¿Por qué emprender puede ser un engaño? Desvelando la verdad detrás del mito
La idea de emprender ha ganado una popularidad sin precedentes en la última década. Desde las universidades hasta los gobiernos, pasando por instituciones financieras y medios de comunicación, todos parecen animar a la gente a lanzarse al mundo del emprendimiento. Sin embargo, detrás de la imagen idealizada que a menudo se proyecta, se esconde una realidad mucho más compleja y, en ocasiones, engañosa.
Es importante reconocer que, si bien emprender puede ser una experiencia increíblemente gratificante y la mejor decisión que tomes en tu vida, no es para todo el mundo. La moda de emprender ha desgastado la palabra, convirtiéndola en un producto susceptible de comercializarse. Esto ha llevado a una distorsión del concepto, donde se promueve una imagen idealizada del emprendedor joven, "cool", visionario y exitoso, que se hizo millonario con una idea "genial" y sin apenas esfuerzo.
Este artículo busca destruir algunos de los mitos más grandes y difundidos sobre el emprendimiento, presentando una visión más realista y honesta de lo que implica iniciar un negocio propio.
Mitos comunes sobre emprender y la cruda realidad
El camino del emprendimiento está plagado de falsas promesas y expectativas poco realistas. A continuación, desglosamos siete de los mitos más grandes y extendidos, revelando la verdad que a menudo se esconde tras ellos:
1. Emprender te hará más rico que trabajar por cuenta ajena
Una de las mentiras más grandes y más difundidas sobre emprender es la creencia de que hay mayores posibilidades de ganar dinero emprendiendo que trabajando por cuenta ajena. ¿Crees que empresas tan grandes como Inditex, Santander, ACS, Mercadona o El Corte Inglés no tienen empleados con grandes sueldos? No hay una estadística ni una lógica que respalde el hecho de que hay mayores posibilidades de ganar dinero emprendiendo que trabajando por cuenta ajena.
2. Debes emprender sobre lo que te encanta hacer
El emprendedor idílico es aquel que descubre lo que le encanta hacer, crea una empresa sobre ello y vive trabajando de lo que siempre soñó. Sin embargo, no tiene sentido emprender sobre algo que te gusta, pero que sabes que no te va a generar ingresos. Otros emprendedores encuentran un nicho de mercado, aprenden a trabajar en él y consiguen triunfar y ganar dinero. Al final acabarás arruinado y teniendo que trabajar de otra cosa que te gustara muchísimo menos.
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3. Emprender es sinónimo de realización personal y felicidad
Realizarse como persona no tiene nada que ver con emprender o tener tu propio negocio. Emprender no va ligado con la felicidad. Los dolores de cabeza que producen los riesgos, dificultades e incertidumbre de tener un negocio propio no son precisamente un equivalente de la felicidad.
4. Serás tu propio jefe y tendrás libertad total
Si tienes un negocio propio, puede que tengas que trabajar 24 horas al día y 7 días a la semana. Y además tendrás que ejercer un número incontable de roles con los que no te sentirás cómodo. Y además todos tenemos jefes. Sí, aunque seas autónomo siempre tendrás clientes detrás siendo tus pequeños jefes. Y si fundas una empresa muy grande acabarás teniendo directores o inversores, que también serán pequeños jefes. Emprender es una experiencia increíble. Pero es como una especie de matrimonio entre tu empresa y tú.
5. Las grandes empresas son el enemigo
La figura del gran empresario y de la gran empresa es atacada a diario. Parece como si el hecho de tener un negocio con éxito y que genera una buena cifra de dinero supusiera un pecado. ¿Por qué? Las grandes empresas están gestionadas por personas, iguales que tú. Si quieres puedes culpar a un cargo, a un presidente o a cualquier persona de la empresa, pero “las grandes empresas” no son un pecado.
6. La innovación es lo más importante para triunfar
La innovación es algo muy difícil de conseguir. A pesar de que la startup ideal sea aquella que crea una empresa de cero con un concepto nunca antes visto, esta situación es una rarísima excepción. Lo importante no es innovar. Lo importante es generar valor. Si ves que algo está funcionando en Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Canadá, China o Rusia y que también podría funcionar en España, ¡prueba! Además, si creas un concepto o idea nueva que nadie conoce tendrás que educar a todo el mercado. Tendrás que abrirlo desde cero y probar si de verdad gusta.
7. Cualquiera puede ser un emprendedor exitoso
Como se ha comentado antes, ahora todo te anima a que emprendas. ¡Todos podemos ser emprendedores y liderar nuestro negocio con éxito! El problema es que la realidad es muy distinta. Hay que estar preparado para echar horas, horas y horas (y más horas) de trabajo, olvidarse de cualquier horario, vivir en la incertidumbre, trabajar “por amor al arte”, lidiar con cientos de problemas y luchar contra todo y todos para conseguir salir adelante. La realidad de emprender es que, para que puedas hacerlo con éxito, existen detrás muchas cosas que no resultan tan excitantes, como por ejemplo el trabajo duro y extenuante, el sacrificio de tu familia y de tus relaciones, el estrés financiero prolongado, y el estudio constante y permanente.
La delgada línea entre freelancer y emprendedor
Para iniciar, debemos definir claramente qué somos o deseamos ser y hacer: freelancers (trabajadores independientes) o emprendedores, enfoques que suelen parecer similares y son dos enfoques de gestión totalmente diferentes. De la clara definición del enfoque deseado dependerá nuestra gestión. También debemos tomar en cuenta que en muchos casos no buscamos generar negocios propios, sino un esquema de auto-empleo que conlleva importantes riesgos que no suelen alcanzar o justificar el costo de oportunidad comparadas con el empleo tradicional o inversiones.
Freelancer
- El “Freelancer” es un trabajador independiente, que no depende de horarios y genera ingresos en base a su trabajo personal, cobrando una tarifa por hora o por proyecto y que le permite no tener jefes y manejar su tiempo.
- Su crecimiento está limitado al uso que haga del tiempo ya que todos los ingresos dependen de las horas trabajadas y tarifa de la misma, que solo podrá incrementarse en dependencia de factores de especialización, oferta y demanda.
- La “trampa” de los Freelancers suele ser creer que contratar otros freelancers para gestionar proyectos pequeños y quedarse con ciertos proyectos ya es un modelo de emprendimiento, sin entender que no están dejando de trabajar y generar negocios a un nivel empresarial.
- El modelo Freelancer es una excelente opción que cuenta con el reto de conseguir siempre mejores clientes para poder crecer, lo que demanda creación constante de valor para el cliente, innovación y una clara estrategia de enfoque en segmentación diferenciando nuestra oferta, gestión y resultados.
Emprendedor
- El “emprendedor” es alguien que invierte dinero de accionistas y propio para crear algo más grande que él, su enfoque está en construir algo replicable, capaz de crecer y esperando poder venderlo algún día o mantener una fuente de ingresos constante y con relativa facilidad de dirección y administración.
- El emprendedor no debe emplearse o contratarse el mismo, generalmente caemos en la tentación de contratar a la persona mejor capacitada que cobra el mínimo posible y en muchos casos ni siquiera cobra, esta persona somos nosotros mismos. Si no contratamos a personal con más competencias y capacidad que nosotros, el crecimiento estará limitado al instinto y trabajo mal o nada remunerado de su fundador, contradiciendo el principio de crecimiento y rentabilidad que significa el emprender.
- El emprendedor hace dinero mientras duerme, es decir, el funcionamiento de su negocio no depende de su gestión directa operativa, si depende de la misma, estaría trabajando más como independiente que como emprendedor y el modelo es muy diferente como lo hemos podido ver.
Estadísticas que revelan la dura realidad del emprendimiento
Una de las principales motivaciones para emprender un negocio es conseguir autonomía y libertad económica, sin embargo, lograrlo no es fácil y en muchos casos no es la mejor decisión, más aún tomando en cuenta que tan solo el 3% de emprendimientos supera el segundo año de operación, en su mayoría por problemas en su falta de capacidad para manejar negocios, estructura, recursos y una planificación clara y efectiva centrada en lo que el emprendedor desea hacer cuando debería estar enfocada en oportunidades que ofrecen mercados locales y extranjeros.
Las cifras de reporte BigBan - ESIC de España en 2024 son un claro recordatorio de los desafíos inherentes al ecosistema de startups:
| Métrica de Fracaso de Startups | Porcentaje |
|---|---|
| Startups que se quedan sin capital antes de generar ingresos significativos | 69% |
| Startups que llegaron a "break-even" antes de cerrar | 4% |
| Startups fracasadas que no llegaron al mercado esperado | 90% |
| Startups fracasadas que no tuvieron ventas recurrentes | 73% |
Esto significa que el 96% de las startups pierde dinero o se endeuda. Estas cifras resaltan la necesidad de emprendedores que sean empresarios y no creadores de micronegocios o negocios con supervivencia menor al 75% en los dos primeros años de operación, que solo alimentan al sistema financiero con créditos y deudas, perjudicando al empleo y mercado.
Peligros del emprendimiento improvisado y la importancia de la planificación
El iniciar un nuevo negocio planificando en entornos “sin ventanas” (literal, en oficinas cerradas y referencial en términos de visión solo interna sin considerar variables externas micro y macroeconómicas), representa un riesgo ante la falta de visión integral de clientes, mercado, sus restricciones, condiciones y oportunidades.
Para abrir una empresa propia requerimos contar con soporte de asesores y especialistas junto con altos niveles de investigación, planificación, organización, estrategia, manejo de recursos y tiempo, algo que definitivamente y según la formación profesional, equipo y experiencia, no es posible para todos y que complementa el análisis del costo de oportunidad comparado con obtener o mantener un empleo (con ingresos fijos y oportunidades de crecimiento) que se compara con el ingreso potencial que significaría el rendimiento del monto de inversión requerida para emprendimientos en caso de que se disponga de este capital y se lo invierta en opciones de renta fija o variable. Planificar para perder con bajas probabilidades de ganar se llama apostar, no invertir.
La idea: ¿innovación o valor?
La idea, que marca el inicio del emprendimiento y desde la cual se plantea la solución de situaciones de mercado o problemas de clientes potenciales es la base de la marca que estamos creando para cambiar el mundo. Debemos asegurarnos de que la misma sea realista, económica y operativamente viable y analizar claramente el interés ante la misma mediante estudios e investigación de mercado para validarla y medir soluciones sustitutas actuales y potenciales.
También hay que validar las condiciones del mercado al que deseamos impactar y compararlo con otros potenciales a fin de tomar decisiones en base a alternativas.
El financiamiento: más allá del capital inicial
De igual forma y más peligroso aún es generar inversión propia que tenga como fuente de sus fondos a nuestro patrimonio personal o préstamos familiares, ya que en el peor de los casos podríamos perder y afectar relaciones familiares o estabilidad personal. Cuando pensamos en financiar un negocio tradicional, debemos planificar bien el destino de los fondos iniciales, que deben estar concentrados primordialmente en activos y no solo en gastos operativos, es decir en recursos que generen dinero (como maquinaria, tecnología clave, líneas de producción o personal indispensable).
También se recomienda gestionar un flujo de caja que soporte los gastos de la empresa por un período de entre seis y doce meses en caso de no contar con pagos efectivos y ventas en este período. Finalmente, debemos llevar un control claro del flujo de efectivo de la empresa, más aún en entornos en los que los plazos de pago de empresas son extensos y en algunos casos incalculables. Es diferente vender que cobrar y mientras más diferencia exista en estos plazos, mayor será nuestra necesidad de liquidez o disponibilidad de efectivo para mantener nuestro funcionamiento y operación.
El tiempo: el momento oportuno es clave
El tiempo o temporada en la que se lanza el negocio es clave para su éxito. Si bien el modelo “Lean Startup” motiva el lanzamiento rápido de ideas y nuevas soluciones basadas en la experimentación y aprendizaje antes que en la planificación, el momento adecuado de lanzamiento podría marcar el éxito o fracaso del proyecto. Pensemos en Uber o en AirBnb, dos empresas que fueron lanzadas en el momento exacto en el que la crisis golpeaba a profesionales y familias y que gracias a este contexto contaron con un éxito sin precedentes ya que daban la oportunidad a cualquier persona para generar ingresos adicionales mediante el transporte y traslados (Uber) como en el alquiler de habitaciones, casas y departamentos (AirBnb).
El equipo de trabajo: la clave del crecimiento
Lo mencionamos anteriormente, en el modelo de emprendimiento, su creador no debe ser el principal empleado, se requiere de equipo conformado por profesionales de alto valor para poder generar valor. Si buscamos profesionales “económicos”, es muy probable que no cuenten con capacidades o experiencia que aporte al crecimiento y desarrollo del proyecto. Se recomienda siempre contar con socios estratégicos y no generar el esfuerzo de manera independiente ya que tendremos apoyo para toma de decisiones, gestión, análisis y desarrollo de negocio.
Ejemplos de empresas exitosas con equipos reducidos:
- Midjourney: Genera una facturación anual de 100 millones de dólares en 2023, con un equipo extremadamente reducido de solo 11 personas, entre las cuales se incluyen 4 becarios.
- BuiltWith: Obtiene ingresos anuales de 14 millones de dólares con un único empleado.
- Streamyard: Sus dos fundadores lograron financiar la empresa con sus propios ahorros y no contrataron a ningún empleado hasta alcanzar una venta anual de 12 millones de dólares.
- Mojang (creadores de Minecraft): Cuando Microsoft compró Mojang por 2.500 millones de dólares, el estudio contaba con exactamente 40 empleados.
Modelo de negocio: más allá del producto
“Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe un puñetazo”, es una frase de Mike Tyson que aplica a la importancia que emprendedores deben dar a la planificación para establecer modelos alternativos de acción y negocio en diferentes escenarios para no quedar sorprendidos ante afectaciones o cambios de mercado, teniendo claro que el modelo de negocio nace como fruto de la estrategia y no antes de la misma.
El modelo de negocio es una guía que se basa en determinar cómo voy a generar valor para mis clientes de manera rentable y que me permita replicar y escalar mis actividades integrando todo mi proceso productivo, comercial y de marketing con socios o alianzas en cada etapa. No se trata solo de determinar qué voy a construir, sino dónde lo voy a hacer y cómo voy a solucionar problemas de mercado. Dicho de otra forma, no necesito tener el mejor producto, tengo que encontrar formas de enamorar al cliente con soluciones y experiencias reales.
La honestidad como activo estratégico en el emprendimiento
En el mundo del emprendimiento, donde el éxito y el fracaso a menudo caminan de la mano, el valor de la honestidad no puede ser subestimado. Muchos emprendedores y dueños de negocios prometedores buscan inversión, lo que dificulta convencer a alguien para que invierta en tu idea de negocio o startup. Como resultado, algunas personas tienden a exagerar la calidad de sus ideas o productos.
La recaudación de fondos es un proceso largo que puede llevar meses antes de tomar cualquier decisión. ¿Por qué meses? Porque todo fondo responsable realiza la debida diligencia, profundizando en la startup y analizando todos sus aspectos, lo que lleva tiempo. La tentación de tomar el atajo del engaño suele basarse en el deseo de presentar la startup de la mejor manera posible, atrayendo inversionistas y clientes con una versión idealizada de la realidad.
Un ejemplo de esta situación fue un caso en el otoño de 2023, donde se estaba considerando una startup para una posible inversión. La empresa estaba generando alrededor de $2 millones de dólares en ingresos anuales, en crecimiento y positiva. Pero algo fallaba; cada vez que se pedía acceso a la versión DEMO de la plataforma, el fundador armaba un escándalo y no quería cooperar. Tras una diligencia técnica adicional con dos equipos de expertos diferentes, resultó que solo habían mostrado un excelente diseño de Figma sin que hubiera una plataforma real detrás. Este proyecto fue un clásico ejemplo de lo que se llama fingir hasta lograrlo, y fue un factor decisivo para no invertir.
Los emprendedores pueden subestimar las consecuencias de la deshonestidad, creyendo que el fin justifica los medios. Sin embargo, la verdad tiene una forma de revelarse, y cuando lo hace, las repercusiones pueden ser graves, desde reputaciones arruinadas hasta consecuencias legales. Las estadísticas muestran que, en promedio, las asociaciones entre inversores y startups en Estados Unidos duran más que los matrimonios.
La honestidad emerge como un poderoso activo estratégico para los emprendedores. Las empresas exitosas han prosperado gracias a la transparencia y la construcción de confianza con clientes, inversores y empleados. Incluso cuando las noticias no son totalmente positivas, las empresas que comunican abiertamente sus desafíos y éxitos a menudo ganan respeto y lealtad de sus partes interesadas. Cuando un inversor debe decidir en situaciones complejas de startups, por ejemplo, apoyar o no a la startup por segunda o tercera vez, si no hay confianza, es probable que no apoye a la startup porque ya se sentirá engañado. Por lo tanto, es muy importante establecer estas relaciones desde el inicio en principios de transparencia, apertura y honestidad. Estas cosas básicas son importantes porque forman la base para años futuros de relaciones y comunicación entre el inversor y la startup.
Cultivando una cultura de honestidad
En el complejo panorama del emprendimiento, suelen surgir dilemas éticos en áreas grises, donde resulta difícil juzgar lo que es correcto o incorrecto. Los emprendedores enfrentan decisiones difíciles que ponen a prueba su compromiso con la honestidad. Navegar por las áreas grises requiere un compromiso con la toma de decisiones éticas.
Ser honesto en el mundo del emprendimiento puede resultar desafiante, especialmente cuando hay dinero de por medio; eso puede ser una verdadera prueba para una startup. Los emprendedores pueden cultivar activamente una cultura de honestidad dentro de sus startups. La comunicación abierta, la construcción de confianza y la responsabilidad son cruciales para fomentar un entorno de trabajo donde la honestidad prospere. Al establecer el tono desde arriba hacia abajo, los emprendedores pueden crear una cultura donde los miembros del equipo se sientan empoderados para ser transparentes sobre desafíos e incertidumbres.
Emprender con dignidad y visión
La cultura emprendedora debe ser una IDEA y nunca debería ser tratada como un producto. Un producto es frívolo y su naturaleza es satisfacer una necesidad. Emprende con dignidad, no lo hagas por los reflectores, porque la luz de un reflector es artificial. Genera tu propio brillo, trabaja duro en tu idea, no importa lo ordinaria que pueda parecer, estudia, trabaja más de lo que trabajarías como un empleado, estudia más y vuélvete el mejor en lo que vas a hacer.
Pero cuando trabajas duro, te sacrificas por tu proyecto, tienes visión a futuro y te preparas para hacerlo cada vez mejor, no necesitarás ni los apoyos de gobierno, ni el favor de una institución bancaria, y tampoco comprar el producto llamado “emprendimiento”, que parece estar más preocupado por venderte un look que por verte triunfar.
Si quieres emprender o eres emprendedor, recuerda que no hay negocios malos, hay negocios sin visión y mal administrados. Eventualmente podrías tener una idea millonaria, pero mientras llega, comienza a sentar los cimientos de tu nuevo negocio. Podrás no tener dinero, pero si te preparas tendrás conocimiento, eventualmente el conocimiento te dará credibilidad y la credibilidad traerá clientes. Con los clientes viene el dinero y con el dinero el crecimiento de tu nuevo negocio.
Pasa más tiempo escuchando a empresarios viejos y aburridos: ellos ya transitaron el camino que tú estás por iniciar. Si decides escuchar a jóvenes emprendedores, trata de conocer su historia más allá de lo que ellos te cuenten, y aprende sobre todo de su actitud hacia las adversidades (si según tu investigación esas adversidades realmente existieron); son jóvenes e inexpertos, y muchas veces su éxito es una amalgama de circunstancias que es muy poco probable que se repliquen en ti. Nunca dudes en buscar asesoría profesional, realmente profesional: la motivación es importante pero la técnica te volverá un maestro.
Si estás en el negocio del emprendimiento, sé honesto sobre el tema, y más si tienes ante ti el privilegio de hablar ante grupos de gente joven y soñadora. Si eres empresario, un emprendedor podría tener la idea que necesitas. Adóptalo, sé su mentor y nunca te aproveches de él; si no lo necesitas o no te interesa, no le quites el tiempo. Si no eres un emprendedor, pero tienes conocimiento o ideas interesantes que compartir a los emprendedores, hazlo; seguramente tus experiencias y conocimientos les serán de ayuda.
