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Comunicación

Estilos de Liderazgo: Una Visión Detallada

by Admin on 30/11/2025

La palabra líder ha sido introducida en nuestra lengua a través del verbo inglés “lead” cuyo significado es dirigir, guiar, conducir. Dicho término posee raíces en el antiguo sajón y lo define como “sendero”, “camino” o “rumbo marino”. El líder sería pues aquel que sirve de guía, de conductor, de cabeza pensante dentro de un grupo. O’Roark (2002) identifica el término con las funciones de buscador de caminos (pathfinder) y creador de mapas (mapmaker).

La vaguedad del término ha dado origen a un sinfín de definiciones más o menos explícitas de lo que es liderar. Por ejemplo, y siguiendo a Etzioni (1961), el liderazgo es la habilidad personal de un individuo para lograr el cumplimiento voluntario de sus seguidores en una amplia variedad de tareas. Otras definiciones mencionan el proceso de liderazgo en relación con el ejercicio de una posición de autoridad, o una relación de poderes (véase French y Raven, 1959), la toma de decisiones riesgosa, la capacidad de influir en los demás (Cartwright, 1965; Brown, 1983) o persuadirles (Koontz y O’Donnell, 1955), la habilidad para generar altos resultados grupales (valor instrumental), la capacidad de unir a un grupo, el desempeño de un rol (Sherif y Sherif, 1969), o de un proceso grupal, etc.

La distinción más tradicional entre líderes es la referida a los líderes formales e informales. Los líderes formales son individuos influyentes que ocupan puestos o posiciones sociales de prestigio o autoridad, forman parte de las estructuras jerarquizadas de las instituciones y cuentan con mecanismos formales para asegurarse el cumplimiento de sus directrices por parte de sus seguidores (sistemas de recompensas y sanciones). De esta forma, un alcalde ejerce una posición de autoridad y a la vez puede ser un líder formal de su localidad. Como veremos en este capítulo, un líder formal cuenta con un poder formal e informal. Pero no todos los directivos o supervisores son líderes; más aún, capacidad y habilidad para liderar no suelen ir a la par.

Así, los líderes informales describen miembros grupales que potencialmente son capaces de influir en el resto del grupo. Las primeras investigaciones en torno al liderazgo se centraron en averiguar qué rasgos o características personales hacían a una persona líder de un grupo. Por entonces se admitía la idea de que un líder nace no se hace. Este enfoque determinista y personalista, denominado enfoque de rasgos por Yukl y Van Flete (1991), generó una lista de cualidades más o menos innatas supuestamente relacionadas con la eficacia en la dirección de grupos.

Características Asociadas al Liderazgo Eficaz

Se identificaron diversas características asociadas con el liderazgo efectivo, que incluyen:

  • Inteligencia: Los estudios indicaron que efectivamente los líderes poseían una capacidad intelectual por encima de la media, pero que esta cualidad era eficaz dentro de un grupo siempre y cuando las diferencias con respecto al resto no fueran excesivas.
  • Personalidad: El ingenio, la originalidad, la integridad personal, la autoconfianza, entre otros, son rasgos asociados al liderazgo eficaz. Covey (1996) destaca otra serie de características significativas y referidas al sentido de misión en la vida, apertura al cambio, aprendizaje continuo, vocación por servir, optimismo, conocimiento ajeno y equilibrio personal.
  • Características físicas: Variables tales como la edad, el sexo, la altura o la constitución física mostraron relaciones contradictorias en relación con la capacidad de liderar.

En relación con el sexo, es preciso mencionar un conjunto de efectos psicosociales que sí determinan en la práctica la eficacia de liderar de hombres y mujeres. Desde esta consideración, se sabe que los miembros grupales favorecen antes la elección de un líder hombre que mujer independientemente del contexto grupal (Forsyth, Heiney y Wright, 1997). Otro estudio constató que en grupos mixtos los hombres emergen antes de líderes que las mujeres sobre todo en tareas que no precisan interacciones sociales complejas (Eagly y Karau, 1991). Desde las teorías de categorización social del liderazgo (Lord y Maher, 1991) y de la teoría del rol social (Eagly, 1987), se sugiere que existen discrepancias cognitivas entre el estereotipo individual sobre las mujeres y el prototipo de la figura del líder. Como indicara Powell y Butterfield (1988), el “buen directivo” (líder) se percibe aún como masculino.

Estos condicionantes psicosociales limitan directa e indirectamente el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo extendiendo la errónea idea de que no están capacitadas para tal función y, por efecto de la profecía autocumplida, transformándola en cierta. Efectivamente, las mujeres fueron más eficaces en el desempeño de roles de liderazgo cuando estos venían definidos en términos menos masculinos (Eagly, Karau y Makhijani, 1995). La expectativa de genero-estereotípico permite afirmar que las mujeres lideran con un estilo orientado hacia las relaciones interpersonales y los hombres hacia las tareas grupales adoptando aquellas actitudes más democráticas y participativas (Eagly y Johnson, 1990).

Habilidad supervisora: A pesar de ser una variable directamente relacionada con la posición jerárquica del sujeto, ésta no determina la eficacia en la tarea de liderar. Así se demostró recientemente en la investigación experimental de Riggio, Riggio, Salinas y Cole (2003) en la que los miembros de un grupo eligieron como líderes a aquellos más habladores y extrovertidos. Si bien generaron más satisfacción grupal, las habilidades de comunicación y sociales de los líderes no se relacionaron con una mayor eficacia grupal.

Valores morales y éticos: Son pocos los estudios referidos a estas cualidades sociomorales de los líderes, pero parece ser que aquellos que poseen un razonamiento moral alto contribuyen con mayor eficacia al desarrollo de los miembros del grupo (Pearce y Sims, 2002). Las frecuentes contradicciones en torno a los resultados obtenidos desde esta perspectiva contribuyó a que se abandonara como marco de referencia investigador.

Los líderes ejercen su acción a través de dos grandes capacidades: la capacidad comunicativa (influencia, negociación, persuasión, unión,...) y la decisional (creatividad, optimismo, toma de decisiones, asunción del riesgo,...).

Clasificación Clásica de Estilos de Liderazgo

La clasificación clásica de los estilos de liderazgo, propuesta por Lewin et al., se centra en determinar el grado en que los subordinados deben participar en la toma de decisiones.

Comentar los efectos psicosociales sobre los miembros que estos estilos generan a corto-medio-largo plazo.

Enfoque Interactivo Transaccional

Este enfoque, desarrollado por Hollander (1978), entiende el liderazgo como el resultado de la interacción y transacción entre los actores (líder y seguidores). Énfasis en el proceso de influencia mutua, que lleva consigo un intercambio social, por el cual se ofrecen y obtienen beneficios. Recompensas contingentes. Dirección por excepción. Se interviene si no se consiguen los resultados.

Los líderes ejercen su acción a través de dos grandes capacidades: la capacidad comunicativa (influencia, negociación, persuasión, unión,...) y la decisional (creatividad, optimismo, toma de decisiones, asunción del riesgo,...).

¿Qué es el liderazgo? 12 características de un buen líder

tags: #estilos #de #liderazgo #ppt

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