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Comunicación

Herpes sin Granitos: Reconociendo los Síntomas y Diferenciando Tipos

by Admin on 24/05/2026

Entender los síntomas del herpes, especialmente en su fase inicial o cuando no se presentan las típicas lesiones cutáneas, es fundamental para buscar atención médica a tiempo y prevenir complicaciones. El herpes es una infección viral extremadamente frecuente, pero a menudo poco comprendida, ya que muchas personas no saben que lo tienen debido a la ausencia de síntomas visibles o a su levedad.

¿Qué es el Herpes y por qué es Importante Conocerlo?

El Virus del Herpes Simple (VHS), comúnmente conocido como herpes, se manifiesta típicamente como heridas y ampollas en el área oral y/o genital. Sin embargo, un aspecto crucial es que muchas personas con herpes no mostrarán ningún síntoma visible, o estos serán tan leves que pasarán desapercibidos. A pesar de esto, una persona infectada puede transmitir el virus a otras.

La infección por el virus herpes simple produce episodios repetidos de pequeñas ampollas dolorosas y llenas de líquido en la piel, la boca, los labios (herpes labial), los ojos o los genitales. Esta infección vírica es muy contagiosa y se transmite por contacto directo con las úlceras o, a veces, con una zona afectada cuando no hay ulceración.

El herpes causa ampollas o úlceras en la boca o en los genitales, y a menudo, con la primera infección, fiebre y sensación de malestar general. En ocasiones, el virus afecta a otras partes del organismo, incluyendo los ojos y el encéfalo.

Diferencias Clave: Herpes Simple vs. Herpes Zóster

Con frecuencia, el herpes simple y el herpes zóster se confunden. Ambos son causados por virus de la familia Herpesviridae, pero presentan diferencias significativas en su etiología, síntomas y tratamiento.

Aquí te presentamos una tabla comparativa para entender mejor las distinciones:

Característica Herpes Labial o Genital (Herpes Simple) Erupción de Herpes Zóster (Culebrilla)
Virus Causante HSV-1 (Herpes Simple tipo 1) y HSV-2 (Herpes Simple tipo 2) Varicela-zóster (VVZ)
Transmisión Contacto oral (HSV-1), contacto sexual (HSV-2 y HSV-1) Reactivación del VVZ (virus de la varicela latente), posible transmisión de varicela por contacto con lesiones
Presentación Clínica Vesículas agrupadas y recurrentes en boca o genitales Erupción dolorosa en forma de banda en uno o dos dermatomas, unilateral, principalmente en el tronco
Duración De 7 a 10 días Varias semanas (puede complicarse)
Complicaciones Infrecuentemente severas, pero pueden ocurrir en personas inmunodeprimidas Neuralgia posherpética (dolor crónico), infecciones oculares, afectación de órganos internos

Herpes Simple (HSV-1 y HSV-2)

El virus del herpes simple provoca herpes genital. Algunas personas infectadas con el virus pueden presentar síntomas muy leves o ningún síntoma. Sin embargo, igualmente pueden contagiar el virus a otras personas. No existe una cura para el herpes genital. Los síntomas suelen volver a aparecer después del primer brote. Los medicamentos pueden aliviar los síntomas y reducir el riesgo de contagiar a otras personas. Los síntomas comienzan entre 2 y 12 días después de la exposición al virus.

Tipos de Virus del Herpes Simple

  • Virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1): Suele ser la causa de aparición de vesículas en los labios (herpes labial) y úlceras en la córnea del ojo (queratitis por herpes simple). El HSV-1 a menudo causa herpes oral, que puede provocar herpes labial o ampollas febriles en la boca o a su alrededor. Sin embargo, la mayoría de las personas con herpes oral no presenta ningún síntoma.
  • Virus del herpes simple tipo 2 (HSV-2): Es la causa más común del herpes genital (aunque el VHS-1 también puede causar herpes genital).

Síntomas del Herpes Simple sin Granitos Visibles

La mayoría de las personas que tienen herpes genital no presentan síntomas o presentan síntomas muy leves. Los síntomas leves podrían no notarse o confundirse con los de otras condiciones de la piel, como granitos o vellos encarnados. A pesar de la ausencia de lesiones visibles, el virus está presente y puede transmitirse.

Los síntomas del herpes aparecen y desaparecen, pero eso no significa que la infección desaparezca, ni que no se la puedas transmitir a otras personas.

El síntoma más común del herpes genital (herpes en el pene, en la vagina o vulva, en el ano o en otras áreas de tus genitales), es tener un grupo de ampollas dolorosas o que dan picazón en tu vagina, vulva, cuello uterino, ano, pene, escroto (la piel que contiene tus testículos), nalgas, ano o la parte interna de tus muslos. Cuando aparecen ampollas y otros síntomas del herpes genital, esto se llama “brote”.

El primer brote (también llamado “primer episodio” o “herpes inicial”) suele aparecer de 2 a 20 días después de que te contagias con la infección y dura entre 2 y 4 semanas. Aunque las ampollas desaparecen, el virus permanece en tu cuerpo y puede hacer que te vuelvan a salir llagas. Es muy común que tengas rebrotes, especialmente durante el primer año de haberte contagiado con herpes. Los brotes de herpes no son algo placentero, pero el primero es el peor. Los rebrotes suelen ser más cortos y menos dolorosos. La mayoría de las personas con herpes tienen menos brotes a medida que pasa el tiempo.

Normalmente, el herpes oral (también conocido como herpes labial), es menos doloroso que el herpes genital y además no da tanto malestar. El herpes oral hace que te salgan llagas en tus labios o alrededor de tu boca, que también se conocen como úlceras bucales o herpes febril. Las llagas duran algunas semanas y después desaparecen por sí solas. Pueden volver a aparecer semanas, meses o años después. Las llagas son molestas, pero normalmente no hacen daño, sin importar si le salen a niñxs o adultxs.

En el caso del herpes labial, antes de aparecer suele notarse un hormigueo local, que puede durar desde unos minutos hasta algunas horas, seguido de enrojecimiento e inflamación. Con menor frecuencia se produce hormigueo y enrojecimiento sin formación de ampolla. Las llagas del herpes por lo general se ven como una o más ampollas en los genitales, el recto o la boca, o a su alrededor. Esto se conoce como tener un "brote". Las ampollas se rompen y dejan unas llagas dolorosas que pueden tardar una semana o más en sanar. Durante el primer brote, también pueden presentarse síntomas similares a los de la influenza o gripe.

Transmisión del Herpes Simple

El herpes genital se puede contraer al tener sexo vaginal, anal u oral con alguien que tenga esta infección. El virus puede contagiarse aún cuando las llagas no están presentes. El herpes oral causado por el VHS-1 se puede propagar de la boca a los genitales mediante el sexo oral. Las personas que tienen HSV-1 en los tejidos de la boca pueden trasmitirlo a los genitales de una pareja sexual durante el sexo oral. Sin embargo, no todas las llagas del herpes aparecen en las áreas que el condón pueda cubrir. Además, la piel puede liberar (transmitir) el virus desde áreas en las que no haya llagas de herpes visibles.

Ni el HSV-1 ni el HSV-2 sobreviven bien a temperatura ambiente. Por eso, es poco probable que el virus se propague a través de superficies como la llave del grifo o una toalla. El contacto con genitales a través de sexo oral, vaginal o anal sin usar un método de barrera aumenta el riesgo de tener herpes genital. Las mujeres tienen mayor riesgo de contraer herpes genital. Tener relaciones sexuales con múltiples parejas y tener una pareja que presenta la enfermedad, pero que no toma medicamentos para tratarla, son factores de riesgo.

Herpes Zóster (Culebrilla)

El herpes zóster, también conocido como “culebrilla”, es una infección viral que se manifiesta con una erupción dolorosa en la piel. Esta afección se produce por la reactivación del virus varicela-zóster (VVZ), el mismo que causa la varicela. El VVZ permanece latente en los ganglios nerviosos después de la infección primaria (varicela).

Reconocer los primeros síntomas del herpes zóster es crucial para actuar con rapidez y evitar complicaciones que pueden llegar a ser graves. Cuanto antes se inicie el tratamiento antiviral, mayor será su eficacia para reducir la duración y la intensidad de los síntomas. Es importante estar atento a los primeros síntomas para reducir el riesgo de sufrir alguna complicación.

Síntomas Tempranos del Herpes Zóster sin Erupción

Los síntomas del herpes zóster suelen aparecer de forma gradual y pueden variar en intensidad de una persona a otra. Aunque la erupción cutánea característica es el síntoma más evidente, a menudo va precedida de otros signos tempranos que pueden pasar desapercibidos o confundirse con otras afecciones.

  • Dolor, ardor u hormigueo en una zona específica del cuerpo: este suele ser el primer síntoma del herpes zóster y puede aparecer días o incluso semanas antes de la erupción.
  • Malestar general, fiebre y cefalea también pueden preceder a la erupción.

La erupción cutánea suele ser el síntoma más característico de esta infección viral y suele aparecer unos días después de la aparición de los primeros síntomas.

Complicaciones del Herpes Zóster

  • Neuralgia posherpética: se trata de una complicación que causa dolor crónico en la zona donde apareció la erupción del herpes zóster. Ese dolor neuropático persiste incluso después de haber revertido la infección en la piel, indicando habitualmente la persistencia del virus en una forma latente dentro de células relacionadas con el sistema neurológico.
  • Herpes zóster en la cara: cuando el virus afecta al nervio trigémino, la erupción puede aparecer en la cara, cerca del ojo, la frente o la nariz. Puede causar una úlcera dolorosa, lagrimeo, sensibilidad a la luz y visión borrosa.
  • Herpes zóster interno: en algunos casos, el herpes zóster puede afectar a órganos internos, como los pulmones, el hígado o el cerebro.

7 complicaciones graves de la infección por herpes

Diagnóstico de las Infecciones por el VHS

El diagnóstico del herpes simple se realiza principalmente por la clínica. La infección por el virus del herpes simple suele ser fácilmente identificable para el médico. Si no está seguro, el médico usa una torunda para tomar una muestra de material de la úlcera y la envía al laboratorio para realizar un cultivo e identificar el virus.

El material de la llaga también se puede analizar mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para identificar el ADN del herpes simple. La PCR es una prueba más sensible que el cultivo viral, lo que significa que perderá menos casos del virus. A veces se observa al microscopio el material raspado de las ampollas. Aunque el virus en sí mismo no es visible, el raspado a veces contienen células infectadas agrandadas (células gigantes) que son características de la infección por un virus tipo herpes.

Los análisis de sangre para la detección de anticuerpos frente al VHS también pueden ser de utilidad. Ciertos análisis de sangre permiten diferenciar entre una infección por VHS-1 y una infección por VHS-2.

Si se sospecha la existencia de una infección cerebral, se realiza una resonancia magnética nuclear (RMN) del encéfalo y una punción lumbar a fin de obtener una muestra de líquido cefalorraquídeo para su análisis.

Su proveedor de atención médica podría diagnosticar el herpes genital con simplemente ver las llagas que tenga. También podría hacer una prueba con una muestra de la llaga. Las pruebas de sangre para la detección del herpes pueden ayudar a determinar si usted tiene esta infección.

Tratamiento de las Infecciones por el Herpes

Aunque aún no existe una cura definitiva para el herpes zóster o el herpes simple, existen medidas que puedes tomar para prevenir la enfermedad y aliviar sus síntomas.

Medicamentos Antivirales

Los tratamientos antivirales actuales no erradican la infección por el VHS, y el tratamiento de las primoinfecciones orales o genitales no impide la infección crónica de los nervios. Sin embargo, durante las recidivas, los fármacos antivirales, como aciclovir, valaciclovir y famciclovir, pueden ayudar a reducir la duración y la gravedad de los síntomas si se toman dentro de las 72 horas posteriores a la aparición de la erupción. El tratamiento es más eficaz si se inicia con rapidez, en pocas horas desde la aparición de los síntomas, preferiblemente a la primera señal de hormigueo o malestar, antes de que aparezcan las ampollas.

En las personas que tienen crisis dolorosas frecuentes, el número de brotes se reduce mediante un tratamiento con fármacos antivirales (denominado terapia de supresión) continuo (se toman antivirales cada día durante un período de tiempo indefinido). Sin embargo, el hecho de tomar fármacos antivíricos no impide que las personas infectadas transmitan la infección.

Las cremas de penciclovir aplicadas cada 2 horas durante el día pueden acortar el tiempo de cicatrización y la duración de los síntomas del herpes labial aproximadamente 1 día. Las cremas de venta sin receta que contienen docosanol (aplicadas 5 veces al día) pueden producir cierto alivio. La administración por vía oral de aciclovir, valaciclovir y famciclovir durante unos pocos días como máximo puede ser el tratamiento más eficaz para el herpes labial.

Las infecciones graves por VHS, incluidas la encefalitis herpética y las infecciones en recién nacidos, se tratan con aciclovir por vía intravenosa. Si el virus se vuelve resistente al aciclovir, lo cual es muy poco frecuente, se puede administrar foscarnet por vía intravenosa. A las personas con queratitis herpética se les puede administrar un colirio de trifluridina. Este tratamiento debe ser supervisado por un oftalmólogo.

Otros Tratamientos y Medidas de Alivio

  • Analgesia: los analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor. El control del dolor es crucial y puede incluir varias opciones farmacológicas en casos de neuralgia posherpética.
  • Cuidados de la piel: mantener la zona afectada limpia y seca puede ayudar a prevenir infecciones secundarias. Para las personas con molestias mínimas, el único tratamiento requerido para tratar la recidiva del herpes labial o genital consiste en mantener limpia la zona infectada, lavándola suavemente con agua y jabón. La aplicación de hielo puede proporcionar alivio y reducir la hinchazón.
  • La aplicación de anestésicos tópicos con receta o sin ella, como la benzocaína, puede ayudar a aliviar el dolor. Si hay muchas llagas en la boca, esta se puede enjuagar con lidocaína. Estos anestésicos no deben ingerirse y solo deben utilizarse siguiendo las indicaciones para evitar efectos adversos.

Prevención de las Infecciones por VHS

  • Vacunación: la vacuna contra la varicela reduce significativamente el riesgo de desarrollar varicela y, en consecuencia, también el riesgo de herpes zóster.
  • Evitar factores desencadenantes: las personas que sufren infección por el VHS deben evitar las actividades y otros factores que se sabe que desencadenan recidivas. Por ejemplo, las personas con infección por VHS desencadenada por la luz solar deben evitar en lo posible la exposición a la luz solar o bien utilizar filtro solar cuando no pueden evitarla.
  • Prácticas sexuales seguras: debido a que el VHS es contagioso, las personas con una infección de los labios deben evitar los besos en cuanto sientan el primer hormigueo (o, si este no se siente, cuando aparezca una ampolla) y hasta que la úlcera haya sanado por completo. No deben compartir los vasos y, si es posible, hay que evitar tocarse los labios. El uso correcto de condones de látex puede reducir, pero no eliminar, el riesgo de contraer o contagiar el herpes. Si su pareja es alérgica al látex, puede ayudar usar un condón de poliuretano. La forma más confiable de evitar la infección es no tener sexo anal, vaginal u oral.
  • Inmunomodulación: un sistema inmunitario debilitado es el escenario perfecto para que estos virus se reactiven. Reforzar el sistema inmunitario, restaurar su funcionamiento óptimo y conseguir así que este nos mantenga sanos durante más tiempo es clave. La microinmunoterapia es una inmunoterapia a bajas dosis que tiene como objetivo corregir estos desequilibrios inmunitarios. Ayuda a disminuir la replicación viral e infestación de otras células, limitar la extensión de la erupción cutánea, reducir la duración de los brotes y reequilibrar la respuesta inmunitaria para evitar recidivas y prevenir complicaciones como la neuralgia posherpética.

Precauciones durante el Embarazo

Si estás embarazada y sabes que tienes herpes genital, infórmale al proveedor de atención médica. Algunas investigaciones parecen indicar que las infecciones de herpes genital podrían llevar a abortos espontáneos o aumentar las probabilidades de que el bebé nazca antes de tiempo. Se le puede pasar el herpes al bebé durante el embarazo, pero es más común que esto ocurra durante el parto. Esto puede producir una infección mortal en su bebé (llamada herpes neonatal). Es importante que evite contraer el herpes genital durante el embarazo. El proveedor de atención médica puede recomendarte que tomes medicamentos antivirales para el herpes en la última etapa del embarazo para intentar prevenir un brote cerca del parto. Si tienes un brote al momento de entrar en trabajo de parto, el proveedor de atención médica puede recomendarte una cesárea.

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