 2011 y 2019, Indyke recibió US$16 millones y Kahn US$10 millones de Epstein y sus empresas. Estas sumas incluían préstamos que, según el testamento de Epstein, debían ser "condonados", lo que implicaba que las deudas debían ser canceladas. El abogado de Indyke, Daniel Weiner, declaró: "Indyke y Kahn niegan todas esas alegaciones, incluyendo cualquier alegación de culpa, responsabilidad, irregularidades o daños de cualquier tipo".
Tabla: Pagos y Retiros de Indyke y Kahn
| Albacea | Cantidad Recibida de Epstein (2011-2019) | Descripción |
|---|---|---|
| Darren Indyke | US$16 millones | Incluye honorarios y préstamos condonados. |
| Richard Kahn | US$10 millones | Incluye honorarios y préstamos condonados. |
Un documento en los archivos de Epstein establece que Indyke y Kahn también tienen derecho a una "compensación anual" de US$250.000 por su función como albaceas, y que sus honorarios legales están cubiertos por el patrimonio. Sin embargo, el abogado de Kahn, Ruzumna, le dijo a la BBC que el testamento "establece que cada uno recibirá un pago único de US$250.000 para administrar el patrimonio".
Matrimonios Forzados y Explotación
Epstein animó a algunas de las mujeres que traficaba desde el extranjero a encontrar un ciudadano estadounidense para casarse y asegurarse de permanecer en el país. Tras su condena en 2008, se centró en conseguir y abusar de mujeres de Europa del Este, "más aisladas, dependientes y vulnerables". En un correo electrónico de marzo de 2013, Epstein escribió: "Creo que es hora de que encuentres una novia estadounidense", y añadió: "El matrimonio entre personas del mismo sexo será, con diferencia, la vía más rápida para obtener la tarjeta de residencia".
El caso de las Islas Vírgenes Estadounidenses, resuelto entre las partes, alegaba que Indyke y Kahn "facilitaron intencionadamente" al menos tres matrimonios entre víctimas estadounidenses y extranjeras, quienes fueron forzadas por la red de tráfico de Epstein con amenazas de "graves daños físicos y a su reputación" si se negaban o intentaban irse. Realizaron el trabajo legal y contable para facilitar "un fraud...".
La magnitud y forma de los delitos de Epstein no podrían haber sido cometidas por otro grupo que no fuera el de los miembros de una élite de ultra ricos. La nacionalidad de las víctimas también reflejaba la dimensión mundial de los delitos, incluyendo mujeres de Florida, el Caribe, Brasil, República Dominicana, Haití, Reino Unido, Francia, España e Israel. Epstein no ocultaba quién era, exhibiendo a la vista de todos sus visitantes en su mansión de Manhattan una edición original de Lolita, de Nabokov. Y la mayoría de los miembros de su amplia red parecían tener un profundo conocimiento de sus delitos.
Las víctimas de Epstein eran principalmente niñas menores de edad, vulnerables y procedentes de entornos desfavorecidos. Estas mujeres podían ser explotadas porque eran mujeres, porque eran jóvenes y porque procedían de entornos socioeconómicos vulnerables. La sexualidad está indisolublemente ligada al dominio económico y político de los hombres sobre las mujeres. El francés Jean-Louis Brunel -que se suicidó en prisión- desempeñó un papel clave en el dispositivo de Epstein, ayudando a identificar y reclutar a mujeres jóvenes a través de las redes de modelos que conocía bien. Esto demuestra que la red de Jeffrey Epstein se basaba en un contrato sexual institucionalizado, que remuneraba a las jóvenes por su trabajo como modelos a través de canales industriales.
El caso Epstein está lejos de estar cerrado. El Departamento de Justicia ha obtenido miles de páginas y fotografías, y el Congreso ha ordenado que se publique todo el material en su poder antes del 19 de diciembre. Aún queda mucho por descubrir en sus documentos.
