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Comunicación

Emprendimiento Social Intercultural: Definición, Características y Ejemplos

by Admin on 20/05/2026

Con el término emprendimiento identificamos el efecto de emprender, un verbo que hace referencia a llevar adelante una obra o un negocio. No existe una definición comúnmente aceptada de iniciativa emprendedora. Algunos autores la consideran una actividad relacionada con la destrucción creativa de Schumpeter, otros han puesto el énfasis en el descubrimiento de oportunidades y otros se han centrado en la creación de nuevas empresas.

La definición de emprendimiento implica convertir una idea nueva en una innovación exitosa utilizando habilidades, visión, creatividad, persistencia y exposición al riesgo. En definitiva, un emprendimiento es cualquier actividad nueva que hace una persona, que puede tener como finalidad lograr ganancias económicas o no. El emprendimiento es llevado a cabo por los emprendedores.

De acuerdo con Wikipedia, la palabra emprendimiento, proviene del francés entrepreneur (pionero), y se refiere a la capacidad de una persona para hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta u objetivo, siendo utilizada también para referirse a la persona que iniciaba una nueva empresa o proyecto, término que después fue aplicado a empresarios que fueron innovadores o agregaban valor a un producto o proceso ya existente, lo que hoy ha derivado en el concepto de emprendimiento actual. El emprendimiento es el proceso de diseñar, lanzar y administrar un nuevo negocio, que generalmente comienza como una pequeña empresa o una emergente, ofreciendo a la venta un producto, servicio o proceso.

¿Qué es el Emprendimiento Social?

El emprendimiento social, más que una moda, se está convirtiendo en una tendencia que tiene como objetivo transformar el tejido socioeconómico mundial. Se considera emprendimiento social cualquier tipo de negocio o proyecto en el que el objetivo principal es la creación de valor para la sociedad, dejando en segundo plano el beneficio económico.

Un emprendimiento social es un proyecto que trata de generar un impacto positivo en la sociedad, primando esta cuestión por encima de la rentabilidad. Este tipo de emprendimiento busca generar un impacto positivo en la sociedad tratando de dar visibilidad y planteando soluciones a problemas sociales y medioambientales, principalmente. No está reñido con la rentabilidad empresarial, la cual es imprescindible para que cualquier proyecto pueda crecer.

Origen del Emprendimiento Social

El emprendimiento social surgió en los años 60 y 70, cuando la sociedad comenzó a tomar conciencia de la necesidad de cambiar la forma en que las empresas operan y su impacto en la sociedad y el medioambiente. El término “emprendedor social”, como tal, lo acuñó en el año 1981 Bill Drayton. Tras un viaje a la India, Drayton se dio cuenta de la necesidad de resolver problemas sociales desde una base empresarial.

Al volver de este viaje, comenzó a buscar personas con este ímpetu emprendedor pero, al mismo tiempo, social, para conectarlos entre sí y que trataran de resolver los problemas más importantes de la sociedad actual.

Objetivos y Características del Emprendimiento Social

El principal objetivo de una empresa social es transformar la realidad para convertirla en una más justa. También persigue un reconocimiento social de un determinado problema. El asociacionismo es un tercer objetivo de este tipo de emprendimientos. En estos casos, el objetivo principal será solucionar los problemas a los que se enfrenta la sociedad: el hambre, las desigualdades, la exclusión social, la educación, la salud o el cambio climático, entre otros muchos.

En un emprendimiento social el eje central del negocio es la resolución de un problema que atañe a la sociedad. Si atajar y resolver la cuestión genera, además, beneficios económicos, permitirá perpetuar una actividad socialmente responsable a partir de sus propios recursos.

Es importante destacar que no todas las empresas que realizan este tipo de emprendimiento son sin ánimo de lucro. Existen empresas sociales que sí tienen fines comerciales. Aquellas personas que se dedican a estos proyectos se involucran hasta el final, son responsables y comprometidas.

Las características distintivas del emprendimiento social incluyen:

  • Innovación: Buscan soluciones innovadoras y creativas a los problemas existentes.
  • Sostenibilidad: El proyecto debe ser sostenible económica, social y ambientalmente.
  • Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Tienen unos fuertes valores éticos, morales y sociales que se reflejan en su Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Por lo tanto, los emprendedores sociales son individuos con soluciones innovadoras para los desafíos sociales, culturales y ambientales más acuciantes de la sociedad. Para llevar a cabo esta misión, necesitan contar con una amplia gama de habilidades y competencias, como la creatividad, el liderazgo, la resiliencia, la empatía, el trabajo en equipo y una visión a largo plazo, para emprender con éxito en el ámbito social.

Tipos de Emprendimiento Social

Existen diferentes tipos de emprendimiento social, en función de su ámbito de actuación, sector u objetivo principal. A grandes rasgos, pueden clasificarse los emprendimientos sociales en varias categorías, de acuerdo a su objetivo fundamental:

  • Emprendimientos sociales de promoción: Aquellos cuyo objetivo es difundir y divulgar ideas, conductas o comportamientos socioeconómicos o medioambientales, en pro de una causa social o ecológica.
  • Emprendimientos sociales de especialistas: Aquellos constituidos por profesionales con alto grado de especialización en un asunto de interés social, que cumplen el rol de difundir conocimiento especializado, educar o informar al grueso de la población.
  • Emprendimientos sociales de acción local: Aquellos que asumen como meta la solución de problemas concretos y puntuales, actuando en las zonas donde se originan y que aquejan a la sociedad en la que se desenvuelven. Suelen acotarse a lugares y momentos determinados.
  • Emprendimientos sociales comunitarios: Son pequeños proyectos locales que buscan resolver problemas o necesidades específicas de una comunidad.
  • Emprendimientos sociales transformacionales: Buscan cambiar sistemas y estructuras sociales a gran escala.
  • Emprendimientos sociales de largo alcance o globales: Aquellos que se proponen abordar problemáticas de amplio rango, tenidas como de importancia internacional o universal, actuando a una escala global, y abordando desafíos que trascienden todas las fronteras.
  • Emprendimientos sociales sin ánimo de lucro: Priorizan la creación de valor social por encima de la generación de ganancias.

Por otro lado, se pueden distinguir dos tipos de emprendimiento social si nos fijamos en el origen de su financiación:

  • Dependientes: Son proyectos financiados por instituciones ajenas al emprendedor o a la empresa, ya sea privada (comercial) o pública (estatal).
  • Independientes: Aquellos que generan sus propios recursos para operar.

El Emprendimiento Cultural: Un Subconjunto del Emprendimiento Social

El emprendimiento cultural puede ser visto como el generador de empresas u organizaciones culturales con el objetivo de que no se pierda el significado, ni el valor simbólico de los productos y costumbres pertenecientes de un país. Es un modelo de emprendimiento social que busca dar respuesta a las necesidades cambiantes del mercado. El emprendimiento cultural busca, precisamente, aprovechar este escenario para generar nuevas soluciones dentro de la industria, combinando innovación y creatividad. Emprender en cultura también es posible, porque el emprendimiento no puede estar solo enfocado a la tecnología y a internet, sino que también puede referirse a temas tan importantes como la cultura.

Existe una vidilla emprendedora abundante, variada y con un potencial enorme en el sector cultural. El sector cultural tiene un futuro prometedor en cuanto a emprendimiento, rentabilidad y visibilidad se refiere. No es ningún secreto que tiene un planteamiento estratégico que demuestra que es rentable, y que no estamos aquí “por amor al arte”.

Impacto Económico y Rol de la Tecnología en el Emprendimiento Cultural

Las cifras ponen de manifiesto el peso que la industria cultural ya tiene en la economía, pero también su margen de crecimiento.

Contribución del Sector Cultural a la Economía
Región Aporte al PIB Empleos Generados Empresas
España 2,2% (3,2% con patrimonio cultural) 690.800 (3,5% del total nacional) 128.741
América Latina y el Caribe 2,2% (124.000 millones de dólares) N/D N/D

Para lograr ese crecimiento, las tecnologías digitales juegan un papel fundamental, de acuerdo con la UNESCO. La globalización, los avances tecnológicos y la expansión de internet han cambiado los hábitos de consumo y la manera en la que la población se relaciona con la cultura.

La cultura avanza al mismo ritmo que la sociedad, con nuevas propuestas creativas que son un reflejo del mundo en el que nacen y se desarrollan. Si en su momento la incorporación de la voz al cine provocó un cambio en la conceptuación del séptimo arte, ahora las nuevas tecnologías impulsan un abanico de nuevas posibilidades. Desde las redes sociales a la inteligencia artificial, pasando por el big data, la necesidad de conectar con los nuevos públicos que consumen productos culturales es ya una realidad que obliga a aprender sus códigos, idiomas y canales de comunicación, para encontrar propuestas que conecten con sus sensibilidades.

El actual emprendimiento cultural pone al servicio de su sector los últimos avances e innovaciones tecnológicas, adaptando su oferta a las nuevas necesidades del mercado, asegurando así la supervivencia de la industria. En este sentido, una propuesta que resulta novedosa es adaptar el arte al nuevo ritmo de vida, utilizando las nuevas tecnologías y las redes sociales como una forma de aproximar la cultura a las personas.

El Emprendedor Cultural: Clave en la Innovación

La figura del emprendedor cultural está en auge desde hace ya varios años. Su presencia es garantía de innovación y eso, cuando se habla de cultura que es sinónimo de movimiento, cambio y avance continuo, es un valor fundamental. El emprendedor cultural es aquel profesional capaz de analizar los retos, presentes y futuros, a los que se enfrenta su sector para, a continuación, definir una estrategia enfocada a diseñar, financiar e implementar ese nuevo producto o servicio en el mercado.

Se trata de un profesional inquieto y en continua formación, que se mantiene al día de las vanguardias culturales. A su vez, debe poseer conocimientos económicos y empresariales para escoger la mejor fuente de financiación que le permita dotar de fondos a su proyecto, así como de las últimas tendencias en innovación tecnológica para maximizar la eficiencia y eficacia de los procesos.

Impulsar y fomentar al emprendedor cultural es el primer paso para asegurar la supervivencia de un sector cimentado en la música, las letras y la imagen en todas sus vertientes. Un respaldo innegable vertebrado en el compromiso de que, gracias a él, la industria cultural será capaz de adaptarse a las nuevas tendencias que, sin duda, irán surgiendo en las próximas décadas.

Tipos de Emprendimiento Cultural

Entrando al detalle de los tipos de emprendimiento cultural que existen en la actualidad, es posible clasificarlos según:

  • Las industrias culturales: En las que los emprendedores culturales desarrollan su actividad, abarcando desde las relacionadas con la imagen y el vídeo (fotografía o cine), hasta el musical, sin olvidar las artes escénicas, escultóricas, pictóricas o literarias.
  • El tipo de actividad que realizan: Tantas modalidades como puestos en el mercado laboral existen. Es importante recordar que pueden centrar su atención tanto en la conceptualización o el diseño del proyecto, como en la captación de recursos para el mismo, pasando por la gestión y dirección de la idea.
  • El modelo de financiación escogido: Un mundo de inmensas posibilidades. Desde las más tradicionales como los bancos, entidades financieras o ayudas y subvenciones (locales, autonómicas, estatales o internacionales), hasta aquellas consideradas alternativas como el crowdfunding, crowdlending o el bootstrapping. Todo ello, sin olvidar el mecenazgo, una fuente de respaldo económico que tradicionalmente ha impulsado la cultura.

Ejemplos Relevantes de Emprendimiento Social y Cultural

En un mundo donde a menudo los resultados económicos son prioritarios, hay quienes creen en la posibilidad de un futuro mejor. Estos emprendedores sociales demuestran que, aunque generar cambios en la sociedad es todo un desafío, es posible lograrlo con esfuerzo, determinación y una visión clara.

Los ODS y el Emprendimiento Social: ¿Cómo cambiar el mundo desde un negocio?

Ejemplos de Emprendimiento Social

  • Sinèrgics: Ubicado en el barrio de Baró de Viver (Barcelona), es el primer espacio de coworking municipal y de retorno social del mundo. De esta forma, además de servir como lugar de trabajo, Sinèrgics se convierte en un recurso vital para entidades, asociaciones y residentes de Baró de Viver comprometidos con el desarrollo socioeconómico de su comunidad local.
  • Koiki: Es una empresa inclusiva de reparto sostenible. Esta compañía contrata a personas en situación de exclusión laboral para que, con medios de transporte sostenibles, como bicicletas o vehículos eléctricos, entreguen los paquetes en los vecindarios.
  • Too Good To Go: Es una app que combate el desperdicio de alimentos al permitir a los usuarios comprar a precios reducidos los alimentos que sobran en restaurantes, supermercados y panaderías.
  • Specialisterne: Es un emprendimiento social que tiene como objetivo promover la inclusión laboral de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). También, colabora y apoya a empresas que quieran incorporar a su plantilla personas con TEA, asesorándolas y acompañándolas en el proceso de inclusión laboral.
  • La Fageda: Lo más destacado es su compromiso social: la mayoría de sus trabajadores son personas con diversidad funcional y capacidades especiales. Por otro lado, sus productos son elaborados con métodos sostenibles y respetuosos con el medioambiente, utilizando ingredientes locales y de alta calidad.
  • Cooperativas de agricultores en zonas rurales: Buscan mejorar las condiciones económicas y sociales de los agricultores a través de la venta conjunta de sus productos y la implementación de prácticas sostenibles, contribuyendo al ODS 10.
  • Microcréditos para personas en situación de vulnerabilidad: Un ejemplo de emprendimiento social que contribuye al ODS 10 de reducción de las desigualdades económicas, sociales y territoriales.
  • sHur (Junto Ohki, CEO): Utiliza la tecnología de la información para ayudar a las personas sordas en Japón.
  • Alma Nature: Un proyecto social con el objeto de reactivar el entorno rural evitando la despoblación, reduciendo por tanto la desigualdad entre personas que viven en entornos rurales frente a las de los núcleos urbanos.

Ejemplos de Emprendimiento Cultural

Entre los casos de éxito que se pueden destacar como ejemplos de éxito en emprendimiento cultural resaltan, entre otros:

  • Muddy Waters Books: Editorial que se define en su web como un espacio “con espíritu crítico, alma pop y un afilado sentido del humor”, especializada en el ensayo periodístico.
  • Meninas Cartoneras: Se han marcado como objetivo “formar las capacidades emprendedoras de las personas jóvenes en el sector cultural, a través de un itinerario educativo virtual y presencial”, mediante su programa Hélice.
  • Gre2 Jazz: Un festival musical internacional que traspasa fronteras para convertirse en un espacio cultural que tiene como objetivo acercar las diferentes sensibilidades artísticas al mundo rural.
  • WNDR Museum.
  • Homo Faber Guide.

Cómo Desarrollar un Emprendimiento Social Rentable

Crear un emprendimiento social rentable requiere una combinación de pasión por una causa social o medioambiental, una idea de negocio innovadora y una cuidadosa planificación. Con una convicción e ideales claros, es posible crear un emprendimiento social que sea rentable. El planeta demanda soluciones innovadoras y creativas que permitan afrontar los desafíos del presente y del futuro de una forma distinta a como se ha hecho hasta el momento.

Los pasos clave para desarrollar un emprendimiento social incluyen:

  1. Identifica un problema social o una necesidad no cubierta: Mira a tu alrededor y observa qué problemas o necesidades que existen en tu comunidad o en la sociedad en general no están siendo atendidas de manera adecuada.
  2. Define tu misión: Identificado el problema, será el momento de pensar en una misión que defina tu compromiso para resolverlo. Esta misión debe ser clara, concisa y transmitir la esencia de tu emprendimiento social.
  3. Busca una solución innovadora: Busca una solución que sea innovadora y diferencial para el problema o necesidad que has identificado. Esta solución puede ser un producto, un servicio, un modelo de negocio o una combinación de estos.
  4. Intenta que sea un modelo de negocio sostenible: Deberás encontrar la forma de hacer que tu modelo de negocio sea sostenible a largo plazo.
  5. Identifica tu público objetivo: Determina quién se beneficiará de tu producto o servicio y quiénes estarán dispuestos a apoyar tu causa.
  6. Desarrolla tu propuesta de valor única: Define claramente qué te hace único y por qué la gente debería apoyar o comprar tu producto o servicio.
  7. Construye una red de apoyo: Trabaja en la creación de una red de personas y organizaciones que apoyen tu causa y estén dispuestas a colaborar con tu emprendimiento social.
  8. Busca financiación: Existen muchas opciones de financiación para emprendimientos sociales, desde subvenciones y premios hasta la inversión de impacto y crowdfunding. Para ello, el plan de empresa, un escrito que describe el proyecto y analiza su viabilidad técnica, financiera y económica, es de vital importancia de cara a conseguir financiación, por lo que debe detallarse de la mejor manera posible. Este documento es abierto y dinámico y se actualiza a medida que avanza la idea. Un correcto plan financiero que avale y demuestre la viabilidad de tu proyecto creativo, hará que su percepción tenga más profesionalidad y seriedad. Existen varias figuras, tanto públicas como privadas, que pueden ayudarte a ello: Business Angels, Incubadoras o Aceleradoras, son algunos de estos ejemplos.
  9. Entra en acción: Una vez que se ha resuelto la parte teórica, es hora de entrar en acción.
  10. Evalúa tu impacto: Establece indicadores que te permitan medir el impacto social o medioambiental de tu emprendimiento.

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