Las Fortalezas Clave de una Persona Emprendedora
Adentrarse en el mundo del emprendimiento es un viaje lleno de retos y oportunidades. Pero, ¿qué significa exactamente ser emprendedor? ¿Qué habilidades y cualidades son esenciales para triunfar? Ser emprendedor supone mucho más que simplemente comenzar un negocio. Es un viaje que implica tomar riesgos, innovar y tener la capacidad para adaptarse a un mercado en constante cambio.
Un emprendedor es alguien que identifica oportunidades, asume riesgos y pone en marcha iniciativas para transformar ideas en realidad. Un emprendedor no nace, se hace. Por lo tanto, ciertas competencias y habilidades pueden ser aprendidas y desarrolladas para ser más exitoso en el emprendimiento.
Aunque la Real Academia Española (RAE) define emprender como «acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro», el emprendimiento va más allá de simplemente iniciar algo; implica innovación, asunción de riesgos y una visión a largo plazo, entre otras cualidades fundamentales.
El Autoconocimiento como Pilar del Emprendimiento
Una de las características que definen al emprendedor es el autoconocimiento que posee de sí mismo, y dónde radican sus fortalezas y debilidades. En base a esa conciencia de sus atributos personales tanto positivos como limitantes, actuará para apalancarse en los primeros e intentar mitigar los últimos.
¿A qué nos referimos con fortalezas y cómo saber cuáles tengo?
Un primer acercamiento consiste en realizar una simple introspección de aquellos talentos, cualidades y habilidades naturales que la vida nos ha regalado al nacer. Todo ser humano nace con ciertos dones y es mejor, en algunas cosas, que la mayoría de quienes le rodean.
Un emprendedor sabe reconocer sus cualidades sobresalientes y para qué tiene facilidad natural. Por otro lado, el buen emprendedor no solo las reconoce, sino que las desarrolla y mejora hasta convertirlas en un arte. Nadie duda que Michael Jordan nació con cualidades naturales para el básquetbol. Sin embargo lo que hizo que se convirtiera en, tal vez el mayor jugador de la historia de la NBA, fue su determinación y trabajo arduo en aprovechar sus dones y desarrollarlos hasta la perfección.
Dimensiones de las Fortalezas Emprendedoras
Las fortalezas de un emprendedor se pueden agrupar en varias dimensiones clave:
1. Habilidades y Talentos Innato
Cuando era niño, se realizaban en la escuela los tests de inteligencia que buscaban medir el llamado cociente intelectual (IQ). Básicamente refería a la relación entre la edad mental y la edad biológica, para lo cual se probaba la capacidad de análisis lógico-matemática ya que se pensaba, era el mejor indicador de inteligencia de una persona; el saber razonar y resolver problemas. Tiempo después (año 1983) Howard Gardner desarrolla la teoría de las inteligencias múltiples, quitándole relevancia a la brillantez académica, e identificando 8 inteligencias distintas y semi-independientes. Otro test que recuerdo se hacía ya en el liceo, era el test de orientación vocacional.
2. Conocimientos Adquiridos
Otro acercamiento en cuanto a las fortalezas del emprendedor, lo conforman los conocimientos que éste posea, en el campo del saber y del “saber hacer”. Comprende todo aquello que el emprendedor fuera aprendiendo desde la academia, desde el auto-estudio (hoy Universidad de Google o Youtube) y tal vez lo más importante, desde la experiencia (conocimientos prácticos). En base a esto último, varios programas de desarrollo emprendedor enseñan a los participantes bajo una metodología del “aprender haciendo”.
3. Valores y Actitudes
Los valores y actitudes del emprendedor, tanto en cuanto sean positivos, también constituyen una fortaleza fundamental del emprendedor. Sin una actitud positiva, proactiva y perseverante, suelen desperdiciarse muchos talentos innatos de las personas. Es ahí cuando se escucha el dicho “Dios da pan a quien no tiene dientes”.
Los emprendedores exitosos mantienen una actitud positiva incluso frente a los desafíos. Las demás personas deben verte seguro de ti mismo. Cualquier negocio, por pequeño que sea, debe tomarse con seriedad. Ser positivo ayudará al emprendedor a convertir las amenazas en oportunidades.
4. Recursos a Disposición
Por último, pero no menos importante, también constituyen fortalezas, los recursos que el emprendedor tiene a disposición. En cuanto a recursos, me refiero no solamente a recursos materiales (máquinas, establecimientos, vehículos, etc), ni financieros (ahorros en dinero o capacidad de endeudamiento), sino también a su propia capacidad de trabajo respaldada por su salud personal (recurso muchas veces olvidado, pero fundamental), y a los contactos y relaciones con los que cuenta.
Las conexiones personales y relaciones del emprendedor, resultan fundamentales en las etapas tempranas del emprendimiento, por lo cual la actividad de networking (trabajar en desarrollar y construir redes de relaciones) debe ser una actividad clave de todo emprendedor. Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor.
Características Esenciales de los Emprendedores Exitosos
Sin importar cuál sea tu idea de negocio, hay cualidades que son básicas entre las personas que deciden emprender. Conocer las principales características del emprendimiento ayuda a iniciar una actividad económica con criterio, pues permite anticipar retos, elegir hábitos útiles y detectar carencias a tiempo.
1. Visión y Creatividad
La capacidad para ver el panorama completo y planificar a largo plazo es fundamental. Entre las cualidades de un emprendedor, destaca la visión de negocio como la habilidad para saber detectar oportunidades en el mercado cuando otros aún no lo han hecho o ser capaz de predecir las próximas tendencias que liderarán los mercados. Un emprendedor ha de tener una visión de negocio especial.
Ser capaz de pensar de manera diferente y encontrar soluciones novedosas a los problemas es una característica distintiva de los emprendedores. La creatividad es el motor que hace que muchas personas decidan emprender su propio negocio y la que los lleva a innovar con nuevas soluciones en el mercado no pensadas o explotadas con anterioridad. La capacidad de generar ideas innovadoras es esencial para sobresalir en entornos competitivos. El emprendedor también tiene que tener una mente innovadora y creativa.
Dentro del emprendimiento, la creatividad se traslada a procesos de pensamiento fuera de lo común que derivan en innovación y permite crear nuevos productos o servicios que tengan espacio en un mercado con una gran oferta.
2. Pasión y Motivación
Los emprendedores son impulsados por un deseo de éxito. Bien dicen que cuando amas lo que haces, el éxito llega solo. Y para emprender, se necesita tener motivación. La única manera de enfrentar y lidiar con las dificultades que surjan en el camino, es amando lo que haces. La pasión es una de las cualidades de emprendimiento por antonomasia. La motivación es la cualidad que impulsa al emprendedor a superar obstáculos y alcanzar metas.
La pasión es la gasolina que controla las ambiciones y aspiraciones de todo emprendedor. Debes sentir esa pasión por tu idea para poder llevarla a cabo y que salga todo bien. Es el motivo para levantarte por la mañana y trabajar sin descanso durante horas, hasta la noche. Un emprendedor sin pasión por lo que hace no tiene ningún sentido. Al emprendedor tienen que entusiasmarle lo que está llevando a cabo y creer en su proyecto ya que de ello también dependerá su éxito o fracaso.
3. Resiliencia y Perseverancia
Todo emprendimiento implica cierto grado de riesgo. Los emprendedores se enfrentan a desafíos diariamente. Un buen negocio no nace de la noche a la mañana y, muchas veces, deberás trabajar a prueba y error. Enfrentar las adversidades e intentarlo una y otra vez, será vital para llegar a la cima. Como emprendedor, enfrentarás contratiempos.
Esta habilidad permite mantenerse en el camino marcado para lograr el objetivo aunque haya obstáculos que dificulten el camino. Hay tres conceptos que relacionan la perseverancia con el emprendimiento:
- Personalización: No debes sentir que todo es culpa tuya, dado que existen circunstancias ajenas que siempre entran en juego.
- Prevalencia: Fundamental aislar las cosas negativas que suceden y definir claramente cuál es el problema, pero no apliques este pensamiento a todo tu negocio.
- Permanencia: Perfecciona tu perseverancia al ver cualquier contratiempo como una cuestión puramente temporal.
Todos hemos oído la frase “si no lo consigues a la primera, sigue intentándolo”. Esa es una definición simple de la resiliencia. Para los emprendedores, esta palabra se traduce como seguir en el empeño aunque se escuchen siempre respuestas del estilo “quizá” o “no estoy interesado.” Debes tener la suficiente templanza para no rendirte y seguir pidiendo que te valoren.
4. Comunicación y Liderazgo
Sin duda, una persona emprendedora debe ser una gran comunicadora, capaz de transmitir a su entorno ideas de manera veraz, clara y, obviamente, persuasiva. El lenguaje, la comunicación y la habilidad de llegar a otros a través de la palabra hablada es fundamental entre las cualidades de un emprendedor. Emprender exige explicar tu propuesta a clientes, socios, inversores y al equipo. Una comunicación clara y persuasiva ayuda a transmitir valores de marca, diferenciarte y evitar malentendidos.
Todo líder influye en su equipo para tomar decisiones, pero también los guía. Un buen emprendedor sabe que no puede hacerlo todo solo. Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla. Una start-up o proyecto emprendedor necesita de un buen líder que tenga una capacidad de influencia especial y que sepa conectar con sus trabajadores.
PERSUADE Y LIDERA | Las Claves del LIDERAZGO CARISMÁTICO | Influencia y persuasión
5. Adaptabilidad y Flexibilidad
El mundo de los negocios cambia rápidamente, y los emprendedores deben ser capaces de adaptarse y evolucionar con él. El mundo evoluciona a pasos agigantados y, aunque podemos sospechar ciertas alteraciones en el devenir de los acontecimientos, no tenemos la certeza de qué aspectos cambiarán y en qué medida.
La flexibilidad aporta capacidad de adaptación cuando cambian clientes, tecnología o competencia. Un emprendedor flexible prueba, mide y ajusta: pivota si el mercado lo exige y abandona prácticas obsoletas sin perder el propósito. Esa mentalidad favorece la innovación, reduce el impacto de posibles errores y mantiene el negocio vivo en entornos volátiles.
6. Determinación y Disciplina
Puede ser un arma de doble filo, ya que regularmente debes tener tu trabajo hecho y la determinación de lograrlo, pero sin embargo hay tareas que requieren más esfuerzo para su consecución. Tener un correcto nivel de determinación se mueve entre la comprensión necesaria para ejecutar bien una tarea pero no sobrepasar el límite y quedarse atascado intentando lograr la perfección. Necesita esa determinación para completar la lista de tareas pendientes, pero también la sensatez de saber que no siempre puede hacerse todo a la perfección.
Los emprendedores exitosos deben ser disciplinados y respetar las fechas de entrega, trabajar acorde a los plazos marcados, seguir el camino (aunque a veces no se tenga muy claro a dónde se dirige la tarea a realizar) y mantenerse centrados.
7. Iniciativa y Responsabilidad
No es posible emprender sin tener capacidad de iniciativa, ni de sacar trabajo adelante sin asumir responsabilidades. Es por ello que un buen emprendedor es capaz de echar a andar pese a las circunstancias, y de hacerse responsable (a veces de forma personal) de las tareas pendientes. Con frecuencia, la responsabilidad inicial de un proyecto está altamente concentrada en la persona o personas que emprenden, reduciéndose esta presión a medida que se contrata personal.
Si quien emprende no alcanza un altísimo compromiso con el proyecto, resulta difícil que este vea la luz, menos aún que constituya un éxito. Los emprendedores y las emprendedoras han de demostrar un compromiso personal más allá de la mera responsabilidad de ejecutar los planes del proyecto, y con frecuencia queman los barcos con los que han llegado a esta nueva orilla, o usan sus recursos personales para dar impulso al proyecto.
Diferencias entre Emprendedor y Empresario Tradicional
Emprendedores y empresarios tradicionales pueden compartir el objetivo común de crear y gestionar negocios exitosos, desde luego, pero la forma en que se acercan a la innovación, asumen riesgos y se adaptan a los cambios del mercado permite establecer claras distinciones entre ambos. Aquí una tabla comparativa:
| Característica | Emprendedor | Empresario Tradicional |
|---|---|---|
| Innovación | Busca la revolución del mercado con ideas disruptivas. | Tiende a ser más cauteloso, siguiendo modelos de negocio establecidos. |
| Asunción de Riesgos | Dispuesto a exponerse a riesgos para lograr su visión. | Más prudente, evita apuestas arriesgadas. |
| Adaptación al Cambio | Se adapta rápidamente a los cambios del mercado. | Le cuesta más adaptarse a los cambios del mercado. |
| Visión | Visión a largo plazo, anticipándose a futuras demandas. | Se concentra en optimizar y expandir operaciones actuales. |
La distinción radica principalmente en el enfoque hacia la innovación y la disposición al riesgo. Sin embargo, esta distinción no implica que un empresario no pueda ser un hábil emprendedor y viceversa.
Desarrollo y Formación de Emprendedores
La mentalidad emprendedora no es algo que se adquiere de la noche a la mañana, sino un proceso de crecimiento y aprendizaje continuo. Convertirse en un emprendedor exitoso implica un constante proceso de aprendizaje, adaptación y mejora tanto a nivel personal como profesional.
Educación y Formación Empresarial
Realizar cursos, talleres o programas educativos en emprendimiento proporciona conocimientos fundamentales y herramientas prácticas para la gestión empresarial. Los emprendedores siempre están aprendiendo, descubriendo nuevas fórmulas para hacer las cosas, inspirándose en nuevas experiencias, etc. Un emprendedor sigue formándose siempre, tanto actualizando sus competencias académicas como acudiendo a conferencias, charlas, leyendo nuevos libros o haciendo cursos o formaciones especializadas que le permitan estar a la última en los conocimientos relativos a su proyecto.
En CESTE, el objetivo es formar a los emprendedores del futuro, equipándolos con las herramientas y habilidades necesarias para triunfar en el mundo empresarial global. La Universidad Complutense de Madrid y EUDE Business School han lanzado inicialmente una oferta académica de dos másteres online, con la obtención de un Título Propio de la UCM, dirigidos a la formación en el emprendimiento, la innovación y el impacto social. Además también celebramos seminarios y conferencias impartidos por directivos y profesionales de empresas líderes como Google, Amazon, Spotify.
Networking y Experiencia Práctica
Un buen emprendedor sabe que no puede hacerlo todo solo. Busca mentores, lee sobre otros emprendedores y participa en eventos de networking. Las conexiones personales y relaciones del emprendedor, resultan fundamentales en las etapas tempranas del emprendimiento, por lo cual la actividad de networking (trabajar en desarrollar y construir redes de relaciones) debe ser una actividad clave de todo emprendedor.
La capacidad de trabajo en equipo es un básico en cualquier proyecto, pero especialmente en uno que se inicia con una persona o un conjunto de dos o tres, y va agregando personal lentamente al principio. Sin esa capacidad, las empresas no pueden ganar una masa crítica mínima de trabajadores con la que empezar a funcionar.
El Compromiso del Emprendedor
Montar una empresa requiere inventiva. Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro. Se trata de una cualidad inherente a todos los emprendedores. Los emprendedores son personas comprometidas al máximo con sus proyectos y esto, en ocasiones, supone largas jornadas de trabajo, descansos reducidos o dificultades para la conciliación de la vida en familia. Pero, del mismo modo, un emprendedor sabe que ese compromiso con su proyecto es la clave de bóveda para la consecución del éxito.
Si quien emprende no alcanza un altísimo compromiso con el proyecto, resulta difícil que este vea la luz, menos aún que constituya un éxito. Los emprendedores y las emprendedoras han de demostrar un compromiso personal más allá de la mera responsabilidad de ejecutar los planes del proyecto, y con frecuencia queman los barcos con los que han llegado a esta nueva orilla, o usan sus recursos personales para dar impulso al proyecto.
