Estée Lauder: Biografía de una Mujer Emprendedora y Visionaria
“Nunca soñé con el éxito. Trabajé para conseguirlo”. Estas declaraciones de la Sra. Estée Lauder definen la filosofía de una mujer emprendedora y visionaria que en el año 1946 puso en marcha un negocio cosmético que a día de hoy sigue llevando su nombre.
Orígenes y Primeros Pasos
El nombre Estee Lauder es principalmente conocido por ser una marca de maquillaje y cuidado femenino, sin embargo, Estee Lauder es el nombre de una gran emprendedora (cuyo nombre original de soltera era Josephine Esther Mentzer) con una historia increíble.
Los orígenes de la empresa se remontan a los años 20 del pasado siglo, con las cremas de belleza que elaboraba en la cocina de su casa John Schotz, un emprendedor experto en química que era tío de Estée Lauder. Ella comenzó a ayudarle a vender los productos y poco a poco se hizo con la iniciativa de la comercialización.
En primer lugar, su nombre verdadero era Josephine Esther Mentzer, y es posible que se quitara un par de años de edad. Tampoco está claro que siquiera lograr graduarse de educación secundaria. Se casó, divorció y volvió a casar con otro descendiente de emigrantes centroeuropeos, Joseph Lauter, y ambos cambiaron su nombre a Lauder, que es más fácil de "vender".
A pesar de todo su éxito y su fama, Estée Lauder siempre rehuyó a hablar mucho de sus orígenes.
La Creación de un Imperio Cosmético
La empresa fue creada oficialmente en 1946, y Estée fue la presidente, responsable de productos y ventas. En el año 1946 Estée Lauder, una mujer adelantada a su época, con mucho esfuerzo y dedicación, logró convertir una pequeña empresa familiar en un auténtico imperio y en uno de los líderes mundiales en la producción y comercialización de productos de lujo para el cuidado de la piel, maquillaje y fragancias.
En los años 50, una serie de productos de éxito, como el aceite de baño 'Rocío de Juventud', revolucionaron el mundo de la cosmética y ayudaron a la empresa a crecer de forma meteórica. Más allá de la belleza, la Sra. Estée Lauder también fue visionaria en el mundo de las fragancias. Estée Lauder decía que no podía ver todos esos frascos de perfume, acumulando polvo, evaporándose y guardados para ocasiones especiales en los tocadores de sus amigas.
Se preguntaba por qué las mujeres no usaban su perfume, por qué era necesario que hubiera una ocasión especial para abrir un frasco de perfume. Ella había observado que muy pocas mujeres entraban en unos grandes almacenes y compraban un perfume para ellas mismas. Una noche, tuvo una idea. Convencería a la mujer americana de que se comprara su propio perfume, igual que compraba una barra de labios.
Durante meses, trabajó en ello. Compró esencias y docenas de frascos diminutos. Experimentó y experimentó hasta que encontró un aroma envolvente y especial. Era dulce y cálido y se fundía fácilmente con la piel y con el agua. Esto último era esencial para su idea. ¿Y cómo podía conseguir que la mujer americana comprara para ella misma su propio perfume? No lo llamaría perfume. Lo llamaría Youth Dew, Rocío de Juventud. Sería un aceite de baño que serviría de perfume para la piel.
Además, tuvo otra idea genial. No sellaría el tapón del frasco de Youth Dew como hacían los perfumistas franceses. Ella no quería hacer inaccesible su creación, creía que si el frasco estaba desprecintado, una clienta que estuviera curioseando podría desenroscar el tapón, olerlo y, para cuando eso ocurriera, tendría la esencia en sus manos.
En 2003, la firma tenía 21.500 empleados y ventas por valor de 5.120 millones de dólares. La empresa que lleva su nombre y que incluye también la marca Clinique, tenía en el año 2003 un valor aproximado de 10.000 millones de dólares.
Filosofía y Valores
Con motivo del 75o aniversario de la marca, María Pulido, Directora de Estée Lauder Iberia, nos explica en esta entrevista cómo gracias a su perseverancia, creatividad y pasión, la Sra. Este año se cumplen 75 años desde que la Sra. Estée Lauder puso en marcha su negocio en 1946, siendo una pionera en el cuidado de la piel. ¿Bajo qué filosofía de belleza creó la marca? Su máxima aspiración era que toda mujer se sintiera “bien con ella misma”.
Y ella supo cómo lograrlo, creando 4 productos de tratamiento de máxima calidad (Super Rich All-Purpose Creme, E Creme Pack, Cleansing Oil y Skin Lotion). Para dar a conocer sus productos, utilizó el medio de comunicación más poderoso, que hoy sigue vigente: “cuéntaselo a una amiga”. Era además una mujer brillante, con una determinación increíble, que tenía claro que las cosas se consiguen con esfuerzo y que eso que llaman suerte, no era otra cosa que voluntad y entrega.
Somos una compañía familiar donde existen unos valores que se han transmitido de generación en generación, desde la propia Estée Lauder hasta sus nietos, activos hoy en la compañía. La más alta calidad en todo lo que hacemos desde la creación de productos innovadores hasta el mejor servicio a nuestros clientes. Un ambiente de trabajo en el cual se fomenta tanto el desarrollo personal como profesional de cada persona. Nuestras relaciones con clientes, proveedores y compañeros siempre cimentadas en colaboración de confianza y basadas en la honestidad y la equidad. Nuestro compromiso en acciones de filantropía como la Campaña de Concienciación sobre el Cáncer de Mama creada por Evelyn Lauder.
La Sra. Estée Lauder creía que, para hacer una venta, había que llegar al consumidor, mostrarle los resultados y explicarle los productos. Combinamos con éxito tecnología y datos con la labor de nuestros talentosos asesores de belleza para brindar servicios High Touch. A día de hoy seguimos creyendo que dar una atención personalizada tanto en los puntos de venta como a través de nuestros canales, cada vez más digitalizados, es esencial. La estrategia de formación va totalmente ligada al ADN de la señora Estée Lauder y en asegurar, día tras día, la excelencia del servicio a nuestras clientas tal y como ella lo realizaba.
Valores fundamentales de Estée Lauder:
- Alta calidad en productos y servicios.
- Fomento del desarrollo personal y profesional.
- Relaciones basadas en colaboración, confianza, honestidad y equidad.
- Responsabilidad social y filantropía.
Anécdotas y Estrategias de Venta
Si ha habido alguna persona emprendedora con la ambición y la temeridad suficiente para negarse a rendirse en momentos en los que se enfrentaba a tremendas dudas e incertidumbres, esa es Estee Lauder. Tenaz desde que era una niña, Lauder era una mujer que renunciaba a abandonar cuando las cosas se ponían duras. Su habilidad para transformar su ambición en un caracter encantador que le permitió conseguir una técnica de ventas lucrativa, es uno de los principales componentes del éxito de Estee Lauder.
«No ha habido un día de trabajo en mi vida en el que no haya vendido. Si creo en algo, lo vendo. Y lo vendo bien«. Estee Lauder tenía una fe tremenda en la calidad de sus productos. Pensaba que con solo poner sus productos en las manos de otras personas, estos caerían inmediatamente enamorados de sus productos de belleza y cuidado. Por ello, no tenía miedo en hacer cosas tremendamente creativas para conseguir una venta y se hizo famosa por su táctica de guerrilla para conseguir acuerdos.
Un ejemplo de esto es el momento en el que Estee Lauder trataba de conseguir que Galeries Lafayette vendiera sus productos. Conseguir este acuerdo era muy importante, no sólo por el gran tamaño de Galeries Lafayette y sus perfectas localizaciones, sino porque Lafayette representaba el mundo fashion de la sofisticada clase alta que era, precisamente, la imagen que Lauder quería crear para su compañía.
Debido a su persistencia, Lauder consiguió una reunión con el director general de la tienda de París. Lauder usó todo su encanto y sus habilidades de ventas para tratar de convencer al director de que sus productos de belleza funcionarían perfectamente en su tienda. A pesar de todos sus esfuerzos, no consiguió convencerlo. Éste rechazó la propuesta de Estee Lauder y ésta tuvo que abandonar la tienda. Poco después, se dio cuenta de que en la tienda había una demostración y de inmediato pensó en el potencial que había allí de forma que, se dio la vuelta y anduvo hacia la muchedumbre que se agolpaba y derramó «de forma accidental» parte de su Youth Dew.
El aroma del perfume que se había derramado hizo llamar la atención de la muchedumbre. Todo el mundo quería saber qué fragancia era esa que olían y dónde podrían comprarla. Al final, el director de Lafayette no tuvo más remedio que aceptar la propuesta de Estee Lauder y, en poco tiempo, sus productos ya estaban en los estantes de Galeries Lafayette.
What Marketing Strategies Did Estee Lauder Use? - History Icons Channel
Una de las anécdotas que mejor define a la audaz empresaria cosmética tiene que ver con esta cabecera. En 1951, a causa del lanzamiento de una crema con poderes restauradores, Estée conoció a Carmel Snow, la legendaria directora de la edición americana de Harper's Bazaar. En persona, Snow resultaba intimidante, pero nuestra protagonista no lo dudó un segundo y, antes de que la editora pudiese reaccionar, aplicó el producto en su mejilla. "La señorita Snow parecía asombrada", comentó Estée. Pero lo cierto es que quedó tan impactada con sus efectos que incluyó una crítica excelente en la revista, convirtiéndolo en un éxito.
Legado y Reconocimientos
Estée Lauder llegó a convertirse en una gran figura de la alta sociedad, dado que era amiga de la duquesa de Windsor y la princesa Grace de Mónaco, y acudía a las fiestas del ex presidente de EEUU Ronald Reagan.
Consolidada ya como millonaria e icono americano, la empresaria fue la única mujer en formar parte de la lista de los veinte genios empresariales más influyentes del siglo XX elaborada por la revista Time en 1998, seis años antes de su muerte a los 95 años.
Su hijo, Leonard Lauder, declaró a 'The New York Times' que la muerte se produjo en su apartamento de Manhattan (Nueva York) debido a una parada cardiorrespiratoria.
La historia de Estée Lauder puede contarse de muchas formas. Como la aventura creativa de una mujer obstinada en ayudar al resto a sentirse más bellas y mejor con ellas mismas; como la perfecta fábula del sueño americano o, también, como el increíble relato de una empresa que se gestó en la cocina de casa y acabó convirtiéndose en una de las más influyentes del mundo.
