Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Enfoque Conductual del Liderazgo: Características y Teorías

by Admin on 25/10/2025

La efectividad del liderazgo es un tema que ha despertado gran interés a lo largo de la historia, especialmente con la expansión de la empresa privada en el mundo económico, lo que ha impulsado a las ciencias sociales a buscar respuestas sobre este fenómeno. La influencia que ejerce el líder sobre los liderados puede dirigirse hacia el aumento del rendimiento del grupo, motivo por el cual la empresa privada está tan interesada en el estudio del liderazgo y de los estilos de dirección en las organizaciones.

Entonces, ¿Por qué algunas personas llegan a convertirse en líderes? A pesar de la cuantiosa investigación que se ha llevado a cabo en los últimos años, todavía no se ha llegado a una respuesta concluyente. Para dar respuesta a cuestiones como ¿en qué se diferencia un jefe de un líder? o ¿qué es un líder natural?, resulta interesante que revisemos las aportaciones realizadas a la historia del liderazgo dentro de las Ciencias del Comportamiento y del Management; pero también otras aproximaciones desde enfoques menos considerados, y que abordan el liderazgo en los grupos humanos y su relación con el funcionamiento de la política y las organizaciones, desde ámbitos como la Antropología, la Psicología Evolucionista, la Etología Humana o la Neurociencia Social.

Teorías y Enfoques Estándar del Liderazgo en el Comportamiento Organizacional

Entre los múltiples enfoques y teorías desarrolladas en torno al liderazgo organizacional podemos señalar los siguientes:

  • El enfoque clásico y de las teorías de rasgos: Puso el énfasis en los rasgos y características innatas de determinados sujetos (personalidad, inteligencia…) dotados para el mando.
  • El enfoque conductual y de las teorías del comportamiento: Se destacaron las habilidades y sensibilidad de los líderes para dirigir personas.
  • El enfoque situacional y de las teorías contingentes: Desarrolla las representaciones del liderazgo como capacidad para analizar y afrontar situaciones diversas, y adaptarse a los retos y demandas de los colaboradores.
  • Los enfoques integradores y teorías emergentes: Integran en sus definiciones las capacidades de gestión y manejo cognitivo de informaciones y decisiones con la consideración de otras dimensiones clave para la dirección de personas y equipos, como las habilidades sociales o la gestión de emociones.

- A falta de resultados fructíferos, el enfoque de los rasgos fue sustituido por el enfoque conductual que abandonó el estudio de cómo es el líder, y se centró en qué hace y cómo se comporta. El enfoque conductual, que ha investigado los estilos de liderazgo autocrático (conducta orientada a la tarea), democrático (conducta orientada a las relaciones) y laissez faire, es el que más se ha aplicado en las empresas en los últimos 30 años. - De ahí que apareciera el enfoque situacional que, sin negar las características personales del líder o su estilo de dirección, incorpora la situación como una variable relevante.

La Teoría del Liderazgo Situacional

La teoría del liderazgo situacional de Hersey y Blanchard (1982) estableció un modelo de cuatro estilos que resultan de la interacción del comportamiento de tarea y el de relación, y además incorpora una variable situacional, la madurez del empleado.

Limitaciones del Liderazgo Situacional

Por nuestra experiencia, los directivos no son “súper-héroes” capaces de analizar en todo momento la complejidad de cada situación, y capaces de reaccionar a tiempo real adaptando su comportamiento y su estilo de liderazgo a lo que requiere cada situación. Los directivos no son infalibles… nadie lo es. Un directivo se especializa y se orienta más a la tarea o a los aspectos socio-emocionales, pero raramente ambas funciones las ejerce la misma persona con plasticidad absoluta, por mucho entrenamiento que reciba. Y así debe ser, cada uno debe explotar su ventaja natural, puesto que es así como obtendrá mejores resultados de sí mismo y de las personas a las que dirige, y no intentando ser y comportarse de maneras que no le son naturales o que no responden a sus necesidades motivadoras.

La Importancia de los Liderados

Pero, aun reconociendo la importancia del líder, más importante es, si cabe, la otra parte del binomio, esto es los liderados. El líder no actúa en solitario, ni consigue sólo los objetivos, sino que lo hace en interacción continua con los liderados. La comunicación líder-liderados es de gran importancia en el logro de los objetivos y en los resultados conseguidos. En la medida que un líder no haga un uso eficaz de la comunicación con sus subordinados, se dificultará considerablemente la consecución de los objetivos. Si todos los subordinados fueran iguales, sería fácil la comunicación y, por ende, la motivación.

Todos necesitan comunicación, todos necesitan sentirse motivados y formando parte de un proyecto, todos necesitan reconocimiento… pero ¿cómo abrir la llave de la motivación de cada uno de ellos? ¿Cómo saber cuál es el reconocimiento más eficaz para cada uno? Podemos aprender las últimas teorías sobre motivación humana, podemos entrenar a nuestros líderes en habilidades sociales y directivas pero, en definitiva, cada empleado reaccionará de distinta manera a los mismos estímulos, porque cada uno es diferente. Esto parece una obviedad, pero no lo es desde el momento en que las empresas gastan ingentes cantidades de dinero en programas de desarrollo directivo totalmente enfocados a desarrollar habilidades y conductas en los directivos, pero casi siempre olvidando en sus programas lo que nosotros consideramos esencial, esto es, el conocimiento de sus empleados… no de los empleados en general, sino de “sus” empleados.

El PI® proporciona un conocimiento de los empleados, de su estilo de resolución de problemas, de su ventaja natural, de su energía creativa, de la función ejecutiva de su mente, de sus necesidades y, en definitiva, de la llave de su motivación intrínseca, que es de inestimable ayuda para la eficacia en la función directiva. Porque…. A nuestro entender, un buen líder es el que conoce muy bien las características de cada persona a la que lidera, tanto las personales como las profesionales. Si el directivo no conoce bien a los individuos de su equipo, con quienes puede llegar a convivir muchas horas del día, difícilmente lograra su motivación. Liderar de manera eficaz es, en realidad, dar una respuesta ajustada a las distintas características y motivaciones de cada empleado.

El Estudio del Dominio, la Influencia y el Poder en los Grupos Humanos

En torno al tema del liderazgo circulan cuestiones como la influencia social, el manejo del poder, la búsqueda y uso del prestigio, el ejercicio de la autoridad…, que son clave para comprender su naturaleza y variabilidad, en función de las situaciones, las demandas y los retos de los ambientes sociales.

En estas variaciones, especialmente interesantes resultan cuestiones como la adhesión y seguimiento del líder, las dinámicas grupales en torno a alianzas y conflictos, o la influencia social de determinados individuos de prestigio, credibilidad y carisma, con capacidad y talento para influir y dirigir personas.

Todos estos temas, abordados mediante estudios empíricos desde la Psicología Social, la Sociología o el Management, pueden ser complementados con las aportaciones de disciplinas como la Antropología, la Etología, la Psicología Evolucionista o la Neurociencia; que ofrecen dimensiones complementarias de estos comportamientos y procesos sociales, poco considerados en los estudios estándar del liderazgo, como los patrones básicos y adaptativos de dichas conductas, sus mecanismos biológicos, la comparación con pautas observadas de estos comportamientos en otras especies próximas de mamíferos y primates, las expresiones básicas en las dinámicas sociales y sus variaciones en la adaptación de los grupos y su organización interna a nuevos contextos sociales de mayor dimensión y complejidad.

Así pues, resulta de interés que consideremos las aportaciones que desde la Antropología Social y Política se han hecho al estudio de las diversas formas de autoridad, los usos sociales del poder y la organización social de la política, en sociedades con distintos niveles de complejidad, diferentes tamaños y grados de complejidad social; o los avances que desde la Etología, y más recientemente la Psicología Evolucionista, se han venido aportando al análisis de los patrones y mecanismos básicos (biológicos, fisiológicos y ecológico-conductuales) vinculados a los procesos de interacción social (dominio, sumisión, competencia…) dentro de las jerarquías sociales y las relaciones de poder, en estructuras sociales con distintos tamaños y organización, tanto en grupos de primates no humanos como en sociedades humanas.

Una Aproximación Naturalista y Evolucionista al Estudio de la Historia del Liderazgo

Así, las diversas teorías del liderazgo (Weber, Lewin, Hersey, Drucker…) tienen un interesante complemento en las aproximaciones de los enfoques evolucionistas (Colarelli, Arvey, Bermúdez de Castro, Herreros, de Waal), los estudios psicobiológicos del poder (Tobeña, Nowack, Sinek) y las aproximaciones antropológicas (Harris, Godelier). Estas aportaciones incorporan aspectos de este comportamiento social, poco atendidos hasta ahora, tal como los orígenes evolutivos del liderazgo, sus aspectos comparados con el comportamiento social y jerárquico en otras especies, las funciones adaptativas de las relaciones de poder e influencia social, o los procesos psicobiológicos ligados al vínculo social, el poder y la confianza; que contribuirán a un mejor entendimiento de las estructuras y dinámicas sociales y jerárquicas que vivimos en nuestros contextos y situaciones organizacionales.

Desde esta visión naturalista, funcionalista y adaptativa del papel social del líder (natural) dentro de los grupos humanos, cabría apuntar cinco características clave de su rol con respecto al grupo:

  • El líder es carismático, atrae a su alrededor a un grupo de personas que valoran sus habilidades, y creen que pueden aprender y mejorar las suyas junto a él.
  • El líder genera confianza como persona resolutiva y con capacidades para dar respuesta a situaciones nuevas y retos sobrevenidos.
  • El líder acompaña a sus pupilos en su aprendizaje, y cataliza la mejora y desarrollo de sus habilidades; y así lo sienten éstos, lo que refuerza su adhesión al líder.
  • El líder orienta en la toma de decisiones y elección de opciones, pero desde el consejo y la información, no desde la dirección y el mandato.
  • El líder supervisa el seguimiento de sus orientaciones en la ejecución de las acciones cooperativas del grupo, y corrige a sus compañeros/colaboradores, con indicaciones (no con órdenes), por ello da y escucha razones, dialoga y si es necesario, modifica o cambia su postura o posición.

En esta imagen de la figura del líder, hay que destacar que los seguidores y colaboradores le percibirán o no como tal, y actuarán en consecuencia, en función del comportamiento observado en las personas encargadas de su gestión como grupo, y de la percepción que tengan de éstos como jefes o líderes auténticos. El rol efectivo y percibido de éstos será fundamental a la hora de entender el funcionamiento de los grupos, ya que condicionará la construcción de las relaciones interpersonales y de poder dentro del mismo, así como la definición de un marco de roles y posiciones mutuamente asumidas por los miembros de éste.

En estos roles de subordinación o dominación, se irán definiendo estrategias y tácticas con las que unos y otros actores afrontan el ejercicio del poder, como construcción iterativa de una estructura de relaciones operativas y de los estilos de afrontamiento de la interacción, el poder y los conflictos dentro del grupo. Así, los estilos de liderazgo y jefatura constituyen un marco catalizador de relaciones en el grupo, y de la conformación de los roles a ocupar por el resto del grupo. Así por ejemplo, el exceso de permisividad y tolerancia no ajustada con el desarrollo de actitudes de compromiso, amenazará con el mal uso y aprovechamiento de estas posturas de excesiva flexibilidad de la jefatura (donde los «free riders«, los gorrones o aprovechados que van por libre, intentarán maximizar esa situación a su favor); lo mismo que, el exceso de una actitud de autoritarismo sin el desarrollo de un alineamiento y concienciación de los subordinados en los objetivos del grupo, será un marco para la evitación del cumplimiento ante cualquier brecha de la supervisión y el control, especialmente, por parte de los perfiles de sujetos más perezosos o mentirosos.

Breve Historia Natural del Liderazgo

El ser humano es un primate social y jerárquico, y por ello nuestra psicología y comportamiento social esta perfectamente ajustado a la vida en estructuras sociales jerárquicas y a asumir relaciones de dominio-sumisión. El problema frente a las estructuras jerárquicas en el caso de las sociedades humanas complejas reside en el desajuste que existe en éstas, respecto al modelo de liderazgo (natural) para el que estamos adaptados, y las nuevas formas dominantes de jefatura o liderazgo (forzado) de los grupos.

El hecho de que, en la mayoría de los grupos, las personas encargadas de su dirección no sean lideres naturales sino figuras de dominio impuestas o asignadas a este rol por la propia estructura auto-mantenida de poder, conduce a conflictos grupales, interpersonales y psicológicos en numerosos miembros de estas estructuras, en la medida que tales situaciones (impuestas y no asumidas) provocan un fuerte estrés que deriva en marcos crónicos de frustración, respuestas desadaptadas y de agresividad, o vivencias conflictivas de la sumisión, unida a un fuerte rechazo y hostilidad al “líder” (impuesto) o la jefatura. Todo ello, apunta al riesgo de situaciones de fuerte insatisfacción y amplia desconexión respecto al grupo y sus jefes. Por ello, es importante atender a los roles que se desempeñan en la gestión de personas, ya que de igual manera, puede resultar tan poco adecuado e ineficaz el autoritarismo o despotismo como el “buenismo” y el exceso de confianza otorgada a los colaboradores.

Así, el auténtico líder debe disponer de las habilidades sociales para identificar la presencia de los sujetos «free rider» en el grupo (aquellos que van por libre), y si no logra motivarles y reactivar su adhesión a los intereses y esfuerzos del grupo, deberá ejercer sus funciones sancionadoras, que garanticen el mantenimiento del respeto frente al resto de los miembros de éste, excluyendo y dejando fuera del proyecto común a aquellos que no se muestren interesados en colaborar. Esto es los que hace un líder natural en el caso de los cabecillas que guían a bandas de cazadores-recolectores, donde el grupo con su líder a la cabeza, abandonan durante la noche a aquellos gorrones a los que es imposible comprometer con el apoyo y cooperación con el grupo. Así, el free rider despierta solo e informado de que ya cuentan con él y está fuera del grupo.

En un repaso a la historia de las sociedades humanas y sus estructuras, podemos observar múltiples conformaciones de las estructuras de poder y mando, y ejemplos de los roles del liderazgo y la jefatura en distintos modelos y formas de organización social:

Las sociedades de cazadores recolectores son el contexto social característico del líder natural, pequeños grupos con estructuras auto-organizadas a partir de dos elementos vertebradores de los roles y del poder en los grupos, como son el parentesco y la edad, por un lado, y el carisma de los lideres naturales del grupo, por otro. Las dinámicas de interacción social en estos pequeños grupos de bandas de cazadores-recolectores, operan en torno a la lógica del intercambio recíproco entre los agentes cercanos y de una reciprocidad gener...

Estilos de Liderazgo

El enfoque conductual, como su nombre indica, se centra en el comportamiento de los líderes en el desempeño de sus responsabilidades.

  • Comportamientos orientados a las personas: Los líderes orientados a las personas se centran en el bienestar de cada subordinado: sus sentimientos y su sentido de respeto.

Cada una de estas orientaciones es eficaz o beneficiosa para la organización en contextos y propósitos organizacionales específicos. Un concepto clave en este sentido es el empoderamiento de los subordinados. El empoderamiento se refiere al grado en que un líder delega o relega poder o autoridad para tomar decisiones a un subordinado. El empoderamiento permite a los empleados participar en la toma de decisiones en todos los niveles de la organización. Se cree que el empoderamiento afecta diversos aspectos del comportamiento de los subordinados, como la alineación de sus objetivos personales con los de la empresa, la responsabilidad del desempeño y los resultados, y la vinculación del desempeño con las recompensas.

  • Autoritario (Autocrático, Directivo, Monoteísta): Los líderes toman decisiones sin involucrar a los empleados. El líder imparte directivas expresas a sus subordinados. Estos carecen de voz en la toma de decisiones y, en general, no pueden cuestionar las decisiones del líder.
  • Participativo (Democrático): Los líderes permiten que los empleados participen en la toma de decisiones. Los subordinados también contribuyen al desarrollo de metas y objetivos y comparten la responsabilidad de los resultados. Si bien la autoridad para tomar decisiones reside en el líder, los subordinados se involucran y se involucran en el proceso.
  • Laissez-faire (no intervención): Los líderes dejan que los empleados tomen decisiones con poca o ninguna participación o guía. Esto generalmente ocurre después de definir los objetivos, las políticas, las reglas y las limitaciones. Los subordinados toman las decisiones por sí mismos. El líder continúa comunicando información al equipo y conserva la responsabilidad final de la decisión.

La eficacia de cada uno de estos estilos de toma de decisiones de liderazgo depende de las circunstancias.

Tabla Resumen de Teorías de Liderazgo

Para una mejor comprensión, la siguiente tabla resume las principales teorías de liderazgo y sus características clave:

Teoría Características Clave Enfoque Principal
Teorías del Gran Hombre Líderes nacen con cualidades innatas. Rasgos inherentes del líder.
Teorías de los Rasgos Líderes heredan cualidades que los hacen aptos. Rasgos de personalidad y comportamientos.
Teorías de Contingencia Estilos de liderazgo varían según la situación. Variables del entorno.
Teorías Situacionales Líderes se adaptan a la situación y a las personas. Contexto y habilidades de los seguidores.
Teorías del Comportamiento Líderes se crean a través de la observación y la enseñanza. Acciones y comportamientos del líder.
Teorías Participativas Inclusión de otros en la toma de decisiones. Contribución de los demás.
Teorías de Gestión (Transaccionales) Supervisión, organización y recompensas/castigos. Gestión del desempeño.
Teorías de Relaciones (Transformacionales) Conexiones entre líderes y seguidores, desarrollo del potencial. Motivación e inspiración.
Teoría del Intercambio Líder-Miembro Relaciones estrechas con miembros del grupo interno. Interacciones entre líder y seguidores.
Teoría de Liderazgo Acción-Centrado Funciones centradas en la tarea, el grupo y el individuo. Realización de tareas, construcción de equipo y desarrollo individual.

¿Cómo comprometer a tu equipo de trabajo?: Estrategias infalibles para líderes!!!

tags: #enfoque #conductual #liderazgo #características

Publicaciones populares:

  • Servicios de Consultoría e Informática Serikat
  • Estrategias Innovadoras en Marketing Social
  • Impulsando el Cambio en Extremadura
  • Diferencias entre franquicia y cadena: el caso de Starbucks
  • Franquicia en seguros de viaje explicada
Asest © 2025. Privacy Policy