Flavio Rómulo Augusto: El Último Emperador Romano de Occidente
Flavio Rómulo Augusto, conocido despectivamente como Augústulo, fue el último emperador romano de Occidente (475-476). Anecdóticamente, lleva el nombre del fundador y primer rey de Roma, Rómulo, y del primer emperador, Augusto.
Muchos historiadores consideran que el último emperador romano fue Julio Nepote, dado que Rómulo Augusto no fue reconocido por el Imperio de Oriente. Con Flavio Rómulo Augusto, manipulado por su padre Orestes, comienza la caída del Imperio Romano de Occidente.
Cuando imaginamos cualquier historia ambientada en el Imperio romano, siempre pensamos en gloria, grandiosidad, en una Roma victoriosa ante toda amenaza o situación. Bueno, quizás también hay espacio para corruptelas y cosas así, pero eso es algo que forma parte de todo gran imperio. Sin embargo, Roma no fue eterna, y el personaje del que hoy vamos a hablar es capital para entender la decadencia y desmembramiento de lo que se dio en llamar el Imperio romano de Occidente.
Podríamos decir que esta historia empieza en el 395, cuando el padre de nuestro protagonista, el emperador Teodosio el Grande, pasó a mejor vida. Mi tocayo de diminutivo (que no de nombre) había sido el emperador de todo el Imperio romano, que en esos momentos tenía dos claras subdivisiones: el Imperio romano de Occidente y el de Oriente.
Dos cortes separadas pero que en ciertos momentos estuvo supeditada al mando de un emperador absoluto. En todo caso, aquella forma de gobierno no iba del todo mal. Aunque con ciertos altibajos, las distintas etapas de este sistema habían evolucionado de manera positiva.
Las sucesivas dinastías que tomaron las riendas se las tuvieron que ver con guerras civiles, la aceptación del cristianismo, o las primeras invasiones de los pueblos germanos. Hasta que llegó la dinastía teodosiana.
Teodosio el Grande se convirtió en emperador del Imperio romano de Oriente en el 379, tras la muerte de Valente en la famosísima batalla de Adrianópolis. Bueno, al principio fue nombrado como co-augusto de Oriente, pero en el 392, muerto Valentiniano II, Teodosio decidió que bien podía subir un peldaño más y proclamarse emperador único, mientras situaba como co-augustos a sus dos hijos: Arcadio, el mayor, en Oriente; y al menor en Occidente. Y este era, por supuesto, Flavio Honorio.
Y ahora estaréis pensando que menuda barbaridad darle semejante responsabilidad a un niño de tan corta edad. No podría estar más de acuerdo con vosotros, y de esos polvos vendrían unos lodos que les llegarían hasta el cuello. Pero hay que señalar que no era la primera vez que un niño se convertía en emperador.
Sea como sea, en el caso de Flavio Honorio daba un poco igual su juventud, al menos a priori, porque el mando único estaba en manos de su padre Teodosio. Al menos hasta que este falleció, en el 395, de un ataque al corazón. Un imprevisto que pilló a Honorio con apenas once años recién cumplidos, por lo que una vez más se tuvo que echar mano de un regente temporal. El elegido fue Estilicón, un general de origen vándalo, casado además con una prima de Honorio, que vio la oportunidad de sacar aún más tajada de la situación: una de sus primeras medidas fue arreglar el matrimonio del infante con su hija, María.
Aquello no hizo ninguna gracia a Arcadio, el hermano de Honorio, que se olía que Estilicón quería comerles la tostada y llevarse todo el Imperio. Eso hizo que las dos cortes se distanciaran, justo al mismo tiempo que cierto godo, de nombre Alarico, le diera por rebelarse. No fue la única, porque en Britania también algunos militares se pusieron dignos. La jugada quedó rematada con la horda de suevos, vándalos y alanos que se introdujeron en la Galia en el 407. Y como las cosas sólo podían ir a peor, un años después murió Arcadio.
Estilicón le quitó a Honorio la idea de tutelar al hijo del fallecido, Teodosio II, con la intención de hacerlo él en su lugar. Entre unos y otros, le comieron de tal manera la oreja al pobre Honorio que no supo ni cómo reaccionar. Ni os podéis imaginar el nivel de estrés que tenía el pobre muchacho en aquel momento, viendo que todo se venía abajo: un motín en Milán acabó con la vida de Estilicón, al mismo tiempo que Constantino III avanzaba hacia Roma para quitarle el mando. Y eso sin olvidar que los godos de Alarico también invadieron la península itálica, llegando incluso a saquear la mismísima Roma.
Tuvo que poner orden a tanta locura un tal Flavio Constancio. Con el beneplácito de Honorio, limpió del tapete a todos los usurpadores que amenazaban al emperador, uno tras otro. También forzó la rendición de los godos, tras lo cual los asentó en Aquitania y les dio objetivos que sirvieran al Imperio. Para entonces ya era un hombre hecho y derecho, a sus 37 años, pero dicen las malas lenguas que seguía siendo un inepto al que casi cualquiera podía manipular. Nunca tuvo el carácter necesario para ser un buen emperador, ni mucho menos la inteligencia o la formación. A Honorio siempre se lo ha tenido como uno de los más inútiles gobernantes romanos.
Así que cuando murió, dos años después, y a pesar de haber estado reinando durante veintiocho, pasó de inmediato a formar parte de esa lista de emperadores de cuyo nombre no quiero acordarme, salvo para escupirlos y maldecirlos.
Ascenso al poder y caída
Extracto de artículo seleccionado de la Wikipedia Flavio Rómulo Augústulo, nacido el año 461 en Rávena, fue el último Emperador Romano de Occidente (475-476). Curiosamente, este último emperador llevaba el nombre del fundador y primer rey de Roma, Rómulo, y del primer emperador, Augusto. No volvió a haber emperador en Occidente hasta Carlomagno, en el año 800.
Era hijo del general de Atila Flavio Orestes, y fue ascendido a emperador por su padre, con el nombre de "Rómulo Augusto", pero debido a su corta edad fue llamado Augústulo. Sin embargo, el emperador de Oriente Zenón no lo reconoció como tal.
LA VERDADERA RAZÓN de La CAÍDA del IMPERIO ROMANO y sus consecuencias
El 28 de agosto de 475 se sublevó en Rávena el magister militum Flavio Orestes, celebre por haber sido el notarius del rey huno Atila, tomando el gobierno de la ciudad. Al conocer su llegada, Julio Nepote sin el apoyo del emperador León I Magno por la guerra civil que había estallado en Oriente, se vio forzado a huir a Dalmacia.
Tras la marcha de Nepote, Orestes asumió el principado de Occidente en calidad de patricio y magister militum, no podía autoproclamarse emperador por ser miembro de una tribu germánica. El 31 de octubre de 475, sin reacción del emperador de Oriente, elevó a la púrpura a su hijo Flavio Rómulo Augusto, que contaba con sólo diez años de edad, ejerciendo él mismo la regencia.
Julio Nepote siguió gobernando en Dalmacia como legítimo emperador Occidental, siendo reconocido como tal en la Galia y la corte oriental de Zenón I.
Varios meses después de asumir el poder, una coalición de hérulos, esciros y torcilingios exigieron la tercera parte de las tierras italianas para establecerse como federados. Al rechazar Orestes la exigencia, las tribus se rebelaron bajo el mando de Odocacro, jefe de la tribu germánica de los hérulos.
El 28 de agosto de 476, Orestes fue capturado y ejecutado cerca de Piacenza. El general germánico Odoacro remitió al emperador de Oriente Zenón las insignias imperiales, solicitando su nombramiento como rey de Italia. El emperador de Oriente supeditó la petición al regreso de Julio Nepote al trono. Aunque Nepote nunca regresó a Italia, Odoacro se tituló Rex Italiae.
La presión de los hérulos reclamando las tierras en el centro de la península Itálica provocó la caída de Rómulo cuando contaba con tan sólo 15 años de edad. En su lugar, el general de los hérulos, Odoacro, reclamó el trono de Italia (476), confinando a Rómulo en Lucullanum, el Castell dell'ovo, en la bahía de Nápoles.
Su fecha de muerte es un verdadero misterio, ya que mientras se pierde todo rastro de él hacia el año 476, existen indicios y teorías que consideran su supervivencia hasta el año 511.
Julio Nepote comenzó a conspirar contra Odoacro, esperando recuperar el control de Italia. Finalmente, fue asesinado por sus soldados el 25 de abril de 480. El 9 de diciembre del mismo año, Odoacro anexionaba la provincia de Dalmacia a su propio reino, tras derrotar al general romano Ovida.
Las relaciones entre Odoacro y el Imperio Romano Oriental empeoraron. En 489, con apoyo del emperador Zenón, los ostrogrodos al mando de Teodorico el Grande invadieron el reino de Odoacro, venciendo a su ejército de bárbaros foederati le forzaron a rendirse en 493.
Mientras que el Imperio Romano de Occidente desaparecía en el 476, el Imperio Romano de Oriente sobrevivió hasta la toma de Constantinopla por los turcos otomanos el 29 de mayo de 1453, marcando el fin de la Edad Media según algunos historiadores.
Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, los emperadores de Bizancio se consideraron legítimos soberanos del Imperio Romano, intentando la reconquista de los territorios occidentales ocupados por los reinos bárbaros. Daba comienzo el Imperio Romano Germánico.
Mientras que el emperador Julio Nepote intentaba consolidar su autoridad en parte del Imperio Romano Occidental, con constantes ataques de los vándalos de Genserico sobre las costas italianas, provocando la hambruna en Roma por falta de suministros de la provincia de África.
Su deposición generalmente se le considera como el fin del Imperio Romano, aunque la parte oriental del Imperio sobreviviera hasta 1453. Si bien Odoacro reclamó el trono de Italia, no estaba reclamando la toga púrpura ni la dignidad imperial, ya que envió las insignias imperiales a Constantinopla.
Tabla Cronológica de Eventos Clave
| Año | Evento |
|---|---|
| 395 | Muerte de Teodosio el Grande, división del Imperio entre Honorio y Arcadio. |
| 407 | Invasión de la Galia por suevos, vándalos y alanos. |
| 475 | Flavio Orestes se subleva en Rávena y nombra a su hijo Rómulo Augusto emperador. |
| 476 | Odoacro captura y ejecuta a Orestes, depone a Rómulo Augusto, fin del Imperio Romano de Occidente. |
| 480 | Asesinato de Julio Nepote. |
| 489-493 | Invasión del reino de Odoacro por los ostrogodos liderados por Teodorico el Grande. |
División del Imperio Romano en 476 d.C.
