El Instituto de Investigación y Desarrollo Empresarial: Clave para la Competitividad y la Innovación
El concepto de I+D se ha convertido en un pilar fundamental para el crecimiento innovador de las empresas y conseguir que se mantengan competitivas en un entorno globalizado y dinámico. El I+D, Investigación y Desarrollo, es hoy una de las bases sobre las que se asienta la competitividad de las compañías y que les permite buscar nuevas soluciones para sus clientes. El I+D juega un papel crucial en la competitividad de las empresas.
¿Qué es el I+D?
Las siglas I+D se corresponden con los conceptos de Investigación y Desarrollo. El término hace referencia a todas las actividades desarrolladas con el objetivo de generar conocimientos y aplicarlos al desarrollo de nuevos productos, servicios o procesos, así como buscar nuevas soluciones tecnológicas. Empresas, organizaciones, instituciones académicas o centros de investigación son los agentes más implicados en este proceso.
La "I" de Investigación
La "I" de Investigación se refiere a la indagación, original y planificada, que persigue descubrir nuevos conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico y tecnológico. Su objetivo es entender mejor los fenómenos existentes. Según el artículo 35 de la Ley sobre el Impuesto de Sociedades, la "I" de Investigación se refiere a la búsqueda de nuevos conocimientos. Se trata de indagar, explorar, realizar estudios y experimentos para comprender mejor el mundo científico y tecnológico. Incluye la creación de nuevos teoremas y algoritmos, así como sistemas operativos, lenguajes, interfaces y aplicaciones destinados a la elaboración de productos, procesos o servicios nuevos o mejorados sustancialmente.
La "D" de Desarrollo
La "D" de Desarrollo hace referencia a la aplicación de los resultados de la investigación o de cualquier otro tipo de conocimiento científico para la fabricación de nuevos materiales o productos, o para el diseño de nuevos procesos o sistemas de producción, así como para la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas preexistentes. Es la aplicación práctica de los datos y conocimientos obtenidos en la investigación para crear nuevos productos, mejorar los existentes o desarrollar nuevas tecnologías o procesos. Esto incluye la materialización de nuevos productos o procesos en planos, esquemas o diseños, la creación de prototipos no comercializables y proyectos piloto que no puedan utilizarse para aplicaciones industriales o explotación comercial.
El I+D se ha convertido en una herramienta esencial para el progreso tecnológico, económico y social, permitiendo la creación de productos y servicios más avanzados y eficientes. En este sentido, favorece que las empresas sean más competitivas, que los gobiernos mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos o que las universidades avancen en conocimiento. En España, el I+D se considera una actividad estratégica y se le dedica una importante inversión pública y privada. Algunos sectores se están viendo más beneficiados de todo su potencial, como es el caso del tecnológico, el sanitario, las telecomunicaciones o la industria alimentaria.
La importancia de la "i" en I+D+i: La Innovación Tecnológica
En ocasiones, el término se presenta como I+D+I, añadiendo una nueva ‘I’ que se refiere a Innovación. Se trata de ampliar el concepto con el traslado de la investigación y el desarrollo a nuevas aplicaciones. Así, la parte de innovación se enfoca en llevar los productos y tecnologías desarrollados al mercado. Esto implica no solo la implementación de nuevas ideas y soluciones, sino también la adopción de estas innovaciones por parte del mercado y los consumidores.
La "i" minúscula de Innovación Tecnológica trata de la actividad cuyo resultado es un avance tecnológico en la obtención de nuevos productos o procesos de producción, o mejoras sustanciales de los ya existentes, que difieran sustancialmente de las existentes con anterioridad. Esta actividad incluye la materialización de nuevos productos o procesos en planos, esquemas o diseños, la creación de prototipos no comercializables, proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que no puedan convertirse o utilizarse para aplicaciones industriales o para su explotación comercial.
La innovación se convierte así en la última etapa del proceso, con la introducción de los nuevos productos, servicios o procesos en el mercado. Pasa a ser una parte esencial del crecimiento económico y la competitividad, además de una de las claves para emprendedores de startups que deseen iniciar sus proyectos en el ecosistema actual.
Es importante tener claro que no todo cambio es innovación, ni todo proyecto es investigación. No son I+D+i aquellas actividades que solo mejoran aspectos superficiales de un producto, como cambios estéticos o de temporada. Tampoco lo es la adaptación de productos ya existentes a necesidades específicas de un cliente. Además, las actividades rutinarias como el mantenimiento, la producción industrial o la solución de problemas técnicos en procesos ya implementados tampoco cuentan como investigación, desarrollo o innovación tecnológica.
En resumen, I+D+i son actividades claves que impulsan el avance en el mundo de la tecnología y los negocios. La Investigación nos da conocimiento, el Desarrollo convierte esas ideas en algo tangible, y la Innovación Tecnológica nos permite crear productos y procesos realmente nuevos.
Tipos de I+D
- I+D básica: Cuando el objetivo de la investigación y desarrollo es adquirir nuevos conocimientos, pero no se espera aplicarlos de forma inmediata, hablamos de I+D básica.
- I+D aplicada: En muchas ocasiones el objetivo de la I+D es resolver problemas concretos que se han detectado en la propia empresa.
- Desarrollo experimental.
- I+D incremental: Tiene como objetivo lograr mejoras graduales a productos, servicios o procesos ya existentes para mantener la competitividad y responder a las necesidades del mercado, pero sin requerir de innovaciones disruptivas.
- I+D disruptiva. La innovación disruptiva es un ejemplo de I+D+i, pero no es el único.
- I+D colaborativa: Cuando la I+D implica asociaciones entre empresas, instituciones académicas, centros de investigación y otras entidades, hablamos de I+D colaborativa. El Repsol Technology Lab es el mejor ejemplo del compromiso de la compañía con la investigación y desarrollo: es uno de los modelos privados más vanguardistas de I+D de España, basado en la innovación abierta y el trabajo en red en alianzas con centros tecnológicos, empresas y universidades de todo el mundo.
Beneficios de adoptar el I+D en una empresa
Son numerosos los beneficios que adoptar I+D puede traer para una empresa, tanto a corto como a largo plazo. Entre todos ellos, destacan:
- Aumenta la competitividad: La búsqueda de la innovación es esencial en el mercado actual para garantizar la competitividad de la empresa. El desarrollo de productos y servicios innovadores permite diferenciarse de la competencia y captar nuevos clientes.
- Mejora la eficiencia: mediante la investigación de nuevas tecnologías y procesos.
- Crea nuevas oportunidades de negocio.
- Permite adaptarse a los cambios tecnológicos: El ritmo del cambio tecnológico es vertiginoso. Permite a las empresas estar a la vanguardia de las tendencias y anticiparse a los cambios del mercado. Un ejemplo de este aspecto es la agricultura de precisión.
- Crea valor de marca.
- Atrae y fideliza el talento.
- Potencia las prácticas respetuosas de medioambiente: Contribución al desarrollo social y medioambiental buscando soluciones a problemas globales como la pobreza, la enfermedad o el cambio climático. Aquí, por ejemplo, destaca la industria alimentaria 4.0.
- Fortalecimiento de las cadenas de valor, desde los proveedores hasta los distribuidores.
- Atracción de inversiones.
- Creación de nuevos puestos de trabajo.
I+D+i más allá de las grandes corporaciones
Muchos piensan que el término I+D+i está reservado únicamente para grandes corporaciones o centros de investigación con laboratorios avanzados. Sin embargo, la realidad es que muchas startups y pymes ya están realizando actividades de I+D+i sin saberlo. Cuando escuchamos esta palabra, muchas personas imaginan un equipo de científicos en un laboratorio. Pero el I+D+i va más allá de eso. No es exclusivo de grandes industrias tecnológicas o científicas; podemos encontrar actividades de I+D+i en sectores tan diversos como la alimentación, la moda o el desarrollo de software.
Otro error común es pensar que para ser considerado I+D+i los proyectos deben ser revolucionarios o excesivamente disruptivos. Mejorar un proceso interno o adaptar tecnologías ya existentes para aplicarlas en un nuevo contexto también cuenta como I+D+i. La clave está en el esfuerzo por mejorar, optimizar o crear algo que antes no existía en la empresa.
¿Cómo saber si tu empresa realiza I+D+i?
Es posible que ya lo estés haciendo sin darte cuenta. ¿Has dedicado tiempo a investigar cómo mejorar un producto? ¿Estás probando nuevas tecnologías o metodologías para hacer más eficiente algún proceso? ¿O quizás has desarrollado un software propio para resolver una necesidad interna? Estas actividades pueden entrar dentro del marco de lo que se considera I+D+i, incluso si parecen parte del día a día.
Beneficios fiscales y ayudas para el I+D+i
Además de los beneficios intrínsecos de mejorar productos y procesos, estas actividades pueden ofrecerte acceso a deducciones fiscales, subvenciones y ayudas públicas. Organismos como CDTI y ENISA, entre otros, apoyan fuertemente la investigación y el desarrollo, especialmente en startups y pymes. Identificar tus actividades de I+D+i puede abrirte puertas a nuevas oportunidades de financiación y apoyo.
La confusión que rodea a la definición de I+D+i a menudo está basada en la percepción de que es algo costoso, complicado y fuera del alcance de pequeñas empresas. Sin embargo, con el apoyo adecuado, estas actividades pueden ser económicamente accesibles e incluso muy rentables a largo plazo. Identificar estas actividades puede darte acceso a nuevas oportunidades de financiación y a beneficios fiscales.
Las ayudas PID, que son Proyectos de Investigación y Desarrollo, en los que se considera que la empresa está intentando crear o mejorar significativamente el proceso productivo de un servicio o producto. Las PID, a diferencia de las ayudas Cervera, no tienen en cuenta el sector o la tecnología a desarrollar. Recuerda que ENISA cofinancia a empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento.
| Categoría | Beneficio |
|---|---|
| Competitividad | Diferenciación, nuevos clientes, adaptación al mercado. |
| Eficiencia | Mejora de procesos, nuevas tecnologías. |
| Financiero | Deducciones fiscales, subvenciones, nuevas oportunidades de financiación. |
| Reputación | Valor de marca, atracción de talento. |
| Social/Medioambiental | Soluciones a problemas globales, prácticas sostenibles. |
A nivel nacional
Además de las propias empresas y sus sectores industriales, el I+D también tiene importancia a nivel nacional, contribuyendo al avance y crecimiento de un país.
