Empresarios Catalanes a Favor de la Independencia: Argumentos y Perspectivas
La postura de la clase empresarial catalana frente al proceso independentista ha sido un tema de debate y análisis. Tradicionalmente, el derecho a la autodeterminación y, consecuentemente, a la secesión fue reivindicado a partir de una política de identidades. Sin embargo, esos argumentos han cedido el paso a otros de naturaleza económica centrados en las ventajas que se obtendrían con la independencia para el bienestar de sus ciudadanos.
En este contexto, las entidades más representativas de la clase empresarial catalana han mostrado diferentes actitudes a lo largo del tiempo. Inicialmente, se observó una falta de respuesta durante el inicio del 'procés', contrastando con su implicación en temas como los indultos.
Manifestación independentista en Cataluña.
El Argumento Económico
Según Jordi Alberich, economista y ex director general del Círculo de Economía, los empresarios deberían haber intervenido puesto que la economía fue uno de los principales argumentos que usó el bloque independentista. "Insistía en la idea del expolio y del España nos roba", recuerda.
La idea de que el saldo fiscal negativo que la región mantiene con el conjunto de España, frena su desarrollo ha ocupado un lugar central en la discusión. Se ha argumentado que la región, separada de España, vería incrementado su producto por habitante, aproximándose así a los países europeos más avanzados.
El Déficit Fiscal: Un Análisis Histórico
La indagación sobre el déficit fiscal catalán se retrotrae hasta la figura de Jaume Alzina, quien cuantificó por primera vez, aún de manera poco rigurosa, el déficit fiscal de Cataluña en 1933. Para Alzina, ese déficit se establecía, según los datos de 1930, a partir de una contribución catalana del 18,8 por ciento a los ingresos del Estado no compensada por los gastos de éste en Cataluña, que eran sólo el 5,5 por ciento del total.
Trias Fargas fue el gran manipulador que, mediante una acrobacia intelectual injustificable -una impostura, en definitiva-, desvinculó el saldo fiscal de su contexto económico para ponerlo en el altar de las reivindicaciones nacionalistas. A partir de ahí, la pirueta conceptual conduce a identificar ese déficit general con el saldo fiscal.
Desde Trias Fargas al "España nos roba" quedaba, aún, un largo trecho, aunque las bases conceptuales de este aforismo propagandístico estaban ya establecidas, conculcando, por cierto, los fundamentos metodológicos de esa parte de la economía que estudia las relaciones exteriores, tal como acabamos de ver.
Voces del Empresariado Catalán
Diversos empresarios han expresado sus opiniones sobre el proceso independentista:
- Albert Pont, presidente de Cercle Català de Negocis: Afirma que en el mundo de las altas finanzas hay países e inversores esperando a que se devalúen empresas españolas para venir a comprarlas a precio de saldo.
- Tatxo Benet, socio y fundador de Mediapro: Destaca que su apoyo a la causa independentista es "a título individual" y agrega: "Dar por hecho que alguien por ser empresario se opondrá al procés es suponer mucho".
Por el contrario, Ignacio Molina, profesor de ciencias políticas de la Universidad Autónoma de Madrid, cree que "hubo empresarios que apoyaron el 'procés' y otros que no quisieron posicionarse en contra del nacionalismo gobernante porque supone un coste social e incluso económico".
El Silencio y la Influencia Política
Según Jordi Amat, ensayista y miembro de la junta directiva del Círculo de Economía, existe una tendencia a "sobrevalorar su incapacidad de influencia política". "Ha durado más el mito que la propia burguesía catalana", certifica Amat.
Ignasi Guardans, abogado y exdirigente de CDC, señala que "Ha habido una ley del silencio, en el sentido más brutal de la expresión, porque decir determinadas cosas podía dejarte sin contratos públicos o suponer un boicot directo o indirecto hacia tu empresa".
Ferran Brunet, profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, lamenta que "Hay quién no cayó del caballo hasta el pleno del Parlament del 6 y 7 de septiembre de 2017, cuando se aprobaron las leyes de desconexión".
Reuniones y Contactos Discretos
En los últimos meses se han intensificado los contactos directos y discretos entre las dos principales formaciones políticas independentistas, ERC y JuntsxCat, en competencia una con la otra, y significados representantes de la burguesía y el mundo empresarial catalán.
- Una reunión entre el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre y el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, celebrada en la sede del Parlamento europeo, en Bruselas.
- El president de la Generalitat, Pere Aragonès, acudió a la sede de Foment, un encuentro que tampoco trascendió públicamente.
- El presidente de ERC, Oriol Junqueras, también se ha dejado ver más de una vez para reunirse con Sánchez Llibre.
El pasado mes de diciembre, el presidente de ERC se reunió con la Junta del Cercle d’Economia, que preside Javier Faus.
El impacto económico de la independencia catalana
Impacto Económico Potencial
Algunos economistas alertan que el proceso podría costarle a la economía catalana más de un 3,78% del PIB, es decir, pérdidas de más de 6.700 millones de euros anuales. Sin embargo, Pons no cree en estos datos "del discurso del miedo".
Otros economistas sugieren que la independencia de Cataluña llevaría a una reducción del comercio entre Cataluña y el resto de España y que esto llevaría a una reducción del PIB de Cataluña del 8.9% en el estado estacionario.
El ministro de economía avisa de que los inversores no entienden el planteamiento que los independentistas. Luis De guindos repite el mensaje de que la independencia de Cataluña "no es racional ni realizable".
Debate sobre la independencia de Cataluña.
Posiciones Empresariales y el Diálogo
Los responsables de las grandes empresas catalanas están «preocupados por el proceso» soberanista y «llaman al diálogo» entre los gobiernos «casi con desesperación». Por todo ello, sólo un 4,4% defiende que el proceso soberanista conduzca a Cataluña a la independencia.
Un tercio (31,1%) de los presidentes, consejeros delegados y máximos ejecutivos de las empresas catalanas defiende que el diálogo entre los gobiernos de España y Cataluña sería el mejor desenlace al proceso soberanista iniciado por Mas. A poca distancia, un 26,7% apuesta por convocar el referéndum que plantea la Generalitat.
Para el 76,1% de los consultados, la pertenencia a la UE y el mantenimiento del euro será un factor decisivo en su apoyo -y en el de los catalanes en general- al soberanismo.
| Posición | Porcentaje |
|---|---|
| Diálogo entre gobiernos | 31.1% |
| Convocar referéndum | 26.7% |
| Independencia | 4.4% |
| Pertenencia a la UE (factor decisivo) | 76.1% |
