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Comunicación

Fundéu: Veinte Años Caminando por el Rigor del Lenguaje Español

by Admin on 16/05/2026

Fundéu cumple veinte años, y la cifra, más que una efeméride, funciona como una prueba de resistencia: dos décadas caminando junto a quienes escriben a diario contra reloj. Su objetivo ha sido muy claro: impulsar el español en los medios y velar por él.

«Hemos acompañado para resolver todas sus dudas lingüísticas, 20 años caminando junto a los informadores», es una frase que resume el espíritu de la institución. No busca pontificar desde una torre de marfil, sino ofrecer una herramienta útil. «Nos gusta pensar… que somos una herramienta que ayuda a todos aquellos que utilizan el español en su actividad diaria». La celebración de este aniversario tuvo un componente de orgullo compartido, pues es «un honor, por tanto, para la Fundéu, promovida por la Real Academia Española, compartir este día con todos ustedes».

La Lengua y su Evolución: Del Diccionario de Autoridades a la Prensa

El Diccionario de Autoridades, un pilar en la legitimación del español.

Este vínculo con el lenguaje y su difusión no surge de la nada. La lengua, durante siglos, se construyó y se legitimó con fuentes que hoy nos resultan casi «clásicas». El ejemplo que se recordó en el aniversario fue el Diccionario de Autoridades, el gran diccionario académico publicado por volúmenes entre 1726 y 1739, que justificaba cada palabra con citas y apoyos de autoridad: literatura, textos brillantes del castellano y también -como se comprobó después- legislación vigente.

Durante mucho tiempo eso no fue un problema: la lengua cambia despacio y el diccionario se mantuvo relativamente estable. Incluso el gran hito de 1780 -la publicación del diccionario en un solo volumen- no alteró esa idea de evolución lenta. Pero la historia del idioma tiene momentos de sacudida. Ahí entra la prensa como protagonista. Primero en Francia, con el eco de su revolución; después en España y en el siglo XIX, cuando los periódicos multiplican su influencia y se convierten en la pista donde el lenguaje prueba su fuerza. Aquellas palabras se consolidan en cabeceras, gacetas y diarios, viajan, se disputan, se asientan. Y la Academia -como reflejan archivos y ficheros- empieza a mirar también hacia ese territorio donde el uso se hace visible.

FundéuRAE: Un Puente Moderno entre Norma y Urgencia

La prensa moderna como catalizador del cambio lingüístico.

En esa línea histórica se entiende mejor lo que representa Fundéu: un puente moderno entre el idioma y su uso público, entre la norma y la urgencia informativa. La lengua ya no se escribe solo en libros; se escribe -y se decide muchas veces- en titulares, en directos, en notificaciones, en redes, en debates que estallan y se apagan en horas. Por eso la unión con la RAE hace cinco años no se percibe como un trámite administrativo, sino como una consecuencia natural. La Academia aporta tradición, método y mirada panhispánica; Fundéu aporta inmediatez, servicio y pedagogía aplicada.

La Reafirmación de una Misión

La reina Letizia destacó la labor de FundéuRAE en su 20º aniversario.

La reina Letizia presidió el acto con un estilo directo y distendido, destacando la labor de FundéuRAE. Bromeó sobre su inclinación a fruncir el ceño ante comas mal puestas o gerundios innecesarios, y afirmó sentirse parte de «la tribu de quienes aman el rigor del lenguaje».

El momento más esperado llegó con la revelación de la palabra del año 2025: «arancel». Este término, que designa la tarifa oficial que se paga por ciertos servicios o la importación de bienes, alcanzó una presencia destacada en las informaciones internacionales, en particular por las tensiones comerciales globales y las medidas arancelarias impulsadas por la política de Estados Unidos a lo largo del año. Más allá de la anécdota o del juego semántico, lo que representa esta elección es la capacidad de la lengua para registrar la realidad y ayudar a interpretarla. Al concluir la jornada, con un desayuno servido en la planta baja de la Academia, quedó claro que los veinte años de FundéuRAE no son solo la celebración de una trayectoria, sino la reafirmación de su misión inicial de limpiar, fijar y dar esplendor.

Debates Lingüísticos y Consultas Frecuentes

La labor de FundéuRAE abarca una vasta gama de dudas y debates lingüísticos, desde la aplicación de normas ortográficas hasta el uso correcto de palabras y expresiones en el contexto actual.

La Tilde: Entre la Norma y la Práctica

La tilde, un elemento esencial que Fundéu aborda en profundidad.

La tilde es un elemento que señala en qué sílaba de la palabra recae el acento. Es una ayuda. En español, lo ideal sería que la tilde solo se pusiera en casos de posible ambigüedad, como en los inicios de la tilde en español se empezó recomendando solo usarla en los casos en los que una misma palabra pudiera tener varias acentuaciones. De esta manera en el circulo por la carretera, si ponemos las tildes, sabremos si estamos hablando de un círculo por la carretera o si estamos diciendo que alguien circuló por la carretera. Se podría entender que en estos casos la tilde fuera imprescindible. Ahora bien, en muchos otros casos, igual que somos capaces de aprender el género de miles de nombres, podríamos ser capaces de aprender cuál es la sílaba tónica de las palabras, sin necesidad de tilde. Si alguno se defiende diciendo que en el caso de los nombres la terminación de estos ayuda, se responde que aquí también: todas las palabras terminadas en -ción, por ejemplo, son agudas.

Ya en la primera Ortografía de la RAE, se recomendaba no poner la tilde en apellidos terminados en -az y -ez. Se decía que «siendo tan conocido, común y frecuente el modo de acentuarse, no necesita de nota, que los distinga de las otras voces de su terminación». En vista de todo esto, se podría concluir que es lícito prescindir de la tilde en muchos casos. Sin embargo, es bueno y respetuoso conocer y actuar de acuerdo con las normas para tener una relación mejor, en este caso de comunicación, con los demás. La cuestión es que aun así no significa que haya que poner las tildes siempre. Sobre todas las normas y leyes es posible aplicar la epiqueya, es decir, es posible interpretarlas según las circunstancias, para acatarlas o no según sea procedente.

El uso de la tilde en las etiquetas puede ser uno de esos casos. Somos capaces de aprender de memoria cómo se pronuncian las palabras, lo que permite no tener que poner la tilde en casos innecesarios o que nos puedan llevar al desconcierto. La etiqueta en principio solo sirve (salvo que se integre en el texto) para que alguien pueda encontrar nuestro tuit por el tema. Más útil que poner tildes en las etiquetas para ayudar a la lectura parece el poner determinadas palabras con mayúscula, ya que no es tan frecuente que haya ambigüedad en una etiqueta por cuestión de tildes, pero sí puede haberla o, al menos, existir dificultad en la lectura #siseescribetodoasí. La misma Fundéu (en su nuevo Manual) permite poner mayúsculas en las palabras que forman parte de una etiqueta #ParaFacilitarLaLectura. Si se pueden hacer excepciones con la regla de las mayúsculas, ¿por qué no con la de las tildes, y prescindir de ellas en las etiquetas? Con más razón sabiendo que la propia Fundéu permite licencias de mayor calado en las etiquetas como separar contracciones: #hoyviajamosa el país de los mil lagos.

Ya se vio que la tilde es obligatoria tanto en las minúsculas como en las mayúsculas. Sin embargo, hay una serie de marcas importantes españolas que en sus logos no la han puesto. Uno de los casos más importantes es el de Telefónica. Es verdad que se podría entender que, por estética, la tilde es el rabito de la f, pero se podría haber dejado una separación y habría quedado más claro. En este caso, han tenido suerte de que la palabra telefónica exista en español porque, si no, se habrían arriesgado a que la gente dijera [Telefoníca], con acento en la i. Otro ejemplo es el de nombres propios, donde persiste la duda de si llevar tilde. Mi hermano se llama José María, pero él insiste en escribir sin tilde José. Explica que es porque la fuerza de la voz está en María, pero la norma indica que ambos deberían llevar tilde. También surge la duda sobre la pronunciación de nombres como Jose, con acento en la 'o', en lugar de José, con acento en la 'e'.

Ejemplos de Consultas Cotidianas

FundéuRAE, una herramienta esencial para resolver dudas lingüísticas diarias.

Fundéu aborda un sinfín de consultas que reflejan las complejidades del español en el uso diario:

  • Verbos irregulares: Ante algo como fregasuelos, hay que empezar diciendo que el verbo fregar es de los complicadillos. Hay muchos que aún hoy dicen «Yo frego», en vez de «Yo friego». Se puede encontrar una explicación para este supuesto error, con la que se va a ver como no es tan grave el decir «Yo frego». Y es que el verbo fregar, junto con otros como pensar, en su origen tenían una e cerrada (ẹ), igual que prender y, por tanto, su presente debería haber sido, por reglas generales en la evolución del español frego o penso, igual que se tiene prendo y no priendo. Pero, por contagio de otros verbos como siento o pierdo, que tenían e abierta (ę), se formaron friego y pienso. Es decir, que el que dice «Yo frego» en verdad está siguiendo con las normas regulares del español. En el nuevo Diccionario también vemos otro compuesto formado así con fregar, friegaplatos (y no fregaplatos).
  • Significado y uso de adjetivos: ¿Hasta qué punto es correcta una frase como «El planeta se encuentra exhausto de recursos naturales»? ¿Exhausto no se usa para quien está cansado?
  • Extranjerismos y tildes: En una tienda de plantas se ha visto escrita la palabra bonsay, surgiendo la duda de por qué no lleva tilde, pues bonsái sí se acentúa. También se consulta si lo correcto es ánime o anime para referirse a los dibujos animados japoneses.
  • Concordancia: Hay quien oye decir que «son sospechados de hurto» es gramaticalmente incorrecto, y que debe ser «son sospechosos».
  • Grafías de tecnicismos: En joyería se ve que a menudo se escribe zirconita y llama la atención que no se siga la regla general que prescribe la c delante de i y e, en lugar de z. Se consulta si es correcto. También si la palabra pulsómetro es correcta, porque se ha corregido a pulsímetro.
  • Ortografía en literatura y expresiones populares: Ha surgido una duda leyendo sobre la literatura medieval de Alfonso X el Sabio. A veces se ve escrito cántiga, con tilde en la primera a, y otras veces cantiga, sin ella. Siempre ha habido una duda sobre cómo se debería decir menta poleo, pensando que en español el sustantivo va antes que el adjetivo y para mí poleo es el sustantivo y menta el adjetivo. También si es adecuado decir madrugá en lugar de madrugada. Se ha leído un artículo en un medio de comunicación en el que se mencionaba la expresión lengua de madera en referencia al discurso vacío de un político.
  • Nombres propios y toponimia: Con la llegada de la primavera se celebra el día de Año Nuevo del calendario persa y se ve su nombre escrito de multitud de formas, como Nowruz, Navruz, Newruz, Nouruz o Noruz, entre otras. Se pregunta qué grafía seguir para una isla de Irán. También el nombre del deporte paralímpico. ¿Es el nombre de la capital de Irak Bagdag o Bagdad?
  • Expresiones idiomáticas y tecnicismos militares: Varios aviones estadounidenses han sido derribados por error en lo que se está llamando fuego amigo.
  • Uso de mayúsculas: Ahora que se ha intensificado el conflicto entre Pakistán y Afganistán, se está hablando de la línea Durand, el nombre que se le da a la frontera entre estos países. Se ve a veces escrito con mayúscula en línea, y parece raro.
  • Verbos impersonales: Con las borrascas que se están teniendo últimamente se ven en muchos medios frases en las que se usa el verbo llover en plural. Por ejemplo, el otro día se oyó la frase «Han llovido más de cincuenta litros». Sin embargo, el verbo llover generalmente solo se conjuga en singular en su sentido impersonal.
  • Mayúsculas en seres mitológicos: A la hora de decir que se ha regalado una tarjeta con un corazón y un Cupido, surge la duda de si esta última palabra se escribe con mayúscula o con minúscula. Se ve, además, acentuada en la u (Cúpido y cúpido).
  • Estilo y registro: En una de las canciones de Bad Bunny se dice lo siguiente: «Mientras uno está vivo, uno debe amar lo más que pueda». También se distingue entre el lenguaje científico (o lengua científica) como el estilo de lengua usado en obras científicas. Una misma lengua no se emplea siempre igual. Hay circunstancias que hacen que aparezcan rasgos especiales, siendo la misma lengua. Cuando esas peculiaridades están motivadas por el tema del que se trata, hablamos de lenguajes especiales (lenguaje humanístico, lenguaje técnico, etcétera).

tags: #Fundeu #sobre #la #expresión #emprendido #la

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