Estilos de Liderazgo Empresarial: Definición, Impacto y Rendimiento Laboral
El liderazgo empresarial es la capacidad de dirigir, influir y motivar a las personas en su desempeño laboral, promoviendo su productividad y, con ello, el crecimiento de las empresas. Sin duda, es una de las virtudes más valoradas en la gestión de equipos. Aunque en el imaginario colectivo el liderazgo empresarial se proyecta como la imagen de la autoridad, va mucho más allá. Además, no existe una sola forma de dirigir a la plantilla, y es que hay varios tipos de liderazgo en las empresas, con sus respectivos pros y contras sobre la gestión de equipos.
Los líderes no solo dirigen equipos, sino que también influyen en la cultura de la empresa, motivan a los empleados y guían a la organización hacia el logro de sus objetivos. La pretensión de este análisis es contribuir al conocimiento sobre la relación entre líderes y liderados y el rendimiento obtenido en el sector cooperativo. Un liderazgo adecuado moviliza a los trabajadores y les proporciona una motivación e ilusión que no son posibles cuando el liderazgo no es eficaz. De esta forma, se consigue una articulación de la estructura interna con una vitalidad que permite llevar adelante una desafiante estrategia.
Conceptos Fundamentales del Liderazgo
El liderazgo ha sido objeto de estudio, análisis y reflexión a través de los siglos. Fue desarrollado a través de numerosas teorías para comprender la tipología y la efectividad del liderazgo, siendo el precursor de estas a los modelos de Rasgos y Teoría de Conducta. Los modelos de Rasgos sugieren que ciertas características personales presentes en el líder tenían una marcada influencia en la evaluación de su desempeño. En contraposición, los modelos de Teoría de Conducta se centran en los aspectos observables del comportamiento del líder y cómo estos influyen sobre los seguidores. A pesar de las diferencias, ambos modelos sostienen que el líder tiene influencia en el grupo y en los resultados del mismo.
Definición y Características del Liderazgo
El liderazgo suele ser tratado desde un enfoque subjetivo debido a su marco conceptual tan amplio. Tanta gente se dedica a estudiarlo y no siempre coincide con el enfoque conceptual de si el liderazgo es un arte o una ciencia. Estos investigadores que se posicionan en esta corriente afirman que el liderazgo no se trata de técnicas o destrezas heredadas, sino del desarrollo de hábitos adquiridos que pueden ser aplicados en diferentes circunstancias para su diagnóstico y mejora.
Los conceptos de dirección y liderazgo a menudo se encuentran superpuestos, pero son dos componentes importantes del rendimiento de cualquier organización. Sin una dirección eficaz, la actividad empresarial se reduciría a un caos improductivo, mientras que sin el liderazgo no se podrían conseguir los objetivos del grupo de una manera satisfactoria. La explicación es que la dirección depende del poder formal del directivo, mientras que el liderazgo necesita del poder personal.
La dirección intenta provocar la satisfacción primordialmente por la vía de controlar y disciplinar. Por el contrario, el liderazgo tiene como objetivos la motivación de los seguidores para alcanzar los objetivos personales y grupales. Por tanto, la satisfacción de los subordinados en función de objetivos y la creación o mejora de un ambiente de trabajo en el que se tiene en cuenta la participación es el último fin de cualquier acción de liderazgo. En definitiva y sintetizando ambos conceptos, hemos de decir que el liderazgo existe personalizándose en una o varias personas concretas, líderes, no conjuntos de comportamientos, habilidades, capacidades o recursos, que es lo que define a la dirección. Como hemos podido comprobar a lo largo de este trabajo, el liderazgo se puede estudiar y mejorar empleando técnicas científicas, lo cual lleva a la conclusión final de que es más bien una ciencia que un arte.
Tipos de Liderazgo Empresarial
Existe una multiplicidad de tipos de liderazgo, los cuales han evolucionado y se han diferenciado a través del tiempo en función de las demandas y exigencias de diferentes contextos. Uno de los primeros intentos por categorizar los distintos tipos de liderazgo fue realizado por Burns (1978), quien distinguió entre liderazgo transaccional y liderazgo transformacional. Posteriormente, Bass (1985, 1990, 1998) amplió el dominio de estudio del liderazgo transformacional, distinguiendo cuatro dimensiones o comportamientos específicos que lo componen: la carismática, la inspiración motivacional, la consideración individualizada y la influencia intelectual. Adicionalmente, identificó un tipo de liderazgo conocido como liderazgo transaccional, el cual está compuesto por comportamientos más instrumentales, orientados en función de la recompensa intercambiada, castigos y motivación contingente (conocida como liderazgo laissez-faire).
El liderazgo no es un enfoque único para todos, y los mejores líderes saben adaptar su estilo en función de la situación para obtener el mejor resultado posible. A continuación, detallamos algunos de los estilos de liderazgo empresarial más conocidos y cómo se aplican en diferentes contextos:
Liderazgo Autocrático
En el liderazgo autocrático, el líder toma todas las decisiones sin consultar a los miembros del equipo. Este estilo es común en organizaciones donde es necesario un control riguroso o en situaciones donde las decisiones deben tomarse rápidamente. El líder autocrático toma las decisiones salvo para casos en que presenten relevancia, como la solución de un problema. El grupo no participa formalmente de esta toma de decisiones, pero existe en el conjunto una relación significante para con el líder. Por lo tanto, si bien formalmente "ordena a sus dirigidos" es decir centraliza. Normalmente exige que se cumplan sus órdenes, manifestando de este modo autoridad. Ejemplos: Jefe militar, padre (de la casa).
Aunque puede ser efectivo en momentos de crisis, este enfoque puede desmotivar a los empleados a largo plazo si no se les da la oportunidad de participar en el proceso de toma de decisiones. Este liderazgo es negativo, puesto que puede llegar a generar estrés, ansiedad, baja productividad e incluso depresión a los empleados. Es el reflejo de una comunicación unidireccional sin contradicciones. Este estilo es aplicable para organizaciones o áreas destinadas a la producción o ejecución de actividades, por ejemplo, directores, banquetes, etc. En épocas de crisis, se pueden emplear medidas extraordinarias como el liderazgo político.
Es probable que muchos grupos necesiten de un líder autocrático especialmente si el nivel del grupo no es elevado y necesite de una guía de trillado (techo del grupo) para que se sientan seguros y evolucionen hacia otros estilos más dinámicos como el autocrático-democrático.
Liderazgo Democrático
El liderazgo democrático proporciona el mismo papel en la toma de decisiones y resolución de problemas a sus trabajadores o subalternos. El papel del líder es el de asegurar que se dialogue y analicen adecuadamente las alternativas propuestas, promoviendo la participación y el trabajo en equipo. Este estilo también es conocido como liderazgo participativo y destaca por fomentar la colaboración y la comunicación interna. Si el equipo se siente escuchado, aumenta su motivación y compromiso laboral y, en consecuencia, su implicación en los proyectos. Para aplicar de forma efectiva el modelo democrático, los/as líderes pueden apoyarse en soluciones tecnológicas para potenciar el feedback en la plantilla mediante soluciones como un portal de la persona empleada.
Aunque este enfoque puede llevar más tiempo, genera un alto nivel de compromiso y satisfacción entre los empleados, ya que se sienten valorados y escuchados. Este promueve la participación de los empleados, con el objetivo de generar entusiasmo y fomentar el diálogo entre los diferentes departamentos de la empresa. Una práctica que huye de las actitudes dictatoriales y estimula la comunicación vertical de la organización. Aunque, la decisión final recae sobre el responsable, el liderazgo democrático favorece el intercambio de información a todos los niveles jerárquicos de la compañía.
Liderazgo Transformacional
El liderazgo transformacional se centra en inspirar y motivar a los empleados para que superen sus propios límites y logren grandes resultados. Los líderes transformacionales fomentan la innovación, la creatividad y el crecimiento personal, creando un ambiente de trabajo dinámico y estimulante. El líder transformacional inspira y confía, a la vez, en sus personas empleadas para conseguir los éxitos de la organización. Un/a buen/a líder motiva a su equipo mediante metas ambiciosas pero alcanzables. También promueve el compromiso laboral y traslada su entusiasmo al equipo. Y por encima de todo, potencia y valora el talento de su equipo.
Los líderes transformacionales motivan a sus seguidores a sobreponer sus intereses personales a los del grupo o de la organización y sus resultados a los esperados. Puede verificarse la existencia de algunos trabajos que establecen una conexión clara entre el carisma del líder y la satisfacción y bienestar de los subordinados. La transformación de líderes ha sido validada en diversos sectores, incluyendo la docencia universitaria y el contexto de la creatividad, innovación y emprendimiento.
El líder transformacional tiene naturalidad y carisma, es democrático tanto a la hora de tomar decisiones como de implementarlas, confía en la autonomía de sus colaboradores y, aunque no ejerce la autoridad como el líder autocrático, sí que es consciente de cuál es su papel y de la necesidad de centralizar algunas acciones y de delegar otras. Busca un cambio positivo, nuevas iniciativas. Este tipo de liderazgo busca inspirar y motivar a los empleados para que excedan sus intereses personales por el bien de la organización. Sus líderes están caracterizados por su visión, pasión y capacidad de impulsar el cambio dentro de la organización.
Liderazgo Transaccional
Conchado Pérez y Barranco Sells (2006) definen al liderazgo transaccional como una aproximación a la delegación de la autoridad que contempla al líder como aquel que intercambia tales prerrogativas por la obtención de determinados resultados. Aparece definido, en primer lugar, una serie de premisas para la consecución de unos objetivos comunes. Estas premisas son definidas como premios y castigos, decisiones que llevan implícitos efectos positivos o negativos para el subordinado de forma directa. Una vez anunciadas las premisas, y que sean conocidas por el líder y sus subordinados, aparece definida una estructura rígida en cierta medida.
Esta rigidez proviene de que una vez definidas las premisas y la estructura que define la relación entre ambas partes, en caso de no cumplimiento o superación de las metas, el líder utilizará aquellos recursos precisados para corregir las "desviaciones" o anomalías. Se estaría presente un liderazgo transaccional vinculado al control de los procesos y tareas. Según explica Robins (2002), el liderazgo transaccional puede producir bajos niveles de satisfacción del empleado, un rendimiento laboral moderadamente alto y un mayor absentismo y una mayor rotación. El líder transaccional establece para su subordinado unas metas claramente diferenciadas y lo premia según los logros realizados. Asimismo, se destina a corregir, castigando en caso de que los resultados no se correspondan con los esperados. En este liderazgo el énfasis se encuentra en controlar los resultados alcanzados, desechando la posibilidad de compartir el poder.
Liderazgo Laissez-faire
Este, junto con el democrático y el autocrático, es uno de los tipos de liderazgo más conocido de Kurt Lewin. Concretamente, el laissez faire es un tipo de liderazgo que potencia la autonomía del personal empleado. Esta fórmula se puede traducir por “dejar hacer”. En este caso se deja total libertad a los trabajadores para realizar las prácticas cotidianas, ya que lo importante es el resultado y no los métodos. Este líder trabaja en positivo, confía en las competencias y experiencias de los empleados para desempeñar las diferentes tareas y, por tanto, cualquier intromisión de la dirección puede resultar perjudicial para el resultado. Este tipo de liderazgo ofrece poca orientación a su equipo, y les otorga total libertad a los miembros de este para tomar decisiones.
Deja que sus trabajadores hagan su trabajo, sin ejercer control sobre ellos y dotándoles de responsabilidades. Este estilo puede favorecer un clima laboral positivo, pues los trabajadores tienen libertad y se cree en sus posibilidades.
Otros Estilos de Liderazgo
- Liderazgo Situacional: Este tipo de líder es flexible y dinámico, se ajusta a las circunstancias con total autonomía. Suelen ser personas maduras y muy estables en la empresa, capaces de aplicar un estilo propio y adaptarlo cuando la situación lo requiera. Estos líderes evalúan la situación y la adaptan a su estilo de liderazgo según sea necesario.
- Liderazgo Digital: El actual panorama en el que se mueven las organizaciones está marcado por la digitalización y, por ende, las empresas requieren de líderes tecnológicos adaptados al contexto actual. En plena era digital, los dirigentes organizacionales deben estar en continua formación, disponer de gran flexibilidad para adaptarse a los cambios, tener capacidad de comunicar con fluidez y entender las innovaciones digitales.
- Liderazgo Emocional: Se basa en la habilidad de gestionar y orientar a los empleados ante situaciones complejas que puedan afectar a sus emociones. Para ello, deben aplicar inteligencia emocional, potenciar la empatía, la capacidad de comprensión y fomentar el respeto. Un ambiente donde predomina la intranquilidad y el miedo deteriora la productividad, y a su vez repercute negativamente a los beneficios de la compañía.
- Líder Carismático: Es alguien que lleva la batuta gracias a una cualidad que no puede aprenderse en los manuales. Atrae por su personalidad y su equipo lo percibe como alguien especial, buscando su constante aprobación. Los líderes carismáticos crean un ambiente positivo y consiguen que su equipo se vuelque en los proyectos.
- Líder Burocrático: Aquel que se ciñe a las normas estrictas surgidas de la política corporativa. Su carisma o falta de él no le preocupa porque dirige a su equipo en base a unas reglas que deben seguirse a rajatabla para alcanzar unos objetivos. Su religión es la eficiencia y suele garantizar un trabajo de calidad.
10 Estilos de Liderazgo Empresarial | ¿Cuál es el mejor estilo de liderazgo?
Impacto del Liderazgo en el Rendimiento Laboral
Los tipos de liderazgo son enfoques o estilos que un líder adopta para gestionar, motivar y dirigir a su equipo. Distintas empresas requieren distintas aproximaciones, dependiendo de factores como su cultura organizacional, objetivos estratégicos y el contexto en el que operan. La elección del estilo adecuado depende del tipo de organización, el contexto empresarial y las características de los empleados. La forma en que los líderes interactúan con sus equipos determina en gran medida la cultura organizacional y la capacidad de adaptación de la empresa.
El comportamiento del líder puede influir en la productividad de los seguidores. Para ser reconocido como líder, el mismo debe haber demostrado a través de su conducta su capacidad para mostrar consideración hacia los integrantes del grupo, demostrando preocupación por los demás, un alto nivel de compromiso e interés en resolver conflictos. Por otro lado, debe demostrar iniciativa, asertividad y preocuparse por el logro de metas y la eficiencia en cuanto a tareas específicamente.
Beneficios del Liderazgo Empresarial
De entre los múltiples beneficios que aporta el liderazgo empresarial conviene destacar:
- El aumento del rendimiento laboral.
- La reducción del absentismo por parte de los empleados gracias al ambiente positivo que estos modelos generan.
- Esta práctica permite alcanzar y medir los objetivos a corto, medio y largo plazo.
- Gracias a la incorporación de esta práctica organizacional se mejora el clima laboral y el trabajo en equipo y, por ende, la imagen interna de la compañía se ve favorecida.
- Con un equipo unido, se mejoran las estrategias y la planificación, potenciando la resolución de problemas y los resultados más creativos.
Cómo Evaluar el Liderazgo en la Empresa
La evaluación de liderazgo debe centrarse en entender el impacto que tiene sobre la productividad, la cohesión y la innovación de la organización. Para determinar qué tipo de liderazgo necesita tu empresa es crucial analizar la cultura organizacional existente (¿Es una cultura jerárquica o colaborativa?) y evaluar los objetivos a corto y largo plazo de la empresa (¿Se necesita una transformación radical o una mejora continua?).
| Estilo de Liderazgo | Características Principales | Impacto en el Equipo | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|---|
| Autocrático | Toma de decisiones centralizada, poca participación del equipo. | Baja motivación, posible resentimiento. | Rapidez en la toma de decisiones, control riguroso. | Falta de creatividad, alta rotación, estrés. |
| Democrático | Participación activa del equipo en las decisiones. | Alta motivación, compromiso, sentido de pertenencia. | Mejora del clima laboral, innovación, calidad de decisiones. | Procesos más lentos, posible indecisión. |
| Transformacional | Inspira, motiva, fomenta la innovación y el crecimiento personal. | Altos niveles de desempeño y compromiso. | Impulsa el cambio, creatividad, desarrollo del talento. | Puede requerir más tiempo y esfuerzo del líder. |
| Transaccional | Basado en recompensas y castigos por el cumplimiento de metas. | Cumplimiento de tareas, satisfacción por incentivos. | Claridad de expectativas, cumplimiento de objetivos. | Baja satisfacción a largo plazo, posible desmotivación si no hay recompensas. |
| Laissez-faire | Gran autonomía para el equipo, mínima supervisión. | Alta autonomía, sentido de confianza. | Fomenta la iniciativa, empoderamiento. | Falta de dirección, posible caos, menor productividad en equipos inexpertos. |
Las empresas necesitan líderes preparados para enfrentar retos complejos y aprovechar oportunidades estratégicas. En la segunda mitad del siglo XX, el ejército estadounidense acuñó el acrónimo VUCA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) para reflejar un escenario caracterizado por la inestabilidad. Y ese es el escenario, un entorno complejo marcado por una oleada de cambios surgidos de la revolución digital y la irrupción de los millennials, en el que hoy se mueven las empresas. La figura del líder en la historia ha evolucionado desde los líderes que basaban su poder en la fuerza hasta las formas más racionales de liderazgo actuales, como el mencionado VUCA. El liderazgo, por tanto, ha ido adaptándose a las necesidades de la época.
Ahora, la figura del líder es la de un gestor que ocupa su puesto gracias a su carisma o experiencia, que promueve una comunicación horizontal, que tiene en cuenta la opinión de su equipo y se preocupa por su bienestar y que, al tiempo, trata de minimizar el impacto de sus decisiones sobre el planeta.
