Esteban Granero y Olocip: La Revolución de la Inteligencia Artificial más allá del Fútbol
El imaginario popular está habituado a las historias de futbolistas que, tras colgar las botas, hacen crecer el dinero que ganaron sobre el césped invirtiéndolo en productos inmobiliarios, el sector del ocio o previsibles negocios del ecosistema balompédico. Esteban Granero (Pozuelo de Alarcón, Madrid, 1987) contradice ese cliché por partida doble: mucho antes de retirarse -ahora juega en el Marbella, de 2ªB-, decidió embarcarse en un proyecto empresarial que si bien nació dentro del ámbito del deporte, tiene más que ver con algoritmos y bits que con entrenamientos y fuerza física.
Desde finales de 2016, el centrocampista dirige Olocip, empresa dedicada a diseñar productos de software basados en la Inteligencia Artificial (IA). Sus aplicaciones empezaron haciendo predicciones sobre el rendimiento de los futbolistas, pero hoy son usadas por empresas de sectores tan variados como el turismo, la logística, el ‘retail’ o las finanzas. Granero se hizo un nombre con los pies, pero ahora saca petróleo de su cabeza.
Los Orígenes de Olocip: De los Terrenos de Juego a la IA
La idea de Olocip nació cuando Esteban Granero jugaba en la Real Sociedad. Había un analista de datos que a veces le preguntaba sobre la información útil para el entrenador que se podía obtener de los datos que se generan en un partido de fútbol. El exfutbolista se quedó con esa inquietud y empezó a darle vueltas a este reto, que era muy complejo y no podía solucionarlo solo. Así, contactó con centros universitarios especializados en Inteligencia Artificial y, junto a Pedro Larraña y Concha Bielza, catedráticos de inteligencia artificial de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), pusieron en marcha este proyecto con el objetivo de "hacer inteligencia artificial aplicada al deporte un negocio".
Asegura que su carrera deportiva y como emprendedor son muy parecidas: “El reto de ser futbolista lo emprendes de adolescente y no es tan diferente de ser emprendedor en tecnología”. Aunque la mezcla de ambos mundos le ha llevado a romper barreras en los dos, Granero reconoce que él lo tuvo más fácil para mezclar ambos mundos, porque conocía al dedillo las necesidades tecnológicas concretas del fútbol y sus esfuerzos se volcaron en la creación de aplicaciones útiles para la labor de los directores deportivos. Además, su profesión como deportista también le ayudó a reunir recursos tanto económicos como redes de contactos.
La respuesta que buscaba Granero la da la IA, que es una tecnología capaz de procesar multitud de datos a la vez y extraer conocimiento a partir de ellos. Por ejemplo, en el fútbol los datos hablan de goles, pases, lanzamientos, remates. La IA los pone en relación, pero no para explicar qué ha pasado, sino para predecir qué puede pasar en los siguientes minutos. Con esa información, el entrenador puede tomar la decisión más acertada para que ocurra lo que persigue. Vieron que ese análisis predictivo se podía aplicar a cuestiones clave como los fichajes, para saber cómo funcionaría un determinado jugador en su equipo en función de sus características y de sus necesidades. A partir de ahí, decidieron entrar en otros deportes, como el baloncesto o el tenis. La tecnología de Olocip les permite reducir incertidumbres a los clubes. Así, por ejemplo, permite contextualizar el rendimiento a futuro de los futbolistas, siendo una herramienta importante para evaluar los fichajes pretendidos, alejándose de los modelos tradicionales de big data o análisis descriptivo que ofrecen información del pasado.
Esteban Granero: jugar en la élite del fútbol y aprender a encajar golpes; aplicar la intelig...
La Expansión Transversal de la IA de Olocip
Enseguida, los fundadores de Olocip vieron que la IA es transversal y sus aplicaciones exceden al ámbito deportivo. Al final, esta tecnología hace lo mismo que la inteligencia humana, pero a más velocidad y manejando un volumen mayor de datos. “La inteligencia artificial (IA) es un arma poderosísima y con un punto fundamental en deporte: es objetiva”, ha apuntado Esteban Granero. No es una bola de cristal, sino un procedimiento que sigue el método científico, formula hipótesis a partir de los datos, las testea y, si son correctas, las asume. Pero lo hace de forma rápida y eficiente. Esto permite reducir la incertidumbre a la hora de tomar decisiones. “En una industria que se toman tantas decisiones trascendentales, reducir la incertidumbre es algo muy valioso. La IA se ocupa de eso”.
Aplicaciones Prácticas de la IA en el Ámbito Empresarial
La IA tiene múltiples aplicaciones prácticas en el ámbito de la empresa. Imagine que una panadería quiere saber cuántos panes va a vender durante la semana para así poder comprar la harina exacta que va a necesitar, sin que le sobre ni le falte un gramo. Con la IA podría averiguarlo. Olocip trabaja mucho en el campo del turismo: con datos sobre la actividad turística de una zona, una empresa del sector puede saber qué tipo de acciones ha de llevar a cabo para mitigar el efecto la estacionalidad de su negocio. Se trata de trasladar la generación del conocimiento y la toma de decisiones a una máquina que tiene más capacidad de procesamiento de datos y, por tanto, más posibilidades de acierto.
Las líneas de negocio de Olocip han ido surgiendo a demanda de las empresas que les han contactado. Actualmente, desarrollan productos y servicios de IA aplicables a diversos sectores:
| Sector | Aplicaciones de la IA (Ejemplos) |
|---|---|
| Deporte | Optimización de fichajes, rendimiento de jugadores, toma de decisiones estratégicas |
| Turismo | Mitigación de estacionalidad, personalización de ofertas, predicción de demanda |
| Finanzas | Trading, gestión de riesgos, anticipación de fraude bancario |
| Logística y Retail | Optimización de stocks, gestión de la cadena de suministro |
| Defensa | Análisis y procesamiento de datos complejos |
| Cultura | Análisis de contenidos (series, películas) para determinar fórmulas de éxito |
| Visión Artificial | Sistemas para que las cámaras identifiquen eventos o patrones |
Esta tecnología es muy útil en áreas relacionadas con el ‘forecasting’, porque permite optimizar los stocks, algo necesario para el comercio y vital para las empresas que operan con bienes perecederos. En el sector financiero, la IA tiene muchas aplicaciones en trading y gestión de riesgos, permitiendo, por ejemplo, anticipar el fraude bancario.
Modelos de Negocio y Crecimiento de Olocip
Olocip ofrece productos escalables que valen para distintos perfiles de empresa, como su herramienta de ‘scouting’ aplicable al fútbol. Cualquier club puede adquirir la licencia y acceder a ella. También desarrollan proyectos a demanda, sobre todo para startups que necesitan la IA para distanciarse de sus competidores y grandes compañías que quieren un producto exclusivo hecho a su medida. La consultoría forma parte del proceso, porque a menudo hay que formar al cliente y acompañarle en su transformación digital.
Sobre facturación, la empresa prefiere no dar números, pero sus perspectivas son alentadoras. Los tres primeros años los dedicaron a desarrollar los productos mediante una fuerte inversión en I+D. Ahora crecen de forma exponencial. En la empresa trabajan 20 personas, la mayoría técnicos, doctores, especialistas en IA. Ponen mucho empeño en contar con los mejores, porque es la única garantía para poder diseñar buenas herramientas.
Olocip ha podido desarrollarse sin necesidad de inversión de terceros hasta el punto en el que está ahora, aunque Granero no olvida que la aceleración del crecimiento depende a veces de ese tipo de inversiones. La compañía alcanzó el break even en 2020. Recientemente, Olocip ha iniciado una nueva etapa al firmar un acuerdo con Plexus Tech, después de que esta haya adquirido una participación mayoritaria de la startup. La adquisición mayoritaria de Olocip, cuyos detalles económicos no han trascendido, actúa como punto de partida de este nuevo proyecto. La compañía se incorporará como unidad especializada y mantendrá su marca dentro del ecosistema de Plexus Sport. Con Plexus Sport, la compañía amplía su actividad hacia un ámbito en el que la tecnología ya es clave para la competitividad, la gestión y la relación con las audiencias. Esta alianza refuerza la apuesta internacional, ya que Plexus Tech tiene presencia en numerosos países.
Impacto de la Pandemia y Visión de Futuro
La pandemia afectó a Olocip de manera variada, dependiendo de cómo les fue a sus clientes. Perdieron algunas oportunidades, pero operan con firmas que han multiplicado por diez su facturación y han podido invertir en IA. En el marco del COVID, lo más novedoso para Olocip fue el proyecto sin ánimo de lucro que pusieron en marcha en la primera ola: un modelo predictivo, llamado Stop Corona, que permitía anticipar la evolución de la pandemia a nivel regional. Esto les permitió aportar información muy útil a diversas instituciones. Por desgracia, acertaron en sus previsiones, aunque al principio hubo quien los tachó de exagerados.
Esteban Granero ve una gran oportunidad en los fondos europeos para la recuperación económica. La IA tiene cabida en todos los proyectos que se van a desarrollar al amparo de esas ayudas. Muchos de los fondos están condicionados al uso de este tipo de tecnologías, o tendrán más posibilidades de acceder a ellos si cuentan con la IA. La IA permitirá acelerar la recuperación económica. El Gobierno anunció recientemente su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, que Granero considera necesaria, aunque cree que se pueden hacer muchas cosas más. El futuro del país va a depender de su capacidad para atraer talento y utilizar este tipo de tecnologías, no solo en el ámbito privado, también en el público, y no solo desde el punto de vista de la competitividad, también en su vertiente social.
Desafíos y Oportunidades: La IA y la Democratización de los Datos
Granero se refiere a que la IA hará posible que las personas dispongan de los servicios que necesitan, pero deberá vencer el mayor peligro que entraña, y es que puede acabar fomentando la asimetría y la desigualdad. Si el acceso a los datos no es igual para todos, la distancia entre quienes sí dispondrán de ellos y quienes no, se agrandará. Unos podrán hacer cosas que no estarán al alcance de los demás. “Los datos serán la gasolina del siglo XXI, tal y como se lleva años anunciando”, y su regulación será uno de los temas claves del futuro. Anticipa que más pronto que tarde veremos protestas callejeras relacionadas con el control de los datos. Este conflicto tiene que ver con la identidad y la libertad de cada uno, con el uso que se puede hacer de la trazabilidad que cada individuo genera y con quién es el propietario de esos datos.
Su postura en este debate es clara: todo el mundo debería tener acceso a los datos en igualdad de condiciones. Solo así se conseguirá una sociedad justa y habrá más oportunidades. Siguiendo con el símil de la gasolina, si toda la gente dispone de ella, podrá construir coches y estos serán cada vez mejores. Si queda en manos de unos pocos, ellos se llevarán todo el pastel, la competitividad será menor, y la calidad de los productos también decaerá.
Olocip aplica esta teoría en su propio negocio. Se traduce en la creación de productos escalables que puede usar igual una panadería de barrio para gestionar su producción que Inditex para gestionar su stock. En el sector del fútbol, los servicios que ofrecen valen tanto para el Real Madrid como para un club de 2ªB. “Tenemos claro que hay que democratizar la Inteligencia Artificial. Es un compromiso no escrito que forma parte del ideario de esta compañía”. Aunque Olocip es una empresa, no una ONG, Granero asegura que puedes enfocar tu estrategia hacia la creación de productos escalables que estén al alcance de cualquiera y tengan un precio accesible, o dedicarte a ofrecer servicios súper exclusivos para una gran corporación. Nadie asegura que un modelo vaya a ser más rentable que el otro. Olocip apuesta por el primero, aunque esto acarree más costes en el área comercial. Se trata de conseguir que la tecnología esté en manos de todo el mundo, y que si alguien no accede a la IA sea porque no quiere, no porque no puede.
Regulación de la IA y el Rol del Experto Humano
Esteban Granero valoró favorablemente la ley europea de Inteligencia Artificial que se ha aprobado recientemente, ya que “nos ayuda a combatir la asimetría que puede producirse”. De ahí que defendiera que, en términos de regulación, “es mejor pasarse de frenada que quedarse corto”. “No hay que poner límites a la inteligencia artificial, pero sí a su uso. La inteligencia artificial son máquinas que usan datos para pensar y tomar decisiones: quien tiene la inteligencia artificial tiene un poder”.
A pesar del poder de la IA, Granero también aclaró que un director deportivo no debe sentirse amenazado por la tecnología: “No le va a sustituir una herramienta tecnológica, sino otro director deportivo que use mejor las herramientas tecnológicas”. “La labor del experto en fútbol no va a desaparecer, porque hay detalles que son intangibles, que no son datos. El humano va a ser predominante en este mercado”, añadió. Tampoco cree que vaya a esfumarse la magia del fútbol opacada por los números y los datos: “El fútbol es muy aleatorio, son muchos jugadores, un campo irregular, una pelota que se mueve por todos lados. Esa aleatoriedad del fútbol no se va a perder. Nosotros no podemos ver el futuro, lo que hacemos es reducir incertidumbre. Hacemos lo mismo que el director deportivo, pero la máquina tiene más memoria y más datos y puede ayudar a predecir con algo más de precisión”.
Esteban Granero: De Futbolista a Emprendedor Tecnológico
Granero, que no es matemático ni estudió ingeniería (empezó Psicología y lleva 15 años de futbolista), subraya que el mundo está cambiando y hay que eliminar estereotipos. Si tienes inquietudes, puedes encontrar los recursos necesarios y asociarte con gente más lista que tú para aprender. Él no podría hacer lo que hacen sus trabajadores, pero entiende conceptualmente su labor y aprende de ellos. Tiene otras aptitudes que no se enseñan en la universidad, como la capacidad para liderar, empatizar y convencer. Su "cabezonería" es también un motor clave: “Yo soy muy cabezota y no puedo evitar llevarme al extremo cada problema al que me enfrento”.
Con más de quince años de deportista profesional y casi una década como emprendedor tecnológico, hizo balance y afirmó que “la vida de futbolista es mucho más estresante”. “El deportista tiene una presión social brutal que consume mucha energía”. Aunque también insistió en los paralelismos de ambas facetas: “Como futbolista y como emprendedor, tienes que aprender a encajar”, es decir, “a recibir golpes”. “Un emprendedor tiene que estar convencido de su idea, pero tiene que ser flexible. La idea original de alguien nunca se convierte en realidad tal cual”. Y también dio una lección sobre el éxito, que considera como “línea continua, no como un lugar al que llegar”: “Poder emplear a gente, aprender de las personas que trabajan conmigo, poder estar en casa con mis hijas y tener el hambre de decir que tenemos cosas por resolver. Todos los días puedo decir que he triunfado o lo contrario”.
