La Autodeterminación: Un Camino Hacia la Independencia y el Bienestar
La autodeterminación es un concepto fundamental que abarca desde la libre decisión de los habitantes de un territorio sobre su futuro político hasta el crecimiento interno de un individuo para alcanzar la independencia. Este artículo explora qué es la autodeterminación y cómo emprender este camino, tanto a nivel colectivo como personal, prestando especial atención a su aplicación en el contexto de la distrofia muscular de Duchenne.
Autodeterminación en el Ámbito Político
Por autodeterminación se entiende la libre decisión de los habitantes de un territorio determinado acerca de su futuro político. El origen del que se considera el derecho o principio de libre determinación o autodeterminación de los pueblos se remonta al siglo XVIII, en la Revolución Americana, con la Declaración de Independencia de 1776, que proclamaba verdades como la igualdad de todos los hombres, derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, y el derecho del pueblo a cambiar o suprimir un gobierno destructivo.
El derecho de libre determinación también tuvo su versión comunista en la Revolución Rusa de Octubre, al formularse la Declaración de Derechos del Pueblo de Rusia de noviembre de 1917, facilitando la independencia de Finlandia. En principio, la autodeterminación, ya sea en procesos de emancipación, descolonización o articulación de una unión de repúblicas, puede ser considerada desde una posición positiva, como un derecho de los pueblos a emprender sus propios caminos en un sentido liberalizador.
Sin embargo, también pudo ser esgrimido desde otras perspectivas polémicas y hasta peligrosas. La Alemania nazi, por ejemplo, empleó este argumento de la libre determinación en su proceso de expansión territorial previo al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
El Derecho a la Autodeterminación en el Derecho Internacional
El derecho a la autodeterminación es el derecho de los pueblos a elegir libremente su organización política. Se ejerce, por un lado, de forma interna, escogiendo un sistema de gobierno representativo y una determinada estructura económica, social y cultural, incluyendo la protección de sus símbolos y características como la lengua o las tradiciones.
Aunque la Declaración Universal de Derechos Humanos no recoge el derecho de autodeterminación de los pueblos, sí lo hacen la Carta de Naciones Unidas de 1945 (artículo 1.2) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 (artículo 1), uno de los tratados internacionales de derechos humanos más importantes, ratificado por 173 países. Este pacto determina que los pueblos tienen el derecho a “establecer libremente su condición política y […] desarrollo económico, social y cultural”.
Decenas de naciones han invocado el derecho a la autodeterminación en el último siglo como pretexto para constituirse como Estados independientes. Sin embargo, como todos los derechos, tiene limitaciones legales. La Asamblea General de Naciones Unidas ha emitido resoluciones que aclaran cuándo puede aplicarse. La resolución 1514 de 1960 sobre la descolonización, por ejemplo, establece que la libre determinación de los pueblos no es compatible con la fractura de la integridad soberana de un Estado. Es decir, que las naciones tienen derecho a liberarse de la dominación colonial, pero que ese derecho no puede emplearse como pretexto para quebrantar un Estado ya constituido libremente.
En consecuencia, el derecho a la autodeterminación está ligado a dos corrientes: la de los pueblos subyugados por potencias extranjeras o a los que se les niega la representación política, como las colonias, y la de los pueblos que desean independizarse de un Estado democrático del que forman parte.
En el primer caso, decenas de antiguas colonias como Kenia o Papúa Nueva Guinea se independizaron con éxito durante la segunda mitad del siglo XX. Con todo, la segunda corriente despierta mayores controversias, pues la ambigüedad del derecho internacional da lugar a interpretaciones. En concreto, no existe consenso sobre si la integridad territorial del Estado debe prevalecer sobre la libre determinación de los pueblos.
Existen decenas de movimientos independentistas en países occidentales, aunque la mayoría han tenido poco éxito. Algunos han tratado de alcanzar la independencia de sus territorios mediante un referéndum legal, como en Quebec (Canadá) y Escocia (Reino Unido). Estos casos han marcado el camino para otros movimientos independentistas. Quebec celebró referéndums en 1980 y 1995, y Escocia hizo lo propio en 2014. Sin embargo, el caso de Quebec marcó un hito jurídico: el Tribunal Supremo de Canadá dictaminó que la independencia de un territorio solo puede producirse de forma unilateral cuando es una colonia o un pueblo sin representación. Por el contrario, según el tribunal, la secesión de un territorio en un Estado democrático debe acordarse con el Gobierno central tras recibir un apoyo claro en las urnas.
Autodeterminación en la Vida Personal: El Camino Hacia la Independencia Interna
La autodeterminación en el ámbito personal se refiere al crecimiento interno de una persona que la lleva a la independencia. Si bien hitos como conducir un auto, ir a la universidad, alejarse de casa, conseguir un trabajo, gestionar las finanzas o comprar una casa son manifestaciones externas de madurez, fuerza e independencia, no son los únicos ni los más importantes aspectos que la definen. En esencia, la independencia tiene que ver con el crecimiento interno de una persona.
Aunque la independencia de las personas con distrofia muscular de Duchenne (DMD) probablemente se verá diferente de la independencia típica, al igual que con cualquier persona, si un cuidador crea oportunidades para que la persona con Duchenne aprenda y crezca, ellos también pueden lograr la independencia interna.
Componentes Clave de la Autodeterminación Personal
Para emprender el camino de la autodeterminación y la independencia interna, es crucial comprender y cultivar varios componentes:
- Autonomía: Autonomía significa tener libre albedrío y ser dueño de las acciones y valores propios. En la desafiante y complicada vida familiar de Duchenne, la tentación puede ser grande para el cuidador de una persona con Duchenne de tomar decisiones "para hacer las cosas más fáciles" o "más rápidas". Sin embargo, es importante entender que la autonomía comienza con la formación de los propios valores, deseos y metas.
- Involucrar a la persona con Duchenne en las decisiones sobre sus procedimientos o intervenciones médicas.
- Incluirlos en las decisiones sobre su horario de terapia física y otras terapias.
- Competencia: La idea de competencia fluye naturalmente de la autonomía. Competencia significa sentir que hemos hecho un buen trabajo en algo. Las personas necesitan dominar las tareas y aprender diferentes habilidades. La competencia puede fomentarse y cultivarse a través de tareas cotidianas sencillas.
- Crear oportunidades para que la persona con Duchenne realice tareas domésticas.
- Tomar decisiones para ayudarlos a sentirse exitosos en la escuela.
- Asegurarse de que los IEP (Programas de Educación Individualizados) y las clases de educación especial estén en su lugar.
- Relación (Paridad): El último componente de la autodeterminación es la relación. La paridad transmite la necesidad de los humanos de experimentar un sentido de apego y conexión con otras personas.
- En casa, haz que sea una prioridad tener algún tipo de tiempo familiar de forma regular.
- Fomentar la reunión de amigos y desarrollar esas relaciones, ya que las relaciones con los compañeros también son muy importantes.
- Autoeficacia: ¿Qué importan todos estos términos y definiciones si un individuo no cree que nada de eso sea posible? La autoeficacia se dirige precisamente a eso. Es la piedra angular del éxito en la independencia. Es la creencia de uno en su propia capacidad para tener éxito en situaciones específicas o para tener éxito en una tarea.
Dado que las personas con Duchenne dependen tanto de la ayuda física de los demás, la autonomía puede ser un concepto difícil de inculcar. Sin embargo, se puede introducir y alentar la autonomía, sin importar la edad del individuo con Duchenne.
Las personas con Duchenne necesitan una vía para competir. Hay una razón por la que los juegos en línea son tan populares en la comunidad Duchenne: las personas con Duchenne pueden sobresalir en los juegos y realmente desafiar las habilidades de otra persona.
La autoeficacia se puede cultivar permitiendo que el niño hable por sí mismo, en lugar de que otra persona hable por él/ella. A medida que el niño adquiera una mayor capacidad de regulación emocional, fomente su trabajo en la creación de un sentido individual de sí mismo.
Definitivamente habrá obstáculos en el camino hacia la independencia. El individuo con Duchenne no recibirá con entusiasmo todas las oportunidades de crecimiento. Habrá momentos en que el individuo piense que la tarea o experiencia que se le pide es imposible. Una tarea puede parecer demasiado difícil, el individuo quiere escapar y se siente atrapado. Los comportamientos son comunicación.
Aunque la independencia en Duchenne a menudo puede parecer diferente en el exterior de la forma en que la sociedad espera, esta independencia interna puede invocar orgullo en uno mismo y confianza en la competencia. Tomará pensamiento, esfuerzo y colaboración productiva dentro de la familia nuclear y la escuela, pero es posible cultivar la independencia interna.
Enfermedades raras y sin cura: ¿Qué es la Distrofia muscular de Duchenne?
Teoría de la Autodeterminación y la Motivación
La "teoría de la autodeterminación" es un marco que sugiere que al elegir los objetivos correctos, por las razones correctas, se estará más comprometido, mientras se obtiene una mayor satisfacción del éxito. Esta teoría se basa en la suposición de que las personas están orientadas al crecimiento y tienen un deseo natural de aprender y desarrollarse. Esta orientación hacia el crecimiento es visible en la curiosidad insaciable de los niños pequeños y en la fascinación inherente que los adultos pueden sentir por ciertas actividades.
Tipos de Motivación
En el corazón de la teoría de la autodeterminación se encuentra la distinción entre motivación intrínseca y extrínseca:
- Motivación Intrínseca: Esto ocurre cuando completar una tarea se convierte en su propia recompensa, por el puro placer de la actividad en sí. Es la curiosidad y el interés inherente que nos impulsa.
- Motivación Extrínseca: Cuando la motivación intrínseca es insuficiente, recurrimos a diferentes formas de motivación extrínseca:
- Identificación: Se apela a los valores y objetivos más amplios de la persona, proporcionando otra forma de motivación, aunque no se disfrute la actividad en sí.
- Introyección: A veces nos presionamos a nosotros mismos para preservar nuestro ego y nuestra propia imagen.
- Regulación Externa: La motivación proviene puramente de recompensas externas, como la fama y la fortuna. Si las personas experimentan muy poco de esto, entonces tienen desmotivación, lo que provoca baja productividad y poco compromiso.
Estudios en el lugar de trabajo han demostrado que la motivación intrínseca predice una mejor satisfacción laboral, compromiso y proactividad, y protege contra el agotamiento o burnout. Por el contrario, la regulación externa como forma principal de motivación tiene efectos limitados en el compromiso y el desempeño, al mismo tiempo que conduce a un peor bienestar. Incluso hay evidencia de que las personas motivadas únicamente por recompensas extrínsecas son más propensas a actuar de manera deshonesta.
Cultivando la Motivación Adecuada
La importancia relativa de los diferentes tipos de motivación dependerá de las circunstancias. Por ejemplo, si alguien tiene problemas por la crisis del costo de vida, las motivaciones "externas" como un aumento salarial podrían marcar una diferencia real. Sin embargo, una vez que las necesidades básicas están satisfechas, la motivación intrínseca se vuelve mucho más significativa.
La autoconciencia es fundamental para entender lo que realmente se quiere del trabajo, ya sea sobre las relaciones laborales, el aprendizaje o el desarrollo. La gerencia debe escuchar atentamente a sus empleados y hacer un esfuerzo genuino para proporcionar los recursos que les permitan perseguir sus intereses, lo que puede ser más efectivo que ofrecer bonificaciones. Ofrecer a los empleados un sentido de autonomía, dándoles opciones en las actividades que realizan y explicando el propósito de las tareas, está relacionado con las formas de motivación intrínseca y de identificación.
La teoría de la autodeterminación también se aplica a nuestros pasatiempos. Si el deseo de aprender un idioma deriva de un interés genuino en la cultura o de una necesidad específica de comunicarte, el trabajo duro será mucho menor que para alguien que busca prestigio social. De manera similar, en el estado físico, es más probable que las personas que eligen rutinas de ejercicio placenteras muestren mayor persistencia que aquellos que solo buscan demostrar sus habilidades. El compromiso a largo plazo pagará mayores dividendos.
La vida es corta, y la teoría de la autodeterminación nos recuerda que debemos ser selectivos con respecto a las actividades que realizamos. Si te enfocas en las metas que son personalmente más significativas y placenteras e ignoras aquellas que fueron inspiradas o impuestas por otros, la superación personal no tiene que ser un trabajo, sino una fuente de alegría.
