Franquicia Base Deportes: Definición y Concepto
Los negocios ideados alrededor de la actividad atlética constituyen lo que se conoce como industria deportiva y cada vez alcanzan cifras más relevantes para la economía española. La industria deportiva se encuentra en plena expansión económica.
Cualquier negocio enfocado a la gestión y prestación de servicios relacionados con el deporte forma parte de lo que se conoce como industria deportiva. En este complejo entramado integrado por empresas, proveedores y servicios caben áreas muy diversas relacionadas con el deporte, abarcando desde la producción y comercialización de productos deportivos, como ropa, calzado o alimentos, hasta la dirección de entidades deportivas, la organización de eventos o la gestión de patrocinios.
¿Es buena idea abrir una franquicia?
A día de hoy, la industria deportiva mueve miles de millones de euros en todo el mundo y juega un papel muy importante en la economía de muchas naciones.
Los derechos de retransmisiones deportivas, la mercadotecnia, la fabricación y comercialización de ropa de deporte, el patrocinio deportivo o la gestión de eventos, son algunas de las áreas de negocio que conforman lo que se conoce como industria deportiva. Se trata, por tanto, de un sector multifacético y bastante complejo que supone ya el 1,2 % del total de los empleos, según se recoge en el último Anuario de Estadísticas Deportivas.
La buena salud de la que goza la industria deportiva propicia que titulaciones como el Máster en Marketing Deportivo online de UNIR cuenten cada vez con mayor demanda, ya que proporcionan las herramientas necesarias para poder ejercer de manera exitosa en este floreciente sector.
Tipos de empresas dentro de la industria deportiva
Entre las empresas que constituyen la industria deportiva, destacan:
- Productoras y comercializadoras de ropa, calzado y equipamiento deportivo. Gigantes como Nike, Adidas, Under Armour y Puma dominan este mercado, generando ingresos multimillonarios cada año.
- Equipos y clubes deportivos. Se trata de una categoría muy heterogénea en la que tienen cabida desde los pequeños equipos locales hasta las grandes franquicias internacionales en deportes como el fútbol, la Fórmula 1, el baloncesto o el tenis. Son acontecimientos que generan ingresos millonarios a través de la venta de entradas, el merchandising, los patrocinios o los derechos de retransmisión.
- Organizadores de eventos. Empresas y entidades dedicadas a la preparación de actos deportivos; desde torneos locales hasta eventos de la magnitud de unos Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de fútbol que organiza la FIFA.
- Gestoras de actividades deportivas. En este plano se incluyen las compañías que dirigen las instalaciones y también los centros deportivos o gimnasios.
- Operadoras de patrocinios. Las empresas especializadas en el patrocinio deportivo se dedican a buscar organizaciones que quieran invertir en eventos, equipos, atletas o competiciones deportivas como parte de su estrategia de marketing.
- Agencias y empresas especializadas en la negociación y gestión de contratos deportivos. Estas corporaciones actúan como intermediarias entre atletas, equipos, marcas y patrocinadores, garantizando acuerdos justos y beneficiosos para todas las partes involucradas.
- Medios de comunicación. En este apartado tienen cabida canales de televisión, sitios web, revistas y periódicos especializados en deportes que generan ingresos a través de publicidad, suscripciones y derechos de retransmisión.
- Empresas de tecnología deportiva. Se incluyen desde dispositivos de seguimiento y análisis de rendimiento hasta plataformas digitales para la gestión de equipos y eventos deportivos.
- Compañías especializadas en marketing deportivo. El auge de esta industria ha propiciado la especialización de muchas empresas de mercadotecnia en la promoción y venta tanto de productos como de servicios empleando los sentimientos generados por el deporte.
- Turismo deportivo. El incremento de personas que viajan para participar en eventos deportivos, sea como competidores o como meros espectadores, ha propiciado el nacimiento de empresas turísticas especializadas en este tipo de desplazamientos.
- Medicina deportiva. Los profesionales médicos y centros especializados en la prevención, diagnóstico y tratamiento de lesiones deportivas, así como en la optimización del rendimiento físico y la salud de los atletas formarían parte de esta industria.
- Apuestas deportivas. A pesar de la nueva legislación vigente en España que limita la publicidad de estos negocios y de toda la controversia que existe a su alrededor, se trata de un sector que factura cifras cercanas a los 1.000 millones anuales.
El valor de la industria deportiva en España y Europa
La industria deportiva representa un sector económico en auge que mueve cantidades masivas de dinero en todo el mundo y que genera millones de puestos de trabajo.
Para saber cuánto dinero genera este sector en España, es preciso recurrir a los últimos datos disponibles al respecto del Instituto Nacional de Estadística (INE), que señalan un impacto directo de la industria deportiva de más de 16.432 millones de euros, lo que representa un 3,3 % del total del PIB del país. Así lo recoge el informe elaborado por el Círculo de Gestores Deportivos de Madrid partiendo de la información del INE.
Según estos mismos datos, la industria deportiva dio trabajo a más de 400.000 personas en España. Sin embargo, es complicado obtener datos sobre la totalidad de lo que se considera industria deportiva, puesto que en las estadísticas no siempre se tienen en cuenta las mismas actividades.
Un informe sobre la política de deportes de la Unión Europea recoge en su exposición de motivos que el deporte constituye un fenómeno económico cada vez más relevante y que genera un valor añadido de 279.700 millones de euros, lo que equivale al 2,12 % del PIB de la Unión, y proporciona empleo a casi seis millones de personas.
Importancia económica de la industria deportiva
La importancia económica de la industria deportiva va mucho más allá del entretenimiento y la competición. Este sector tiene actualmente un papel vital en la generación de empleo, así como en el desarrollo de infraestructuras y el impulso del turismo de muchos países.
Para intentar cuantificar el gran tamaño de la industria deportiva basta ver algunos datos de diversos estudios:
- El número de empresas cuya actividad económica principal es deportiva supera las 43.500 en España, según los datos recogidos en el último anuario de estadísticas deportivas que elabora el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
- Los españoles gastarán algo más de 491 millones de euros este año en ocio digital deportivo, conforme un estudio de Telecoming, distribuidora de experiencias móviles de deporte y entretenimiento.
- Con arreglo a los datos del INE, el deporte femenino genera un gasto en su consumo que asciende ya a 1.300 millones de euros.
- Los ingresos a nivel mundial por ventas de ropa deportiva alcanzaron en 2022 los 203.260 millones de dólares y las previsiones indican que en 2030 esta cifra rozará los 272.000 millones de dólares, según una encuesta de Statista.
- Un estudio de Euromonitor señala que la moda deportiva ha cerrado el ejercicio 2023 con un crecimiento del 5,6 % en el mercado español, alcanzando los 5.923 millones de euros de ventas minoristas.
- El gasto extranjero en turismo deportivo en España se incrementó en un 24,8 % en el último año del que existen datos, alcanzando la cifra de 1.552 millones de euros, de acuerdo con la encuesta de Gasto Turístico (Egatur) realizada por el INE.
Así pues, la industria deportiva, además de ser un importante motor de entretenimiento, lo es también de la economía, impulsando el crecimiento, el desarrollo y el empleo en áreas muy diversas.
Trabajos relacionados con la industria del deporte
La industria del deporte, en continuo crecimiento, ofrece una amplia variedad de oportunidades laborales en diferentes áreas, desde la gestión y administración hasta la medicina deportiva y el marketing. Algunos de los trabajos relacionados con la industria del deporte con mayor proyección son:
- Consultor de marketing deportivo. Se trata del experto en mercadotecnia deportiva que sabe cómo utilizar las emociones generadas por el deporte para fines comerciales. También se ocupa de la promoción de equipos, eventos y marcas deportivas a través de estrategias de marketing y publicidad.
- Fisioterapeuta deportivo. Especializado en el tratamiento y rehabilitación de lesiones relacionadas con la práctica atlética.
- Entrenador deportivo. Es el profesional encargado de preparar y entrenar a atletas y equipos para competiciones y eventos deportivos.
- Director de eventos deportivos. Responsable de planificar, organizar y coordinar eventos a nivel local, nacional e internacional.
- Analista deportivo. Se ocupa de recopilar, analizar y presentar datos relacionados con el rendimiento de equipos y atletas. Cada vez es más habitual encontrar la tecnología big data aplicada al deporte entre los analistas deportivos.
La industria deportiva se encuentra en plena expansión económica y, por ello, es un sector que ofrece interesantes oportunidades profesionales y que contribuye de forma significativa al desarrollo social y económico de las naciones.
El concepto de franquicia en la industria deportiva
El concepto de franquicia se ha puesto de moda en los deportes electrónicos. Con la llegada de la Overwatch League, el cambio de sistema de la Championship Series de League of Legends en Norteamérica (y quién sabe si en Europa) o la futura llegada de la NBA 2KLeague, empiezan a ser muchas las competiciones que dicen haber incorporado el sistema de las franquicias deportivas.
Un modelo con el que, según nos cuentan, se busca mejorar el sistema competitivo y la estabilidad económica a largo plazo de las ligas.
En resumen, hablamos de un contrato donde lo que se comercializan son los derechos para la explotación de un negocio, o, lo que es lo mismo, el poder utilizar el logo, vender los productos o aprovechar la inversión publicitaria de la empresa franquiciadora.
Ahora bien, todo esto es en relación a la franquicia como contrato regulador de la cesión de actividad mercantil y su propiedad intelectual e industrial asociada. Sin embargo, esta no es la única acepción legal existente.
Así pues, hoy día hablar de «franquicias» dentro del deporte, hace referencia a una competición deportiva en el que unos equipos (empresas) se juntan para competir en una liga privada (otra empresa) la cual será dirigida y gestionada por un Comisionado u órgano gestor el cual será elegido por ellos mismos con el fin de buscar el interés común para todos.
Una visión puramente mercantil del deporte que, a la práctica, atribuye a los clubs la propiedad de la competición y la posibilidad de decidir todo lo que le afecta desde las reglas hasta los requisitos de entrada.
De hecho, una de las características desde el punto de vista legal, es que los propietarios de los clubs pueden pactar aspectos de eficacia interna (por ejemplo, cláusulas de repartición de mercado, de precios de venta de entradas o de reparto de ingresos por la venta de merchandising) o aspectos de eficacia externa (por ejemplo, no vendiendo los derechos de retransmisión a una determinada empresa o no aceptando determinados proveedores) derivados de la explotación de su liga.
Una forma de operar que, técnicamente, debería recibir el calificativo de «cártel económico» en tanto unas pocas empresas están controlando todos los aspectos de un negocio e impidiendo la entrada en el mercado de otros agentes económicos.
En el caso de estos títulos de deportes electrónicos, hablar de un «sistema de franquicias» equivale a decir que se ha creado un sistema de competición por el cual la empresa/club que participa en la liga va a obtener mejoras contractuales.
Unas mejoras entre las que destacan: 1) la perpetuidad de su plaza/licencia competitiva, 2) un sistema de financiación algo más equilibrado y destinado a aumentar la rentabilidad de los equipos y, por lo tanto, las condiciones económicas (por ejemplo, salarios) que se les puedan exigir, y 3) facilitar la captación de patrocinadores tanto para la liga como para los equipos.
Si nos fijamos en las empresas que constituyen las supuestas «franquicias» nos damos cuenta de que detrás no hay otra empresa que el propio publisher. Así, la Overwatch League formalmente pertenece a (o es gestionada por) The Overwatch League, LLC. y The Overwatch League B.V., la NA-LCS es propiedad de North American League of Legends Championship Series,LLC. Es decir, hablamos de ligas gestionadas por empresas propiedad del publisher donde los clubs no tienen participación mercantil o, al menos, nada se nos ha transmitido al respecto.
Obviamente, los publishers podían haber creado una empresa conjunta con los clubs en la cual cada parte aporta algo destinado al funcionamiento de la liga: los clubs su infraestructura competitiva y los jugadores y el publisher el juego y la propiedad intelectual e industrial que a él se le imputa. Si se hace esto y se nombra a un órgano gestor (y se presenta a este en sociedad) para que dirija la liga de forma independiente a los intereses privados de cada uno de sus miembros, nos hubiésemos encontrado con un sistema de franquicias deportivas.
Lo que se ha hecho en este caso es crear un sistema en el que el publisher continúa siendo amo y señor de toda la competición y en el que los clubs que participan van a recibir una mejora de sus condiciones contractuales. Es decir, un pasito adelante pero no el salto de gigante que se nos está tratando de transmitir.
El "Jugador Franquicia": Más Allá de la Estrella Deportiva
La frase "jugador franquicia" evoca imágenes de atletas excepcionales, íconos deportivos que trascienden el juego mismo. Pero ¿qué significa realmente este término? Para comprenderlo a fondo, debemos ir de lo particular a lo general, desentrañando sus múltiples facetas y explorando sus implicaciones a nivel individual, de equipo y de la cultura deportiva en general.
Antes de definir el concepto de manera abstracta, examinemos algunos ejemplos concretos. Consideremos a LeBron James para los Lakers, a Lionel Messi en el FC Barcelona (en su época dorada), o a Tom Brady con los Patriots. Estos atletas no solo eran excelentes jugadores; eran el rostro, el corazón y el alma de sus respectivos equipos. Sus nombres atraían aficionados, patrocinadores y la atención mediática. Sus actuaciones en la cancha determinaban, en gran medida, el éxito o fracaso de la franquicia.
Definición y Atributos Clave
Un jugador franquicia es mucho más que un simple jugador estrella. Posee un talento excepcional en su deporte, demostrando consistencia y dominio en múltiples aspectos del juego. Además, inspira y guía a sus compañeros, motivándolos a alcanzar su máximo potencial, siendo un líder tanto dentro como fuera del terreno de juego.
El impacto en el negocio es otro atributo clave, atrayendo a patrocinadores, aumentando la venta de entradas y mercancías, y generando una mayor audiencia televisiva. Su presencia es una garantía de rentabilidad para la franquicia. Se convierte en el rostro y el símbolo del equipo, representando sus valores y su cultura. Su imagen está inextricablemente ligada al éxito o fracaso de la franquicia. Idealmente, permanece en el equipo durante un período prolongado, ofreciendo estabilidad y consistencia a la organización, trascendiendo el deporte mismo, convirtiéndose en un ícono cultural y social, influyendo en la moda, la música y otros aspectos de la sociedad.
Es importante notar que no todos los jugadores estrella son jugadores franquicia. Un jugador puede ser excepcionalmente talentoso, pero carecer del liderazgo, la influencia o la longevidad necesarios para ser considerado como tal.
Implicaciones Económicas y de Gestión
La presencia de un jugador franquicia tiene profundas implicaciones económicas para una franquicia deportiva. Su impacto se refleja en: Aumento de los Ingresos: Mayor venta de entradas, mercancías, derechos de televisión y patrocinios. Atracción de Talento: Otros jugadores pueden verse atraídos a unirse al equipo para jugar junto a una estrella de este calibre. Mayor Valor de la Franquicia: Un jugador franquicia incrementa significativamente el valor de mercado de la organización. Presión sobre la Gestión: La franquicia debe gestionar cuidadosamente la imagen y el bienestar del jugador franquicia, evitando conflictos y manteniendo su rendimiento óptimo.
La gestión de un jugador franquicia requiere un equilibrio delicado entre satisfacer las ambiciones del atleta y las necesidades del equipo. Contratos multimillonarios, acuerdos de patrocinio y la presión mediática son solo algunos de los desafíos que enfrenta la dirección de una franquicia con un jugador de esta magnitud.
El Jugador Franquicia en el Contexto Social
Más allá de las implicaciones económicas, el jugador franquicia juega un papel importante en la sociedad. Su influencia se extiende más allá del campo de juego, impactando en: Modelo a Seguir: Sirve como modelo a seguir para jóvenes atletas, inspirándolos a perseguir sus sueños y a esforzarse por la excelencia. Filantropía y Activismo: Muchos jugadores franquicia utilizan su plataforma para promover causas sociales y filantrópicas, generando un impacto positivo en la comunidad. Debate Público: Sus acciones y declaraciones pueden generar debates públicos sobre temas relevantes, como la igualdad, la justicia social y la política.
El jugador franquicia se convierte así en una figura pública compleja, con responsabilidades que van más allá del rendimiento deportivo.
Una de las cosas más complicadas para entender dentro de la Liga. Ha sido uno de los nombres de este verano: Luka Doncic ha firmado un contrato por cinco temporadas y 207 millones de dólares con Dallas. Su renovación es sólo un capítulo de los muchos que ofrece la NBA a la hora de suscribir acuerdos y vinculaciones con los jugadores.
En la NBA, a grandes rasgos, existen tres tipos de acuerdos en cuanto a su formato económico se refiere: garantizados, parcialmente garantizados y no garantizados. En el primero de ellos todo el dinero que se refleja se le deberá pagar al jugador, pase lo que pase y vaya al lugar que vaya. En el segundo tipo, una parte del dinero está asegurada y el resto está sujeto a cláusulas o decisiones de las franquicias. Por último, un contrato no garantizado no asegura la cantidad de dinero suscrita y el jugador vive al día, en el sentido de que cada jornada que pasa hace un poco más de caja, a la espera de que llegue inicios de enero de cada curso, cuando todo contrato no garantizado se garantiza para esa campaña.
Es la situación en la que se encuentra un jugador sin contrato cuando se abre la agencia libre en verano. Un agente libre sin restricciones es aquel que ha concluido su acuerdo con la franquicia y es completamente libre para negociar su futuro en la NBA. Puede enrolarse directamente con una nueva franquicia, renovar con la antigua o usar el Sign and Trade: acordar la renovación con su último equipo para ser traspasado automáticamente a otro destino ya pactado, que acarreará con lo firmado y compensará a la franquicia de origen con algo de vuelta (generalmente, rondas futuras de Draft).
Un agente libre restringido tiene también potestad para marcar su porvenir, pero con matices: sale de su contrato de novato y el equipo de origen le ha hecho una oferta cualificada. Con ello la franquicia en cuestión se guarda el derecho de igualar cualquier propuesta de otro equipo que le llegue al jugador y así retenerlo.
Cuando un jugador novato es elegido en la primera ronda del Draft, su nómina está determinada por la escala salarial de novatos. Esta fórmula, instaurada a mediados de los años 90 en la NBA, persigue limitar tanto la duración como la ficha de los acuerdos suscritos por los rookies. Un jugador elegido en la primera ronda del Draft - entre los 30 primeros picks - tiene su salario fijado, con incrementos anuales. Cuanto más alto salgas en la ceremonia, más percibirás. La Rookie Scale estructura contratos por cuatro años, pero sólo los dos primeros son totalmente garantizados.
Si un jugador no ha sido elegido en la primera ronda del Draft su futuro no se atiene a estas normas y puede negociar libremente su salario y años. Un jugador que se halla en el último curso de su contrato firmado bajo la escala salarial de novatos aspira a un nuevo y gran acuerdo con la misma franquicia.
En lo que respecta al mínimo salarial, el caso de los Lakers de esta 2021-2022 es muy ilustrativo, pues ha confeccionado parte del roster valiéndose de esta herramienta, que permite a las franquicias firmar a cuantos jugadores desee sin importar el tope salarial. Con este mecanismo de la excepción por el mínimo salarial se puede sobrepasar la frontera salarial para añadir nombres a la plantilla, con el consiguiente cargo al Impuesto de Lujo. Carmelo Anthony, Trevor Ariza o DeAndre Jordan son buenas muestras de ello.
La NBA premia a las franquicias que suscriban acuerdos por el mínimo de veterano a jugadores con más de dos cursos de experiencia, ya que les reintegra parte de esa nómina. Se trata de una fórmula inicialmente ideada por la NBA en su idea de que las estrellas permanezcan en sus equipos y tratar de mantener el equilibrio en la liga.
El "Jugador Franquicia" en Otros Deportes y Ligas
En Estados Unidos, la expresión 'jugador franquicia' se emplea para calificar a aquellos deportistas que tienen los mejores contratos, desempeñan el papel de líderes, atrayendo con su presencia a otros grandes al equipo, y son referencia para los medios de comunicación y los aficionados. Magic Johnson en Los Angeles Lakers sería el paradigma en la NBA.
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