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Comunicación

El empoderamiento de las mujeres indígenas otomíes: Tejiendo futuro y defendiendo su cultura

by Admin on 24/05/2026

El pueblo indígena hñahñu, también conocido como otomí, es un ejemplo de resiliencia y lucha por la defensa de su patrimonio cultural y el empoderamiento de sus mujeres. A través de iniciativas de emprendimiento y la defensa de sus derechos, estas mujeres están transformando sus comunidades y construyendo un futuro más digno.

La defensa del patrimonio cultural: Un caso pionero

Artesanas del pueblo indígena hñahñu se han manifestado en la Ciudad de México para exigir una disculpa pública y medidas de reparación y no repetición, tras la apropiación indebida de su iconografía y artesanías por parte de una empresaria respaldada por autoridades locales. La manifestación ocurrió frente al Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) en la capital mexicana, mientras se llevaba a cabo una reunión con autoridades y las partes involucradas en la denuncia del registro indebido de la iconografía de flor y canto, perteneciente a las comunidades artesanas hñahñus del Valle del Mezquital, Hidalgo.

Un sistema de opresiones

Frida Hyadi Díaz, artesana e integrante de la Asamblea del pueblo hñahñu, explicó a EFE que esta acción legal se inició tras la apropiación en 2023 de la iconografía de flor y canto, un elemento cultural propio de su pueblo, por parte de una empresaria que además recibió respaldo de gobiernos municipales y estatales. “Esto refleja que no es un caso aislado, sino que forma parte de todo este sistema de opresiones que enfrentamos los pueblos indígenas y que vivimos también de manera diferenciada las mujeres, porque en realidad muchas de las que estamos al frente de este proceso de defensa, somos mujeres”, destacó la artesana.

Díaz precisó que la reunión en Indautor forma parte del proceso legal iniciado tras la denuncia, donde se busca, más allá de castigar a los responsables, asegurar la no repetición, una disculpa pública y medidas restaurativas o compensatorias. La artesana resaltó la relevancia de este caso pionero en la aplicación de la ley de defensa del patrimonio cultural de los pueblos indígenas y afromexicanos, recientemente aprobada. “Más allá de castigos, (buscamos) formas más bien que esto no se vuelva a repetir, que esto sea un referente de otras justicias y que sobre todo haya un reconocimiento público de por qué esta apropiación es indebida”, subrayó.

Mujeres al frente de la lucha

La defensora señaló que la apropiación cultural también es un acto de racismo y violencia de género, ya que muchas mujeres artesanas son quienes más defienden y transmiten el patrimonio cultural. “Históricamente, somos quienes heredamos y transmitimos estos saberes, porque muchas veces somos las responsables de los cuidados dentro de nuestras familias y de nuestras comunidades, (y) es por ahí que se transmiten la lengua, la artesanía, la música, etcétera”, indicó. Durante la protesta, las artesanas portaban pancartas con consignas como: ‘La cultura hñahñu no está en venta’.

Emprendimiento y promoción social en Chilcuautla, Hidalgo

Las Hermanas de la Caridad del Divino Verbo Encarnado (CCVI) desarrollan su misión en Chilcuautla, Hidalgo, México, donde acompañan y colaboran con las comunidades hñähñü (otomíes). María Cardoza, con 40 años en la congregación, y María Luisa Gamboa, maestra desde 1968, lideran proyectos de promoción social.

María Cardoza relata que llegaron a Hidalgo en 2017 y comenzaron a visitar las 18 comunidades de la parroquia de Chilcuautla, algunas de ellas con altos niveles de pobreza. María Luisa Gamboa enfatiza la importancia del rescate cultural y la dignidad de la mujer: "Tenemos muy clara la necesidad de trabajar por la promoción de la mujer y el rescate de su cultura y dignidad. El trato a la mujer es muy marginado; para ellas el tener una fuente de ingreso les dignifica".

Recuperación del bordado y capacitación

El proyecto central consiste en la recuperación del bordado, una parte fundamental de la cultura otomí que se estaba perdiendo. Este trabajo ha sido tan exitoso que las escuelas buscan sus prendas como uniformes escolares. Un ejemplo del impacto de esta iniciativa se observa en el Cereso, donde las mujeres ya sabían bordar gracias a las capacitaciones previas.

María Luisa Gamboa subraya la necesidad de apoyo mutuo: "Tratamos de que se apoyen mutuamente". En el penal, el número de mujeres bordando pasó de 17 a 27. La comunicación ha crecido, permitiendo a las mujeres solicitar incluso necesidades básicas como papel sanitario o pasta de dientes. Este apoyo es crucial, ya que "a la mujer la apoyan un rato y luego la abandonan totalmente".

La capacitación es un pilar fundamental. María Cardoza menciona que una maestra de Monterrey las capacita en corte y confección, de forma presencial o vía Zoom. Han logrado construir talleres, como en Boxaxni, un lugar con un 95% de hablantes de lengua indígena, donde las personas levantaron su propio espacio de trabajo con una tienda para vender sus artesanías.

#SuavePatria | Muñeca dönxu, expresión viva del pueblo otomí

Transformación y dignidad

María Cardoza expresa su satisfacción al ver el cambio en las mujeres y el valor que sus esposos ahora les dan: "Yo siento satisfacción de ver el cambio en las mujeres, en sus esposos y el valor que les dan a sus esposas. Una mujer dice: 'Hermanas, antes yo rompía un plato y mi esposo me regañaba porque, dice, que a mí no me cuesta. Ahora con el dinero que yo gano con mis bordados, le digo: yo compro lo que se me antoja'".

Emprendimiento en Tesquedó: Turismo sustentable

Con apenas 200 habitantes y 22 hogares, Tesquedó fue durante mucho tiempo una localidad marginada. En este entorno, las mujeres otomíes han sido protagonistas silenciosas del cambio. Rocío García Miranda, con el apoyo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), conformó en 2018 el Grupo de Trabajo Comunitario Texquedó, buscando impulsar el turismo sustentable local. Aunque la pandemia detuvo parte del proyecto, la determinación del grupo sigue firme.

Superando la doble discriminación: La cooperativa Khoti

Dos años de pandemia por COVID-19 dejaron a diversos sectores de la población sin empleo. Sin embargo, cuando se trata de una mujer, no hay nada que la detenga en su afán por triunfar; ese es el caso de la cooperativa ‘Khoti’ de San Ildefonso Tultepec, conformada por 20 mujeres artesanas, de la población otomí del estado de Querétaro.

Origen y motivación

La idea de esta cooperativa nace por la necesidad de contar con ingresos, luego de que la pandemia había arrebatado el sustento a esposos de las mujeres otomíes y porque, tras tocar varias puertas en el municipio y gobierno de esa entidad, para solicitar apoyo, la respuesta siempre era la misma: “ahorita no hay nada”, “aunque pagues ya no hay lugar”. Un factor determinante, fue también rescatar la tradición otomí. El proyecto arrancó con 12 personas y ahora ya suman 20.

“Nuestra cooperativa nace por la necesidad económica, sí, pero también para rescatar nuestras tradiciones y nuestra lengua materna (otomí) que ya se están perdiendo, pero más que nada, por la necesidad, esa es la verdad”, dice María de Lourdes Pérez Jacinto, una de las integrantes de este grupo de artesanas. Ella detalla cómo la pandemia trajo malas noticias a sus hogares: “A mi esposo de repente lo ‘descansaron’; a los de otras, les daban las gracias porque la empresa cerraba ‘temporalmente’. Entonces dijimos, ‘no pos, vamos a hacer el negocio’ y, precisamente, comenzamos con los cubrebocas, ya después salieron otras artesanas reconocidas a las que les dieron difusión, pero la idea fue de nosotras. Ya luego, nuestros esposos, se involucraron porque ellos no tenían trabajo; cuidaban a los niños, a los animales, y hemos funcionado bien, gracias a Dios”.

Organización y productos innovadores

Las mujeres se organizaron incluso para cubrir ventas en distintas celebraciones en Querétaro. “Nos apoyamos en hacer las cosas. Ya cuando nos invitan a eventos a vender, vemos quien va, quien se queda; porque se trata de no descuidar a nuestros hijos, hay apoyo entre todas; ahora, nos traemos a nuestros hijos al taller, esa es la idea, porque vemos que luego hay artesanas que sí descuidan a sus hijos y nosotros no”, expresa María de Lourdes Pérez Jacinto.

El trabajo de estas 20 mujeres indígenas consiste en la creación de muñecas, blusas, vestidos, cubrebocas, manteles, fundas, bufandas y sandalias. Además, artículos para mascotas como correas y moñitos. Están en constante innovación elaborando ropa juvenil: “Estamos actualizándonos, sobre todo, por la juventud, que ya no quiere ponerse el traje típico, porque con el tiempo de calor, no se sienten cómodos porque la ropa es caliente; innovamos con blusas más modernas, vestidos de temporada; con el bordado que se puede poner con un short o minifalda, pero es más ligerito; siempre con el toque de nuestro bordado. Hay jovencitas que no se van a querer un traje por ejemplo un fin de semana”, comenta María de Lourdes Pérez Jacinto. El vestuario al que se refiere María de Lourdes se basa en utilizar colores turquesa combinados con rosa, café, morado y naranja “que aportan un toque alegre cuando los portan las jovencitas”.

Desafíos y logros

María de Lourdes indica con desánimo que ninguna autoridad mostró interés en ayudar a impulsar su emprendimiento: “No, ¡qué va!; nadie nos ayudó. A su vez, agradecemos a la pandemia que nos dio este ingreso, si no, no sabríamos donde ‘meter la cabeza’, usted sabe, el agua, la luz, no saben de pandemia, llegan los cobros puntuales […] Yo les digo a mis compañeras que debemos estar contentas de que cada paso que hemos dado ha sido por nosotras, y no por un gobierno que ni nos ha empujado”. Su satisfacción es haberse dado a conocer sin ayuda del Gobierno, innovando constantemente.

Producto Artesanal Descripción/Innovación Rango de Precios (MXN)
Muñecas Tradicionales, hechas a mano 300 - 380
Blusas Modernas con bordado otomí, colores alegres 300 - 380
Vestidos De temporada con bordado, ligeros 300 - 380
Cubrebocas Con diseños y bordados 300 - 380
Manteles Decorativos con motivos culturales 300 - 380
Fundas Para diversos objetos 300 - 380
Bufandas Textiles con bordados 300 - 380
Sandalias Con toques artesanales 300 - 380
Artículos para mascotas Correas y moñitos bordados Variable
Ropa juvenil Blusas y vestidos ligeros para combinar con shorts o minifaldas Variable

Aunque la idea nació por la pandemia, han tenido que sortear los estragos de la misma al no vender como ellas quisieran. “Yo creo que la recuperación a nivel nacional apenas se está dando, se supone que este era un buen año para nosotros por los eventos, pero ahorita por lo que pasó en (el estadio) La Corregidora, sí nos ha pegado un poco porque nos han cancelado eventos. Ahorita ya estamos invitados a otros por el Día del Artesano, pero no nos han confirmado”. María de Lourdes comprende que, si esas ventas no han sido óptimas, es porque hay gente endeudada y sin empleo. “Nosotros como artesanos la padecimos, nos quedamos en cero y lo entendemos”.

Zapopan: Impulso al emprendimiento en lenguas maternas

Zapopan será el primer municipio del país en tener cursos de emprendimiento en lenguas maternas, como parte del programa Raíces. Camila Galván, titular de Emprendimiento en Zapopan, tiene el reto de ayudar a unas 500 mujeres este año para que sean autónomas económicamente, adquieran financiamiento para el desarrollo de sus proyectos desde la incubación hasta la aceleración. “Vamos a ser el primer gobierno en México que va a tener el curso de capacitación e incubación de negocio en lengua indígena. Estamos buscando que haya igualdad y techo parejo para todas, que puedan entender mejor el curso, que está hecho con perspectiva de género. Entonces estamos muy orgullosos de ese nuevo proyecto. ¿Qué estamos buscando? Que haya igualdad y techo parejo para todas”, dijo.

Testimonio de superación: Facunda, emprendedora otomí

Juana Facundo, nacida en Querétaro en el seno de una familia indígena otomí, aprendió su lengua materna y se casó, como era costumbre. Jamás se imaginó que aprendería a leer, escribir y hacer cuentas, lo suficiente para ser una mujer emprendedora. Hoy tiene como sueño que nadie le rompa las alas de su hija y que le permitan volar a donde ella desee, que logre lo que ella no pudo. “La veo volando, la veo con una profesión. Lo que a mí me hubiera gustado ser, a lo mejor no lo pude lograr yo, pero que ella logre su sueño, no el mío, el de ella”, nos comenta.

Nunca se imaginó volverse emprendedora y una mujer inspiradora para otros miembros de su comunidad. “En los pueblos originarios, culturalmente, la mujer solamente es a tu casa, tu familia, tus hijos y nada más. No teníamos el derecho de soñar, porque yo fui una de ellas a las que en algún momento se me truncó el sueño. De alguna manera, yo creo que fui un poco rebelde ante mi familia, porque busqué la oportunidad de estudiar la secundaria. Hace dos años terminé la preparatoria. Primeramente Dios, pueda yo lograr una carrera. Mi sueño es seguir adelante, seguir impulsando mi cultura, mi lengua”, añadió.

Le emociona el saber que los cursos de emprendimiento ahora podrán darse en lengua materna para que así el conocimiento pueda absorberse con mayor facilidad. Ella ha logrado tener un negocio de las muñecas Lelé y recibe pedidos de todo el mundo. “Inspira mucho tomar estos cursos en lengua materna porque ya no necesitamos una descripción o explicaciones, nosotros captamos más fácil lo que se nos está enseñando.”

tags: #emprendimiento #mujeres #indigenas #otomies

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