Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Grand Central Market: Un Icono Histórico de Nueva York

by Admin on 15/11/2025

La Grand Central Terminal es una visita obligada para todos los viajeros que visitan Nueva York. Telón de fondo de numerosas películas de Hollywood, es uno de los edificios más reconocibles de Manhattan. La estación central, además de punto de llegada de miles de trenes venidos de todos los puntos del país, es un punto de referencia tanto social como cultural en medio de Manhattan.

Vista de la Grand Central Terminal desde Park Avenue.

La estación de tren más famosa de Nueva York celebró su cumpleaños más especial: 100 años formando parte de la vida de los neoyorquinos, tantos como el Empire State Building, el Rockefeller Center o el Central Park. Cada día la visitan más de 600.000 personas entre neoyorquinos, viajeros y turistas curiosos. A pesar de la multitud de gente que va y viene, se respira cierto halo de paz y tranquilidad muy difícil de describir.

Esta famosa estación de Nueva York es mucho más que una simple estación: puede presumir de tener un centro comercial, gastronómico y cultural con más de 60 tiendas, 35 restaurantes y puestos de comida, además de un calendario de eventos bastante completo. La estación posee 68 tiendas y 35 restaurantes en los que se puede encontrar de todo. Además de esta surtida zona comercial, la estación acoge numerosos eventos, exposiciones ambulantes y acciones artísticas de todo tipo. Por todo ello, consideramos que la estación es un punto de visita obligado si se viaja a Nueva York.

Un Accidente que Marcó su Origen

La construcción de la Grand Central Terminal se dio por un accidente. El peor de la historia de la ciudad: la noche del 5 de enero de 1902, un maquinista harto de que los trenes siempre llegaran tarde a la antigua Grand Central Station se saltó un semáforo y chocó con otro tren, donde murieron 60 personas. Antes de que se recogieran los restos del desastre, dos magnates de la familia Vanderbilt y el jefe de la estación decidieron que era el momento de modernizarla.

Demolieron la antigua estación, introdujeron la electricidad (no sólo en los trenes sino en todo el vestíbulo con más de cuatro mil bombillas) y soterraron las vías hacia el norte, a lo largo de lo que poco después sería el lujoso y exclusivo bulevar de Park Avenue.

Grand Central Terminal, No Grand Central Station

El nombre oficial de la estación en «Grand Central Terminal», Grand Central Station era el nombre del edificio antiguo que estaba situado en el lugar que ahora ocupa la oficina de correos. O en todo caso Grand Central, como la llaman cariñosamente los neoyorquinos.

Grand Central Terminal en Cifras

“Cada gran ciudad del mundo tiene su gran estación […], pero la más grande, la más gloriosa de todas es, sin duda, Gran Central Terminal”, comentó Tom Wolfe. Y en parte tenía razón. Grand Central es la estación con más andenes del mundo: 44. Más de 10 mil obreros trabajando al mismo tiempo construyeron sus 67 vías subterráneas (en dos niveles) y su colosal edificio clásico.

Los Vanderbilt, que amasaron su fortuna primero gracias a los barcos y luego al tren, no escatimaron en lujos: recubrieron el enorme vestíbulo central (de 38 metros de altura) de mármol de Tennessee, lo sostuvieron sobre 1.500 columnas y lo reforzaron con acero. La obra costó, al valor de hoy, más de dos mil millones de dólares.

Cuando la crearon dijeron que por allí podrían pasar 100 millones de pasajeros al año. Hoy, tras recuperarse de algunos baches en los 60 y los 70, la usan más de 82 millones.

Infografía con datos relevantes sobre la Grand Central Terminal.

El Cielo al Revés

Poco más de un mes después de que se inaugurara la estación, un viajero de vuelta a su ciudad dormitorio, aficionado a la astrología, se dio cuenta: el cielo que habían diseñado J. Monroe Hewlett y Helleu en la bóveda del gran vestíbulo, con más de 2.500 estrellas y las constelaciones (de Acuario a Cáncer), estaba al revés. Durante años se intentó dar mil explicaciones simbólicas, pero fue un error de quienes lo dibujaron, que pusieron el boceto en el suelo, mirándolo desde arriba, en vez de mirarlo desde abajo, como normalmente vemos el cielo.

Agujeros y Manchas en el Cielo

No sólo ves el cielo como si lo viera Dios, sino que además tiene un agujero justo encima de Piscis, hecho en 1957, en plena Guerra Fría, para sujetar un gran misil que enorgulleciera a los miles de americanos que pasaban por ahí cada día. Y al otro lado, encima de Cáncer, una mancha negra para recordar a los pasajeros y visitantes lo sucia que estaba la bóveda antes de la restauración de los años 90. Negra como el carbón y no, precisamente, por el carbón sino por la nicotina que tragó durante años de mad mens fumadores compulsivos.

El Famoso Oyster Bar

Está bastante claro que tanto Don Draper como Roger Sterling son clientes habituales de uno de los restaurantes más antiguos de Nueva York: el Grand Central Oyster Bar. El restaurante que aún vende más de cinco millones de ostras al año cumple 100 años. Sigue resistiendo la fuerte competencia de los últimos 10 años, desde que instalaron el patio de comida rápida (con Magnolia Bakery, comida china, pizza…) , el Grand Central Market con puestos de delicatesen o el Steakhouse de Michael Jordan en el vestíbulo superior.

Interior del Grand Central Oyster Bar.

La Estación Más Cinéfila

Una ESTACION DE PELICULA 🎬 🚃// NYC 🗽// GRAND CENTRAL TERMINAL🎞 //

¿O recuerdas otra estación que salga en más películas? Hitchcock fue el que mejor la rodó, primero en Recuerda (1942) y después para el principio de la huida de Cary Grant en Con la muerte en los talones (1959). Más bonita la hemos visto en El rey pescador o en ¡Olvídate de mí! Y medio destruida en Los vengadores o en Soy leyenda. Y así podríamos seguir… película tras película.

La Vía Fantasma

O vía 61. Originariamente era la que llegaba hasta debajo de una central eléctrica. Pero cuando aquella central y su almacén fueron sustituidos por el exclusivo hotel Waldorf-Astoria la vía y sus andenes se mantuvieron. Roosevelt la usó por primera vez como “vía de escape” mientras se hospedaba en el hotel para, quizás, ocultar su discapacidad. Desde entonces se tiene en cuenta como salida de seguridad en caso de ataque a los los presidentes que se han alojado allí.

Un Punto Débil

Grand Central Terminal está llena de secretos que han ido manteniendo con los años. Uno de los que conservaran intactos, tal y como se creó en 1913, es la sala de máquinas con la fuente de alimentación de toda la red ferroviaria. La sala es conocida como M-42, está por debajo de las vías y se accede a ella por un único ascensor y una pequeña escalera. Según cuentan, los nazis intentaron sabotearla en 1942 y desde entonces está protegida por guardias armados.

El Rincón de los Besos y los Susurros

Baja por alguna de las rampas hacia las vías de la planta de abajo, justo delante de la entrada del Oyster Bar, colócate contra una de sus columnas y di algo en bajito. Si en ese momento pasa alguien por la columna contraria te oirá. Se llama The Whispering Gallery (Galería de los susurros) y la diseñó el arquitecto valenciano Rafael Guastavino, basándose en la bóveda catalana. Luego está La galería de los besos entre las vías 39 y 42, donde se despedían o recibían las parejas que estarían tiempo sin verse.

La Galería de los Susurros en la Grand Central Terminal.

No te Fíes del Horario

El gran letrero con las salidas y llegadas de los trenes fue hasta 1967 una pizarra en la que un trabajador iba apuntando con su tiza. De hecho, está comprobado que todos los trenes salen un minuto después de lo que marca el nuevo cartel digital encima de las taquillas.

La Estación de las Escaleras

Será cuando en 2019 se acabe la ampliación de los nuevos túneles (a 42 metros de profundidad) a los que se accederá a través de 47 escaleras y 22 ascensores. Y eso que Grand Central Terminal nació como la primera estación sin escaleras, a pesar de tener el sótano más profundo de todo Nueva York.

Para bajar o subir de las vías construyeron gigantes rampas. Y sólo había una única e imponente escalera (visible): la escalinata oeste, inspirada en el Palais Garnier de París. Pero en la restauración de 1998 incluyeron otra escalinata justo enfrente, en el lado este del vestíbulo, casi gemela (salvo porque los escalones son más anchos) que, supuestamente, estaba en los planos iniciales cuando ambas iban a servir como acceso al edificio que coronaría la estación.

Celebración del Centenario

El logo del Centenario es el icónico reloj central de cuatro caras encima de la caseta de información. ¿Curiosidad? Marca las 7.13 o las 19.13.

tags: #Grand #Central #Market #Nueva #York #historia

Publicaciones populares:

  • Tipos de Liderazgo Pedagógico
  • Expansión de Pret A Manger
  • Finanzas para el éxito empresarial
  • Materiales de embalaje para envíos exitosos
  • ¿Pensando en implantes Mentor? Lee esto primero
Asest © 2025. Privacy Policy