Análisis Económico Integral del Ingreso y la Resiliencia de las Pymes
Es evidente que España es un país de pymes, ya que conforman el 99% del tejido empresarial. Por ello, es fundamental que sus resultados y expectativas sean positivas para que el resto de la economía vaya por la senda de crecimiento. En la Unión Europea, se estima que existen alrededor de 26 millones de pymes, que representan el 99% del total de las empresas. Hoy, 12 de mayo, Europa rinde homenaje a las pequeñas y medianas empresas (pymes) reconociendo así su contribución al crecimiento y desarrollo económico.
El 99,8% de las empresas españolas son pyme, y el 94% son microempresas (menos de 10 trabajadores). Hablar de pequeñas y medianas empresas es hablar de economía real, del lugar de trabajo de más de un 60% de nuestros asalariados y asalariadas; de negocios de los que dependen nada más y nada menos que dos tercios de nuestro PIB anual y de una categoría que engloba, nada más y nada menos, el 99% de nuestras empresas. De las Pymes se destaca además que son unidades productivas que permiten el arraigo local, y eso puede traducirse en un elemento válido para el desarrollo de las economías regionales. Son empresas que permiten una distribución geográfica más equilibrada de la producción, del uso de los recursos y de la riqueza.
Perspectivas de Crecimiento y Optimismo Post-Pandemia
Hace apenas 12 días comenzó un nuevo ejercicio en el que las pequeñas y medianas empresas pondrán a prueba su resistencia económica y, para este nuevo año, una de cada dos asegura que será capaz de aumentar sus ingresos y clientela. Además, más de la mitad espera conseguirlo de cara al año 2030, según el informe Realidad de la micropyme española: evolución y perspectivas para 2030 elaborado por Beedigital.
Ahora, con los retos post-covid ya superados, 8 de cada 10 pequeños negocios no duda de que seguirán con las puertas abiertas en los próximos 3 años, en 2029. A pesar de las dificultades que vivieron las pymes desde 2020, el 45% de los negocios ha aumentado su cuota de clientes y 3 de cada 10 han logrado aumentar el tamaño de sus plantillas. Las economías familiar y local han sido las grandes beneficiadas de estos resultados, ya que prácticamente la mitad de los responsables o dueños de pequeños negocios aseguran ser la única fuente de ingresos de su unidad familiar.
A pesar de ese ligero retroceso en la oferta de vacantes, las previsiones de contratación apuntan a un ligero optimismo en el corto y medio plazo. Por su parte, las medianas empresas lo harán de forma más gradual, situando sus expectativas de crecimiento en el medio plazo, con un 52% que contratarán en el próximo año. Con respecto a los principales motivos que tienen las compañías de reducido tamaño para crecer, el primero es la mejora de la rentabilidad, seguido de la mejora de la eficiencia y de la productividad -esta última se encuentra alejada de sus mejores cifras, que las obtuvo en el ejercicio correspondiente al año 2022, aunque en el tercer trimestre del año creció un 2,4%-.
A pesar de ello, el porcentaje de empresas que muestran el máximo interés por crecer aumenta conforme aumenta el tamaño de la empresa (35,1% de las microempresas frente al 40,5% de las medianas. Por sectores tampoco se registran grandes diferencias significativas.
Desafíos y Barreras Clave para el Crecimiento de las Pymes
Todo ello se enmarca en un contexto en el que en los últimos tres años, un 25% de las pequeñas y medianas empresas se ha planteado cerrar su negocio por las consecuencias de la pandemia. A pesar de que las expectativas para este año son positivas, es importante tener en cuenta que los pequeños negocios no son ajenos a los desafíos del contexto actual. De hecho, cuentan con grandes desafíos para los que en la mayoría de los casos no está en su mano superarlos, como es una posible bajada de ventas (51%), los costes laborales (49%) -que volverán a crecer con el alza del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)- y de suministros (49%), seguidos del precio de los proveedores (47%), los ciberataques (38%) o la dificultad para encontrar el talento que necesitan (38%).
En un contexto marcado por problemas socioeconómicos, la crisis geopolítica, el encarecimiento de la financiación y una inflación persistente, las pequeñas y medianas empresas españolas buscan nuevos incentivos para seguir invirtiendo y continuar con el crecimiento de su empresa. Otro de los retos para las pymes es la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Aunque pocas empresas discuten que la transformación es necesaria en un contexto global, lamentan la urgencia y la dificultad para adoptar las medidas sugeridas.
Barreras Normativas, Fiscales y Burocráticas
El hecho de que las pequeñas y medianas empresas no puedan crecer se debe a que perciben barreras normativas e institucionales que no les permiten ganar tamaño. En este sentido, las pymes destacan como las principales cargas las normativas laborales (valorada como una dificultad de 4,19 puntos para micro y medianas empresas y con un 4,15 para las pequeñas), obligaciones fiscales (logran una puntuación del 4,14 en las micro, 4,09 en las pequeñas y 3,86 en las medianas) y la burocracia (las medianas son las que más nota le dan a esta barrera, con un 4,14, seguida de las micro, con un 4,06, y el 3,95 de las pequeñas).
Las pymes españolas identifican la elevada presión fiscal como el freno que impide a los empresarios subir los salarios de sus trabajadores. La empresaria Ángela de Miguel hizo referencia a un reciente estudio publicado por la OCDE donde se expone que en España se pagan más impuestos por desarrollar una actividad laboral -en figuras como el IRPF y las cuotas de autónomos- que por consumir. "El salario mínimo interprofesional ha subido un 86% en los últimos años, pero la realidad es que con el SMI estamos hablando de 1.900 euros al mes", se destacó en un evento.
El pequeño tejido productivo también sitúa el absentismo como la "gran epidemia" que lastra la economía del país. En Cataluña hace tiempo que lo llevan alertando: está creciendo mucho, no lo están controlando y está afectando a la economía española de manera brutal. Se identifica un coste del 3,2% del PIB. Para más inri, las cifras de absentismo en España doblan la media europea con un acusado incremento en los últimos años. Por otro lado, se puso el foco en la necesidad de controlar que no exista un aprovechamiento fraudulento del sistema de salud por parte de los trabajadores.
Las consecuencias derivadas del conflicto en Oriente Medio tuvieron también su cuota de protagonismo en la jornada. "Si el conflicto de Irán se nos alarga mucho, esto impactará mucho en nuestros márgenes debido al incremento de costes sobre todo de la energía."
Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, expresó el abandono que sienten las pequeñas y medianas empresas por parte de la Administración, en un contexto en el que cerca de 25.000 sociedades han bajado la persiana desde la pandemia. "Las pymes son las grandes olvidadas de las políticas públicas españolas, pese a ser el 99,8% del tejido empresarial español. Como consecuencia, de la pandemia para acá han cerrado 25.000 microempresas."
Por otro lado, la falta de flexibilidad del sistema normativo supone un impedimento a la hora de capear las crisis provocadas por efectos externos. "Lo que suele pasar en el Estado español es que cuando tenemos una crisis económica con un modelo tan rígido de la economía, se salda siempre con cierres de empresas y con despidos", lamentó De Miguel. "Si tienes un modelo flexible -añadió-, te adaptas a la situación de crisis, y cuando se vuelve a la normalidad sigues siendo competitivo." A esta coyuntura se añaden multitud de requerimientos regulatorios en aspectos como el registro horario. "Si a una empresa que no tiene trabajadores -es un autoempleo- y que en muchas ocasiones gana por debajo del SMI le pides que utilice una herramienta de 2.000 euros al mes... pues para alguien que cobra 1.500 euros es la diferencia entre pagar o no pagar la hipoteca."
Pep Garcia, presidente del Consell Territorial de la Pime de Foment, puso el foco en el tamaño del ecosistema empresarial como uno de los retos a resolver en el país para dotarlo de más resiliencia. "¿Cuál es el síntoma final de todos los problemas que tenemos en el mundo pyme en Cataluña? Que nuestras pymes no alcanzan la dimensión que deberían tener." La reflexión toma especial calado al observar que más del 99% de las sociedades constituidas en este territorio son pymes, lo que implica que los recursos del tejido empresarial son menores. "La mayoría de pymes -agregó- no tiene departamentos jurídicos o medioambientales, por lo que no se le puede exigir lo mismo que a una gran empresa. Si el Gobierno está realmente preocupado por la economía de España, lo que debería hacer es pensar en las pymes cada vez que saca una ley y no meternos en el mismo saco de las compañías grandes."
Este segmento de empresas enfrenta una dificultad cada vez mayor en la contratación de talento cualificado. "Tenemos licenciados universitarios y tenemos gente sin formación, pero nos faltan los oficios intermedios."
Estrategias de Crecimiento y Transformación Digital
En cuanto a la estrategia preferida por las pymes para ser más grandes, la preferida es el crecimiento interno, es decir, utilizar sus propios recursos y financiación para ganar tamaño. Se trata de una opción más lenta, pero que Antonio Duréndez, coordinador del informe y director del Equipo de Investigación de la Universidad Politécnica de Cartagena de FAEDPYME, señala que se debe a que "las pymes son casi todas familiares y éstas optan siempre por una cuestión interna de retener el capital, les cuesta dar entrada a nuevos accionistas, por ello es tradicional que opten por una financiación interna".
En este sentido, San Emeterio pone de manifiesto la digitalización en los negocios: "La tecnología y la innovación han servido para convertir retos en oportunidades." Desde la pandemia, las pequeñas y medianas empresas se han reinventado tratando de sobrevivir a los desafíos que enfrentaban. Junto al aumento de precios (49%) y una mejora de la calidad de sus productos y servicios (44%), el marketing digital ha sido uno de los grandes protagonistas. Y es que, estar presente en internet te otorga una mayor visibilidad en el negocio, que se traduce en una mejora de los resultados. Por ello, 4 de cada 10 pequeños empresarios han aumentado sus esfuerzos en este ámbito, con el fin de ganar presencia digital, sobre todo, a través de su página web y redes sociales. La tendencia se mantendrá este año, con un 42% de las pymes con previsión de incrementar la inversión en marketing digital, lo que supone un crecimiento medio del 20%. Estos datos confirman que la presencia online se ha convertido en un requisito básico para competir.
La digitalización ha sido una de las claves de las agendas estratégicas de las empresas españolas, impulsada por múltiples beneficios como la optimización de procesos, la mejora en la estructura de costes y una mayor capacidad para satisfacer las expectativas de los clientes. Sin embargo, a medida que estas adoptan la digitalización, también se enfrentan a nuevos retos, entre ellos, la ciberseguridad. Este déficit formativo es especialmente significativo en las microempresas, donde solo el 22% ha implementado iniciativas formativas.
Asimismo, sectores como Finanzas y seguros (64%), administración de empresas (60%), tecnologías de la información (57%), edificación y construcción (53%), e incluso sectores tradicionalmente menos digitalizados como fabricación (51%) o venta al por menor (53%) identifican la transformación tecnológica como un eje diferencial de cara a su competitividad en el futuro. "La tecnología ya no es opcional, es la vía más directa hacia la resiliencia y el crecimiento."
Con el contexto económico actual, es sorprendente que las pymes, lejos de doblegarse, estén tomando decisiones con el objetivo de fortalecer sus negocios, con la tecnología, la eficiencia operativa y la diversificación como pilares valiosos. "Estamos viendo cómo cada vez más pymes buscan salir adelante con alternativas estratégicas para crecer, como el leasing -contrato de arrendamiento financiero que permite a las empresas acceder a bienes mediante pagos periódicos, con la opción de compra al finalizar el contrato- para incorporar activos sin comprometer la solvencia de los negocios", destaca Luis Targhetta, Business Development Manager de Iberia e Italia para Acquis. Y es que, el informe de Acquis señala el crecimiento del leasing como una fórmula de financiación: el 39% de las pymes utilizará este modelo para adquirir equipos en 2025, frente al 33% en 2024.
Más allá de la guerra, en el debate también se abordaron las amenazas y oportunidades que plantea la IA generativa para el pequeño tejido productivo.
El Impacto de la Inteligencia Artificial en la Comunicación - Brian Subirana | EADA Business School
Radiografía de la Pyme Española: Datos Estructurales
En España, una pyme es una empresa que cumple con criterios específicos de tamaño y actividad. El último ‘Retrato de la pyme en España’ lo publicó la Dirección General de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa (DGEIPYME) -basado en datos del DIRCE- en abril de 2024 con datos a 1 de enero de 2023.
A 1 de enero del año 2023, había en España 3.207.580 empresas, de las cuales 3.202.717 son pymes (entre 0 y 249 asalariados). La persona física (autónomo) es la forma predominante en la constitución de una empresa. Cerca del 61% de las empresas españolas se concentran en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, Andalucía, Madrid y Comunidad Valenciana.
Clasificación de las Pymes en España (a 1 de enero de 2023)
| Categoría | Número de Pymes | Porcentaje del Total de Pymes |
|---|---|---|
| Pymes sin asalariados | 1.719.297 | 53,6% |
| Pymes con asalariados | 1.483.420 | 46,2% |
| Microempresas (1-9 asalariados) | 1.335.393 | 41,6% |
| Pequeñas Empresas (10-49 asalariados) | 127.718 | 4,0% |
| Medianas Empresas (50-249 asalariados) | 20.309 | 0,6% |
En cuanto a su actividad, a 1 de enero de 2023, el 82,8% de las empresas españolas ejercían su actividad en el sector servicios y, dentro de éste, un 20,2% corresponde al comercio. Respecto a los ingresos, el 96,7% de las empresas ingresaron menos de 2 millones de euros, mientras que un 2,6% ingresan entre 2 y 10 millones.
Empleo y Productividad: Una Comparativa Europea
Para un análisis más profundo, recurrimos al estudio de CEPYME (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa) titulado Crecimiento empresarial. Situación de las pymes en España comparada con la de otros países europeos, publicado en enero de 2025.
El tamaño medio de la empresa española es de 4,8 personas, frente a la media en Europa de 5,9. En cuanto al empleo, la media europea del peso de las pequeñas empresas en el empleo es del 46,86%. Las empresas pequeñas tienen en España un mayor peso en el empleo que en otros países del entorno. Así, PYMEs representan el 53,22% del empleo en España, solo superada por Italia (61,8%) y Portugal (59,95%) y por encima de Polonia (51,47%) o Rumania (49,99%).
En el marco del Día Europeo de las Pymes, InfoJobs, plataforma líder de empleo en España, ha elaborado un análisis al respecto con el objetivo de comprender mejor los retos y dificultades que afrontan este tipo de empresas. Los datos del Informe InfoJobs-Esade sobre el Estado del mercado laboral en España 2024 permiten observar cómo se distribuyen las oportunidades laborales según el tamaño de la empresa: el 65% de las vacantes publicadas en la plataforma proceden de compañías de más de 50 empleados, mientras que el 35% restante tiene como origen empresas de hasta 50 trabajadores.
En cuanto a la facturación, en 2012, cada empresa española facturaba 720.000 euros, mientras que la media de los países considerados era de 1,17 millones de euros (una relación del 61%). Otra de las cosas que concluye el informe de CEPYME es que la productividad de las pymes españolas, medida en ventas por ocupado, es la tercera más baja de Europa. España se sitúa en 56,3 puntos en una escala de 0 a 100 en este parámetro, esto es, 6,9 puntos porcentuales más que el año anterior. No obstante, hay que aclarar que la tendencia indica que, a medida que crece el tamaño de la organización se eleva también esta puntuación.
Políticas de Apoyo y Facilitación Administrativa
A transformar las pymes españolas para que se hagan más robustas y eficaces quiere contribuir el ejecutivo actual. Así lo dejó ver el presidente Pedro Sánchez en la jornada ‘Transformando las pymes con el Plan de Recuperación’ celebrada el pasado mes de octubre por iniciativa del Ministerio de Industria y Turismo en Madrid, el 3 de octubre, con el objetivo de apoyar la transformación de las pymes. Presentar el impacto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en las pymes, era el objetivo del evento que el presidente, Pedro Sánchez, aprovechó para anunciar un total de 4.500 millones de euros en subvenciones para las PYMEs y cerca de 50.000 millones en préstamos del Plan de Recuperación.
En España, 1,3 millones de empresas pagaron en el año 2024 por depositar sus cuentas en el Registro Mercantil, una norma atípica que confronta con el sistema de algunos países europeos como Noruega o Países Bajos donde se hace gratuitamente y de manera telemática a Hacienda. De eliminarse el pago las pequeñas y medianas empresas se ahorrarían hasta 87 millones de euros -cifra que se ha obtenido teniendo en cuenta que lo que paga cada empresa por depositar las cuentas es 65 euros de media-.
Además, el sistema del país es atípico, ya que las sociedades pagan un precio que percibe directamente en sus arcas el registrador mercantil, mientras que en el resto de los países de la Unión Europea en los que también se cobra una tasa, que puede ser fija o variable, el importe se ingresa en el respectivo Tesoro Público que, con esos ingresos, paga al personal que trabaja en los registros. Otro aspecto que hace del sistema español atípico en el resto de Europa es la existencia de registros mercantiles distribuidos territorialmente y que se suman a un Registro Mercantil Central que aglutina una información determinada. Por el contrario, en la UE, aunque existen puertas de entrada regionales, la información se unifica en un único registro.
El Caso de las Pymes en Argentina: Desafíos y Potencial
Los problemas de acceso al financiamiento, la presión tributaria, los costos laborales, la inflación y la incertidumbre macroeconómica son cinco de los mayores desafíos a los que se enfrentan en la Argentina las pequeñas y medianas empresas. Grandes generadoras de empleo, son la mayor parte de las compañías locales. Según un análisis de la consultora Claves, apenas poco más del 30% de las Pymes industriales accede a financiamiento; cuando lo logra, es principalmente a través de la banca pública. Este porcentaje las ubica muy lejos de las empresas europeas, donde el 80% obtiene préstamos.
No obstante, la ley incluyó un capítulo de fomento a las inversiones, que prevé reconocer a las Pymes que inviertan (se les da la posibilidad de deducir del impuesto a las ganancias el 10% de los montos implicados, además de la devolución del IVA de lo que inviertan). El tributarista César Litvin se muestra optimista respecto de los efectos que pueda tener la ley. "Van a ser medidas muy buenas; la única condición es que los montos que se establecen para definir micro, mediana y pequeña empresa no queden pulverizados por la inflación", comenta. Un beneficio que Litvin destaca es la liquidación trimestral del IVA. "Esto fue siempre un reclamo de las pymes, porque cuando venden en cuotas tardan en cobrar el IVA contenido en cada cuota."
Daniel Dimare, director de Marketing de Rasti, una Pyme juguetera, considera un gesto importante del Gobierno que por primera vez las Pymes tengan una ley que las estimule y las premie. El ejecutivo de Rasti hace hincapié en la competencia desleal, que, a su entender, podría hacer quebrar a empresas pequeñas y medianas por más ley que haya. Las Pymes locales, según Mayer, están lejos de ser como las alemanas, que en muchos casos son más rentables que las empresas más grandes. "Entonces, lo que vemos en la Argentina es que hay mucho talento, creatividad y un entramado industrial muy grande, pero necesitamos trabajar mucho en la productividad."
Un análisis de Claves sobre comercio exterior muestra que las empresas en general aumentaron sus exportaciones más que las Pymes: en el período 2007-2015, las ventas al exterior a nivel general aumentaron 315%, mientras que las de las pymes mejoraron menos: un 280%. Lo anterior evidencia en parte que la situación de las Pymes no es la mejor.
Según un trabajo de la consultora Ecolatina, las medidas que tomó el Gobierno en los primeros meses de gestión afectaron negativamente la actividad en general, pero con un mayor impacto en las pymes. "A la devaluación y el aumento de los combustibles, se sumó el tarifazo: si bien la Corte falló para revertir la suba del gas, esta medida no incluye a las pymes, por lo que las alzas llegaron hasta 500% impactando negativamente en el margen de rentabilidad de las firmas", explica Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina. El economista destaca, además, que impactó en los costos el fuerte aumento de los alquileres.
El impacto de estas medidas se potenció en un contexto de fuerte caída de la demanda interna. La aceleración de la inflación generó un efecto negativo sobre los ingresos reales de las familias, mientras que la fragilidad laboral potenció la retracción del consumo, reduciendo las ventas de bienes y servicios. A estas cuestiones se suma el encarecimiento del crédito tras la suba de tasas de interés en pesos por parte del Banco Central: que sea más caro conseguir dinero en medio de un escenario de fragilidad económica como el actual, implicó otro dolor de cabeza para las pymes. A esto se le suma el estiramiento de la cadena de pagos que generó problemas de liquidez.
Pedro Cascales, secretario del Sector Industrial de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), afirma que los problemas se centran en los costos crecientes, producto de la inflación, altas tasas de interés y caída de la actividad industrial. En el caso de las exportadoras se suma un tipo de cambio atrasado. Aun así, las Pymes tienen herramientas para salir adelante. Otra ventaja es la capacidad dinámica y la gran potencialidad de crecimiento. El estudio de Claves señala que varios modelos de desarrollo productivo de países que hoy figuran entre las principales economías, se basaron en políticas de fortalecimiento y promoción de sus empresas de menor porte relativo. Estos problemas deberán ser resueltos si se quiere que un gran motor de la economía funcione de manera dinámica y sin trabas. No es un tema menor.
