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Comunicación

Espacios Errantes: El Auge del Coworking y la Nueva Flexibilidad Laboral

by Admin on 22/05/2026

El confinamiento derivado de la pandemia de la Covid-19, el teletrabajo y los avances en las nuevas tecnologías, han hecho cobrar fuerza al coworking, también conocido como trabajo compartido, trabajo en cooperación o trabajo en oficina integrada. Esta modalidad se define como “una forma de trabajo que permite a profesionales independientes, emprendedores y pymes de diferentes sectores, compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, a la vez que fomentan proyectos conjuntos”.

La Transformación del Mercado Laboral

Trabajadores autónomos, freelancers, nómadas digitales, programadores, diseñadores, informáticos, arquitectos, fotógrafos, escritores, periodistas, startups o profesionales de empresas y administraciones que ya jamás han vuelto a la oficina y desarrollan su labor teletrabajando, forman parte de una avanzada en la que se asienta la nueva remodelación del mercado laboral. Este mercado laboral demanda flexibilidad y libertad sin mermar en nada la productividad, sino todo lo contrario. Se trata de un sector errante y trashumante que ya no está atado a unos horarios y a una oficina en mitad de una gran ciudad; su labor apenas requiere un ordenador y una buena conexión a internet.

Básicamente, el coworking es compartir oficina y equipamientos, y ofrece una solución para el problema de aislamiento y también de falta de concentración que supone para muchos trabajadores independientes desarrollar su labor en casa, así como a la necesidad de separar vida familiar y laboral, pero sin llegar al enclaustramiento y rigidez que supone la oficina, taller o factoría tradicional.

El Origen y la Evolución del Coworking

En 2005, un hombre llamado Brad Neuberg comenzó un experimento en San Francisco. No era feliz en su trabajo, así que comprendió que tenía que cambiar algo. Había sido freelance antes y echaba de menos la independencia de trabajar para sí mismo, pero también le gustaba la estructura de trabajar con otras personas. Encontró un espacio a buen precio, colocó ocho mesas y empezó a ofrecer wifi gratuito, una mesa de comedor compartida, masajes, descansos para meditar y paseos en bicicleta. La leyenda le atribuye haber creado el primer espacio de coworking del mundo. Trece años después se calcula que hay 10.000 oficinas compartidas como aquella en todo el planeta. Hoy, el concepto del coworking -que viene de los términos collaborative y working, en inglés- no es solamente compartir un espacio físico y una serie de servicios de oficina (recepción, reprografía, domiciliación fiscal, formaciones), sino que trata de establecer una comunidad. No es un capricho ni es exclusivo de la generación millennial, viene dado por la necesidad de muchas personas a emprender por su cuenta.

La pandemia, evidentemente, ha influido en el auge del teletrabajo, “aunque sectores como el informático ya venían haciéndolo desde mucho antes. Ocurre que muchas empresas durante el confinamiento armaron las infraestructuras con servidores, VPN, y ahora han decidido mantenerlas” al comprobar, en muchos casos, “que la productividad mejora cuando no tienes al jefe al lado y cuando tienes mayor libertad”.

Un coworking no es un espacio de trabajo y ya. Es un catalizador de proyectos e innovaciones. La prosperidad de un coworking dependerá de la salud y fortaleza de su comunidad.

Conil: Un Destino Atractivo para el Teletrabajo y los Nómadas Digitales

En este sentido, el factor geográfico, y por extensión, el climático, es fundamental para el fomento de este tipo de negocios. Y es aquí donde Conil se posiciona como municipio atractivo para nómadas digitales y teletrabajadores. “Uno puede teletrabajar por la mañana y darse un paseo por la playa al atardecer”, afirma David Tamayo, concejal de Turismo, desde cuyo Patronato se está fomentado este segmento como pieza básica de su plan de acción.

Conil tiene mucha “visibilidad” exterior que “atrae a gente de todos lados. A la gente le gusta vivir aquí. Se come bien, es tranquilo. Vas andando a cualquier parte. Puedes practicar deportes. Se vive muy bien y eso gusta”. Es un lugar perfecto para teletrabajar que además cuenta con una buena conectividad.

De hecho, actualmente la localidad cuenta con cuatro espacios de trabajo compartido:

  • Coworking Conil (en el Hostal Campito)
  • Corker Space (en la Plaza de la Constitución)
  • Take Coworking (en la calle Almadraba)
  • Coworking Polígono La Zorrera

Corker Space: Un Espacio para Crear Lazos

Roberto Vázquez y Nuria Pérez Morillo son los encargados de Corker Space. La excusa para tener compañeros de trabajo fue la motivación que les llevó a crearlo. Para ellos, “más que un negocio es una excusa para juntar a gente que trabaja aisladamente y crear comunidad”. De hecho, “crear lazos entre la comunidad de coworkers (usuarios) es fundamental para generar oportunidades profesionales”. En el Coworking “no nos limitamos a interactuar solo en las pausas para el café, sino que solemos quedar para comer en grupo, organizar sesiones de surf o quedar para unas copas en un bar”.

Fue en mayo de 2017 cuando crearon Corker Space como negocio. Nuria, ingeniera de diseño industrial, y Roberto, informático, trabajaban en Sevilla con una rutina demoledora. Un día, Roberto conoció a un chico que teletrabajaba para una empresa londinense desde Sevilla y se dijo: “guau, yo quiero hacer esto”. Comenzó a formarse hasta lograrlo y se dio cuenta de que no tenía que estar en Sevilla. En enero de 2014, decidieron trasladarse a Conil. Algo parecido ocurrió con Nuria, quien comenzó a trabajar para una empresa holandesa. Con los dos trabajando en casa, el siguiente paso fue buscar un lugar donde teletrabajar fuera de casa, por comodidad y para separar el espacio familiar del laboral. Encontraron una oficina en el edificio donde se ubicaba el Juzgado de Paz que llevaba siete años sin alquilarse.

La empresa para la que Roberto trabajaba crecía y contrató a Daniel González, que junto a una vecina de Londres, compartían el espacio. Fue entonces cuando pensaron en darle forma legal como oficina privada bajo el epígrafe de Coworking. “El sitio es maravilloso, con mucha luz, y eso fue atrayendo a más gente”. Tras la marcha de Iker, la propietaria del edificio les ofreció alquilarlo al completo, cosa “que hicimos con Sebastián Amaya Vela como socio. Le dimos forma de empresa, de sociedad civil y en un viaje a una boda a Madrid diseñé la web”.

Servicios y Comunidad en Corker Space

El alquiler de espacios para teletrabajar les ayuda a soportar los gastos del espacio y les da algo de beneficios, los cuales los reinvierten en el edificio, ya sea comprando una cafetera, para las mesas de la terraza o para una pequeña cocina equipada con nevera y lavavajillas. En este espacio “existe un ambiente genial y se crean muchas sinergias” entre los profesionales que ocupan los distintos puestos de trabajo existentes.

El perfil de usuario “es complementario, ninguno es igual excepto tres arquitectos que trabajan en el mismo proyecto de Sarquo. Es gente diferente”. Tras la pandemia, dejaron de alquilar los espacios de trabajo por día, apostando por gente fija que ocupa los 16 puestos repartidos entre las dos oficinas de 90 metros cuadrados en un edificio en el que cuentan también con dos salas de reuniones, una terraza con unas vistas impresionantes y un patio. Apenas cuentan con cinco personas que rotan “sobre todo en verano, cuando cierran los centros escolares y se quedan en casa si tienen hijos, o los nómadas que huyen de los inviernos, e incluso aquellos que se van en agosto ante la masiva afluencia de turistas”. Un verano en el que también llegan “padres y madres de familias que siguen trabajando mientras el resto está de vacaciones. Son personas que necesitan un espacio porque en casa con los peques es complicado. Trabajan aquí y luego se reincorporan con sus familias a disfrutar de la localidad”.

En Corker Space trabajan con Redjam y cuentan con fibra de 400 megas simétricos, “además de ofrecernos soluciones técnicas rápidas y eficientes”. Tras crear este negocio, otro les ronda la cabeza, el coliving, un modelo residencial comunitario y posee grandes similitudes con el trabajo cooperativo. “Alquilar una casa donde reunirse para trabajar en grupo personal de una misma empresa o de varias. Un espacio donde planificar, crear Team Building, etc”.

Take Coworking: Teletrabajo y Surf

En el Take Hostel Conil, Santiago Lobato ha creado un concepto que entremezcla espacios coworking, habitaciones compartidas (e individuales) y deportes, especialmente el surf y el kitesurf. “Contamos con puestos de trabajo para uso diario y salas de reservado, todo fusionado con el hostel y con las escuelas de surf tanto la de Conil como la que tenemos en El Palmar (donde cuenta con un bar y una pequeña sala con puestos de trabajo)”, nos explica Lobato.

La tarifa por día, de nueve de la mañana a diez de la noche, es de diez euros, lo que da acceso también al uso de la sala común donde se puede tomar café o usar la cocina. Pero lo que más llama la atención es el hecho de poder permanecer un mes, con alojamiento, coworking y material para practicar surf (una tabla y un traje de neopreno), por una tarifa plana que ronda los quinientos euros.

En verano cuentan con un mayor número de “turistas normales” ante la ausencia de olas. Aún así, confiesa que desde que abrió la pandemia “hemos estado un año y medio de temporada alta” y es ahora cuando disfrutarán de unas más que merecidas vacaciones. Lo que está claro es que “si hay olas y sol, estamos llenos” porque, insiste, su negocio está muy enfocado al surf.

El concepto Take nació en octubre de 2017 y fue diseñado por el arquitecto técnico José Manuel Julbes. Un año después abrió sus puertas. Pero Lobato se instaló en Conil en 2008 con una tienda de surf en la Plaza de España y aquí, en la calle Almadraba, tenían su oficina online, hasta que el banco, tras quince años de embargo, sacó a la venta la planta baja. “Con los ahorros decidí dar el paso y abrir primero el hostel”, y más tarde, tras la demanda de sitios para trabajar de sus propios clientes, “decidí montar estos espacios coworking”.

Público Objetivo y Servicios de Take Coworking

Su concepto está dirigido a personas “a las que no les importa compartir, ni necesitan vivir en una ciudad, personas nómadas”. Así, desde un principio acogió a teletrabajadores y también a estudiantes universitarios de Bélgica, Francia u Holanda, que realizaban sus cursos a distancia. Sin olvidarnos de aquellos turistas que llegan a Conil en autocaravanas y furgonetas, o los que alquilan un apartamento sin wifi o con conexiones de baja calidad. Un negocio que “se ha reforzado tras la pandemia”, porque “ahora todo el mundo quiere teletrabajar y hay mucha gente que no ha vuelto a la oficina, sobre todo programadores, informáticos y diseñadores de aplicaciones móviles” para grandes empresas.

La oferta nace tras la demanda. “En 2018 no había ningún sitio que ofreciese internet público, puestos de trabajo abiertos, baño, cocina... y en la actualidad lo tenemos muy sincronizado con la gente de larga estancia con alojamiento, surf, con los nómadas digitales que pueden vivir donde quieran”. Sus dos líneas de trabajo se basan en el alojamiento, surf y puestos de trabajo; y en el puesto de trabajo más el alquiler de material para surf y kitesurf.

Desde que iniciara esta línea de negocio “estamos muy satisfechos con la acogida. Creamos vida, contamos una pizarra con actividades para todos los días, como ir a ver la puesta de sol, clases de salsa, cenas familiares en común, surf, paseos… es algo más que un coworking en la que creamos sinergias con el deporte”.

Y va a más porque “el teletrabajo va a más, sobre todo tras la pandemia donde nos hemos dado cuenta que hay muchas personas que no estaban obligadas a estar en una oficina y que podían trabajar con mayor flexibilidad horaria y geográfica, con libertad para organizarse, con los que se abre la puerta a la vida. Al mismo tiempo, las empresas se han dado cuenta que es más rentable, no solo por la productividad, sino porque usan los coworking para sus reuniones de equipo y pagan tres días de oficina, con lo que se ahorran el gasto que genera una fija”. Por otro lado, el teletrabajo y el turismo “se están sincronizando. Sobre todo en verano vienen familias donde alguno de sus miembros tienen que seguir trabajando y usan nuestras instalaciones”.

En opinión de Lobato, es un sector “por el que se debe apostar. Hay que venderse como destino y que aquí es verano todo el año. Para eso también hay que reforzar la oferta, fomentar más la playa todo el año”.

Conil: El Paraíso del Buen Tiempo

Nómadas a los que les atrae Conil porque “es ideal. Tenemos una playa brutal que va más allá del verano y ahora se está empezando a fomentar más otras épocas del año. Nosotros no hemos cerrado ni un día (solo cuando el gobierno les obligó por la pandemia). Abrimos 365 días al año”, y recuerda que “en 2008 en invierno no había ni dios” algo que en su opinión ha ido cambiando gracias a la labor del concejal de Turismo, David Tamayo “que se ha puesto las pilas” con programas de actividades también en Navidad”, las cuales “si se sincronizan con buen tiempo, Conil se llena porque incluso en invierno se superan los 20 grados. Yo me quité las chanclas este año el 2 de diciembre”.

Un lugar ideal porque “los guiris se han dado cuenta que es el paraíso del sol, del buen tiempo, de la buena comida, de la tranquilidad”, algo “fundamental para el teletrabajo”. Aún así, critica que “aquí se vive de espaldas al mar” y los deportes acuáticos “solo están permitidos del río a la izquierda”. Otro ejemplo es que “somos la única escuela de surf con un lugar físico, el resto están en internet. Somos la única en la que llamas a una puerta y puedes alquilar una tabla”, de ahí que reclame un espacio en la playa para todo el año, como ocurre en Tarifa, donde también los chiringuitos siguen abiertos más allá de la época estival.

Otro punto a favor del teletrabajo es “contar con una buena conexión” y “un muy buen servicio” como es el que les ofrece la fibra óptica de la mano de Redjam.

Ejemplos de Espacios de Coworking en España

En 2021, algunos estudios indican que en España habría registrados más de mil espacios de coworking, con unos 37.000 puestos de trabajo. Cifra que ha aumentado en 2022. La especialización es clave en el sector del coworking. Por ejemplo, en Granada, surgió un espacio Errante enfocado en lo audiovisual y la ilustración.

Ejemplos de Coworking en Madrid

A continuación, se presenta una tabla con algunos de los espacios de coworking más destacados en Madrid, con sus perfiles, servicios y tarifas:

Nombre del Espacio Perfil Principal Servicios Destacados Tarifas (ejemplos) Horario
DCOLAB Creativos, diseñadores, consultores de marketing Puestos fijos, despachos privados, salas de reuniones, cabinas Skype, recepción, café/té, fruta ecológica. Puesto fijo: 275€/mes + IVA -
Oasis Cowork Amplio y luminoso, con jardín privado Mesas hasta 12 personas, 2 salas de reuniones, comedor/cocina equipada, jardín privado, AC/calefacción, impresora, escáner, eventos, asesoramiento marketing digital. Mesa flexible desde 95€/mes, puesto fijo desde 125€/mes 9h a 21h
THE SHED Catalizador de proyectos e innovaciones, emprendedores, start-ups Puestos flexibles, fijos, despachos privados, impresión, domiciliación, salas de reuniones, talleres, cursos. Socio (25h): 50€/mes, puesto flexible: 180€/mes -
WE WORK Gigante mundial, start-ups, empresas Soporte informático, correo, paquetería, cabinas privadas, impresoras, internet alta velocidad, guardabicis, café microtostado, eventos de comunidad. Hot Desk: 250€/mes, escritorio personal: desde 300€/mes 24/7
IMPACT HUB Pequeñas empresas, autónomos, organizaciones Domiciliación, soporte técnico, impresora, salas de reuniones, office, app, consultoría, formación, wellbeing. Media jornada: desde 100€/mes, puesto fijo: 280€/mes -
SPACES Emprendedores con red de contactos internacional Oficinas equipadas, salas de juntas, estacionamiento, climatización, recepción, wifi alta velocidad, café barista, Business Club. Contratos flexibles -
LOOM Consultores marketing, analistas de datos, creativos, publicidad Salas de reuniones, red de miembros para buscar perfiles y promocionar servicios. Puestos flexibles: desde 85€/mes, puestos fijos: 300€/mes L-V: 9h a 19h (flexibles), 24/7 (fijos)
THE GARDEN SPACE Start-ups y emprendedores de tecnología Puestos premium, cocina, 2 salas equipadas, pizarras, pantallas, AC/calefacción. Flexible medio día: 140€/mes, puesto fijo: 175€/mes -
LA FÁBRICA Centros de negocios, ambiente de networking Recepción, alquiler de despachos, espacios abiertos, salas de reuniones, cabinas telefónicas, paquetería, seguridad 24h, zonas comunes, parking. Espacio abierto: desde 150€/mes, espacio cerrado: desde 200€/mes 24/7
COOL INQUIETO Creativos, arquitectos, traductores, periodistas, empresas marketing/comunicación Mesa permanente/aleatoria, reprografía, recepción de llamadas, office, sala de reuniones, domiciliación fiscal, espacio diáfano, cursos, eventos. Puesto flexible medio día: 140€, puesto fijo: 175€ -
LA TERMINAL Exclusivo para startups y profesionales sector digital Recepción, salas de reuniones, amplia cocina comedor, aula multiuso. - -
UTOPICUS Emprendedores autónomos, pequeñas empresas, start-ups Oficinas grandes, office/cocina, salas de reuniones/formación, wifi fibra óptica, impresora/escáner, networking, clases yoga/mindfulness. Media jornada: 120€/mes, puesto fijo: 280€/mes -

tags: #espacio #errante #coworking #información

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