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Comunicación

Emprendimiento Económico y Social: Definición y Características

by Admin on 23/12/2025

En el mundo actual, el emprendimiento se ha convertido en un motor clave para la innovación, la creación de empleo y el desarrollo económico. Dentro de este contexto, surge el emprendimiento social como una fuerza transformadora que busca generar valor social y resolver problemas que afectan a las personas y al medio ambiente.

¿Qué es el emprendimiento social?

El emprendimiento social es una manera de generar valor social resolviendo problemas que afectan a las personas o al medioambiente, una forma de poner la innovación y la capacidad laboral al servicio del cambio social esperado.

Existe un amplio consenso en que un emprendimiento social es el proceso por el cual personas, empresas emergentes y personas emprendedoras crean valor social y desarrollan y financian soluciones con el fin de mejorar el bienestar social y tener un impacto positivo en su comunidad o en la sociedad en general.

Lo que se persigue con este tipo de emprendimiento es dar respuesta a cuestiones socioeconómicas o medioambientales a través de actividades y procesos innovadores que a su vez contienen elementos inspirados en el mundo de los negocios.

Según la Comisión Europea, la empresa social es "un operador de la economía social cuyo objetivo principal es generar un impacto social, en vez de obtener beneficios para sus propietarios o accionistas; que dispone de la mayor parte de esos beneficios para conseguir sus objetivos sociales, y que se gestiona de forma responsable, transparente e innovadora, involucrando a sus trabajadores, a los clientes y a los accionistas implicados en su actividad empresarial".

El emprendimiento social hace referencia a la creación de proyectos empresariales que tengan un impacto positivo en la sociedad y estén enfocados en solucionar problemas de tipo social, cultural o ambiental.

El término de emprendimiento social fue por primera vez empleado en los años 80 por Bill Drayton, el fundador de la ONG Ashoka, la red de emprendedores sociales más grande del mundo, para referirse a iniciativas innovadoras que tenían como finalidad generar un impacto social siguiendo los principios del emprendimiento.

Se trata de combinar los objetivos de lucro que caracterizan al primer sector (el de la empresa privada) con los objetivos de bienestar social propios del sector público (segundo sector) y las organizaciones sin ánimo de lucro (el tercer sector). Por ello, al emprendimiento social también se le conoce como cuarto sector.

Características del emprendimiento social

Lo que caracteriza al emprendimiento social es que, al tiempo que el proyecto empresarial debe ser económicamente sostenible, debe ser también socialmente responsable y sostenible desde un punto de vista medioambiental. Los emprendedores sociales buscan crear empresas y organizaciones que sean capaces de introducir cambios sociales sistémicos y generar riqueza y desarrollo en los territorios en los que se asientan.

A diferencia de un emprendedor tradicional, que prioriza que su idea innovadora se convierta en un negocio rentable, un emprendedor social se enfoca en que su proyecto mejore la calidad de vida de las personas y las comunidades, y sea sostenible a largo plazo. Evidentemente, necesitará que el proyecto genere ingresos que permitan mantener las operaciones, pero la prioridad será lograr esa transformación social o impacto medioambiental.

El emprendimiento social va mucho más allá de la asunción por parte de una empresa de una estrategia de responsabilidad social empresarial o de los criterios ESG (gobierno ambiental, social y corporativo). En el emprendimiento social el objetivo social o ambiental es prioritario, forma parte de la misión y de la visión de la empresa.

Características clave del emprendimiento social:

  • Enfoque en el Impacto Social: el emprendimiento social tiene como objetivo abordar desafíos sociales críticos, como pobreza, acceso a la educación, salud y sostenibilidad ambiental.
  • Innovación: impulsa la creación de soluciones innovadoras para problemas sociales arraigados.
  • Generación de Empleo y Desarrollo Económico: muchas iniciativas de emprendimiento social están diseñadas para crear empleo en comunidades marginadas. Al ofrecer oportunidades de empleo y capacitación, se contribuye al desarrollo económico local, el empoderamiento individual y un reparto equitativo de las rentas.
  • Participación Comunitaria: en el emprendimiento social a menudo se trabaja directamente con las comunidades afectadas, involucrándolas en la identificación de problemas y en la búsqueda de soluciones. Esta participación activa no solo fortalece los lazos comunitarios, sino que también garantiza que las soluciones sean culturalmente sensibles y sostenibles a largo plazo.

El Emprendedor Social

Una persona emprendedora social es aquella que persigue emprender con el objetivo de resolver algún problema social.

Así, el emprendedor social es la persona que impulsa una de estas empresas que se caracterizan especialmente por sus objetivos no económicos, es decir, por su afán por provocar un impacto social determinado.

El objetivo primordial de una empresa suele ser de índole económica, por ejemplo, alcanzar un determinado beneficio en el futuro. Sin embargo, el emprendedor social tiene como meta principal el bienestar social. En su caso, el beneficio económico es una meta secundaria que le permitirá llevar a cabo la primera. Es decir, una palanca para el cambio.

De esta forma, el emprendedor social no solo se esfuerza por obtener beneficios económicos, sino que también busca promover el progreso y la mejora de la calidad de vida en la sociedad.

De hecho, con frecuencia los beneficios económicos generados por el emprendedor social a través de su proyecto acaban en manos de algún colectivo desfavorecido o proyecto. Es bastante habitual que las empresas sociales donen capital a diversas causas o formen parte de proyectos más amplios que actúan como paraguas para sectores sociales. También lo es que establezcan relaciones de ayuda mutua.

Perfil del Emprendedor Social

La emprendedora o el emprendedor social suelen ser personas inconformistas, rebeldes y motivadas, que sienten la responsabilidad social como suya y que necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Es frecuente que sean activistas en diferentes ámbitos y que sientan cierta urgencia por llevar a cabo algunos proyectos que supongan mejoras para la gente.

En cuanto a la motivación para poner en marcha una empresa social, algunas investigaciones apuntan a una serie de factores, como el desarrollo social a través del cambio, ayudar a sectores marginados de la sociedad, dar cobertura a alguna necesidad detectada en la sociedad o la sostenibilidad.

En lo referente a las características individuales de los emprendedores sociales, junto con las ya citadas, encontraríamos algunas como la proactividad y también la capacidad a la hora de afrontar riesgos. La creatividad y la responsabilidad son también rasgos que suelen compartir los emprendedores sociales. Actitudes emocionales como el altruismo, la compasión o la empatía también suelen ser habituales en estos perfiles.

Otros trabajos recogen como características de los emprendedores sociales su elevado grado de compromiso, su resiliencia para superar las adversidades o su capacidad para generar confianza en otras personas. También suelen compartir algunos rasgos de personalidad con los emprendedores clásicos, como el carisma o la autoexigencia en el trabajo.

Podríamos hablar de habilidades propias de un perfil emprendedor o rasgos personales y que suelen ser comunes a la mayoría de estas personas. La confianza en uno mismo es uno de los factores que más caracterizan a un ‘entrepreneur’. Una persona que se conoce a sí misma es capaz de discernir cuáles son sus puntos fuertes, pero también cuáles son los puntos débiles. Eso posibilita que las personas puedan apoyarse en otras para llevar a cabo proyectos en los que ‘no son tan buenos’, generando redes de apoyo. También suelen caracterizarse por tener una fuerte motivación, con una visión real del futuro, las capacidades y el logro. Por otro lado, los emprendedores también tienen una gran capacidad de planificar y organizar, a la vez que presentan una comunicación eficaz.

Todos los factores que caracterizan a un emprendedor son parte también de la personalidad de un emprendedor social. Eso sí, a estas características hay que añadirles otros valores esenciales: inconformismo, responsabilidad social y compromiso. Es decir, hablamos de aquellas personas que no se conforman con lo preestablecido porque se cuestionan la realidad o porque tienen historias personales detrás que les motivan a emprender. Buscan un compromiso con aquello que no les gusta de la sociedad, haciendo su trabajo con pasión pero también con responsabilidad.

Ofrecer soluciones a los problemas sociales no siempre es fácil. Por eso, la adaptación al contexto y la coherencia entre las actividades y el propósito de la empresa son siempre fundamentales para entender la mente de un emprendedor social y la continuidad de su proyecto.

Tipos de Emprendimiento Social

A grandes rasgos, pueden clasificarse los emprendimientos sociales en cuatro categorías, de acuerdo a su objetivo fundamental:

  • Emprendimientos sociales de promoción. Aquellos cuyo objetivo es difundir un tipo de ideas, conductas o comportamientos, en pro de una causa social o ecológica.
  • Emprendimientos sociales de especialistas. Aquellos constituidos por profesionales con alto grado de especialización en un asunto de interés social, que cumplen el rol de difundir conocimiento especializado, educar o informar al grueso de la población.
  • Emprendimientos sociales de acción local. Aquellos que asumen como meta la solución de problemas concretos, puntuales, que aquejan a la sociedad en la que se desenvuelven.
  • Emprendimientos sociales de largo alcance. Aquellos que se proponen abordar problemáticas de amplio rango, tenidas como de importancia internacional o universal.

También se los podría clasificar conforme al origen de sus financiamientos en:

  • Dependientes. Aquellos que reciben dinero de alguna otra institución, ya sea privada (comercial) o pública (estatal).
  • Independientes.

En primer lugar, tenemos el emprendedor social comunitario. Este tipo de emprendedores son contribuyentes modestos que se dirigen a sus comunidades inmediatas y buscan resolver sus problemas. Suelen enfocarse en temas como la educación, alfabetización, alimentación, higiene, salud, empleo, etc. Por lo general, están ubicados en áreas geográficas pequeñas con una visión amplia y un equipo que cree en sus objetivos.

En segundo lugar tenemos a los emprendedores sociales sin fines de lucro. Estos perfiles están más motivados por la ganancia social que por la financiera. Empiezan con un coste inicial y, cuando el negocio empieza a generar beneficios lo reinvierten en la causa. Por ejemplo, imagina una empresa social cuya visión inicial era brindar atención médica básica gratis a quienes la necesiten.

El emprendimiento transformacional suele ser la siguiente etapa del emprendimiento social sin fines de lucro. Estos empresarios se enfocan en las necesidades y problemas sociales que normalmente están fuera del alcance de otras empresas o gobiernos. Además, están enfocados a crear un gran impacto social y generar beneficios económicos para las organizaciones. Suelen operar a gran escala y tener sus propias normas y regulaciones.

Por último, tenemos a los emprendedores sociales globales, que son grandes jugadores que abordan problemas sociales y ambientales a escala mundial. Su objetivo es lograr un cambio en los sistemas sociales utilizando su posición financiera e internacional. En general, las grandes organizaciones y los multimillonarios siguen el camino del emprendimiento social global cuando se vuelven socialmente responsables y concentran sus esfuerzos en lograr un cambio positivo. Estas organizaciones tienen objetivos de alto nivel, como luchar contra la escasez de alimentos en África o erradicar ciertas enfermedades del mundo. Como resultado, trabajan con una red de otras organizaciones y emprendedores sociales para lograr los resultados deseados.

Datos relevantes sobre el emprendimiento social en España

Uno de los informes más recientes sobre el emprendimiento social en España es European Social Enterprise Monitor 2021-2022, de ESADE, Euclid Network y la Comisión Europea. Algunos de los datos más interesantes son:

  • Casi todo el tejido empresarial social son pymes (84,9 %).
  • No hay una fórmula jurídica única, sino un amplio abanico, aunque destacan la SL (30 %), la asociación (30 %), la fundación (22,5 %) y la cooperativa (12,5 %).
  • Las mujeres representan el 42 % del equipo fundador, el 50,5 % de los consejos o patronatos, el 52,1 % de los equipos de dirección y el 63,1 % de la plantilla.
  • En el sector se respira optimismo y, aunque nadie sabe qué ocurrirá en el futuro, más del 60 % de las empresas sociales piensan que crecerán.

Estos datos reflejan un panorama prometedor para el emprendimiento social en España, con un fuerte protagonismo de las pymes y una creciente participación de las mujeres en todos los niveles de la organización.

Ejemplos de emprendimiento social

Los proyectos de emprendimiento social pueden aplicarse en muchos sectores, como la educación, la salud, el medio ambiente o el desarrollo comunitario. Son los más típicos, pero no los únicos.

Un ejemplo destacado de empresa vinculada a los principios del emprendimiento social es Patagonia. Creada hace 50 años, su lema “Estamos en el negocio para salvar nuestro planeta” define la conciencia medioambiental de la marca textil estadounidense.

También puede encuadrarse dentro del emprendimiento social Auara, una empresa de agua mineral que dedica el 100 % de sus dividendos a un fin social, en concreto, financiar proyectos de acceso a agua potable.

Too Good To Go. Esta aplicación lucha contra el desperdicio alimentario conectando consumidores con establecimientos que tienen excedentes de comida que se ofrecen a la venta a un precio más bajo.

Otros ejemplos de emprendimiento social:

  • Se trata de una empresa que fabrica yogures y otros productos lácteos. El valor añadido en este caso es que muchos de sus trabajadores tienen alguna discapacidad mental, de manera que el trabajo pasa a ser otro tipo de terapia. Cuentan con educadores sociales, psicólogos y otras muchas ayudas para las necesidades especiales de sus trabajadores.
  • Es una empresa que produce alimentos sin gluten ubicada en Bolivia. En este caso, se trata de un negocio familiar centrado en el Comercio Justo y en los productos ecológicos.
  • Se trata de una organización de desarrollo y microfinanzas para mujeres en América Latina. Se dedican a ofrecer tratamientos para prevenir la ceguera a precios accesibles.
  • Es un motor de búsqueda que ayuda a mejorar el medio ambiente. El mecanismo es sencillo: lo que cobra Ecosia por cada anuncio (en concreto, el 80%) lo destina a plantar árboles en Brasil.

Estos ejemplos ilustran la diversidad de enfoques y sectores en los que se puede aplicar el emprendimiento social, demostrando su potencial para generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

Emprendimiento con impacto social

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