Las Fases Clave del Emprendimiento Social: Del Concepto al Impacto Global
El emprendimiento social es una nueva tendencia que refleja la actividad emprendedora que se ocupa primero de la misión social y después de las ganancias. Los emprendedores sociales son individuos con soluciones innovadoras para los desafíos sociales, culturales y ambientales más acuciantes de la sociedad. Este modelo de iniciativa emprendedora tiene como finalidad solventar carencias en un sector determinado mediante la transformación del mismo, creando capital social en lugar de centrarse exclusivamente en el beneficio económico. Esta es la diferencia clave con respecto a una empresa tradicional.
El éxito de las empresas sociales no solo se mide mediante el beneficio económico generado, sino también en el cambio social o medioambiental realizado mientras se generaban esos beneficios.
¿Qué debe tener una empresa para ser social?
Para que un emprendimiento pueda ser considerado social, debe tener presente los siguientes puntos:
- Debe tener como objetivo principal aportar valor a la sociedad.
- Se debe utilizar el negocio como medio para conseguir un fin que beneficie a la sociedad.
- Debe solucionar problemas sociales o medioambientales de manera innovadora.
- Parte de los beneficios deben utilizarse para promover el objetivo social último de la empresa.
Tipos de Emprendimiento Social
A grandes rasgos, pueden clasificarse los emprendimientos sociales en cuatro categorías, de acuerdo a su objetivo fundamental:
- Emprendimientos sociales de promoción: Aquellos cuyo objetivo es difundir un tipo de ideas, conductas o comportamientos, en pro de una causa social o ecológica.
- Emprendimientos sociales de especialistas: Aquellos constituidos por profesionales con alto grado de especialización en un asunto de interés social, que cumplen el rol de difundir conocimiento especializado, educar o informar al grueso de la población.
- Emprendimientos sociales de acción local: Aquellos que asumen como meta la solución de problemas concretos, puntuales, que aquejan a la sociedad en la que se desenvuelven.
- Emprendimientos sociales de largo alcance: Aquellos que se proponen abordar problemáticas de amplio rango, tenidas como de importancia internacional o universal.
Tipos de Emprendimiento Social por su financiamiento
También se los podría clasificar conforme al origen de sus financiamientos en:
- Dependientes: Aquellos que reciben dinero de alguna otra institución, ya sea privada (comercial) o pública (estatal).
- Independientes: Aquellos que generan sus propios recursos.
Otros tipos y ejemplos de emprendimiento social
España, aunque lidera la lista de países europeos en emprendimiento, solo el 0,51% de la población adulta se propone iniciar negocios con fines sociales. Los que sí lo hacen se caracterizan por un mayor grado de impacto y compromiso ético, menor miedo al fracaso financiero y la capacidad innovadora.
Estos son algunos de los principales tipos de emprendimiento social y ejemplos:
- Emprendimiento social de inserción laboral: Generan empleo para personas en situación de vulnerabilidad, como inmigrantes, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social. Por ejemplo, Soulem, organización dedicada a la iluminación y que contrata mujeres en contextos complejos.
- Emprendimiento basado en innovación tecnológica: Utiliza la tecnología para resolver problemas sociales de manera escalable. Por ejemplo, Change.org, plataforma que permite activar el cambio social a través de peticiones ciudadanas online.
- Emprendimiento ambiental: Su foco está en la protección del medioambiente, la economía circular o la transición energética. Por ejemplo, Smileat, tienda online que produce alimentos infantiles ecológicos y con ingredientes de proximidad.
- Emprendimiento educativo y de concienciación: Busca fomentar valores, acceso a la educación y transformación social mediante la enseñanza. Por ejemplo, ProFuturo, una iniciativa de Fundación Telefónica y la Fundación La Caixa, lleva tecnología educativa a zonas rurales y vulnerables de África, Asia y Latinoamérica.
- Emprendimiento en salud y bienestar: Se orienta a mejorar la salud física y mental, así como la calidad de vida de personas con enfermedades o discapacidades. Ejemplo: Ictus Care, una app de asistencia y orientación para las personas que han sufrido un ictus.
Fases del Emprendimiento Social
Emprender es un ciclo sin fin que se adapta al mercado, a las posibilidades y a las necesidades del usuario. A continuación, se detallan las etapas por las que pasa un emprendimiento social, desde la concepción de la idea hasta la consolidación y expansión.
Primera fase: La idea de negocio
Es el génesis de cualquier proyecto emprendedor. En este punto inicial surge la iniciativa y con ella la idea de negocio. Esta etapa es cuando se plantea una idea que traerá una solución para las personas. En esta fase inicial, la idea es analizada y puesta en perspectiva para saber cuál es la mejor manera de abordarla y llevarla a cabo. Poner en perspectiva y analizar una idea implica aterrizarla y encaminarla, haciendo un estudio de lo que ofrece y no ofrece el mercado para identificar necesidades. Es tener un mapa completo de potenciales clientes y poner todo en papel, la parte teórica del estudio donde se hace una hipótesis de cómo desarrollar la idea de negocio.
Una vez que las ideas están organizadas, se pasa a la segunda fase.
Segunda fase: El modelo de negocio
Esta etapa es decisiva porque es aquí donde se pone en marcha la idea. En esta fase se sientan las bases sólidas para poder seguir adelante. Deberás hacer trámites como registrar la marca, empezar a cotizar lo que corresponde por ley de impuestos, salud, pensión. Es fundamental empezar con el pie derecho en términos legales para evitar sorpresas desagradables. Por otro lado, esta etapa también se caracteriza por ser el momento en el que se busca financiación, recursos humanos y materiales necesarios, es decir, dinero para seguir adelante, personas capacitadas y herramientas o materia prima para llevarlo a cabo.
Como Hacer un MODELO de NEGOCIO SOCIAL Explicado Paso a Paso
Tercera fase: Salida al mercado y crecimiento
¡Es hora de producir y vender! Para poder crecer, deberás tener listo tu producto o servicio y empezar a expandirlo para que así pueda escalar posiciones dentro del mercado. Tener buenas prácticas de SEO también ayudará a potencializar tu presencia en los motores de búsqueda como Google.
Cuarta fase: Consolidación y expansión
Identificar que estás en esta fase es fácil. Pregúntate si tienes una demanda creciente, si el recurso humano no es suficiente, si necesitas ampliar el lugar de trabajo. Si tu respuesta es sí a todas estas preguntas, ¡felicitaciones! Ya estás en la etapa de consolidación y expansión. Es momento de dar el siguiente paso: expandirse. Llegar a esta fase es un síntoma de que estás haciendo las cosas correctamente. Es aquí entonces cuando tendrás que contratar más personal para poder cubrir la demanda, pedir más materiales a tus proveedores y plantearte lanzar otras líneas de negocio.
Quinta fase: Funcionamiento óptimo e internacionalización
Aunque se considere la última fase del proceso, emprender es un ciclo sin fin que se adapta al mercado, a tus posibilidades y a las necesidades del usuario. En términos prácticos, esta etapa es cuando ya tienes autonomía y puedes decir "¡lo logré!". Esta fase se caracteriza porque la mayoría de los procesos están tercerizados, lo que implica que puedes dedicarte a una idea ambiciosa: internacionalizar tu producto o servicio. Cada país tiene sus propias leyes y parámetros para los negocios. Averigua todos estos requisitos y vuelve al paso dos, asegurándote de realizar todos los trámites legales adecuados para el correcto funcionamiento de tu negocio en el exterior.
Claves para lanzar un proyecto de emprendimiento social
Si estás pensando en lanzar tu propio proyecto de emprendimiento social, estas son las claves fundamentales para desarrollarlo con éxito y asegurar su sostenibilidad en el tiempo:
- Define una propuesta de valor clara: Tienes que tener claro qué problema social solucionas y cómo lo haces de forma única. La propuesta debe ser concreta y comprensible tanto para inversores como para usuarios.
- Equilibra lo social y lo económico: Uno de los errores más frecuentes es centrarse exclusivamente en el impacto social, descuidando la viabilidad económica. Asegura que tu modelo de negocio sea escalable y sostenible.
- Conoce bien a tu público objetivo: Identifica con precisión a tu target y cómo puedes llegar a ese segmento. Esto será clave para el diseño de producto, el marketing y la captación de fondos.
- Elige bien a tu equipo: El compromiso del equipo con la causa es un factor diferencial. Apuesta por personas que compartan tu visión y aporten talento diferencial.
- Utiliza la tecnología y redes sociales: La tecnología puede ser una aliada esencial en la expansión del impacto social, permitiendo escalar soluciones, medir resultados y conectar con comunidades globales.
Principales Retos del Emprendimiento Social
Aunque el emprendimiento social tiene un enorme potencial transformador, también enfrenta numerosos desafíos que pueden comprometer su éxito si no se abordan adecuadamente. Entre los más frecuentes se encuentran:
- Propuesta de valor poco definida: Cuando el problema que se quiere resolver no está claramente identificado o la solución propuesta no es lo suficientemente diferenciadora.
- Modelo no escalable: Si el impacto del proyecto se limita a un número reducido de personas y no existen mecanismos para crecer, replicar o adaptarse a nuevas realidades, será difícil sostenerlo en el tiempo.
- Priorizar lo social sin base económica: Un error común es volcar todos los esfuerzos en la causa social, olvidando la necesidad de obtener ingresos. La sostenibilidad financiera es clave para sobrevivir.
- Falta de apoyo institucional: Los emprendedores coinciden en que el gobierno y las instituciones deberían promover e incentivar más este tipo de empresas.
La formación específica puede resultar determinante para que los emprendedores sociales alcancen sus objetivos. En las primeras fases, la ideación es fundamental. A medida que avanzan a la fase de incubación, cobra importancia encontrar clientes y validar el encaje del producto en el mercado, así como desarrollar un producto mínimo viable (MVP). Para los emprendedores que están creciendo, el acceso a capital de crecimiento, así como a capital humano y social, se convierte en una prioridad.
Un pilar fundamental para impulsar el emprendimiento social es la inversión de capital privado, conocida como financiación de impacto, que busca generar un impacto positivo y medible a nivel social y medioambiental, junto a un retorno económico.
| ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) | Descripción |
|---|---|
| 8 | Trabajo decente y crecimiento económico |
| 10 | Reducción de las desigualdades |
| 13 | Acción por el clima |
Si bien el emprendimiento social y el convencional comparten muchas similitudes, también tienen algunas diferencias que determinan la hoja de ruta de los emprendedores, sus objetivos y sus puntos de partida. Mientras que el emprendimiento convencional busca principalmente maximizar beneficios económicos, el emprendimiento social tiene como prioridad generar un impacto positivo en la sociedad o el medioambiente. Esta diferencia en los objetivos fundamentales conlleva a enfoques estratégicos distintos. Mientras que el principal indicador de éxito en el emprendimiento social se valora tanto el impacto social como la viabilidad económica. Además, el punto de partida de los emprendedores sociales suele ser identificar y abordar una necesidad social o ambiental.
