La Evolución de la Responsabilidad Social Empresarial: Un Camino Hacia la Sostenibilidad Integral
La Responsabilidad Social (RS) es tan antigua como la humanidad misma, con la ética como su esencia, transitando desde lo individual a lo corporativo y abarcando numerosos conceptos históricos que se han formalizado hasta convertirse en lo que es hoy. En las últimas décadas del siglo pasado, el término Responsabilidad Social Corporativa (RSC) comenzó a debatirse más ampliamente, siendo cada vez más aceptado en diversos ámbitos académicos y empresariales. A día de hoy, es muy común escuchar el término Responsabilidad Social Corporativa o Responsabilidad Social Empresarial (RSE).
El desarrollo de la RS ha dado lugar a diferentes conceptos y enfoques. En algunos países, se ha desarrollado la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) para el quehacer universitario, y la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa para las organizaciones no universitarias. Ambas buscan un comportamiento similar en cuanto a su entorno, aunque enfocadas a los quehaceres de diferente tipo de organizaciones. Según la Comisión Europea, la RSC es la “responsabilidad de las empresas por sus impactos”, y es que toda empresa tiene un impacto como consecuencia de sus actividades.
Cardona (2007) afirma que la Responsabilidad Social Empresarial se está transformando en una variable competitiva de reconocimiento mundial. Esto exige claridad conceptual a quienes pretenden aplicarla y extenderla a los diferentes sectores económicos y empresariales, como los grupos de interés. Se ha convertido en un factor de éxito en los negocios, conjugándose con el compromiso ético de la empresa moderna con la sociedad. Schwalb y Malca (2012) describen la RSE como una forma de lograr competitividad empresarial y desarrollo sostenible, mientras que Raufflet et al. (2012) la abordan como un elemento fundamental para la empresa. Maguiña y Garrigan (2016) también la analizan en el contexto de empresas responsables y competitivas.
Orígenes y Primeras Manifestaciones de la RSE
La historia de la Responsabilidad Social Corporativa es una narrativa de adaptación y evolución. Sus raíces se encuentran en los movimientos sociales del siglo XIX, cuando las empresas comenzaron a enfrentar críticas y presiones para abordar cuestiones laborales y ambientales. Durante la Revolución Industrial, las condiciones laborales precarias generaron el nacimiento de sindicatos y organizaciones de trabajadores que abogaban por un trato más justo, actuando como catalizador para los primeros conceptos de RSC. Aunque no existe una fecha exacta, se habla de finales del siglo XX como el contexto en el que el paradigma empresarial comienza a cambiar a nivel global.
En sus inicios, la Responsabilidad Social de las empresas parecía más una obligación moral del empresario que un código de la propia empresa, respetuoso con la sociedad y el medioambiente, y que potenciara el desarrollo sostenible. Ya en el siglo XIX y la primera mitad del XX, no existía un marco conceptual sobre la RSE, pero algunas empresas desarrollaban actividades de tipo filantrópico y de asistencia social. Entre los años 50 y 60, el sector privado estadounidense adquirió más conciencia sobre la necesidad de impulsar causas sociales. Surgen, entonces, mecanismos tributarios en Estados Unidos para incentivar las contribuciones caritativas, lo cual representaba menores impuestos para las empresas.
En esta época, Howard Bowen, economista estadounidense, es ampliamente considerado como el padre de la RSE moderna. A él se le atribuye haber acuñado el término “Social Responsibilities of the Businessman” en 1953, que se podría traducir como la responsabilidad social de un empresario individual. Su obra proporcionó las primeras definiciones formales del concepto de responsabilidad social. La principal contribución de Bowen fue la de haber propuesto que la responsabilidad social de un empresario es tomar decisiones y seguir líneas de acción que sean deseables en términos de los objetivos y valores de nuestra sociedad. Esto, obviamente, tuvo un efecto y una reacción entre los grupos de académicos de la época, los cuales comenzaron a estudiar las obligaciones de las empresas hacia sus distintos grupos de interés.
Fases de la Evolución de la RSE
El desarrollo de la Responsabilidad Social se ha integrado en fases, que diversos autores han descrito de manera similar, destacando la progresión de un enfoque asistencialista a uno estratégico.
Fases según Cardona (2007)
Cardona cita hasta tres fases en el desarrollo de la responsabilidad social:
- Fase inicial (finales del siglo XIX y principios del XX): En este periodo no existe un marco conceptual sobre RSE, sin embargo, algunas empresas desarrollaban actividades de tipo filantrópica y asistencia social.
- Fase primera (primera mitad del siglo XX): De manera más específica y sistemática, además voluntaria, las empresas desarrollan un criterio más social para el bienestar común y el entorno que las rodea.
- Fase segunda (segunda mitad del siglo XX): Las organizaciones asumen un papel más crítico respecto a su accionar empresarial y los efectos que esta podía tener sobre el entorno. El Estado inicia un proceso de vigilancia y control para salvaguardar los intereses públicos y el medio ambiente.
- Tercera fase: Se caracteriza por una interrelación más estrecha entre Estado y empresa, que crece con políticas más reguladoras en cuanto a la acción empresarial, lo que permite que se unan organizaciones y grupos de interés, estimulando un compromiso serio, coherente y de largo plazo ante las necesidades que se venían identificando en la sociedad.
Etapas según Maguiña & Garrigan (2016) y Carroll (1999)
Maguiña & Garrigan (2016), siguiendo a Carroll (1999), identifican cuatro etapas en el proceso de evolución histórica del concepto de responsabilidad social:
1. Etapa de Germinación (1930 a 1950)
Esta etapa se dio entre los años 1930 a 1950, posterior a la Gran Depresión norteamericana. Fue resultado de la implementación de prácticas laborales en favor del trabajador (seguros de salud, pensiones, entre otras), producto de nuevas políticas gubernamentales que consideraron que el fracaso de las prácticas empresariales éticas contribuyó a la Gran Depresión. Aparece en esta etapa la obra de Bowen “Social Responsabilities of the Businessman” (1953) que proporciona las primeras definiciones formales del concepto de responsabilidad social.
2. Etapa de Surgimiento (década de 1960)
La segunda etapa se desarrolló durante la década de 1960, periodo de expansión y crecimiento en la formalización de la responsabilidad social, centrándose en su teorización filosófica en cuanto a contenido y alcance. Esta etapa desarrolla algunos conceptos como: la responsabilidad social del empresario tiene que ser proporcional a su influencia social (Davis, 1960), se enfatiza también la importancia de la consistencia y adecuación de la responsabilidad social con las expectativas sociales y del público en general (Frederick, 1960) y se asevera que las responsabilidades sociales van más allá de las obligaciones económicas o legales (McGuire, 1963, Business and Society).
Esta etapa se caracterizó por los análisis de la respuesta de la empresa a su entorno; la responsabilidad social empieza a ser vista como corporativa o de la empresa y ya no del empresario. Coincidió con el incremento de la conciencia pública en Estados Unidos sobre asuntos éticos, medioambientales y de los consumidores. En esta década apareció por primera vez el término de Stakeholder, procedente de un estudio del Instituto de Investigación de Stanford en el año 1963. Este concepto se convirtió en el núcleo central de las teorías de RSC a partir de entonces.
3. Etapa de Desarrollo (década de 1970 hasta el año 2000)
La tercera etapa se desarrolló durante la década de los setenta hasta el año dos mil, en que hubo una proliferación de teorías y visiones de la responsabilidad social que dieron lugar a diferentes conceptos. Estos conceptos se enfocan en: beneficios tanto para accionistas como para empleados, proveedores, distribuidores, comunidades locales y la nación (Johnson 1972, Bussiness in Contemporary Society); programas sociales en búsqueda de beneficios de largo plazo para las empresas (Íbid. 1971) y la responsabilidad de las empresas de ayudar también a la sociedad a alcanzar sus objetivos más básicos (Steiner, 1971, Business and Society).
Esta etapa y época se enfocó en la capacidad de la empresa para responder a su entorno y a las demandas de la sociedad. Se identificaron cuatro tipos de responsabilidades en la empresa:
- Económicas: generar valor al accionista.
- Legales y reglamentarias: cumplir lo que el gobierno demanda.
- Éticas: hacer aquello que es moralmente obligatorio y va más allá de la ley y lo económico.
- Filantrópicas: compromiso hacia el bien común.
Durante las décadas de 1980 y 1990 se dio un desarrollo aún mayor. En los 80’s aparece la teoría de los grupos de interés (Freeman, 1984) donde se definen los grupos de interés como cualquier grupo o individuo que pueda afectar o verse afectado por los objetivos de la organización. Esta teoría propuso que la responsabilidad social de la empresa no es con la sociedad en general sino con sus grupos de interés relevantes: accionistas, empleados, proveedores, clientes, comunidad local. Esta época se caracterizó por el incremento de la globalización, la liberalización del comercio y desregulación económica, la privatización de bienes públicos y el avance de las tecnologías de comunicación.
En esta época también se comienza a evaluar la correlación existente entre el desempeño social de la empresa y sus resultados financieros, dando lugar al concepto de desempeño social corporativo, que fue reforzado por la aparición de estándares voluntarios internacionales como ISO 14000 (medio ambiente), SA 8000 (certificación social) y la Iniciativa para un Reporte Global (GRI). Durante la década de los 90’s aparecen conceptos como desarrollo sostenible y sostenibilidad, basados en documentos como la Conferencia de Estocolmo (1974) y el Informe Brundtland (1987) que introducen el concepto de equidad intergeneracional y que sirvieron para la incorporación del concepto de desarrollo sostenible en el mundo de los negocios durante la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro, 1992). El concepto de sostenibilidad incluyó la necesidad de crecimiento y rentabilidad que implica que una empresa debe dar cuenta de tres resultados:
- Económico: desempeño financiero y sostenibilidad del negocio.
- Ambiental: el impacto de los productos y las operaciones de la empresa sobre el medio ambiente.
- Social: el estado de las cuestiones de equidad, ingreso, condiciones laborales y servicios comunitarios.
Durante esta época aparece también el concepto de ciudadanía corporativa como extensión al de responsabilidad social, un concepto de ciudadanía extendida en donde la empresa es ahora quien crea y asegura los derechos civiles, políticos y sociales.
4. Etapa de Proliferación (década del 2000 a la actualidad)
La última etapa, de proliferación, corresponde a la década del 2000 a la actualidad, con la expansión y propagación a nivel empresarial y alrededor del mundo del concepto de responsabilidad social. Aparece el concepto de emprendimiento social y la responsabilidad social se integra en las cadenas productivas para generar valor y beneficios compartidos con la sociedad. Esto demuestra que la responsabilidad social ha pasado de su teorización a mediados del siglo XX a su operacionalización en la actualidad, convirtiéndose de una acción filantrópica en una acción que forma parte de la organización, ocupando un espacio en la planificación y presupuesto de esta. La responsabilidad social ha pasado de ser una actividad de la dirección a una actividad de la organización a través de un departamento que la transversaliza en los procesos y responde a la dirección de la empresa.
Los años 2000 nos han dejado una serie de instrumentos clave, sobre todo centrados en la medición del impacto de las acciones de responsabilidad social empresarial. Un ejemplo de ello es el famoso Libro Verde que nació como necesidad de cumplir el objetivo que trajo la Cumbre de Lisboa del año 2000, de convertir a Europa en una economía competitiva capaz de lograr un crecimiento económico sostenible con una mayor cohesión social. El siguiente paso natural a todos estos avances fue abordar la RSC en materia legislativa para atribuir responsabilidades a los Consejos de Administración. El más reciente hito en materia legislativa en España sucedió en 2018, cuando entró en vigor la Ley 11/2018 de 29 de diciembre, la Ley de información no financiera y diversidad.
Orígenes y evolución de la Responsabilidad Social Empresarial RSE
La adopción de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París marcó un antes y un después en el enfoque de la sostenibilidad empresarial. Por dos motivos: en primer lugar, porque los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se convierten en el primer marco del desarrollo sostenible que involucra a todos los actores, incluidas las empresas. Durante esta época, la igualdad de género (ODS 5) se convierte también en prioridad para las empresas. Además, las empresas comienzan a trabajar en alianzas con la administración pública, empresas de su sector y ONGs. Por último, el reporte en materia de sostenibilidad continuó en auge hasta convertirse en una práctica común. Todas estas acciones pasan de ser puntuales y aisladas a formar parte de una estrategia, con objetivos corporativos. Es lo que llamamos el paso de la RSC o RSE a la sostenibilidad empresarial.
La pandemia de COVID-19 aceleró la inclusión de la sostenibilidad en las estrategias empresariales, destacando el lado más humano de las corporaciones. De este modo, la sostenibilidad volvió a ser la solución a la crisis y se comenzó a profesionalizar. De hecho, durante este período la figura de la persona responsable de sostenibilidad se consolida. A partir de ese año, la sostenibilidad también se extiende de los departamentos tradicionales de la RSC hacia las áreas de planificación estratégica y gobernanza corporativa. Hasta el día de hoy, en el que 7 de cada 10 empresas españolas ya dispone de una estrategia o plan de sostenibilidad. En cuestión de acciones, destaca frente a otras etapas la gestión responsable de la cadena de suministro, que se convierte en tendencia en materia de sostenibilidad. Por último, en este tiempo la sostenibilidad se confirma como una apuesta rentable.
Desafíos y Tendencias Actuales
Hoy en día, la RSC se ha consolidado como una parte fundamental de la estrategia empresarial. Las empresas adoptan prácticas más éticas y sostenibles, se involucran en iniciativas de responsabilidad social y se centran en la rendición de cuentas y la transparencia. Todos estos hitos han hecho que la RSC se considere una forma más de hacer negocio. A día de hoy, la RSC debe estar incrustada en el propio ADN de la empresa. No tiene sentido que sea un satélite, sino que toda la organización y funcionamiento de la propia empresa se deben ver desde el prisma de una responsabilidad social.
En 2022, casi la mitad de las empresas españolas afirmaba que la incorporación de la sostenibilidad y los ODS había tenido un impacto positivo en sus resultados económicos, y el 79% señaló ventajas competitivas derivadas de estas prácticas. Sin embargo, existe un reto muy importante aún, que es ayudar a las empresas que no están obligadas por ley a trabajar temas de RSC, pero que desean hacerlo igualmente. Estas empresas, comprometidas pero con menos recursos que las grandes corporaciones, representan el 99% del tejido empresarial en España. Hay que ayudarlas a canalizar su ayuda hacia una verdadera inversión social, a reportar lo que hacen y a que sus grupos de interés se involucren y conozcan las acciones emprendidas en materia de responsabilidad social. Porque el futuro está ahí. Ser agente del cambio no está directamente relacionado con el tamaño de la empresa, el número de empleados o los datos de facturación, sino con las ganas de cambiar el mundo, las ideas innovadoras, la estrategia de inversión social y la forma en que los stakeholders se involucran.
Transformación de la RSE: De la Caridad a la Estrategia
Hemos pasado de una filantropía tradicional, en la que se hacía un cheque para quien venía a «pedir», a una relación en la cual las empresas y las organizaciones no gubernamentales empiezan a pensar en cómo pueden interactuar para generar un valor agregado y un impacto social en el país o la comunidad. Las empresas tienen que evolucionar en el concepto de responsabilidad social empresarial y migrar hacia nuevos tipos de relaciones que van mucho más allá de la pura filantropía y que más bien se centran en interacciones y alianzas entre diferentes sectores de la sociedad. Además, el profesor Austin plantea que las relaciones entre las empresas privadas y las organizaciones sin ánimo de lucro evolucionan en tres etapas: filantrópica, de transacción y la integrativa, siendo esta última la más beneficiosa para tales relaciones.
A continuación, se presenta una tabla que resume los principales hitos y características de la evolución de la RSE:
| Periodo | Conceptos Clave | Características y Enfoque | Hitos/Autores Destacados |
|---|---|---|---|
| Finales S. XIX - Principios S. XX | Filantropía, asistencia social | Acciones aisladas, sin marco conceptual formal. | Primeras iniciativas caritativas. |
| 1930s - 1950s (Germinación) | Responsabilidad Social del Hombre de Negocios | Prácticas laborales a favor del trabajador, incentivos tributarios para caridad. | Howard Bowen ("Social Responsibilities of the Businessman", 1953). |
| 1960s (Surgimiento) | Responsabilidad Social Corporativa, Stakeholders | Teorización filosófica, conciencia pública sobre ética y medioambiente. | Davis (1960), Frederick (1960), McGuire (1963), Instituto de Investigación de Stanford (1963). |
| 1970s - 1990s (Desarrollo) | Responsabilidades Económicas, Legales, Éticas, Filantrópicas, Desarrollo Sostenible, Ciudadanía Corporativa, Triple Bottom Line | Proliferación de teorías, enfoque en respuesta al entorno, globalización, estándares internacionales. | Johnson (1972), Steiner (1971), Friedman (1970 - crítica), Freeman (1984), Informe Brundtland (1987), Cumbre de la Tierra (1992), ISO 14000, SA 8000, GRI. |
| 2000s - Actualidad (Proliferación) | Emprendimiento Social, Integración en Cadenas Productivas, Sostenibilidad, ODS, Gestión Responsable de la Cadena de Suministro | Expansión global, integración estratégica, medición de impacto, profesionalización, legislación. | Libro Verde (2000), Agenda 2030, Acuerdo de París, Ley 11/2018 (España), COVID-19 (aceleración). |
La Responsabilidad Social Corporativa ha evolucionado significativamente a lo largo del tiempo. Su historia es una narrativa de adaptación y evolución a medida que las empresas han respondido a las cambiantes expectativas de la sociedad, así como han reconocido la importancia de operar de manera ética y sostenible. A medida que el siglo XX avanzaba, la RSC continuaba ganando relevancia en un mundo afectado por dos guerras mundiales y una creciente conciencia de los problemas ambientales. Diversos factores impulsaron el desarrollo de la RSC: la globalización, la presión de los consumidores, la regulación gubernamental y las preocupaciones ambientales. Las empresas se dieron cuenta de que adoptar prácticas más éticas y sostenibles no solo era beneficioso para su imagen, sino también para su longevidad en un mercado en constante cambio.
