Emprendimiento Educativo Interdisciplinario: Cultivando la Innovación en la Educación
Un ecosistema emprendedor en el entorno educativo va más allá del concepto de crear empresas o generar ideas de negocio. Se trata de cultivar un ambiente donde la curiosidad, la capacidad de asumir riesgos calculados, la colaboración y el pensamiento crítico se activen y potencien. (García-Bullé, S., 2019)
¿Por qué un Ecosistema Emprendedor Educativo?
En el ecosistema educativo emprendedor, el alumnado, profesorado y líderes educativos se unen para:
- Desarrollar habilidades del siglo XXI esenciales en el mercado laboral actual.
- Fomentar la resolución creativa de problemas.
- Impulsar la autonomía y la confianza en el alumnado.
- Establecer conexiones reales y significativas con la comunidad en torno al centro educativo y el mundo empresarial.
La interdisciplinariedad es una herramienta que permite a los docentes generar espacios de enseñanza activa, que giran en torno a la identificación y solución de problemas reales y que permite el aprendizaje colaborativo y dinámico. (Jones, P., Anderson, K., & Roberts, M., 2014)
Desde septiembre de 2016, el Ministerio de Educación introduce una propuesta curricular mejorada y con un enfoque educativo que guarda coherencia con el modelo de la Pedagogía Crítica en el desarrollo del pensamiento lógico, crítico y creativo, sin descuidar la formación en valores como la ética y la toma de conciencia de las obligaciones y derechos ciudadanos a través de los ejes transversales. (Memorias del cuarto Congreso Internacional de Ciencias Pedagógicas de Ecuador, 2018)
Pasos para un Ecosistema Emprendedor Educativo
1. Compromiso de la Dirección
Todo comienza con un compromiso desde la dirección del centro. Sin el apoyo y la visión de los líderes educativos, será difícil implementar cambios significativos:
- Definir una Política Clara: Establecer políticas que apoyen la innovación y el emprendimiento dentro del currículo y la cultura escolar.
- Asignación de Recursos: Proveer recursos financieros, humanos y materiales necesarios para implementar iniciativas emprendedoras.
- Liderazgo Inspirador: Ser un ejemplo de liderazgo emprendedor, mostrando disposición al cambio, toma de riesgos y aprendizaje continuo.
2. Formación del Profesorado
Invertir en la formación del profesorado para que adquieran conocimientos y habilidades en metodologías emprendedoras es clave. La presente investigación tiene como finalidad diseñar una propuesta para aplicar la interdisciplinariedad desde la asignatura de Emprendimiento y Gestión, como una forma de mejorar la práctica docente en las instituciones educativas del país. La modelación se basa en la metodología de la Enseñanza para la Comprensión, así como en la aplicación de técnicas activas de aprendizaje como el uso de problemas generadores y el método de casos.
Las estrategias metodológicas son el producto de la experiencia docente en el dictado de la asignatura y se presentan como una serie de pautas que aportan ideas a los actores educativos para la aplicación de proyectos interdisciplinares sencillos y concretos.
El Proyecto "¡Emprendemos!": Un Ejemplo Práctico
El proyecto ¡Emprendemos! es una iniciativa dirigida a la Formación Profesional para que el alumnado entienda el funcionamiento y las actuaciones empresariales. Se busca transportar al grupo-clase hacia las vivencias que podría tener cualquier persona empresaria que pretendiese desarrollar su trabajo. El alumnado se convierte en emprendedor y toda la clase en una empresa que llevará a cabo diferentes acciones con un producto real y de aplicación práctica, como si de una entidad se tratase.
En esta propuesta competencial, se tiene en cuenta un conjunto de capacidades claves y habilidades blandas o soft skills a desarrollar. Así, además de tratar los objetivos curriculares y los módulos cursados, se potencia la autonomía, innovación, organización del trabajo, responsabilidad, relación interpersonal, trabajo en equipo o la resolución de problemas. La propuesta va dirigida al Ciclo Formativo de Enseñanza y Animación Sociodeportiva, pero es transferible a otros campos.
Punto de Partida: Conectando la Formación Profesional con el Ámbito Laboral
La inquietud inicial fue: ¿Cómo podemos ofrecer al alumnado aprendizajes similares al ámbito laboral en el que se encontrarán en su futuro? La Formación Profesional, frecuentemente, no ofrece los aprendizajes que las empresas demandan. Así, diseñar un proyecto que incluyera productos finales reales fue una premisa obligada.
Uno de los primeros pasos era, además de planificar las propuestas, buscar potenciales clientes para ofrecer nuestras experiencias. Era una dificultad añadida ya que no éramos ninguna empresa. Por todo ello, surgió la segunda cuestión: teníamos que convertirnos en una empresa desde un inicio y así poder actuar como tal. El alumnado y el grupo-clase serían ahora empresas, con sus objetivos, clientes, pero también con sus contradicciones y errores. Así surgió ¡Emprendemos!
Los recursos humanos quedaban definidos, había solo que explotarlos. Cada empresa tenía sus propios trabajadores, pero también podían apoyarse del grupo-clase. Y los recursos materiales y espaciales iban en relación con el proyecto a desarrollar. Además, si las empresas del sector desarrollaban en un año diferentes proyectos y de modo simultáneo, también tendríamos que ofrecer estas experiencias. El hecho de que nuestro centro educativo fuese de FP facilitó las tareas de profesorado y alumnado. Así, la autonomía del grupo-clase tenía que ser alta para poder desplazarse por la zona, hacer llamadas telefónicas diversas, enviar correos a empresas, proponer reuniones, llegar a acuerdos y contratar servicios para conseguir sus objetivos.
Fases del Proyecto "¡Emprendemos!"
Paso 1: La Idea, Arrancando Motores y Planificación
Teniendo en cuenta que se pretendía transformar el grupo-clase en empresarios del ámbito del deporte, el turismo y la animación, las y los docentes empezaron a diseñar el plan de trabajo, así como los retos que habría que proponer al alumnado, ahora empresas. El equipo docente tenía que solucionar cuestiones como: ¿Cuántas empresas habría en el grupo-clase? ¿Qué proyectos serían los más pertinentes a desarrollar teniendo en cuenta que había que ser lo más globales y transversales posibles? ¿Cuál sería la temporización? ¿Qué requisitos habría que pedir a las empresas en cada uno de los proyectos? Todo ello quedó respondido. Se establecieron un total de cuatro a seis empresas en el grupo-clase que habrían de llevar a cabo unos cinco proyectos. La previsión estaba abierta y, del mismo modo que una empresa adapta sus objetivos, el profesorado también adaptó la planificación por si hubiese que proponer más intervenciones o menos. Por lo tanto, la propia planificación quedaba abierta y no se cerraban a hacer nuevos proyectos o a recibir encargos que pudiesen surgir.
Paso 2: La Creación de las Empresas
Una vez expuesta al alumnado la idea del proyecto, la finalidad de convertirse en tejido empresarial y exponer los principales proyectos del curso, había que crear la propia empresa. Las preguntas clave eran: ¿Qué empresa crearemos? ¿Cuál será la identidad? ¿Cuál será la imagen, logo y/o frase que nos defina? ¿Qué ofreceremos? ¿Cuáles serán nuestros potenciales clientes? ¿Cuáles serán nuestros recursos económicos y humanos? Todo ello se fue respondiendo y el alumnado terminó creando su propia empresa.
La tarea docente era clave en la medida en que el alumnado, mayoritariamente, se olvidaba de aspectos claves. Así, por ejemplo, no habían tenido en cuenta algunos puntos económicos o no habían concretado bien el perfil de clientes o el territorio de aplicación de la propuesta. También, a menudo, la imagen corporativa empresarial no terminaba mostrando las finalidades de la empresa.
Paso 3: Desarrollo de los Proyectos. Temporización
Los proyectos que las empresas tenían que desarrollar durante el curso se secuenciaron. En los cuatro años de desarrollo de la propuesta, las acciones han variado, incluyendo:
- Dinamización de patios en el instituto.
- Diseño y ejecución de una ruta de senderismo cultural de tres días.
- Dinamización de actividades acuáticas para alumnado de la ESO.
- Concurso de una ruta cultural, de ocio y deportiva en BTT de 4 días.
- Diseño de cápsulas virtuales de actividad física y salud, con la televisión local.
- Diseño de rutas culturales por la ciudad (Sabadell) según diferentes temáticas.
- Diseño de un crédito de síntesis para la ESO, combinando deporte, actividad física y otras asignaturas.
- Creación de unas colonias de fin de curso para un centenar de personas.
Paso 4: Protagonismo del Alumnado
El alumnado, con una idea competencial, era protagonista de cada una de las intervenciones. Los proyectos se presentaban en el aula, pero a partir de este momento era el alumnado, convertido en empresas, quienes desarrollaban su propuesta. Por todo ello, cada curso aparecían resultados diferentes. Los proyectos presentados tenían cada vez una complejidad mayor, cediendo los docentes más responsabilidad al alumnado, aunque esto implicaba mayores problemáticas porque se producían errores, lógicos, al ser la primera vez que el grupo-clase tenía tanta autonomía.
Para el profesorado, la tarea se hubiese facilitado si hubiesen llevado muchas de las acciones, pero este no era el objetivo. Pretendían que el grupo-clase entendiera la dificultad de ser emprendedor y tomar decisiones, muy a menudo erróneas y que había que replantear.
Paso 5: Satisfacción de los Clientes
Este aspecto, desde un inicio era clave y se fue concienciando al alumnado. Como consecuencia, al terminar cada intervención, se ofrecían formularios o se daba retroalimentación relacionada con el proceso. A veces era el propio alumnado del grupo-clase el que aportaba su valoración, pero otras veces eran compañeros de los ciclos formativos, alumnado de la FP dual, de la ESO, docentes o empresas externas. Todo iba teniéndose en cuenta con la idea de no cometer los mismos errores e ir mejorando a medida que avanzaba el curso.
Evaluación y Mejora Continua
Del mismo modo que una empresa es evaluada diariamente, en ¡Emprendemos! las evaluaciones son muy frecuentes, ya sea para analizar el trabajo realizado en clase, para comprobar el nivel expositivo de las ideas, para poner en cuestión la resolución de las problemáticas, para ver la eficiencia en la creación de los servicios ofrecidos o para ver la calidad del producto final. Todo ello hace que las herramientas para la evaluación sean diversas, incluyendo hojas de papel, grabación de vídeos, hojas de cálculo, formularios en red o diferentes trabajos.
En el proyecto, además de la evaluación del propio alumnado y del docente, es clave la evaluación por parte de los clientes en relación con el producto ofrecido. Y es que será el cliente el que al fin y al cabo determine que una empresa tenga futuro. A menudo se comprueba que el nivel en el diseño o ejecución de tareas no es el óptimo.
Asimismo, la figura docente y el proceso también se evaluaron por parte del alumnado. Era todo un ejemplo más de esta idea emprendedora y empresarial. Así, tanto durante el curso, pero principalmente al final del proceso, el alumnado debatía, reflexionaba y proponía mejoras para el futuro. El proyecto ¡Emprendemos! lleva cuatro años desarrollándose y, como si de una empresa se tratase, cada año se van mejorando y cambiando aspectos que se comprueba que podrían mejorar.
Entrevista Mundo Emprende: La importancia de la formación en el Emprendimiento
D-EMind: Promoviendo el Emprendimiento Digital en la Educación Superior
El proyecto D-EMind tiene por objetivo promover la educación para el emprendimiento con herramientas digitales en las instituciones de educación superior. En el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la UNESCO (2017) identifica la educación de calidad (ODS 4) como la base para la mejora de las vidas de las personas. El impacto de la pandemia de la COVID-19 ha evidenciado y acelerado la necesidad de una transformación digital en nuestros sistemas educativos. Por poner un ejemplo, durante el año 2020, el cierre de escuelas a causa de la crisis sanitaria afectó a más del 91% de los estudiantes de todo el mundo (Naciones Unidas, 2020).
Por otro lado, la construcción de la competencia emprendedora es una política clave de la Unión Europea. Desde la Comisión Europea se han impulsado marcos estratégicos como EntreComp, para unificar los conocimientos, las habilidades, las actitudes y la mentalidad que se incluyen dentro de esta competencia tan importante para la vida en el siglo XXI.
En este contexto, el proyecto D-EMind se propone hacer una aportación metodológica a partir del desarrollo de la dimensión digital del modelo Atom. Además, se busca reunir y organizar los recursos necesarios para llevar a cabo formaciones para el desarrollo de la competencia emprendedora en la educación superior. La duración prevista del proyecto comprende desde febrero de 2022 a febrero de 2025.
Resultados Esperados del Proyecto D-EMind
El proyecto D-EMind busca alcanzar los siguientes resultados clave:
Resultado 1: Metodología y herramienta de autoevaluación. Se continuará trabajando en el modelo Atom para adaptarlo y hacerlo viable en entornos digitales. Este modelo sirve para fomentar la mentalidad emprendedora (creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas) en los estudiantes de educación superior.
Resultado 2: Toolbox y Plataforma D-EMind. Se abrirá un repositorio digital con recursos libres para promover la mentalidad y las competencias emprendedoras.
Resultado 3: Training Pack. La formación de alumnas, profesores y mentores es una parte fundamental para fomentar el uso de la plataforma en línea y la metodología emprendedora propuesta.
Resultado 4: D-EMind MOOCS. El consorcio creará un curso abierto para estudiantes, profesores y mentores. El MOOC abordará las esferas mentales y sociales, así como cada uno de los seis componentes del Modelo Atom (i.e. explorar, analizar, idear, prototipar, realizar y evaluar).
Tabla Comparativa de Modelos Educativos
| Característica | Emprendimiento Educativo | Educación Tradicional |
|---|---|---|
| Enfoque | Desarrollo de habilidades, resolución de problemas reales, autonomía | Adquisición de conocimientos teóricos, memorización |
| Rol del Alumno | Protagónico, activo, emprendedor, tomador de decisiones | Receptivo, pasivo, siguiendo instrucciones |
| Rol del Docente | Facilitador, guía, mentor, inspirador | Transmisor de conocimientos, evaluador |
| Evaluación | Continua, formativa, retroalimentación, cliente como evaluador | Sumativa, exámenes, calificaciones |
| Habilidades Clave | Creatividad, pensamiento crítico, colaboración, resolución de problemas, gestión de riesgos | Memoria, comprensión, aplicación de fórmulas |
La experiencia de ¡Emprendemos! ha sido premiada en los Guardons de l’Esport en 2021 y ha generado publicaciones que permiten reflexionar en torno a la educación postobligatoria, la FP dual y la inserción laboral. (Arderiu M.; Brasó, J., 2019; Brasó, J.; Arderiu, M., 2022)
