Por Qué Reevaluar el Fomento del Emprendimiento: Desafíos y Realidades del Ecosistema
Emprender es, para muchos, el sueño de la independencia y la materialización de una pasión. Sin embargo, la realidad de iniciar y sostener un negocio está lejos de ser un camino sencillo. Es fundamental adoptar una perspectiva crítica sobre cómo se fomenta el emprendimiento, desmitificando la visión de "éxito fácil" y abordando las barreras sistémicas y los errores comunes que conducen al fracaso.
El Lento Avance del Emprendimiento en México: Un Contexto Desafiante
El emprendimiento en México, aunque en aumento, avanza a paso lento. El número de personas que inicia un negocio va en aumento, pero sus esfuerzos se ven mermados por la falta de financiamiento, la política fiscal, los excesivos trámites y la falta de planeación. Estos factores representan obstáculos significativos que limitan el potencial de crecimiento y consolidación de nuevas empresas en el país.
Comparativa Regional de la Tasa de Actividad Emprendedora (TAE)
Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2012, entre 2011 y 2012, México pasó de un 10% de la Tasa de Actividad Emprendedora (TAE) a 12%. Si bien esto es un avance, México queda por debajo del resto de los países latinoamericanos. La siguiente tabla ilustra esta comparación:
| País | Tasa de Actividad Emprendedora (TAE) 2012 |
|---|---|
| México | 12% |
| Panamá | 9% |
| Ecuador | 27% |
| Chile | 23% |
Aunque México ha mejorado sus esfuerzos desde 2004, la apertura de negocios sigue siendo un proceso elaborado y complejo, según Moisés Alcalde, socio de asesoría del sector público y gobierno de EY.
Burocracia y Complejidad en la Apertura de Negocios
El último reporte del Doing Business en México 2014 revela que los procesos para abrir una empresa van desde cinco días en entidades como Guanajuato hasta siete semanas en Quintana Roo. Esta disparidad se debe a que los trámites no están homologados entre estados, municipios ni delegaciones, creando un entorno burocrático que desincentiva y dificulta el inicio de nuevas empresas.
La Realidad de la Supervivencia Empresarial
Los datos del GEM indican que en México, 8% de la población adulta tiene una empresa naciente (con tres meses de existencia), 4% una nueva empresa (aquellas que ya tienen hasta 3.5 años) y sólo 5% una empresa establecida. Estos números reflejan la alta mortalidad de los emprendimientos y la dificultad para alcanzar la consolidación a largo plazo.
Un Esfuerzo Compartido, una Realidad Fragmentada
Emprender no es tarea de una sola persona, se trata de un trabajo en el que participan el Gobierno, la academia, las instituciones financieras y las cámaras empresariales con recursos, programas de emprendimiento y vinculación productiva, según expertos. Sin embargo, la falta de coordinación y la ineficacia en estos apoyos contribuyen a la lenta progresión del ecosistema.
Los Errores Clave que Llevan al Cierre de Emprendimientos
Al comenzar un negocio, es común cometer errores que, sumados, pueden provocar el cierre de un emprendimiento. Saber cómo armar tu empresa no es una tarea sencilla, y muchos emprendedores cometen errores que tienden a repetirse. Es importante conocer de antemano en qué se puede fallar y tratar de evitar caer en esos problemas.
Falta de Visión de Negocio y Planificación Deficiente
No importa la industria o el sector al que te dirijas, debes tener una visión clara del negocio, que incluya cuánto quieres invertir, qué mercados quieres atacar y cuáles son tus competidores. Esto te permitirá enfocar objetivos e iniciar con pie derecho. En el país, 80% de los negocios sobrevive a los dos años de vida si cuenta con un plan de negocios sólido y ha pasado por un proceso de incubación, según Rafael Castillo, profesor de la licenciatura Creación y Desarrollo de empresas del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.
La planificación deficiente marca la diferencia de aquellos emprendimientos que tienen éxito y los que no. Otro error que puede provocar que el negocio no surja es la falta de un plan de negocios. Es necesario conocer, al menos, los datos claves sobre tu proyecto y sobre el sector. Para eso, debes estudiar el mercado, analizar la política de precios, los costes, la rentabilidad, la inversión necesaria y el financiamiento. El plan de negocios te ayudará a entender los puntos clave, evitar errores, hacer proyecciones y, sobre todo, a conseguir capital y préstamos para tu empresa.
La Crucial Importancia de la Innovación
Emprender en el sector tradicional de comercios y servicios que respondan a las necesidades básicas de los clientes, atraerá clientes pero no es garantía del éxito a largo plazo. Los negocios tradicionales sirven en su mayoría para autoemplearse. No obstante, en México necesitamos negocios de base tecnológica que generen impacto real en la economía, comentó Castillo, quien aseguró que 60% de los negocios que asesora la incubadora que representa son tradicionales. La innovación es clave: sin ella, no hay futuro.
Equipos Inadecuados y el Miedo a Delegar
Es natural que personas del círculo más cercano al emprendedor, como la familia y amigos, conformen su equipo de trabajo. Sin embargo, no verificar sus capacidades y conocimientos y no compartir los mismos valores puede truncar el sueño del emprendedor, dijo Héctor Macías, socio de Consultoría de PwC. Según una encuesta de Grupo Banamex, 85% de las empresas familiares están a cargo del fundador o de su segunda generación, lo que incrementa el nivel de riesgo de supervivencia.
En ese sentido, no debes tener miedo a contratar a personas mejor capacitadas que tú, ya que es precisamente ese tipo de empleados el que necesitas para que tu empresa sea exitosa. El miedo a delegar es muy común, haciendo que el emprendedor caiga en decisiones incorrectas. Es normal esa sensación, pues un emprendimiento es como un bebé, pero el trabajo en equipo es elemental para optimizar los procesos, crecer y evaluar resultados. Lo importante es confiar en un equipo, pues es un error estar demasiado solo; una empresa se construye en base al equipo que formas. Al estar rodeado de más gente, puedes apoyarte en el resto y juntos enfrentar los retos y desafíos, así estarás más motivado en sacar adelante tu negocio y a superar los fracasos.
La Necesidad Constante de Renovación de Ideas
Un emprendedor debe estar siempre actualizándose y capacitándose en nuevas tecnologías y tendencias sobre su sector. Una idea de negocio no dura más allá de cinco años; el emprendedor debe ser flexible y responder al cambio de necesidades del mercado, sobre todo en los negocios de tecnología y de moda, comentó Macías.
El Reto de los Incentivos Fiscales y el Financiamiento Limitado
Los ingresos tributarios del país no superan el 20% del PIB nacional, lo que ha generado la falta de incentivos fiscales para que los emprendedores inicien sin cumplir con las obligaciones de las grandes empresas. En México, por ejemplo, la reforma fiscal topa el monto de deducibilidad del pago de nómina, lo que no genera un buen ambiente de negocios, dijo Moisés Alcalde, de EY. Conseguir recursos es uno de los principales retos que frenan a los emprendedores, aseguran expertos. La banca tradicional sólo presta a emprendedores que hayan pasado por un proceso de incubación de tres a seis meses. Sin duda las fuentes de financiamiento son limitadas, pero un buen proyecto que ofrezca algo de valor y que identifique la necesidad de mercado por sí solo atraerá inversión, dijo Castillo.
Espíritu Emprendedor y la Falta de Mentores
Según la Encuesta de Expectativas de Empleo Manpower, tres de cada 10 empleadores no encuentran la habilidad de emprendedor en los jóvenes. Las habilidades que los empleadores en América Latina consideran más difíciles de encontrar en la región son: manejo de idiomas, investigación, capacidad de emprender y tener iniciativa, y la habilidad para determinar e implementar planes de acción. Falta fomentar el apetito de emprender y la tolerancia al riesgo en las materias de las universidades y preparatorias, agregó el asesor de EY.
Además, un emprendedor se encuentra solo contra el mundo y siente esa soledad; si no hay quién lo guíe su idea no crecerá, aseguró Moisés Alcalde. Recientemente, el Instituto Nacional del Emprendedor creó una Red de Apoyo al Emprendedor que permite vincular asesores o consejeros de negocio con los emprendedores. Esta red está compuesta de 31 aliados entre secretarías de Gobierno y empresas privadas a los cuales el emprendedor puede acceder con descuentos y precios accesibles.
Las Motivaciones Equivocadas: Cuando la Idea No es Suficiente
Hoy en día, se observa una "corriente" o nacimiento casi a diario de gurúes, coaches y "genios de los negocios" que, sin haber creado o participado en el desarrollo de un verdadero emprendimiento, aconsejan sobre cómo emprender y lo "fácil" que es. Es por ello que resulta interesante abordar lo que por lo general no se dice: ¿cómo no emprender o por qué no emprender?
La Idea como Objeto, no como Motivo
Solemos escuchar: "Quiero emprender porque tuve esta idea", o decir "este producto o esta idea de negocio me lleva a emprender". Esto es erróneo; la idea puede ser el objeto del negocio, pero nunca un motivo válido para emprender. Estos son los que se conocen como motivos lamentables o erróneos del emprendedor. El motivo que lleva a emprender guarda una relación directa con la probabilidad de éxito. En otras palabras, un motivo lamentable suele ser un factor clave de fracaso.
Teniendo en cuenta estos motivos, es importante olvidarse por un momento de la idea y preguntarse: ¿Qué es lo que te mueve realmente a emprender? Un escritor no se convierte en tal porque tiene un buen argumento, sino porque desea ser escritor. Lo mismo debe aplicar para un emprendedor.
La Distinción entre Motivo y Motivación Genuina
Aunque existan casos excepcionales de personas que han comenzado su negocio con algunos de los motivos "lamentables" -como querer escapar de su trabajo, probar algo a los demás o por desempleo- y hayan tenido éxito, se podría decir que el motivo es irrelevante mientras haya motivación. Un motivo puede servir como detonante, por ejemplo, comenzar un negocio porque te despidieron, pero la motivación es lo que genera las ganas, la ilusión y el deseo profundo de emprender.
Para dejar en claro, las verdaderas motivaciones son el deseo de emprender per se, como un modo de vida. Por lo tanto, tener un motivo para emprender no es ni bueno ni malo; hasta es poco importante con cuál de los motivos de la lista se haya identificado, siempre y cuando la motivación subyacente sea genuina y profunda.
El Sueño del Emprendedor vs. la Cruda Realidad
Emprender es el sueño de muchos; aspiran a ser independientes, manejar su tiempo, convertir en realidad una idea que les apasiona, y encontrar solvencia económica sin depender de nadie. Sí, todos esos sueños son posibles, pero es importante considerar que toman tiempo, requieren trabajo y muchos encuentros con una realidad que suele ser retadora. El primer desafío de un emprendedor, por ejemplo, es aterrizar su idea, encontrar en ella un modelo de negocio rentable que dé solución a un problema o necesidad, y plantear una propuesta de valor que logre realmente conquistar un mercado.
Más Allá de Ser tu Propio Jefe: Horas, Soledad y Riesgo Financiero
¿Quién no sueña con convertirse en su propio jefe? Las razones para emprender son muchas, pero hay algunas que no deberían llevarte a iniciar esta aventura, porque va a ser más difícil de lo que imaginas. Emprender es un proyecto de vida, que debe estar conectado con tu visión del mundo, tus valores y tu propósito, y sobre todo, con tus conocimientos y capacidad de trabajo.
Un error común es pensar que, al frente de tu propia empresa, ya no vas a tener que rendirle cuentas a nadie. La verdad es que los emprendedores tienen jornadas agotadoras de trabajo, sobre todo durante los primeros años de vida del negocio. Además, al frente de un negocio, vas a enfrentar una de las batallas más difíciles para cualquier ser humano: la soledad. Todo el proyecto, y sobre todo los fracasos, van a caer sobre tus hombros, y te va a costar hablar con tu familia y amigos acerca de las dificultades.
Lo normal es que durante los primeros años de operación no alcances una alta rentabilidad, y que incluso pierdas dinero. Es cierto, responder a un jefe puede ser muy estresante, sobre todo en los niveles más altos, pero tener un negocio puede serlo aún más, por el mayor grado de responsabilidad que significa, ya que hay que generar los ingresos suficientes para cubrir costos y salarios. Emprender tiene riesgos, y no es una opción viable frente a la falta de opciones laborales.
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La Educación Emprendedora: Un Enfoque que Necesita Transformación
Desde hace más de 10 años, existen iniciativas para comenzar a modelar "emprendedores" desde la enseñanza primaria. Aun cuando muchos supongan que ya se ha ganado la batalla para instalar la "formación emprendedora" en la educación, los indicadores del paro en Europa y la pobreza extendida en Latinoamérica parecen indicar que estamos perdiendo la guerra. La "educación emprendedora" funciona mal, es lenta, tiene poco impacto, es costosa y derrocha muchos recursos.
Durante 30 años vinculado a la "formación emprendedora", se han identificado muchas barreras personales y profesionales que impiden a los profesores estimular con eficacia comportamientos emprendedores entre sus estudiantes. Es muy difícil cambiar el plan de estudios, pero cada vez es más aceptado el criterio de que la efectiva "educación empresarial" se debe basar en experiencias del mundo real, no en las narraciones de los libros de texto. ¿Por qué no cambiar el plan de estudios?
El punto de vista de Véronique Bouchard, Profesora de Estrategia Emprendedora en la Escuela EMLYON, marca la gran diferencia entre un empresario y un "trader loco". Esto significa la creación de un entorno que incite a las nuevas ideas y enfoques, pero que también se base en el equilibrio de poderes. De esta manera, una organización evitará el tipo de anarquía que se tradujo en la última etapa de los años de la "burbuja bancaria" con gente endeudándose "sin ton, ni son".
El corolario de todo esto es que, para ser realmente eficaz, las escuelas deberían no sólo "enseñar emprendedorismo" a sus estudiantes. Más importante es que comiencen modelando el espíritu emprendedor de su profesorado y también tienen que comenzar a educar a las empresas que recibirán el talento emprendedor de los estudiantes que egresan.
