El Fraude en el Emprendimiento: Lecciones de Libros Esenciales para Inversores y Empresarios
La historia financiera se repite desde hace siglos. Las prácticas abusivas son intemporales y no conocen fronteras geográficas, afectando anualmente a cientos de miles de personas que buscan una salida económica para su hogar. No parece existir un efecto aprendizaje duradero en la cultura colectiva del inversor, y es por ello que una mayor formación sobre finanzas permitiría al inversor desarrollar una actitud reflexiva, escéptica y crítica hacia las ofertas de inversiones y productos financieros.
Desde la difusión de falsos rumores y la manipulación de las acciones, advertidas por José de la Vega en su Confusión de confusiones en el siglo XVII, hasta las complejas tramas de la era de Internet, el fraude ha perdurado y evolucionado. Con tal propósito, a continuación se reseña un amplio espectro de estafas, engaños, manipulaciones o conflictos de intereses que, si no son advertidos a tiempo, podrían afectar seriamente al patrimonio del inversor.
Descifrando el Fraude desde Dentro: Estafas Piramidales y Marketing Multinivel
Las estafas dentro de los negocios piramidales son una realidad en la actualidad. Frente al increíble silencio que encontramos mientras observamos cómo muchos de nuestros conocidos caen en las redes de alguna de estas empresas, es necesario desnudar este modelo de negocio con una investigación transversal sin precedentes. Seguramente no le serán ajenos anuncios que proclaman que se puede ganar dinero viajando, trabajar desde cualquier parte del mundo en la que se tenga conexión a internet, sin jefes, con el horario que uno mismo elija... Todo muy fácil. Pero, ¿sabemos qué hay detrás?
Desde Herbalife hasta Finanzas Forex, desde Fórum Filatélico hasta Geteasy, a juzgar por el número de afectados y por las cifras millonarias que se alcanzan, es sorprendente lo presentes que están muchas de estas compañías en nuestra vida diaria. Es necesario un análisis y planteamiento crítico acerca del sector del marketing multinivel y cómo opera, para esclarecer qué es lícito y qué no cuando se habla de redes de mercadeo.
El libro "Estafas Piramidales: Descifrando el fraude desde dentro de la pirámide" (Almuzara, 2021), escrito por Daniel García Martínez, ofrece una guía para entender el marketing digital y la publicidad, y es una herramienta fundamental para comprender este tipo de fraudes.
Ficha Técnica del Libro "Estafas Piramidales"
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Título | Estafas Piramidales: Descifrando el fraude desde dentro de la pirámide |
| Autor | DANIEL GARCIA MARTINEZ |
| Editorial | Almuzara |
| ISBN | 9788418578786 |
| Idioma | Castellano |
| Número de páginas | 136 |
| Encuadernación | Tapa blanda |
| Fecha de lanzamiento | 02/02/2021 |
| Año de edición | 2021 |
| Lugar de edición | Córdoba |
| Dimensiones | 22.0 cm (Alto) x 14.5 cm (Ancho) |
Historias de Fraude en la Cima: Casos Emblemáticos y sus Consecuencias
Bad Blood: El Fraude de Theranos y Elizabeth Holmes
Silicon Valley suele ser sinónimo de éxito, pero no siempre es así. "Bad Blood: Secrets and Lies in a Silicon Valley Startup" (Picador), de John Carreyrou, cuenta la historia de un fraude con todas las letras y en todos sus detalles: el auge y caída de Theranos, una empresa de tecnología sanitaria de Silicon Valley que ideó una técnica presuntamente revolucionaria para hacer análisis de sangre más rápidos, más cómodos, más baratos, más fiables y más seguros.
John Carreyrou, periodista franco-estadounidense ganador dos veces del Premio Pulitzer, fue el primero que, como reportero de Wall Street Journal, empezó a dudar de las fabulosas prestaciones de la nueva tecnología y se enzarzó en una dura batalla con Elizabeth Holmes, la fundadora de Theranos. Holmes, que en 2015 llegó a ser considerada la emprendedora multimillonaria más joven del mundo, convenció a destacados inversores (entre ellos, el mexicano Carlos Slim) y políticos (como el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden) para que apoyaran su proyecto, y durante algún tiempo Theranos fue una de las estrellas en el apretado firmamento de Silicon Valley.
El libro cuenta con todo detalle como a la hora de la verdad la empresa solo podía ofrecer una mínima fracción de lo que había prometido, y cuando Holmes vio en peligro su plan comenzó a falsificar ingresos y a airear contratos con compañías farmacéuticas que nunca existieron. Incluso se inventó que el Ejército de Estados Unidos estaba utilizando su tecnología en la guerra de Afganistán. El desenlace es conocido: en marzo de 2018, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) dictaminó que Holmes había cometido un fraude masivo estimado en más de 700 millones de dólares, le impuso una multa de medio millón de dólares y le prohibió dirigir cualquier otra empresa que cotizara en la bolsa durante 10 años. Una estrella fugaz.
Lecciones Clave de "Bad Blood":
- No funciona el fake it ‘till you make it: Pretender que sabes algo sin tener sustento real funciona hasta cierto punto.
- La cultura hace la diferencia.
- INVESTIGA antes de invertir.
- La imitación a un ídolo no funciona siempre: Holmes estaba obsesionada con Steve Jobs. Contrató a exempleados de la firma de la manzana, se refirió a su aparato como el “iPod de la atención médica” e incluso comenzó a vestirse como Jobs, con un cuello de tortuga negro.
Bad Blood es un gran libro que te enseñará cómo es la cultura de Silicon Valley y por qué es importante tener buenos principios morales al emprender. Por el momento solo existe la edición en inglés, pero es una lectura infaltable para cualquier hombre y mujer de éxito.
El Escándalo 1MDB y Jho Low: Un Fraude de Miles de Millones
En 2015 empezaron a acumularse rumores respecto a las crecientes deudas y tratos sospechosos de un fondo soberano de inversión. Era una historia intrigante. Goldman Sachs obtuvo ganancias inconmensurables al ayudarle a dicho fondo a recolectar dinero, y el escándalo subsecuente alrededor del destino de los recursos amenazaba con derrocar al primer ministro de Malasia. Sin embargo, no se trataba de un caso ordinario de corrupción en otro país en desarrollo. Los reportes de los medios y de las fuentes sugerían que Jho Low, un hombre poco conocido de 27 años, socio del primer ministro, había tomado el dinero. Se hablaba de tal vez cientos de millones de dólares, si no es que miles, que el hombre usó para fundar una empresa productora en Hollywood, encargar uno de los yates más grandes del mundo y ofrecer salvajes y decadentes fiestas por todo el planeta.
¿Pero quién era Jho Low? ¿Y cómo surgió de la oscuridad para convertirse en la supuesta mente maestra de un fraude de miles de millones de dólares realizado en las narices del ámbito financiero? Detrás de la apariencia llana y los agradables modales de este individuo había un fabulista serial que había descifrado cómo funcionaba el mundo en realidad. Era amigo de todos, pero muy pocos lo conocían más allá de la reputación que tenía como uno de los mayores despilfarradores de dinero que la clase del jet-set había visto en toda una generación.
El mero éxito de Low, en esencia, estaba profundamente arraigado en los fracasos de la economía mundial del siglo XXI. Su capacidad para robar tanto, engañar a los bancos de Wall Street, a los auditores y los reguladores; su éxito para aprovechar una riqueza incalculable y usarla para ir comprando la amistad de los actores y modelos más famosos del mundo; y la facilidad con que hacía creer a todos que pertenecía a ese ámbito: todo esto hace evidente que Low era producto de una sociedad preocupada por la riqueza y el glamour.
La asombrosa vida de Jho Low era demasiado increíble para caber adecuadamente en las páginas de The Wall Street Journal. Un libro permitiría mostrar a detalle cómo lo logró, pero también qué lo motivó y cómo logró salirse con la suya durante tanto tiempo.
Jho Low: El estafador que engañó a Hollywood
El material que se presenta sobre este caso es resultado de tres años de investigación, con entrevistas a más de 100 individuos en más de 12 países y la revisión de decenas de miles de papeles, incluidos registros públicos de la corte, documentos de investigación confidenciales y registros financieros, así como cientos de miles de correos electrónicos provistos a las autoridades.
Hasta julio de 2018, no se han presentado cargos públicos por ofensas criminales en contra de Jho Low ni de casi ninguno de los personajes que aparecen en este caso, excepto por el antiguo primer ministro malayo Najib Razak. Solo un puñado de banqueros de Singapur pasó un tiempo en prisión, y el Departamento de Justicia se encuentra en medio de una investigación criminal descomunal alrededor de Jho Low y de otras de las personas en el centro del caso. Todos los personajes principales de este caso negaron haber cometido crímenes y sostuvieron que las transacciones fueron legales, sin embargo no ofrecieron una explicación más rigurosa de sus operaciones. Jho Low hace énfasis en el hecho de que jamás se le ha acusado de ninguna actividad criminal en ninguna jurisdicción, y en que en ninguna corte se han presentado pruebas de ofensas criminales. Otras de las figuras, entre las que se encuentran Patrick Mahony y Tarek Obaid, empleados de una empresa petrolera suiza llamada PetroSaudi International, y el primer ministro malayo Najib Razak, sostienen a través de sus abogados que no hicieron nada malo.
La fiesta de cumpleaños de Jho Low: Un retrato de la ostentación y el secretismo
Aproximadamente a las 6:00 p. m. de una cálida y despejada noche de noviembre, Pras Michél, antiguo miembro de Fugees, se acercó a una de las suites Chairman en el quinto piso del hotel Palazzo. Allí, Jho Low, un hombre robusto de esmoquin negro y sonrisa cálida, celebraba su fiesta previa de cumpleaños número 31. Las suites Chairman, con un costo de 25 mil dólares, eran las más opulentas que ofrecía el Palazzo, con terraza con alberca, vista al Strip de Las Vegas e interiores modernos en blanco que incluían una habitación con karaoke y sofás envolventes.
Alrededor de Low, los bulliciosos invitados, una mezcla ecléctica de celebridades y parásitos, engullían champaña. La gente no dejaba de llegar, incluyendo a Swizz Beatz, el productor de hip-hop. En la opinión de muchos de los asistentes, Low era un individuo misterioso. Venía de Malasia, un pequeño país del Sudeste Asiático. Usaba lentes y tenía un rostro redondo con rasgos aniñados, mejillas rojizas y apenas algún rastro de vello. Su ordinaria apariencia iba bien con su torpeza y esa dificultad para conversar que las hermosas mujeres que lo rodeaban confundían con timidez. A pesar de la apariencia modesta del anfitrión, corría el rumor de que estaba forrado de dinero, que tal vez era multimillonario.
Los invitados murmuraban entre sí que apenas unos meses antes la empresa de Low había adquirido una porción de acciones de EMI Music Publishing, y se especulaba que él había puesto el dinero para la película más reciente de DiCaprio, El lobo de Wall Street, la cual se seguía filmando. Los tímidos modales ocultaban una ambición acérrima. Si se le observaba más de cerca, era obvio que Low no era un individuo tímido, sino que más bien evaluaba en silencio, como si estuviera encontrándole la lógica a cada interacción humana para calcular lo que le podría ofrecer a esa persona frente a él, y lo que ella podría hacer por él a cambio. A pesar de su edad, tenía una seriedad peculiar que le permitía mantenerse en control en medio de un salón lleno de canosos banqueros de Wall Street o personajes consentidos de Hollywood. Llevaba años cultivando metódicamente la amistad de la gente más adinerada y poderosa del planeta, y lo que le permitió colocarse en su órbita y conseguirse un lugar ahí en el Palazzo, fue su audaz estrategia. Esa noche en el Palazzo marcaba la cima del ascenso de Low. La lista de invitados a su cumpleaños incluía estrellas de Hollywood, los banqueros más importantes de Goldman Sachs y poderosas figuras de Medio Oriente.
Tras la crisis financiera de Estados Unidos, todos querían un pedacito de él. Pras Michél, por ejemplo, perdió su lugar bajo los reflectores después de la disolución de los Fugees, pero tenía la esperanza de reinventarse como inversionista de capital privado, y de que Low lo financiara. Swizz Beatz pidió silencio a los asistentes en la suite del hotel antes de presentar un costoso equipo de DJ ornamentado con imágenes de un panda que le ofreció a Low como regalo. La gente estalló en carcajadas porque así era como le llamaban al anfitrión algunos de sus amigos más cercanos debido a su complexión rolliza y a esa apariencia que hacía que le dieran a uno ganas de abrazarlo: panda. Kung Fu Panda le había gustado mucho, y cuando apostaba con sus amigos cercanos de Malasia, todos fingían ser un personaje de la película. A pesar de todo, ni siquiera estrellas como Pras o Swizz Beatz, que habían recibido miles de millones de dólares por aparecer en los eventos y por participar en otros tratos de negocios de Low, podían decir que conocían su historia. Si hacías una búsqueda en Google con las palabras “Jho Low”, no aparecía gran cosa. Algunos decían que era un traficante de armas asiático, otros afirmaban que era amigo cercano del primer ministro de Malasia, o que tal vez había heredado miles de millones de dólares de su abuelo chino.
Algunas horas más tarde, poco después de las 9:00 p. m., los invitados de Low iniciaron su viaje al evento principal de la noche. Las limusinas avanzaron por el Strip y se detuvieron en algo que parecía un gigante hangar de aviación construido con un propósito específico, en una zona baldía. Ni siquiera los invitados VIP tenían idea de adónde se dirigían. La mayoría de los aproximadamente 300 invitados se había registrado más temprano en el club nocturno LAVO del Palazzo o en un puesto de seguridad, sosteniendo sus invitaciones color rojo brillante que decían “Cumpleaños todos los días” en elegantes letras doradas. En ese punto firmaron acuerdos de confidencialidad que los obligaban a ser discretos, y entregaron sus celulares antes de abordar minibuses para el breve trayecto al salón.
Entre ellos se encontraba Robin Leach, quien en su papel de anfitrión del programa de televisión Lifestyles of the Rich and Famous llevaba décadas haciendo la crónica de la forma en que gastaban su dinero raperos, estrellas de Hollywood y miembros de dinastías que siempre tuvieron fortunas. Eso había sucedido en las décadas de los ochenta y los noventa, sin embargo, no hubo nada que lo preparara para la intemperancia que atestiguaría esa noche. Leach escribía la columna de chismes de Las Vegas Sun y era parte de los poquísimos invitados que lograron averiguar algunos detalles de lo que se avecinaba. La invitación de Leach contenía un requisito intrigante: podía escribir sobre la fiesta, pero no nombrar al anfitrión. El columnista había construido su carrera con base en el deseo que tenía la gente rica de presumir su opulencia, pero entonces ¿qué hacía que este individuo quisiera gastar tanto dinero y permanecer en el anonimato?, se preguntó.
Leach era un veterano de la vida nocturna, pero aun así quedó asombrado al contemplar la audacia de la construcción del lugar. Mientras escudriñaba el arco del terreno donde se llevaría a cabo la fiesta -una estructura suficientemente extensa para albergar una rueda de la fortuna, un carrusel, un trampolín de circo, una sala para fumar puro y afelpados sofás blancos diseminados por todo el lugar-, hizo algunos cálculos. En una mitad imperaba el tema circense, y la otra había sido transformada en un club nocturno ultra chic. “Debe haber costado millones”, pensó Leach. Ahí estaban los nuevos amantes Kanye West y Kim Kardashian, acaramelados debajo de un dosel; Paris Hilton y el rompecorazones River Viiperi, susurrando junto a una barra. Los actores Bradley Cooper y Zach Galifianakis se estaban tomando un descanso de la filmación de ¿Qué pasó ayer? Parte 3 y reían mientras observaban la escena a su alrededor. Fuera de las entregas importantes de premios, era muy raro que tantos actores y músicos de primera línea se reunieran en un evento. “Estamos acostumbrados a las fiestas extravagantes de Las Vegas, pero ésta era la celebración máxima -dijo Leach-. Mientras los invitados conversaban, entre ellos pasaban artistas como los del Cirque du Soleil en zancos, y algunas acróbatas en lencería se columpiaban en aros colgados del techo a gran altura. Había varios camiones monstruo estacionados en los extremos y una compañía de aproximadamente 20 enanos vestidos como los Umpa Lumpa de Charlie Wonka y la fábrica de chocolate que se desplazaban insistentemente entre los invitados. No todos los asistentes eran celebridades, pero Low tuvo la delicadeza de no soslayar a sus amigos y contactos de negocios fundamentales, aunque no fueran tan conocidos. Entre ellos se encontraban Tim Leissner, un banquero alemán, estrella de Goldman Sachs para cerrar tratos en Asia, y Mohamed Al Husseiny, director ejecutivo de uno de los fondos de inversión más nutridos de Abu Dabi. Entre los banqueros de Wall Street corrían rumores sobre las enormes ganancias que había estado obteniendo Goldman en Malasia: cientos de millones de dólares generados a través de la colocación de bonos para un fondo estatal de inversiones que, sin embargo, todavía no llegaban al Hollywood insular. Las meseras entregaban botellitas de champaña con popotes. Los bartenders permanecían detrás de la barra de hielo de poco más de siete metros y repartían licor de la más alta calidad y flautas de Cristal. La multitud ya se encontraba bastante animada para cuando Jamie Foxx comenzó el espectáculo con un video proyectado en las pantallas gigantes. Al parecer varias personas de todo el mundo habían ayudado a realizar un video sorpresa de cumpleaños para su buen amigo Low, en el que aparecían bailando un fragmento de la famosa canción “Gangnam Style”. Los banqueros de la empresa de inversiones de Low establecida en Hong Kong aparecieron bailando en una sala de conferencias. Al Husseiny salió sobre una moto acuática en Abu Dabi. Para ser honestos, el video era, en parte, idea de Low, y al igual que todos los demás aspectos de la noche, del color de las flores a las bebidas del bar, había sido cuidadosamente orquestado bajo su batuta. Cuando terminó de proyectarse el video, Psy, el cantante surcoreano que ese año se catapultó al estrellato con “Gangnam Style”, cantó la canción en vivo ante una multitud enloquecida.
Detectando el Fraude Contable: Herramientas para Empresas y Emprendedores
Oriol Amat, catedrático de Economía Financiera de la Universidad Pompeu Fabra, decano de su Barcelona School of Management y académico de número y miembro de la Junta de Gobierno de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED), ha publicado «Detecting accounting fraud before it´s too late» en la editorial estadounidense Wiley. Se trata de la versión en inglés de su obra «Empresas que mienten. Cómo maquillan las cuentas y cómo detectarlo a tiempo», un manual de referencia editado de forma conjunta por la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra y la Asociación Catalana de Contabilidad y Dirección, que él mismo impulsó y presidió, en la editorial Profit.
Con demasiada frecuencia se producen problemas de fiabilidad contable. El maquillaje contable, por lo tanto, es un problema que preocupa, lo cual hace que aumente el interés por detectar engaños antes de que sea demasiado tarde. El conocimiento de la situación financiera es decisiva en muchas decisiones en materia de marketing, recursos humanos, tecnología o cualquier otra dimensión de la empresa. «Empresas que mienten» describe y analiza la naturaleza de los maquillajes contables y sus motivaciones y propone diversas técnicas para detectar estas prácticas.
Otros Libros de Negocios y Lecciones para el Emprendedor
La cosecha de este año nos trae historias de gigantes, de cultura empresarial y de algún que otro fraude. Aquí proponemos una selección de libros de negocios, basada en las recomendaciones de Strategy+Business, la revista de la consultora estratégica de PwC Strategy&, y los diarios Financial Times, The Wall Street Journal y The New York Times, que ofrecen lecciones valiosas para el emprendedor.
- Leonardo da Vinci: la biografía (Walter Isaacson, Debate): Isaacson, quien también biografiara a Steve Jobs, se adentra en la figura de Leonardo da Vinci, a quien considera un paradigma de la creatividad y la innovación. Leonardo no poseía un intelecto privilegiado, ni fue una persona especialmente culta, pero suplió esas carencias con una curiosidad infinita, como demuestran sus cuadernos de trabajo.
- Quirky: The Remarkable Story of the Traits, Foibles, and Genius of Breakthrough Innovators Who Changed the World (Melissa A. Schilling, PublicAffairs): Este libro se pregunta qué hace que alguna gente sea espectacularmente innovadora. Centra su atención en ocho grandes figuras de la historia de la innovación (Marie Curie, Thomas Edison, Albert Einstein, Benjamin Franklin, Steve Jobs, Dean Kamen, Elon Musk y Nikola Tesla), revelando que, además de ser inteligentes e inconformistas, muchos de ellos eran "raros".
- Principios: en la vida y el trabajo (Ray Dalio, Sapiens Editorial): Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, el mayor hedge fund del mundo, explica su filosofía de éxito. Argumenta que el único camino para mejorar profesionalmente es la verdad y la transparencia radical, inculcando en Bridgewater una cultura basada en la crítica interna y en la identificación de errores para aprender de ellos. Dalio lo sintetiza en su libro: Dolor + reflexión = progreso.
Para aquellos interesados en el arte y la ciencia del marketing, el libro "Haz click aquí, el arte y la ciencia del marketing" ofrece una guía definitiva para entender el marketing digital y la publicidad, escrita por una de las voces más reconocidas en la materia.
