Javier Merino: La Trayectoria de un Empresario Discreto y Versátil
Javier Merino es un empresario español cuya trayectoria ha estado marcada por inversiones en diversos sectores, así como por su relación con la exmodelo Mar Flores. A pesar de su exposición mediática, Merino ha preferido mantener un perfil bajo, especialmente tras su divorcio. A diferencia de otras parejas de Mar Flores, como Fernando Fernández Tapias, Alessandro Lequio y Elías Sacal, a quienes no les importaba tener vertiente pública, Javier Merino fue siempre todo lo contrario. Era conocido para el sector de la prensa económica, pero no para el mundo de las revistas y medios sociales.
Inicios y Negocios Familiares
Javier Merino heredó una fortuna de su padre, quien era ingeniero y comerciaba al por menor de combustible. No solo heredó de su padre una fortuna, sino también su gusto por los negocios familiares, pues dos de sus hermanos, Elías y Raquel, figuran en sus empresas con distintos cargos directivos. Merino comparte negocios con sus hermanos Elías y Raquel, y su centro de operaciones se sitúa en la madrileña calle Santander, donde residen la mayoría de sus negocios. En algunos de ellos, incluso participaba su ex mujer, por ejemplo, The Little Giraffe S.L., creada para gestionar la línea de complementos y bolsos de la celebridad. Desde junio pasado, es Elías Merino quien la dirige.
La construcción, la hostelería, la minería y las petroleras son solo algunas de las inversiones que ha tenido el abogado a lo largo de su trayectoria profesional.
La Construcción
Una de sus primeras aventuras fue el Grupo Empresarial Mena (antiguo Grupo Multiconstrucciones), a través de la cual gestionaba su actividad como promotor inmobiliario. Sus últimas cuentas, las de 2013, hablaban de un activo de casi 20 millones y unas ventas de 70.000 euros. Esta sociedad es una de las que mantiene deuda con Hacienda: 3.888.791 euros. Javier dejó de ser su administrador único en marzo de 2016. La entidad, que entró en concurso, fue absorbida por Grupo Lábaro, del que operó como consejero hasta 20011.
A pesar de tener una cartera llena de millonarios proyectos en Marbella o Madrid (fue propietaria de Villa Giralda, la casa madrileña de los abuelos del Rey Felipe), el grupo ha presentado concurso de acreedores con una deuda de 700 millones de euros. Todavía permanece pendiente.
La Hostelería: El Emblemático Fortuny
Hay otro Merino, el Merino detrás del Fortuny, el emblemático restaurante. En 1996 adquirió un palacete neoclásico del siglo XIX propiedad del periodista Florencio Solchaga y lo restauró para convertirlo, un año después, en ese elegante punto de encuentro en el que, aún hoy, la jet set madrileña e internacional alterna y toma copas. Por sus estancias han pasado Brad Pitt, Bruce Willis, Morgan Freeman o Gérard Depardieu. También han disfrutado de cenas privadas Pierce Brosnan o el propio rey Felipe. La entidad Palacete Fortuny se extinguió por fusión en 2014, junto a otro de sus buques insignia: la sociedad que gestionaba los restaurantes Di Bocca. El club se gobierna ahora a través de Jardín de Fortuny, de la que Javier es socio y director general, aunque este año ha cesado como administrador único, en beneficio de su hermana Raquel.
Se trata de una de sus joyas y nunca ha querido deshacerse de ella, a pesar de los malos momentos. Las cuentas de 2015, las últimas presentadas, registran ventas por 1,6 millones de euros.
Otro local que le dio alegrías fue La Sal, que tuvo que cerrar en 2013. Merino también ha desaparecido como administrador único de La Sal Hostelería S.L., la empresa que gestiona la discoteca. Ese puesto, de nuevo, lo ha ocupado su hermano Elías.
Fortuny Restaurant & Club
Las Petrolíferas
Merino, además, se codea con figuras como Felipe González, Juan Luis Cebrián o el polémico empresario de origen hispano-iraní Farshad Zandi, responsable de que algunas fortunas españolas invirtieran en la explotación de yacimientos petrolíferos en Sudán. Farshad Zandi utilizó empresas como Star Petroleum, de la que Merino es accionista. La sociedad se hizo famosa tras los Papeles de Panamá y nada en pérdidas: hasta 70 millones de euros. Hace poco más de una semana, los socios han acordado su liquidación, pero el exmarido de Mar Flores está más que dispuesto a intentar reflotar los negocios petrolíferos perdidos a través de Holdcorp, constituida en 2015 y que preside Multipromotur.
Esta última firma arrastra, a su vez, deudas con Hacienda por un millón de euros. De momento, la Junta de acreedores ya tiene fecha: el próximo 21 de noviembre de 2017. También en apuros sobreviven Star Petroleum Red y Multipetróleo, en fase de concurso de acreedores y pendientes de que Hacienda asuma una sentencia del Supremo. Como dueño de la red de gasolineras Star Petroleum Red S.A., ha ganado un pleito a Repsol que ha engordado sus cuentas con diez millones de euros. Aún tiene pendientes otros dos procedimientos por cantidades millonarias.
Quantum Minería y el Proyecto en Campo de Montiel
Actualmente, Javier Merino es presidente de Quantum Minería, la empresa que proyectó una mina de extracción de tierras raras en el Campo de Montiel hace seis años. No pasó los trámites ambientales, lo que, unido al enorme rechazo social en la comarca, dio al traste con sus planes mineros.
Problemas Financieros y Deudas
Desde el 2013, las deudas persiguen a Javier Merino, pues estuvo imputado por corrupción. La banca y otros acreedores, como fondos buitre que compraron a la banca sus deudas, no han dejado de reclamarle el dinero que les debe. El goteo de ejecuciones hipotecarias y de subasta de activos inmobiliarios propiedad de sus sociedades ha sido, y es, continuo desde hace años.
Es el motivo por el que Merino, como miembro de estas empresas, ha aparecido en los últimos años en la lista de morosos con Hacienda. Forman parte de este listado, por ejemplo, la mencionada Star Petroleum, Multipetróleos o Multipromotour, a nombre de la cual compró varios inmuebles y terrenos que también tuvieron que salir a subasta. Según la actualización de 2023 de este documento, Multipetróleos debe 1,2 millones de euros a las arcas públicas. El Grupo Empresarial Mena, a través de la cual actuaba como promotor inmobiliario, también está en esta lista con una deuda de 3,8 millones de euros.
Él ha afirmado en declaraciones a algunos medios que no tiene ninguna deuda con Hacienda. La cuestión es que algunas de las empresas a las que ha pertenecido y que ha fundado ya no existen, han cerrado por pérdidas millonarias, se han reestructurado o el propio empresario ha roto sus vínculos con ellas.
Imputaciones por Delitos Económicos
El empresario Francisco Javier Merino de la Cuesta ha tenido que pagar cerca de cinco millones de euros ante el Juzgado de Instrucción nº 46 de Madrid para asumir la responsabilidad derivada de estar imputado en un delito de abuso de información privilegiada en la venta de unas acciones de Cartera Hotelera que le supuso un benefició ilícito de 1.564.603 euros, según la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción. Lo consiguió tras vender su participación en Occidental Hoteles por un precio de 4,94 euros por acción. La operación se ejecutó en la Bolsa de Madrid a través de la sociedad Sea Management, domiciliada en Luxemburgo.
A su vez, Francisco Javier Merino también está imputado en otro presunto delito de cohecho en la trama de corrupción municipal de Estepona (Málaga), denominada Operación Astapa. También el millonario marido de la modelo Mar Flores ha tenido serios problemas con Hacienda. La Fiscalía de Delitos Económicos de Madrid le atribuyó dos delitos fiscales -castigados con penas de cárcel-, relativos a los ejercicios de 2000 y 2001. Hacienda le reclama 120.000 euros ya que no pagó sus impuestos correspondientes. Por aquellos años Merino se hizo residente en Cascais (Portugal), y arguyó que pagaba allí sus impuestos. Según Hacienda, la vivienda lusa solo registraba consumos en el mes de agosto. La Agencia Tributaria calculó a Merino un patrimonio superior a 40 millones de euros, con yate incluido, bautizado como “Fortuny”, en referencia al nombre de la discoteca estrella que el hostelero posee en Madrid. Los investigadores le localizaron cinco cuentas bancarias como titular y otras 26 como autorizado. Además, tenía participaciones en 20 sociedades y usaba o disponía de al menos 11 inmuebles, entre ellos, el complejo Copablanca de Benidorm. Según Hacienda, tras casarse con Mar Flores, Merino fijó su residencia en Madrid.
| Empresa | Sector | Situación | Deuda con Hacienda (aprox.) |
|---|---|---|---|
| Grupo Empresarial Mena | Construcción | Deuda | 3.8 millones € |
| Star Petroleum | Petrolera | Liquidación | - |
| Multipetróleos | Petrolera | Deuda | 1.2 millones € |
| Quantum Minería | Minería | Activa | - |
| Jardín de Fortuny | Hostelería | Activa (beneficios en 2015) | - |
Relación con Mar Flores
Javier Merino saltó a la palestra de la prensa rosa cuando empezó su relación con Mar Flores, con quien contraía matrimonio en 2001 y con la que tuvo cuatro hijos. La modelo y el empresario comenzaron a salir en septiembre de 1999 y se dieron el 'sí, quiero' en 2001, cuando Mar Flores consiguió la nulidad matrimonial. La pareja ha tenido 4 hijos en común: Mauro (21), Beltrán (19) y los mellizos Bruno y Darío (14).
Su matrimonio, aunque no llegó a buen puerto, estuvo lleno de lujos. Vacaciones espectaculares por todo el mundo y a bordo de los mejores yates, comidas y cenas en los mejores restaurantes, una casa en las mejores zonas de Madrid. Aunque alejado de los focos, Javier Merino siempre ha llevado un buen nivel de vida. De mutuo acuerdo, en el 2016 la pareja puso fin a su matrimonio. "Tras más de 18 años de relación, Doña Mar Flores y Don Javier Merino han decidido de mutuo acuerdo suspender de forma temporal su convivencia", con este escueto comunicado Mar comunicaba en Instagram el fin de su matrimonio con el empresario Javier Merino.
Ya casados, en esa segunda oportunidad que se dieron, esos problemas económicos se convirtieron en un bache en el matrimonio. La decisión de terminar el matrimonio no fue de Mar, fue de Javier. "Nunca hubiera imaginado que Javier quisiera separarse. La verdad es que me ha costado asumir ese cambio de vida. Cuando uno se siente triste, se ve fatal. Cuando a una mujer como yo, que ha formado parte del mundo de la moda, le dicen ‘hasta aquí’, ‘ya no continuamos’, lo que sientes es que te están rechazando. Como mujer me sentí muy dañada y me costó reconstruirme", explica Mar Flores en sus memorias.
Javier Merino volvió a su perfil bajo, dedicado a sus empresas y a sus hijos. Lo que sí queda es una relación espléndida con el que ahora, además de padre de sus hijos, es su mejor amigo. Mar lo describe: “Javier es un tipo estupendo, discretísimo, simpático y sensato, y no era capaz de racionalizar a qué venía esa persecución desproporcionada. Ha sido el gran amor de mi vida”.
Tras poner punto final a su relación con Mar Flores, el empresario compartió la custodia de sus cuatro hijos con la modelo. El empresario pasa el mayor tiempo posible con sus vástagos. En su acuerdo de divorcio con Merino, Mar firmó la custodia compartida, así los chicos no se mueven de su mansión de El Viso porque Mar y Javier se turnan cada 15 días para estar con ellos.
Apoyo a Carlo Costanzia
Además, el exmarido de Mar Flores siempre ha mantenido una relación cercana y de confianza con Carlo Costanzia, hijo mayor de Mar Flores. El propio Carlo reconoció en '¡De Viernes!' que el papel de Javier Merino ha sido clave en los distintos problemas que ha tenido en los últimos años. "En el proceso judicial me ha ayudado muchísimo Javier Merino". Aunque Javier Merino es una persona hermética ante los medios, Kike Calleja aseguró en 'Fiesta' que está muy agradecido de que el hijo de Mar Flores hablara así de él. Ha sido uno de los apoyos fundamentales para Carlo Costanzia en los últimos y complicados años del joven.
Residencia en Punta Cana
Todos los problemas judiciales en España que acechan a Merino hicieron que hace más de un año fijara su residencia en Punta Cana, en la República Dominicana, donde tiene importantes negocios de hostelería, cuyo buque insignia es la empresa Dibocca.
